miércoles, 6 de mayo de 2015

BOLIVIA EN LA HAYA: EL TRATADO DE 1904 NO ZANJÓ EL CONFLICTO MARÍTIMO




El equipo jurídico boliviano, encabezado por el agente Eduardo Rodríguez, defendió la competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con el argumento de que la demanda no toca el Tratado de 1904 y se asienta en el incumplimiento chileno de resolver el diferendo independientemente de ese documento bilateral. La abogada Monique Chemillier dijo que Chile sufre de “amnesia colectiva” y Antonio Remiro Brotóns dijo que "trata de torpedear la competencia de la Corte".
 


En la segunda jornada de alegatos orales, el equipo jurídico boliviano defendió hoy ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que la demanda contra Chile está asentada en el incumplimiento de los compromisos que ese país hizo para resolver el diferendo marítimo al margen del Tratado de 1904, lo que a su vez demuestra que ese documento bilateral no zanjó el conflicto.
Advirtió además que Chile utiliza argumentos equivocados para que la CIJ se declare incompetente para tratar la demanda y reclamó la competencia de este tribunal.
El agente Eduardo Rodríguez Veltzé empezó a las 04.03 de hoy la exposición de los alegatos en respuesta a los expuestos por Chile el lunes para que la corte niegue jurisdicción sobre la causa boliviana, bajo el criterio de que la demanda buscaría la renegociación del Tratado de 1904, lo que estaría vetado por el artículo VI del Pacto de Bogotá, que deja al margen de su competencia tratados vigentes antes de su constitución, en 1948.
La argumentación boliviana se centró en demostrar que la demanda no toca el Tratado de 1904, como pretende hacer ver Chile, y que los compromisos de solución inconclusos trascendieron el año de constitución del Pacto de Bogotá, lo que demuestra que este no puede ser argumento para que la CIj declara su incompetencia. “Lo que pide Bolivia, tal como se manifiesta en su solicitud, es que Chile cumpla su obligación, que respete sus promesas repetidas, su acuerdo de negociar el acceso con soberanía al  mar, un acuerdo independiente del Tratado de 1904”, afirmó el agente frente a los 13 jueces internacionales de la corte.
El presidente Evo Morales, junto al gabinete ministerial, siguió desde el Palacio de Gobierno el desarrollo de los alegatos orales.
A su turno, los abogados Mathias Forteau, Monique Chemillier, Antonio Remiro Brotóns y Payan Akhavan fundamentaron jurídicamente la postura boliviana, apoyados en la jurisprudencia internacional y documentos chilenos que confirman los compromisos de diàlogo después del Tratado de 1904.
Chemillier fue la más contundente con la argumentación y acusó a Chile de “amnesia colectiva” por olvidar sus compromisos de negociar y recordó que, tras anunciada la presentación de la demanda en 2011, el propio canciller chileno, Heraldo Muñoz, reconoció que la fundamentación no tocaba el documento bilateral de límites de hace más de 100 años.
Mientras el país demandado apoyó su posición en el artículo VI del Pacto de Bogotá, La Paz reivindicó el artículo XXXI del mismo documento, que establece entre otros aspectos que la corte es competente para tratar controversias como “la existencia de todo hecho que, si fuera establecido, constituiría la violación de una obligación internacional” y “la naturaleza o extensión de la reparación que ha de hacerse por el quebrantamiento de una obligación internacional”.
Rodríguez recordó que en diferentes momentos de la historia Chile ofreció solucionar el diferendo marítimo al margen del Tratado de 1904, lo que demuestra que el conflicto no fue zanjado por ese documento suscrito hace más de 100 años. Forteau respaldó la posición boliviana recordando la agenda bilateral de 13 puntos acordado en 2006, donde fue inscrito el tema de la demanda marìtima.
En esa lógica, la posición boliviana estableció que la permanencia del diferendo sobreviene a 1948, cuando fue constituido el Pacto de Bogotá, por lo que la corte es competente para procesar la causa boliviana.
“La forma de promesas unilaterales o de intercambio de cartas, son la fuente de su obligación de negociar de buena fe un acceso soberano al mar en beneficio a Bolivia. Ahí estriba la cuestión del derecho internacional sobre la obligación que el Pacto de Bogotá les da competencia”, apuntó Chemillier tras hacer una recapitulación histórica de los hitos de propuestas de solución chilena.
La abogada también respaldó el principio de que el Tratado no resolvió el conflicto, recordando que fue el propio Chile que mencionó el diferendo, principalmente la propuesta de solución de 1979 de ofrecer a Bolivia un corredor al norte de Arica para una salida soberana al mar, en el litigio por límites marítimos que enfrentó con Perú en la misma CIJ.
“Está claro que un asunto que está en negociación (la demanda marítima) es un asunto que no está resuelto”, coincidió Akhavan en referencia a aspectos como la agenda de 13, que fue congelada en el gobierno de Sebastían Piñera, que cerró la negociación sobre el tema del mar, arrastrado desde 1879 tras la invasión y posterior guerra del Pacífico.
Remiro Brotóns aseguró a su turno que Bolivia no presentó ante la corte un diferendo territorial, por lo que “no podemos dejar que el Tratado de 1904 se use como ácido corrosivo para romper la competencia de la CIJ”. Añadió que Chile "trata de torpedear la competencia de la Corte" con argumentos alejados del contenido de la demanda.
La exposición de alegatos concluyó a las 06.53. Mañana es el turno de la réplica chilena y el viernes el turno de Bolivia. Luego los jueces debatirán y definirán su competencia y no para tratar la causa boliviana.






BOLIVIA PRESENTA SUS ALEGATOS Y DICE QUE CHILE PADECE DE AMNESIA

A las 4:03 empezó en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya un día histórico para Bolivia con la presentación de sus alegatos sobre la competencia del tribunal en la demanda marítima que plantea a Chile.
El agente de Bolivia en La Haya, Eduardo Rodríguez, fue el primero en tomar la palabra y ofreció un rápido repaso a las razones históricas que han llevado a Bolivia ante la CIJ.
Rodríguez comenzó su discurso recordando el carácter histórico de la comparecencia, en sintonía con las declaraciones que Carlos Mesa, expresidente de Bolivia y vocero de la causa del mar, había formulado antes de entrar en la sede del tribunal.
Mesa valoró que con la audiencia de este miércoles "se rompe el encapsulamiento de un siglo, en el que parecía que hablar sobre el mar estaba restringido a Chile y Bolivia". El expresidente se mostró muy optimista ante los alegatos que se están presentando en La Haya.
Chile presentó sus argumentos este lunes 4 de mayo y durante el día de hoy Bolivia tiene su oportunidad de explicarse ante los jueces, que deberán decidir si son competentes para tomar una decisión sobre el acceso soberano de Bolivia al mar.
Se dirime la competencia de La Haya
Chile argumenta que la CIJ no tiene competencia para emitir un fallo sobre este tema bilateral pues podría romper el Tratado de 1904 y el Pacto de Bogotá alcanzado en 1948.
Tras la presentación de Eduardo Rodríguez, el abogado francés del equipo boliviano Mathias Forteau intervino para explicar las promesas chilenas de negociar una salida soberana al mar.
En tercer lugar habló la abogada Dominique Chemillier-Gendrau, profesora de la Universidad de Paris VII - Diderot, que afirmó que Chile "padece una amnesia colectiva" al olvidar sus compromisos de negociar una salida al mar para Bolivia.
Chemillier-Gendrau realizó una presentación llena de metáforas que captó la atención de los jueces ya avanzó uno de los pilares de la argumentación boliviana: el artículo VI del Pacto de Bogotá que invoca Chile para desbaratar la competencia de La Haya pierde vigencia porque en el momento del Pacto, en 1948, el litigio entre ambos países por el mar estaba ya abierto.
"Chile se ve cegado por la luz del desierto de Atacama, que un día fue boliviana, y tiene alucinaciones sobre la competencia de la CIJ", aseveró Dominique Chemillier-Gendrau ante la Corte.
Está previsto que a lo largo de la mañana, el equipo jurídico boliviano recuerde que Chile ha ofrecido 11 veces hablar del mar. Las alegaciones serán presentadas hasta las 13:00 horas de Holanda, las 07:00 en Bolivia.
El tercer letrado en defender a Bolivia fue el líder del equipo jurídico, Antonio Remiro Brotóns, que empezó a diseccionar el Pacto de Bogotá para rebatir la argumentación de Chile. 
Ramiro Brétons fue discutiendo uno por uno los argumentos presentados por Chile. "No podemos aceptar que Tratado de 1904 actúe como ácido corrosivo ante competencia de la CIJ", aseguró el letrado.
Después fue el turno de Payam Akhavan, profesor adjunto de la Facultad de Derecho de la Universidad McGill de Canadá, quien se encargó de presentar las conclusiones ante los jueces.
“Bolivia acude a CIJ porque Chile en 2011 rechazó expresamente su promesa de negociar salida marítima", justificó Akhavan. El jurista también descartó que haya "caballos de Troya" o "intereses ocultos en la demanda de Bolivia e instó a la Corte a resolver un litigio que dura un siglo y a invalidar la petición de incompetencia de Chile.
La primera parte de la participación de la delegación boliviana en La Haya despertó la admiración del presidente Evo Morales, que rompió en aplausos cuando la Corte procedió a un cuarto intermedio tras la interevencion de Chemillier-Gendrau.
Morales está siguiendo la sesión en Palacio Quemado acompañado de todo el Gabinete de ministros en pleno, excepto los dos que están en La Haya, y de expertos y analistas. Numerosos senadores y diputados también se han juntado en la Asamblea Legislativa. Sin embargo, la pantalla gigante instalada en la plaza Murillo no funcionaba al inicio de la sesión.
Tras la intervención de Akhavan, el tribunal levantó la sesión, que se reanudará este jueves 7 de mayo a las 16:30 horas (10:30 en Bolivia) con el segundo turno de alegatos de Chile.. (El Deber)






BOLIVIA RATIFICA QUE NO PRETENDE RECHAZAR TRATADO DE 1904

Bolivia se presenta ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya no para rechazar el Tratado de Paz de 1904, no con la intención de modificar el pasado histórico y quiere dejar en claro que no se presenta para repudiar ese Tratado, sino ejerciendo sus derechos en virtud al derecho internacional, afirmó el miércoles por la madrugada el ex presidente y Agente de Bolivia, Eduardo Rodríguez Veltzé en el inició de los alegados sobre la objeción de Chile a la competencia de ese alto tribunal en la demanda boliviana.
"Sencillamente lo que pide Bolivia, como se manifiesta en su solicitud es que  Chile cumpla su obligación, respete sus promesas, su acuerdo de negociar  un acceso con soberanía al mar un acuerdo independiente al Tratado de 1904", argumentó en su presentación.
Rodríguez Veltzé enumeró los compromisos de Chile de negociar un acceso soberano al mar después de la firma del Tratado de 1904 que recordó se manifestaron en diversos "compromisos jurídicos".
Explicó que Chile "reafirmó una y otra vez que, con independencia del tratado de 1904 negociaría este  acceso con plena soberanía por parte de Bolivia al mar y reconocía que el haber negado este acceso soberano seguía siendo una injusticia histórica contra Bolivia que socavaba su desarrollo y que impedía el que se desarrollasen relaciones amistosas entre dos estados vecinos", fundamentó. 
Puntualizó que esa intención de negociar la plena soberanía al mar fue manifestada en 1920, en 1929, en 1950, en 1961, en "la Declaración de Charaña de 1975" y en las diversas declaraciones de la Organización de Estados Americanos, entre otros.
"Bolivia no comparece ante esta Corte con la intención de modificar el pasado histórico, no se trata de ello. En esta causa quiere dejar en claro que no se presenta ante  esta Corte para rechazar o repudiar el tratado de 1904 ni las 4 enmiendas posteriores promovidas por Chile de volver abrir cuestiones que ya hubiesen sido convenidas. Bolivia se presenta ante esta corte ejerciendo sus derechos en virtud al derecho internacional", subrayó.
Rodríguez Veltzé aseguró que para el pueblo de Bolivia esta es una ocasión histórica, tomando en cuenta que es la primera vez que su país comparece ante la Corte en un contencioso y dijo que esa primera aparición reviste especial importancia para su nación y para el futuro de la región sudamericana.
"Tenemos plena confianza en que esta Corte hará justicia para nuestro pueblo, que tratará a todas las naciones de forma equitativa en el marco del Derecho Internacional", refrendó.
Recordó que Bolivia es una nación de 10 millones de habitantes, una nación de paz que favorece la cultura del diálogo, aspecto que remarcó está consagrado en la Constitución Política del Estado, "una Constitución que defiende el bienestar del pueblo y que hace lo necesario para que puedan ejercer sus derechos fundamentales".
Recordó también que en 1825, cuando Bolivia obtuvo su independencia de España, tenía una costa de 400 kilómetros, el desierto de Atacama, sobre el Pacífico, llamado en aquel momento el departamento del Litoral.
Dijo que en los años siguientes, la política expansionista y militarista de Chile comenzó a concentrarse en los recursos naturales, en las vastas riquezas de ese territorio y llevaron a que esta parte costeña fuera invadida y ocupada hasta el Tratado de Paz de 1904.
"Nuestro país pasó a ser un país mediterráneo, un enclave en el continente sudamericano, con graves consecuencias para nuestro crecimiento económico y social, y para nuestra integración internacional", sustentó.
Tras revisar los compromisos incumplidos por Chile, el Agente boliviano afirmó que la Corte está reunida porque Chile ha puesto en tela de juicio su jurisdicción para conocer este caso y dar solución a este reclamo de Bolivia.
"Decir como lo hace Chile, que Bolivia se presenta ante esta Corte para soslayar el Tratado de 1904 no es correcto, no es una nueva presentación  ni mucho menos, ni un intento de revisar o dejar sin efecto el Tratado de 1904 tal como se alegó el lunes pasado. El planteamiento de Bolivia es que esta Corte no viola el principio de pacta sunt servanda (lo pasado obliga), muy por el contrario es Chile que ha contravenido este principio y es por eso que Bolivia se presenta ante la Corte, pidiendo ante la Corte que determine que sí hay acuerdo de negociar el acceso con soberanía por parte de Bolivia al mar, acuerdo que también está en el Tratado de 1904 y que Chile debería respetar dicho acuerdo", puntualizó.





 BOLIVIA PIDE A CHILE QUE CUMPLA CON SU OFRECIMIENTO DE UNA SALIDA AL MAR


Bolivia pidió hoy a Chile, ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya, que cumpla con sus ofrecimientos de una salida al mar, señalados de manera manifiesta y voluntaria a lo largo de las décadas posteriores al Tratado de 1904.
Los alegatos de Bolivia, cuya presentación fue iniciada por el agente Eduardo Rodríguez Veltzé, señalaron que no se pide la revisión ni dejar sin efecto el Tratado de 1904,
"No se trata de modificar un tratado histórico, Bolivia no está ante esta Corte para rechazar el Tratado de 1904 ni las cuatro enmiendas posteriores. Lo que quiere Bolivia es que Chile cumpla su obligación, se respete su acuerdo y promesas de negociar una salida al mar", dijo Rodríguez Veltzé.
Después el abogado francés, Mathias Forteau, de la delegación boliviana, reforzó los señalado por Rodríguez, pues aseguró que "Bolivia no impugna lo que las partes negociaron en el pasado, lo que pide es el respeto de lo acordado entre las partes, no pide a abrir cuestiones que ya han sido resueltas, pide el respeto de la voluntad manifestada por Chile".
Actitud dual de Chile
Forteau reveló que mientras Chile asegura que la demanda boliviana fue zanjada por el Tratado de 1904, paralelamente, ofreció a Bolivia en numerosas oportunidades una salida al mar.
"Las cuestiones presentadas por Bolivia consisten en que la Corte constate que, paralelamente al Tratado de 1904, Chile asumió el compromiso a través de una serie de promesas, de negociar una salida soberana al mar y no lo ha respetado", dijo al citar algunos de esos ofrecimientos: Charaña 1975, donde Chile prometió otorgar a Bolivia un acceso soberano al mar. En la Asamblea General de la OEA 1979, realizada en Bolivia, Chile reconoció el carácter de cuestión pendiente del tema marítimo.
Esta afirmación también fue reforzada por profesora Monique Chemillier-Gendrau, también de la delegación boliviana. "La dualidad de la posición chilena, será la línea dominante de la diplomacia chilena", dijo.
Sin embargo, aseguró, que "Chile se ha invadido de una extraña amnesia colectiva cuyos síntomas los presenta ahora", en la presentación de los alegatos del lunes.





BOLIVIA PIDE A LA CORTE NO EXCUSARSE DE ANALIZAR LA DEMANDA MARÍTIMA

Bolivia se presenta ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya no para rechazar el Tratado de Paz de 1904, no con la intención de modificar el pasado histórico y quiere dejar en claro que no se presenta para repudiar ese Tratado, sino ejerciendo sus derechos en virtud al derecho internacional, afirmó el miércoles por la madrugada el ex presidente y Agente de Bolivia, Eduardo Rodríguez Veltzé en el inició de los alegados sobre la objeción de Chile a la competencia de ese alto tribunal en la demanda boliviana.
"Sencillamente lo que pide Bolivia, como se manifiesta en su solicitud es que Chile cumpla su obligación, respete sus promesas, su acuerdo de negociar un acceso con soberanía al mar un acuerdo independiente al Tratado de 1904", argumentó en su presentación.
Rodríguez Veltzé enumeró los compromisos de Chile de negociar un acceso soberano al mar después de la firma del Tratado de 1904 que recordó se manifestaron en diversos "compromisos jurídicos".
Explicó que Chile "reafirmó una y otra vez que, con independencia del tratado de 1904 negociaría este acceso con plena soberanía por parte de Bolivia al mar y reconocía que el haber negado este acceso soberano seguía siendo una injusticia histórica contra Bolivia que socavaba su desarrollo y que impedía el que se desarrollasen relaciones amistosas entre dos estados vecinos", fundamentó.
Puntualizó que esa intención de negociar la plena soberanía al mar fue manifestada en 1920, en 1929, en 1950, en 1961, en "la Declaración de Charaña de 1975" y en las diversas declaraciones de la Organización de Estados Americanos, entre otros.
"Bolivia no comparece ante esta Corte con la intención de modificar el pasado histórico, no se trata de ello. En esta causa quiere dejar en claro que no se presenta ante esta Corte para rechazar o repudiar el tratado de 1904 ni las 4 enmiendas posteriores promovidas por Chile de volver abrir cuestiones que ya hubiesen sido convenidas. Bolivia se presenta ante esta corte ejerciendo sus derechos en virtud al derecho internacional", subrayó.
Rodríguez Veltzé aseguró que para el pueblo de Bolivia esta es una ocasión histórica, tomando en cuenta que es la primera vez que su país comparece ante la Corte en un contencioso y dijo que esa primera aparición reviste especial importancia para su nación y para el futuro de la región sudamericana.
"Tenemos plena confianza en que esta Corte hará justicia para nuestro pueblo, que tratará a todas las naciones de forma equitativa en el marco del Derecho Internacional", refrendó.
Recordó que Bolivia es una nación de 10 millones de habitantes, una nación de paz que favorece la cultura del diálogo, aspecto que remarcó está consagrado en la Constitución Política del Estado, "una Constitución que defiende el bienestar del pueblo y que hace lo necesario para que puedan ejercer sus derechos fundamentales".
Recordó también que en 1825, cuando Bolivia obtuvo su independencia de España, tenía una costa de 400 kilómetros, el desierto de Atacama, sobre el Pacífico, llamado en aquel momento el departamento del Litoral. Dijo que en los años siguientes, la política expansionista y militarista de Chile comenzó a concentrarse en los recursos naturales, en las vastas riquezas de ese territorio y llevaron a que esta parte costeña fuera invadida y ocupada hasta el Tratado de Paz de 1904.
"Nuestro país pasó a ser un país mediterráneo, un enclave en el continente sudamericano, con graves consecuencias para nuestro crecimiento económico y social, y para nuestra integración internacional", sustentó.
Tras revisar los compromisos incumplidos por Chile, el Agente boliviano afirmó que la Corte está reunida porque Chile ha puesto en tela de juicio su jurisdicción para conocer este caso y dar solución a este reclamo de Bolivia.
"Decir como lo hace Chile, que Bolivia se presenta ante esta Corte para soslayar el Tratado de 1904 no es correcto, no es una nueva presentación ni mucho menos, ni un intento de revisar o dejar sin efecto el Tratado de 1904 tal como se alegó el lunes pasado. El planteamiento de Bolivia es que esta Corte no viola el principio de pacta sunt servanda (lo pasado obliga), muy por el contrario es Chile que ha contravenido este principio y es por eso que Bolivia se presenta ante la Corte, pidiendo ante la Corte que determine que sí hay acuerdo de negociar el acceso con soberanía por parte de Bolivia al mar, acuerdo que también está en el Tratado de 1904 y que Chile debería respetar dicho acuerdo", puntualizó.





FORTEAU: EL PACTO DE BOGOTÁ CONCEDE A LA HAYA COMPETENCIA EN TODO LO RELACIONADO CON EL DERECHO INTERNACIONAL

El abogado francés Mathias Forteau, miembro del equipo jurídico boliviano que presentó los alegatos en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, afirmó el miércoles que el Pacto de Bogotá, en el que Bolivia fundamenta su demanda contra Chile, concede la competencia importantísima a ese alto tribunal en virtud de su artículo 31.
"Todo el mundo sabe que el sistema jurisdiccional establecido por el Pacto de Bogotá concede la competencia importantísima a esta Corte. En virtud del artículo 31 de dicho Pacto la Corte tiene competencia en todo lo que está relacionado con el derecho internacional, incluyendo aquellos asuntos que se opongan a contravención o al no respeto de una obligación internacional", argumentó.
Explicó que, "a la luz de la norma establecida" por la Corte en 2007, no cabe duda alguna de que la objeción preliminar planteada por Chile debe rechazarse al recordar que las cuestiones presentadas por Bolivia ,con arreglo al artículo 31 del Pacto de Bogotá "consisten en definitiva en que la Corte constate que en paralelo o paralelamente al Tratado de 1904 Chile asumió el compromiso a través de una serie de acuerdos y promesas unilaterales a negociar en beneficio de Bolivia el acceso con soberanía, el acceso soberano al mar y a constatar que Chile no ha respetado ese compromiso de negociar".
En esa línea, aseguró que la obligación de negociar que pesa sobre Chile emana de compromisos distintos, separados, que están aparte del Tratado de 1904 y dijo que esa es "la razón clarísima" por la que el Tratado de 1904 "sencillamente es una cuestión que queda fuera o aparte del ámbito y de la temática que estamos tratando en esta causa".
El jurista francés explicó que para evadir o para escapar a esa conclusión, "que es la única posible", Chile se ha esforzado en crear dificultades de interpretación y crear confusiones.
Agregó que Chile ha actuado como si nada existiese en el mundo aparte del Tratado de 1904 y sobre la base de dicho postulado, de que no habría ningún otro instrumento que vinculase a Chile y a Bolivia, ha llegado a la conclusión de que todo habría quedado zanjado a través de dicho Tratado y que en consecuencia la Corte de ninguna manera podría entender o conocer del caso de Bolivia.
A su juicio, una respuesta tan esquiva, que deja claro que pretenden eludir los propios términos de la solicitud de Bolivia, que consiste precisamente en hacer reconocer que existe aparte y en paralelo al Tratado de 1904 el compromiso de negociar que ha asumido Chile con Bolivia.
En esa línea, recordó que Chile, en sus alegatos, "nada ha dicho sobre el hecho de que se comprometió en varias oportunidades a través de acuerdos bilaterales y promesa unilaterales negociar el acceso soberano al mar".
"Bolivia recalcó en particular que esos compromisos y esas promesas fueron hechas por los más altos representantes del Estado de Chile que tomaron la forma de compromisos bilaterales y promesas unilaterales en ocasión en particular", explicó y citó algunos ejemplos de esos compromisos como el intercambio de notas de 1950, de la Declaración Común de Charaña, del 8 de febrero de 1975; de la nota del ministro de Asuntos Extranjeros Exteriores de Chile el 19 de diciembre de 1975 y "de numerosas promesas unilaterales confirmadas en el marco de la Organización de Estados Americanos a lo largo de los años 70 y 80 del siglo pasado, en particular por conducta de la resolución de 1983 que fue negociada y aprobada por Chile y por Bolivia".
"En el memorial de Bolivia igualmente precisó que estos compromisos se reiteraron en numerosas ocasiones durante varios decenios creando con ello expectativas jurídicas legítimas para la parte boliviana", complementó.
Dijo que por lo tanto, se identifica perfectamente el objeto del diferendo y reiteró que Bolivia estima que los compromisos y la conducta de Chile, dieron lugar a una obligación de negociar que no se respetó.
"Chile por su parte pugna que su conducta haya dado lugar a esta obligación, este es el objeto del diferendo que se presenta a su juicio", respaldó.
"La realidad señores y señoras de la Corte, es que precisamente que Bolivia no denunció el tratado de 1904, y que tampoco les pidió a ustedes que lo hagan en su nombre, una vez más la solicitud boliviana es inequívoca, Bolivia no pone en causa la existencia del tratado de 1904, lo que les pide es constatar que existe al lado del tratado de 1904, otros compromisos, por los cuales Chile se comprometió a negociar un acceso de pleno dominio al mar en beneficio de Bolivia, urgió.
Puntualizó que en una opinión consultiva de 1996 la Corte señaló que una obligación consentida de negociar incluye su propia ejecución conforme al principio de buena fe y consideró que esa propia ejecución de la obligación de negociar, contratada por Chile para con Bolivia, es el objeto de la demanda que se introdujo en abril del 2013 por lo que esa demanda "entra sin posible discusión en la base de las competencias que Bolivia invoca".





PAYAM AKHAVAN, ABOGADO DE BOLIVIA: CHILE LO QUE ESTÁ CREANDO ES UNA OBJECIÓN FALSA"

El abogado iraní Payam Akhavan fue el encargado de realizar las conclusiones de la delegación boliviana en la primera ronda de alegatos orales sobre la demanda marítima boliviana, y señaló que "Chile lo que está creando es una objeción falsa" y que "hace una interpretación equívoca" de la demanda boliviana.
"Bolivia no le pide a la Corte que resuelva un diferendo territorial ni que defina la delimitación de fronteras, sino que ambas partes se sienten a negociar una forma de resolver ese aspecto", dijo el jurista de la delegación boliviana.
Como lo señalaron todos los abogados que hicieron uso de la palabra a favor de Bolivia, Akhavan señaló que "lo que plantea Bolivia se basa incontratablemente en el principio ?pacta sunt servanda?", es decir al respeto a los tratados internacionales, en este caso, el de 1904.
Chile ha pedido que la Corte se excuse de ver el tema de fondo alegando el tema marítimo ha sido resuelto por ese tratado, pero Bolivia demostró en La Haya la cantidad de veces que las autoridades chilenas ofrecieron una negociación para satisfacer la demanda boliviana, utilizando en todas esas oportunidades la palabra "acceso soberano" y que ello no afectaría al tratado como tal.
Antes que Akhavan, el agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia, Eduardo Rodríguez Veltzé, abrió el miércoles los alegatos orales bolivianos ante ese alto tribunal señalando los lineamientos generales que espera sean escuchados para que la objeción presentada por Chile sea rechazada y puede analizarse el tema de fondo.
En argumentos posteriormente reiterados por Mathias Forteau, Dominique Chemillier, Antonio Remiro Brotons Rodríguez y el propio Akhavan, el agente de Bolivia señaló las bases del planteamiento boliviano: que no busca declarar el Tratado de 1904 como inválido y que éste no resolvió la mediterraneidad de Bolivia.
Con tonos distintos, más mesurados por parte de Rodríguez y Forteau y más cáusticos por parte de Chemillier, Brotons y Akhavan, Bolivia insistió en que el asunto marítimo no ha sido resuelto por el Tratado de 1904 como señala la delegación chilena.
Chemillier utilizó términos como "amnesia colectiva", "percepción alucinatoria" y "actitudes contradictorias" de parte de la delegación chilena para señalar hoy que no existen temas pendientes cuando a lo largo de la historia sus representantes han señalado precisamente su deseo de resolver la demanda marítima boliviana.
Chile presenta una visión "deformada" y "deformante", dijo por su parte Brotons, mientras que Akhavan soltó que "Chile tergiversa los hechos" y que realizó una "argumentación fabricada" y una "objeción falsa". Chile inició la fase de los alegatos orales el lunes y Bolivia tuvo su primera participación el miércoles. El jueves y viernes se realizarán nuevas rondas. Una vez concluidas, las sesiones serán cerradas hasta que la Corte dé su veredicto, posiblemente en diciembre, en el que deberá resolver si se excusa de analizar el tema de fondo, como pidió Chile.





MORALES DICE QUE ACTUACIÓN BOLIVIANA EN LA HAYA ES DE LO "MEJOR"

El presidente de Bolivia, Evo Morales, destacó temprano el miércoles en La Paz las exposiciones de los miembros del equipo de juristas que defiende la causa marítima boliviana, en el segundo día de los alegatos orales del proceso planteado por Chile que impugna la competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en los estrados de La Haya.
"Es la mejor que he visto", dijo el mandatario boliviano que, junto a sus ministros, siguió por televisión la exposición a cargo del agente local ante la CIJ acreditado por La Paz, Eduardo Rodríguez.
Morales, que instruyó embanderar los edificios públicos de Bolivia como símbolo de apoyo a la actuación de su equipo de juristas en La Haya, llegó al presidencial Palacio Quemado de La Paz para seguir la transmisión en vivo que realiza la televisión pública del país, poco antes de las 04h00 locales (08h00 GMT).
La exposición boliviana en La Haya es seguida también por miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional, a escasos metros de la paceña casona de gobierno.
Mediterránea desde 1879, Bolivia reclama a Chile la salida soberana al mar Pacífico que resignó por la fuerza de las armas hace 136 años cuando fue invadido su entonces puerto de Antofagasta.
Bolivia perdió en ese episodio 400 km lineales de costa y 120.000 km2 de territorios.
Luego de décadas de cabildeos y gestiones diplomáticas formales ignoradas por La Moneda, pese a patentarlas en escritos rubricados, Bolivia acudió en 2013 a la CIJ para obligar a Chile honre una retahíla de compromisos escritos formales contraídos antes y después del Tratado de 1904, que sentenció la mediterraneidad boliviana, y se avenga a negociar una salida propia al mar Pacífico de buena fe y con efecto vinculante.
En el primer día de los alegatos, Chile denunció, el lunes, que Bolivia intenta soslayar el Tratado de 1904, extremo que los juristas bolivianos rechazaron en rotundo.
Bolivia y Chile usarán entre jueves y viernes su derecho a la dúplica y la CIJ podrá pronunciarse entre octubre y diciembre que vienen sobre la excepción al juicio matriz planteado en 2013 que se debate esta semana en La Haya.





CARLOS MESA: VAMOS A DEMOSTRAR QUE LAS AUTORIDADES CHILENAS ESTABLECIERON UNA LÍNEA DE OFERTA

El embajador de la demanda boliviana ante La Haya y ex presidente de ese país, Carlos Mesa, expresó que quedó muy claro el planteamiento del equipo altiplánico en su presentación ante la corte internacional esta mañana.
“El objeto (de la demanda) no es poner en tela de juicio el Tratado de 1904, es demostrar que las autoridades chilenas a lo largo del tiempo establecieron una linea de negociación con Bolivia, ofreciéndole un acceso soberano al mar”, sostuvo Mesa.
“El argumento de Bolivia ha sido muy claro. Si es verdad que el Tratado de 1904 había cerrado completamente el tema pendiente entre ambos países, ¿por qué las autoridades de Chile establecieron de manera voluntaria una linea ininterrumpida por más de 7 décadas ofreciéndole un acceso soberano al mar a Bolivia?”, se preguntó.
“Vamos a basar nuestra argumentación en la política exterior de Chile, vamos a demostrar que fueron las autoridades chilenas las que establecieron una linea de oferta positiva”, recalcó.
Mesa añadió que “los compromisos unilaterales o bilaterales que establecen formalmente dos países a través de presidentes, ministros o embajadores sí generan una obligación jurídicamente exigible. Esa es la base de la argumentación de Bolivia. Fue una oferta expresa de Chile que no se cumplió”.
Consultado sobre cuándo Chile ofreció entablar negociaciones por soberanía, Mesa replicó dando las fechas: “1920, 1923, 1926, 1947 y 1950, 1961, 1975 y 1983″, aseveró.





CANCILLER CHOQUEHUANCA: "NO HAY DUDA QUE EL TEMA ES DE COMPETENCIA DE ESTA CORTE"

El canciller Boliviano, David Choquehuanca, se manifestó al término de la primera jornada de alegatos orales para su país en la Corte Internacional de Justicia de la Haya, por la objeción preliminar que presentó Chile respecto de la jurisdicción del  tribunal para referirse a la demanda marítima boliviana.
La autoridad destacó la decisión del presidente Evo Morales de ir a la Corte para zanjar un posible acceso soberano al mar: "quiero felicitar al presidente Evo Morales por tomar esta razonable y correcta decisión de venir a esta corte"
"En Bolivia hablamos un sólo lenguaje, todos hablamos un sólo lenguaje porque estamos diciendo la verdad y esa es la que hemos traído a esta corte para que se haga justicia" , agregó el ministro.
Respecto a la pregunta que realizó la corte al concluir la exposición boliviana - ¿En qué fecha mantiene Bolivia se concluyó un acuerdo sobre el acceso soberano? - Choquehuanca insistió que se va a  "responder a la Corte, la respuesta es a la Corte".
"No hay duda, el tema es de competencia de esta corte", insistió ante la prensa.





GABRIEL SALAZAR: DE QUÉ SOBERANÍA HABLAMOS CUANDO ENTREGAMOS LA RIQUEZA A LOS EXTRANJEROS EN MASA
                                                                                                                                                                            
El Premio Nacional de Historia 2006 se refirió a los alegatos que sostienen Chile y Bolivia en La Haya por el diferendo marítimo. En este sentido, señaló que nuestro país debe entender que los procesos históricos generan transformaciones en todo ámbito, por lo que plantea la necesidad de que en aras de una integración plena en Latinoamérica, los tratados sean susceptibles de ser revisados y actualizados.

Radio U de Chile (www.radio.uchile.cl)
                                             
A partir de las 5 de la mañana, hora chilena, el equipo jurídico de Bolivia en La Haya comenzará con sus alegatos en los que presentará sus argumentos para sostener la competencia de la Corte Internacional de Justicia para conocer del diferendo marítimo con Chile.
Mientras se discuten los alcances y elementos jurídicos que rodean dicho proceso, en Santiago el historiador y profesor de la Universidad de Chile, Gabriel Salazar sostiene que es necesario que así como las leyes y Constituciones, los tratados entre distintos Estados sean materia de actualización y revisión para adaptarlos a las distintas circunstancias históricas que se van presentando conforme pasa el tiempo, y no deben ser considerados de manera rígida.
Además, el Premio Nacional de Historia 2006, señala que es incongruente por parte de Chile hablar de soberanía, en momentos en que gran parte de nuestros recursos y riquezas son entregados de manera expedita a intereses extranjeros.
Chile ha basado su argumentación sobre el diferendo marítimo con Bolivia en la intangibilidad de los tratados, y en general en el ámbito jurídico. ¿Es sostenible proyectar en el tiempo ese argumento?
Así como también las constituciones políticas tiene que ser también eliminadas para dictar nuevas, como estamos viviendo ese proceso en Chile, creo que la legalidad tiene una vigencia determinada, históricamente acotada, y lo mismo vale para los tratados. Yo creo que el tratado de 1904 y todos los tratados que se firmaron con Perú y Bolivia, después de la guerra del Pacífico, son tratados que, de alguna manera, establecieron las condiciones del vencedor de la guerra, y establecieron un aparente statu quo, un tratado de paz, en el fondo, para que no continuara la guerra, pero tendía a consolidar y rigidizar un estado de cosas que no podía ser, sino transitorio. Bolivia y Perú fueron derrotados, y en esa condición tuvieron que firmar los tratados respectivos, y perdieron lo que perdieron. Pero eso tiende a cambiar con el tiempo. Las fronteras fijadas de esa manera, están acotadas a una situación determinada, y con el correr del tiempo, pienso yo, como historiador, la historicidad exige muchas veces, que esos tratados sean revisados, y sean actualizados, porque la condición de vencedor/vencido, es una situación del momento, es epocal, digamos diez o veinte años, pero no eterna.
Entonces creo que el alegato chileno en La Haya es un alegato que se aferra a la permanencia perpetua de los tratados, entonces tiene la debilidad justamente de que no reconoce que los procesos históricos van cambiando y se van transformando en el tiempo, y a la vuelta de ciento y pico años es evidente que las condiciones entre Chile y Bolivia han cambiado. Creo que por ese lado el alegato chileno es muy patriotero, quiere rigidizar las cosas y mantener la condición de vencedor en el tratado, y eso creo que está un poco en el aire, porque las cosas cambian y requieren que todas las leyes deban ser actualizadas en algún momento.
¿Qué le parece la estrategia de Bolivia de llevar su demanda marítima a la Corte Internacional de Justicia de La Haya?
La estrategia de Bolivia, pienso yo como historiador, está bien concebida desde el punto de vista que ella,acoge lo que estaba planteando, es decir que los tratados necesitan ser revisados, después de cien años en que las cosas cambian. Ahora es un hecho real, concreto y rotundo, que Bolivia se quedó sin mar después de esa guerra y de ese tratado. Y en este mundo actual, que está globalizado, donde las comunicaciones son ultra rápidas, internet, el mundo está convertido en una aldea. Y mientras más globalizado estemos, mientras más aldea mundial seamos, las fronteras valen menos, como en Europa. En Europa existen las fronteras y se respetan los tratados, pero la gente pasa y traspasa encima por un tema de la ciudadanía de toda la Unión Europea. Entonces es realmente inconcebible que en América Latina, en donde todos somos hispanoamericanos, hablando el mismo lenguaje, tenemos la misma memoria, la misma tradición, no tengamos una unidad como país que relativice la importancia de las fronteras, y yo creo que desde esa perspectiva de un mundo globalizado, de países vecinos que necesitan interpenetrarse e integrarse para producir su desarrollo común, necesitan revisar sus tratados a efectos de lograr esa unidad. No es cuestión de darle soberanía a Bolivia y nosotros quedamos menoscabados, eso es un lenguaje decimonónico. Creo que ahí radica la debilidad chilena, los bolivianos tienen la ventaja de que están pidiendo la actualización de un tratado en función de razones válidas, que en rigor son válidas.
¿El general de la sociedad chilena tiende a identificarse con el discurso o visión de las élites sobre el tratamiento de los problemas entre Chile y Bolivia, tanto en los tiempos de la guerra del Pacífico como cada vez que resurge este tema?
Sí y no. Porque es un hecho que el Ejército que ganó la guerra del Pacífico, o los ejércitos que ganaron la guerra, estaban compuestos de rotos, y los rotos en esa guerra no perdían ni ganaban nada. Simplemente ellos los llevaron para pelear y murieron por miles y miles, y los que se beneficiaron fueron, en definitiva, la élite empresarial chilena y la élite empresarial inglesa, con otras nacionalidades que estaban involucradas en la cuestión del salitre. Fue una especie de capital internacional que se fue metiendo ahí, con mayoría inglesa y con minoría chilena, en última instancia. Entonces, los rotos, de hecho, combatieron por principios y conveniencias que no eran las de ellos, sino de las élites, e incluso élites internacionales. Y dieron la sangre, y ganaron la batalla y se prestigiaron como ejército de rotos, por eso el Ejército chileno, después de la guerra del Pacífico, quedó prestigiado a los ojos de los mismos rotos, porque ellos ganaron esa guerra, eso está claro. Todas las descripciones de las batallas nos revelan que gracias al empuje de los rotos, los mineros, se obtuvo esa victoria. Entonces, pasa que el pueblo chileno se prestigió a sí mismo, a través del Ejército en esa guerra, y en esa medida, al prestigiarse a sí mismos, también le dio el apoyo a la élite, entonces eso es complicado, por un lado, porque las glorias del Ejército, que son las glorias del Ejército de rotos, son las de Chile y nadie quiere negar esas glorias, pero en la práctica, más allá de la guerra, más allá de los intereses capitalistas, en el norte de Chile conviven peruanos, bolivianos, chilenos y tenemos peruanos aquí en grandes cantidades en Santiago, estamos cada día comiendo más cocina peruana. Entonces, lo que pasa es que hay integración real de los pueblos, pero no de los Estados, y no de las élites que se agarran de los Estados, y lo que pasa en Bolivia y con su pueblo es que es obvio que ellos no tienen mar, y les duele que les hayan quitado la provincia que tenía acceso al mar, entonces el pueblo boliviano apoya, en ese sentido, las pretensiones del Estado boliviano, pero eso no significa que se identifiquen con las élites. Es un problema real para el país, sin lugar a dudas. La cosa tiene muchos bemoles. Un historiador social tiene que preocuparse de todos los aspectos del problema, y no sólo del tratado en sí. Hay que recordar que en esa época Chile entregó soberanía gratuitamente. La patagonia, la puna de Atacama, y ese tema no se toca en Chile.
Qué le parece que se hable de soberanía marítima, en momentos en que en Chile el mar está prácticamente privatizado
Hablamos mucho de soberanía chilena sobre el territorio, pero resulta que la soberanía nacional, por ejemplo sobre el agua, el agua está privatizada, entonces dónde está la soberanía ahí. Poco a poco los ríos están siendo privatizados. El cobre de hecho está privatizado, a pesar de que una parte es de Codelco, pero la mayoría está en manos extranjeras. Entonces qué tanto hablamos de soberanía, cuando estamos entregando la riqueza de este país a los extranjeros en masa. Hasta la educación. Están apareciendo universidades extranjeras dentro de Chile que se están apoderando de ciertos procesos educativos. Hay incongruencias en todos estos planteamientos. Yo creo que la frase del Presidente boliviano fue muy buena, “qué tanto hablan ustedes de una democracia dinámica si no hay cambiado la Constitución de Pinochet”, lo encontré genial.
En una entrevista hace algún tiempo, usted mencionó que Chile, teniendo un amplio litoral, debería ser capaz de entregar alguna porción a Bolivia. 
Mirado históricamente, el tema de la costa, también es un contrasentido, porque Chile con 4 mil 200 kilómetros de costa, ya a comienzos del siglo XIX, 1830 por ejemplo, cuando no estaba el canal de Panamá, ni se podía navegar mucho por el cabo de Hornos, Chile era el país de la costa del Pacífico que podía haber estado destinado a conquistar los mercados del Pacífico: China, Japón, Filipinas, la India al frente. Por tanto, la vocación de un país que tiene 4 mil 200 kilómetros de costa es una vocación marítima. Y Chile estaba destinado, por ubicación geográfica e histórica, en ese tiempo, a conquistar el Pacífico, pero no. Los gobiernos de Portales, de ese período, les entregaron el Pacífico a los ingleses, y le convirtieron a Valparaíso en la base de operaciones para que los ingleses conquistaran el Pacífico, en cambio Portales y compañía se preocuparon de quitarles un par de provincias a los peruanos y bolivianos. Entonces, no utilizaron la costa como un criterio para desarrollar el país, porque fue una conquista territorial tierra adentro la que se hizo hacia el norte. Entonces seguimos teniendo 4 mil 200 kilómetros de costa más todavía que en 1830, y qué más da que los bolivianos tengan un territorio para poner un puerto para embarcar y desembarcar su mercadería. Hay una serie de contrasentidos en nuestra historia. Si hubiéramos sido un país marítimo y que ocupamos toda la costa porque dominamos el Pacífico, te creo. No les demos ni un milímetro de costa a nadie. Pero no, este es un país de vocación terrícola. Si hasta Agustín Edwards cuando se viste de chileno se pone un ponchito de huaso.





VOCERO DE DEMANDA BOLIVIANA: "ES PRIMERA VEZ QUE CHILE SE VE OBLIGADO A DARLE UNA EXPLICACIÓN AL MUNDO"

Carlos Mesa aseveró que esto "es en sí mismo un triunfo para Bolivia". Aseguró que "no es verdad que Bolivia ponga en tela de juicio los tratados".

La Tercera de Chile (www.latercera.com)
                                                                                        
Tranquilo dijo estar el vocero de la demanda boliviana, el ex presidente Carlos Mesa, a su llegada al Palacio de La Paz, donde en los próximos minutos Bolivia presentará sus argumentos para defender la competencia de la Corte de La Haya frente a la demanda interpuesta contra Chile.
"Hay mucha unidad, unidad de un país que ve por primera vez en la historia que Chile se ve obligado a dar una explicación al mundo, a través de la CIJ, rompiendo un encapsulamiento en el que estuvimos durante más de un siglo. La idea de que no se podía hablar del tema fuera de la bilateralidad de Chile y Bolivia se ha roto y eso ya es un éxito en si mismo", dijo Mesa.
El vocero de la demanda hizo un llamado al pueblo boliviano a que "que tengan mucha confianza. Que sientan que nuestros argumentos son lógicos y que la demanda está bien planteada. Es primera vez que Chile se ve obligado a darle una explicación al mundo a través de la Corte de sus argumentos es en sí mismo un triunfo para Bolivia".
Consultado frente a la postura de Chile de que la demanda apunta a modificar lo establecido en el tratado de 1904, Mesa dijo que "no es verdad que Bolivia ponga en tela de juicio los tratados internacionales, por el contrario la lógica de Bolivia es el respeto riguroso a los tratados y la convicción  que ese respeto es la seguridad de los límites fronterizos".
Junto con esto, el ex Presidente adelantó que "la presentación de Bolivia mantiene la lógica y coherencia esencial, independiente de la presentación de Chile. Siempre que uno ha escuchado a la otra parte hay elementos que pudieran variar, pero eso no lo voy a detallar".





EQUIPO CHILENO ADMITE INQUIETUD POR MENCIÓN A NEGOCIACIÓN DE PINOCHET

La Tercera de Chile (www.latercera.com)

Un monitoreo de los movimientos del canciller de Bolivia, David Choquehuanca; del agente Eduardo Rodríguez Veltzé y del vocero de la demanda paceña, Carlos Mesa, realiza todos los días un reducido grupo de asesores del equipo chileno en La Haya. El objetivo es mantener informados a los integrantes de la delegación nacional sobre los lugares que frecuentan las autoridades paceñas hasta que finalicen los alegatos en la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Esto, para evitar coincidir en los mismos sitios.
Pero esta prevención no es la única. El equipo chileno también ha monitoreado en detalle un punto central de la exposición que realizará hoy Bolivia ante los jueces: las negociaciones entre ambos países en 1975 y 1976 -lideradas por Augusto Pinochet y Hugo Bánzer- para otorgar a Bolivia un corredor soberano al océano Pacífico, por el norte de Arica, a cambio de un canje territorial. Las tratativas se desarrollaron a partir del Acuerdo de Charaña, que restableció las relaciones, suspendidas en 1962. Y La Paz utilizará este antecedente para sustentar sus alegatos.
 Fuentes del equipo jurídico de Chile confirman que ese es el punto que genera mayor preocupación. El tema fue abordado la noche del domingo, durante una cena entre el canciller Heraldo Muñoz, el agente Felipe Bulnes, los parlamentarios chilenos y uno de los integrantes clave del equipo: Alberto van Klaveren, quien ejerció como agente para la demanda de Perú.
 En ese encuentro, algunos legisladores consultaron cuál sería el foco del primer alegato boliviano y en qué área podría producirse el mayor impacto. Los asistentes dicen que Van Klaveren mencionó las conversaciones entre ambos países para explorar un acceso boliviano al océano Pacífico, que se produjeron después de 1948, año en que se firmó el Pacto de Bogotá. Inmediatamente después, los parlamentarios consultaron cuál de ellas es la más “complicada” para Chile, momento en el que Van Klaveren mencionó, precisamente, las tratativas encabezadas por Pinochet, agregando que fue el episodio “en el que se llegó más lejos”. Mientras hablaba el ex subsecretario, el ministro Muñoz asentía con la cabeza.
 En el equipo jurídico de Chile explican que la inquietud radica en la dificultad que tendrá nuestro país para explicar ese punto sin entrar al fondo de la demanda boliviana, que es lo que se busca evitar para concentrar los argumentos sólo en la supuesta incompetencia de la Corte.
Las mismas fuentes agregan que el eje será señalar que esas conversaciones no pueden tener como consecuencia una obligación de Chile a negociar con Bolivia y que tampoco sustentan la tesis paceña de que la CIJ tendría competencia.





CÓMO VIVEN EL LITIGIO EN LA HAYA, BOLIVIANOS RESIDENTES EN EL NORTE DE CHILE

La Tercera de Chile (www.latercera.com)

Los alegatos orales que esta semana se iniciaron en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, no generaron la misma efervescencia entre los residentes bolivianos de ciudades limítrofes como Arica y Antofagasta, que lo vivido por los peruanos con la transmisión del litigio entre Chile y Perú por límites marítimos en el mismo tribunal.
Las razones se podrían explicar en tres puntos: en Arica, la población boliviana -según cifras del Departamento de Extranjería y Migraciones- se acerca a las tres mil personas, mientras que los peruanos superan los 10 mil habitantes. 
En segundo lugar, los alegatos de esta semana corresponden a las objeciones que presentó Chile a la jurisdicción de la corte y no por el tema de fondo de la demanda boliviana.
Y por último, por que en general los ciudadanos bolivianos residentes en Chile estiman que si bien la salida al mar es una aspiración legítima, una solución a las diferencias debiera buscarse de forma bilateral. 
“Merecemos una salida al mar que Chile nos quitó en la guerra (Del Pacífico), pero esos son problemas que deben solucionar los gobiernos, porque entre los habitantes tenemos buena relación, por lo menos acá en Arica”, afirma Gregorio Ayca (42), boliviano que trabaja como temporero en la cosecha de tomates.
Alcira Castillo (55), quien viaja una vez a la semana desde Cochabamba para vender chalecos, opina que “es injusto que no tengamos salida al mar, pero también es injusto que ambos países se lleven mal, sobre todo para nosotros, que nos ganamos la vida gracias a ambos pueblos”.
En Antofagasta las opiniones son más radicales, Juan Pastén (48) dijo que “he visto por años que la lucha boliviana por el mar no ha llegado a ningún lado. Ojalá los hermanos chilenos solo se pusieran en nuestro lugar”.
Omar Ayavire (27), en tanto, tiene fe en un fallo a favor de su país: “No tenemos nada que perder, es más, a lo único que apostamos es a tener soberanía de una vez por todas en el mar que nos corresponde”.
Para el empresario y exportador de productos agrícolas en Arica, Pablo Verdejo, un eventual fallo adverso para Bolivia podría afectar la actividad económica. “Como empresarios, nos afectaría porque nos sale más barato exportar por el puerto ariqueño, gracias al Tratado de 1904, pero con un fallo a favor de Chile, Evo Morales podría seguir fomentando la salida de cargas por puertos peruanos para boicotear al de Arica”, sentenció.





ANALISTA POLÍTICO BOLIVIANO: CHILE OFRECIÓ SALIDA SOBERANA AL MAR EN VARIAS NEGOCIACIONES

Raúl Peñaranda dijo que Bolivia intenta demostrar que el tratado de 1904 no definió la salida soberana al mar, ya que se menciona que es "independiente del tratado".

ADN Radio de Chile (www.adnradio.cl)
                                             
El Periodista y Analista Político Boliviano Raúl Peñaranda aseguró que según los documentos que presentará el equipo jurídico de ese país este miércoles en La Haya, Chile si ofreció una salida soberana al mar en distintos momentos a lo largo de un siglo.
El autor del libro "Control remoto" que crítica al gobierno de Evo Morales por acosar a la prensa independiente, sostiene que Bolivia planteará que la negociación se realizó de manera independiente al tratado de 1904.
“El documento boliviano menciona varios otros momentos, en el 1909 en 1911, una del 50 y el 51 y el abrazo de Charaña en donde se dice (voy a tratar de parafrasear) Chile está dispuesto a negociar una salida soberana, usan la palabra soberana al mar”, indica.
Con esto, comenta que Bolivia intenta demostrar que el tratado de 1904 no definió la salida soberana al mar, ya que se menciona en varios gobierno la palabra “independiente del tratado”. “La respuesta es sí, Chile ofreció salida soberana es esas varias negociaciones (…) antes y después”, sentenció. 





François Schollaert Paz, historiador:


Es de conocimiento general la frase del escritor británico George Orwell en la que menciona que la historia la escriben los vencedores, generalmente para sepultar y falsear hechos, documentos y biografías, para posicionar un nuevo orden con su respectivo legado, el que nos hacen repetir en las aulas desde niños. Sin embargo, están los historiadores como François Schollaert Paz, quienes no se conforman fácilmente con las “versiones oficiales” y nos entregan una nueva mirada sobre hechos acaecidos en Sudamérica y su relación con Inglaterra.

El Ciudadano de Chile www.elciudadano.cl)

François nació en un pueblo llamado Poggio-Marinaccio en Córcega (Francia) en el año 1989, a los dos años de edad se traslado con toda su familia a Potosí y posteriormente a Sucre, ciudad donde permanecería hasta finalizar la etapa escolar. Licenciado en historia en la Universidad de Westminster en Londres, estudió un año en La Sorbona, para luego desempeñarse como Segundo Secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia. Actualmente se encuentra de vuelta en Inglaterra, desempeñando las funciones de Adjunto Civil de la Embajada altiplánica ante el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
¿Cómo comenzó tu interés por la historia de Sudamérica?
 Mi padre fue una gran influencia en mi interés por la historia en general. Él investigó mucho la historia de Bolivia en el contexto internacional. Sin embargo, empecé a interesarme seriamente cuando llegué a Inglaterra a mis 19 años.
Durante mis estudios en Londres participé de las conferencias en Canning House, un centro de conferencias para temas relacionados a Latinoamérica en el ámbito político, histórico, cultural y comercial. Me llamó mucho la atención cuando vi que en la plaza donde se encuentra Canning House (en pleno centro de Londres) se levantó una estatua de Simón Bolívar. Fue en ese momento que me pregunté: ¿por qué Inglaterra un país  con una extensa historia tendría una estatua del héroe latinoamericano en el corazón de su capital?  Es así que comencé a informarme sobre la relación histórica británico-sudamericana. Como trabajo final en la Universidad, escribí una tesis sobre la influencia del Imperio Británico en la Independencia de Bolivia.

¿Tuvieron mucho que ver las logias masónicas?
Hoy en día hablar de logias masónicas es considerado hablar de “conspiración”, así que prefiero evitar hablar al respecto, pero es un hecho que las logias estuvieron presentes en las tomas de decisiones para la creación de las Nuevas Repúblicas de América. El ejemplo más común es el de Simón Bolívar. Bolívar era un empresario, dueño del cacao en la zona que hoy se conoce como Venezuela y Colombia. Los Bolívar enfrentaron muchas trabas de parte del Imperio Español en la exportación de su cacao. España impuso el monopolio  del cacao y no permitía a los Bolívar negociar con otros países. Con el avance del Imperio comercial británico a inicios del siglo XIX, Los mercantes ingleses le propusieron a Bolívar el “Free trade” o libre comercio. Es ahí cuando Bolívar crea lazos estrechos con Inglaterra y hacen un intercambio: la Independencia para el continente Latinoamericano y el comercio del mismo para Inglaterra. Con este contacto, Bolívar viaja a Londres donde es introducido a las Logias Masónicas. La Independencia de América es un plan que nace en Londres, al igual que la Guerra del Pacífico. Simón Bolívar vuelve a  Latinoamérica con el Apoyo de Inglaterra y es ahí cuando se inician las fuertes relaciones entre el Imperio Británico y las nuevas Repúblicas Americanas. Una de las logias a las que Bolívar perteneció fue la Logia Lautarina o Logia de los Caballeros Racionales fundada en Londres en 1797.  Si una persona puede llegar a creer que Inglaterra estuvo muy presente en las Guerras Independentistas de Sudamérica, podrá entender con más facilidad la razón por la cual los ingleses estuvieron también presentes en la Guerra del Pacífico.
¿Qué pasó con  Chile?
En Chile la influencia británica es más fuerte por el hecho de que está ubicado en las costas y que en el siglo 19 tenía una población relativamente pequeña si comparamos con los demás países de la región. Además, Chile tenía menos cercanía con el Imperio Español, ya que este último tenía más presencia al interior del continente, es el caso de la ciudad de Sucre o la Ciudad de México. Bolivia por su posición alejada de los mares, estaba más alejada de la influencia británica. Si vemos como se organiza el Imperio español, es un imperio que pone el poder al centro, como es el caso de su capital Madrid, mientras que Inglaterra busca más las regiones conectadas al mar, o costeras como Chile. Antes de la independencia sudamericana, los centros vitales estaban ubicados más al centro del continente, pero después de la independencia, con la influencia británica, las capitales se van a las costas: Santiago y Valparaíso, Lima y Callao, Buenos Aires, Montevideo y Río de Janeiro entre otras ciudades son ejemplos. Bolivia es un caso diferente, sin embargo, La Paz le quitó la capital a Sucre, porque Sucre no tenía movimiento económico y La Paz estaba más cerca al mar, o sea al comercio. Tengo la impresión de que La Paz es la capital porque está mucho más ligada a las costas del Pacífico. Inglaterra controló los mares por los últimos 200 años.
Tengo en mi poder un artículo de un periódico británico de los años en los que se desató la Guerra del Pacífico, en el cual se puede apreciar el interés que tenían por las costas. En el artículo atacan muy fuerte a Bolivia diciendo que “es un países semi-bárbaro que no conoce la civilización” – y agregando que – “a Inglaterra no le interesa mucho esta nación, pero sí el Pacífico, donde existen dos países como Chile y Perú que están bajo la influencia británica y lo saben, porque no pueden hacer mucho contra la flota inglesa”, debido a su vulnerabilidad a los barcos.
¿Estás diciendo que el poderío marítimo inglés ha configurado geopolíticamente la distribución de los países y de las capitales en América del Sur?
Definitivamente. Fue muy similar a la división de los países Africanos en el siglo XX. El mejor ejemplo es la República de Gambia, este país fue una colonia disputada entre franceses e ingleses, pero terminó bajo poder inglés debido al Rio Gambia donde se encontraban los barcos ingleses. Los límites fronterizos de la República de Gambia, se dice que eran la distancia hasta donde alcanzaban los cañones de los barcos ingleses, más a allá de los cañones era la colonia francesa, lo que hoy se conoce como Senegal.
A veces me pregunto por qué Chile  y Bolivia no fueron anexados como parte de Argentina o como parte de Perú en la Independencia. Esto corresponde a que Inglaterra hizo lo mismo que en muchos continentes, vale decir, crear países “innecesarios” como Estados Tapones para debilitar ciertas regiones o pueblos. Simón Bolívar tenía la intención de crear los Estados Unidos de Sudamérica o lo que él llamó la Gran Colombia, pero este proyecto no se llevó a cabo, quizás por la influencia de Inglaterra.
¿Afirmas entonces que los ingleses pusieron a Simón Bolívar como su hombre fuerte en el sur del continente americano?
Así lo creo. Con Estados Unidos, Inglaterra claramente vio un error de colonización, porque no debieron haber dejado para sus intereses que se unificara, debido a que la unión hace la fuerza. En cambio en Sudamérica dijeron: “vamos a dividir a los países con una táctica que viene del Imperio Romano”. De hecho, en Inglaterra se afirma muy a menudo que el Imperio Británico es de origen Romano, fue el Imperio Romano que se trasladó a Londinium o Londres como se conoce hoy en día.
¿Cómo llevó a cabo sus planes Inglaterra?
Antes de las ideas revolucionarias de Francisco de Miranda y la Independencia Americana, en Inglaterra existía el Plan Maitland, un plan propuesto por un británico, el cual tenía como objetivo “liberar” a las Américas de los españoles e instalarse ahí. El Plan Maitland hablaba de entrar al continente hispanoamericano con barcos por el río de La Plata, tomar Buenos Aires, pasarse por detrás de la cordillera, tomar Santiago y a partir de ahí expandir su influencia al resto del continente. Dicen que el movimiento independentista de San Martín y el Plan Maitland son un espejo, vale decir, son lo mismo.
Todos los caudillos como San Martín y O´Higgins estuvieron en Inglaterra y fueron adoctrinados por Miranda, lo que no es casualidad.
Entre los sudamericanos hay gente de origen vasco y continental en su mayoría, pero se dice que muchos discriminaban a Francisco de Miranda por su origen canario, proveniente de las islas africanas de España. Bolívar y San Martín se dice que no lo querían. Es más, puede que sólo lo hayan utilizado, teoría que igual podría aplicarse a Bolívar, de que se dice que ha muerto pobre. Pero el Plan Maitland es un punto clave. El escritor boliviano René Zavaleta Mercado dijo que Chile es un satélite privilegiado del Imperio Británico, como base militar británica, porque no hay razón de que Chile como país sudamericano no permita a Bolivia tener acceso al mar. Chile es el sexto país con más costa en el mundo, darle un pequeño pedazo de tierra a Bolivia no le afectaría en nada. Si me preguntan a mí cuándo Chile devolvería el mar, les respondería que cuando se termine la minería en la región en disputa, el Desierto de Atacama.
¿Cuál fue el rol de la familia Edwards en la Guerra del Pacífico?
Hay dos teorías, la de un pirata que llega y se casa con una mujer chilena prominente de origen español, tras lo cual crea su imperio poco a poco. La otra teoría es que es un doctor o incluso alguien de origen más humilde con un oficio cualquiera. En todo caso nunca llegaba gente de la monarquía británica, sino que quienes buscaban forjarse un mejor futuro. Lo que me llama la atención es que Edwards compra el periódico El Mercurio de Valparaíso cuatro años antes de la Guerra del Pacífico. Es muy importante controlar los medios de comunicación en el arte de la guerra. Hay un fragmento del periódico el Mercurio en los archivos de la Casa Gibbs en Londres, que dice: “Espíritus ligeros han creído ver en la compañía la causa eficiente de esta guerra, pero no fijan la atención que la causa verdadera de esta guerra es un conflicto internacional iniciado entre dos naciones”. Toda esa información fue tergiversada, si le das la vuelta a las afirmaciones del Mercurio, te acercas a la verdad. Lo que quieren es decirte algo así como que el tonto es el que cree que la compañía ha causado la guerra, mientras que el inteligente sabe que es una guerra entre Perú-Bolivia y Chile. Fue con este tipo de información que la verdad sobre esa guerra fue volviéndose más misteriosa.
Además hay muchos documentos que prueban que el Banco Edwards es una subsidiaria del Banco de Inglaterra. La diferencia de Chile con muchos otros países sudamericanos es que los primeros bancos de Bolivia, Brasil, México y Perú, siempre eran bancos con nombres como “Banco de Bolivia y Londres”, “Banco de Lima y Londres”, “Banco de México y Londres”, mientras que en Chile el banco simplemente se llamaba Banco Edwards, algo que era obviamente un banco de gente ligada a Inglaterra. Para la Guerra del Pacífico el Banco Edwards y el Banco Central de Chile que estaba dirigido en ese tiempo por un señor inglés que no recuerdo muy bien su nombre. Entonces, todos los bancos de Sudamérica estaban en poder de los ingleses. Otra cosa que coincide con los intereses de la familia Edwards, es que el Banco Nacional de Bolivia es fundado el mismo año en que estalló la Guerra del Pacífico, y entre los fundadores figura Edwards, y uno debe preguntarse ¿cómo es que un chileno va a fundar el banco boliviano en ese momento específico? Los que fundan el banco son los chilenos Edwards, Concha y Toro, junto a otros bolivianos.
¿Qué rol jugaron los Ross?
Hay algo que me llama mucho la atención sobre esa familia, a pesar de que no encontré mucha información al respecto. La persona que supuestamente habría asesinado al Presidente Hilarión Daza se apellidaba Ross. Para mí, uno de los verdaderos héroes de la Guerra del Pacífico era justamente el Presidente boliviano Hilarión Daza, a quién la oligarquía boliviana lo hizo escapar vergonzosamente, lo humilló cuando trato de regresar a Bolivia después de 15 años en el exilio en Paris. Según algunos historiadores bolivianos, un borracho le disparó a Daza en Uyuni, justamente en la Avenida Arce, paralela a la Avenida Simón Bolívar, paralela a la Avenida Abaroa, y bueno… este borracho resultó ser de apellido Ross. En Bolivia no hay apellidos británicos por todas partes, por eso es mucha coincidencia que un Ross lo haya matado, al que no le hicieron ningún juicio porque era un borracho.
Hablemos más de la figura de Hilarión Daza
Es increíble ver los manuscritos de esa guerra. Por ejemplo las cartas del representante de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, el señor  George Hicks, este señor no estaba muy contento con los bolivianos en las costas, siempre fue muy despectivo con los bolivianos, por ejemplo hay una carta que dice “los bolivianos se están creyendo muy gallitos, pero con esta acción se darán cuenta que no pueden molestar a un súbdito de la reina, y con esto también los chilenos se darán cuenta de que les conviene tener a los ingleses de su lado”. Hicks también declaró que: “se espera que Chile utilice esta oportunidad (el impuesto de los 10 centavos que erróneamente sacó Daza) para adueñarse de esta costa que está plagada de bolivianos”, como si los bolivianos fuesen una plaga.
Días después, el 1 de febrero de 1879, un mes antes de la Guerra, Daza escribió a la autoridad de Bolivia en Antofagasta diciendo: “He fregado a los gringos”, porque en ese tiempo los gringos no eran los yankees, sino los ingleses, tengo muchos documentos que comprueban eso. Daza se refería al impuesto de los 10 centavos como una forma de reivindicar las salitreras. Quizás Daza sabía lo que iba a pasar, no estoy seguro. Pero yo veo esto como un conflicto entre empresas, aunque mucha gente lo ve como una pobre guerra entre Chile y Perú- Bolivia. Es una guerra entre transnacionales en Sudamérica.
Las empresas ya desde entonces estaban sobre los países
Lo complicado aquí es darse cuenta de eso al estudiar la Guerra del Pacífico, porque muchas empresas son británicas, pero también está la empresa francesa Dreyfus que en práctica era casi dueña del Perú, o es lo que afirman algunos historiadores. Dreyfus incluso propuso pagar al Perú toda su deuda externa. También estaba la Casa Grace, la compañía que vendió armas a Chile y a Perú durante la guerra de 1879, hicieron mucha fortuna en este último país, de hecho el dueño de la Casa Grace, William Russel Grace fue apodado como rey del Perú, y este  señor viene y se hace fortuna con sus barcos también, llevando mercadería, guano, madera, azúcar, y muchas cosas más.
El centro del poder en Bolivia está en la calle Yanacocha y Mercado. En esa esquina está el Banco Central, la Vicepresidencia, la Iglesia y el banco de Simón Patiño que ahora se llama Banco Mercantil Santa Cruz. Esa esquina es muy poderosa, y es la misma esquina donde estaba ubicada la Casa Grace, la misma casa que sobrepasó a Dreyfuss y Gibbs en Sudamérica.
¿Cuál es el rol de John Thomas North en la Guerra?
La historia dice que llegó a Chile con muy poco dinero, con tres libras esterlinas en los bolsillos, como ingeniero de las máquinas de las salitreras y que después se fue metiendo en el negocio. El momento cuando prospera es cuando Inglaterra le propone a Bolivia fundar Tarapacá Waters, una compañía para manejar el aprovisionamiento de agua para la región de Atacama que en ese entonces era boliviana. Así de este modo, los ingleses le venden esta compañía a Bolivia unos dos años antes de la guerra, sabiendo que de eso se iba a adueñar Chile. Entonces durante la Guerra, Chile entra en Tarapacá, toma la empresa de agua y nombra como presidente de ésta a John Thomas North. Luego, este hombre, cuando Chile invade Perú, aprovechando que todos los peruanos querían escapar, viaja a Perú y compró las salitreras a “precio de gallina muerta”. Termina la guerra y las salitreras suben de precio nuevamente. Él se hace millonario y además las salitreras están aprovisionadas de agua por la compañía de la cual el mismo era presidente. De acuerdo a muchos historiadores, el que más ganó en la guerra del Pacífico fue John Thomas North, yo he visto su casa en Inglaterra que ahora es la biblioteca de la Universidad de Greenwich. Al ingreso de esta biblioteca hay una puerta de una iglesia del Perú que los chilenos habían saqueado para los ingleses. Esa mansión había sido antes de otra persona pero él la compró y la refaccionó con madera sudamericana. Y bueno, después de la Guerra fue uno de los hombres más con más importantes negocios en Inglaterra, tanto así que era un hombre fuerte en la Bolsa de Valores de la City de Londres. Fundó una empresa de cemento en Bélgica, varias empresas en Francia, otras de exploración de oro en Australia, de diamantes en el Congo y abre centros de caridad en Inglaterra entre otras cosas que no recuerdo en este momento.
¿Quién fue el responsable de que los bolivianos aumentaran los 10 centavos que iniciaron la Guerra?
Es un ministro, un asesor del Presidente Daza quien lo propone. No había influencia inglesa directa en esta decisión. La única es de los bolivianos chilenófilos que estaban apoyando a Chile, que a su vez apoyaban a Inglaterra. Pienso que no hubiera habido conflicto si Bolivia hubiese sido como Chile, un país en muy buenas relaciones con Inglaterra. Bolivia no tiene muchos contactos con Inglaterra, son reiteradas las veces en las que las autoridades inglesas son botadas por las bolivianas. Empieza con el Tata Belzú. Belzú bota a los ingleses, rompe las relaciones bilaterales con Inglaterra. Luego viene el presidente Morales que también tuvo algunos roce con Inglaterra, luego Melgarejo con la anécdota que más se cuenta en relaciones internacionales boliviano-británicas. Se dice que Melgarejo le ofreció chicha al diplomático inglés residente en Bolivia y que éste le respondió que no tomaba chicha, pero que le gustaría tomar chocolate. Entonces Melgarejo le hizo beber un balde entero de chocolate, le quitó la ropa y lo amarró a un burro para que lo llevara a la costa y lo despachara a Londres. Esta historia la cuentan los ingleses y los bolivianos pero no hay pruebas al respecto.
Se rumorea que Eduardo Abaroa, el héroe nacional de Bolivia, no es boliviano, sino chileno. ¿Qué hay de verdad en ello?
No hay pruebas contundentes, solo especulación. Hay que cuestionarse por qué Abaroa es tan bien visto por los historiadores chilenos, mientras que Hilarión Daza, a mí parecer el héroe boliviano, es mostrado por Benjamín Vicuña Mackenna (historiador chileno) como un dictador que se dio a la fuga, como un monstruo, el más grande traidor de Bolivia. Mientras que Vicuña Mackenna describe a Abaroa como un hombre de buena estatura, rubio, de ojos azules, bien parado, hombre de buena fe. ¿Qué gana Vicuña Mackenna al desprestigiar a Daza y al hablar bien de Abaroa? Al final de cuentas son personajes de la historia boliviana, no chilena. Además Vicuña Mackenna es conocido por ser un ferviente nacionalista, es raro que hable bien del héroe boliviano, cuando lo lógico sería que lo detestara, ¿no?
En esa época si tú lees los periódicos británicos sobre el conflicto entre bolivianos y chilenos no tiene nada que ver con los ingleses en cuanto a la clase mestiza y criolla. Sino que se fomenta la guerra al decir que los chilenos eran vascos y los bolivianos del sur de España, por lo cual se decía que los chilenos eran más trabajadores por el hecho de venir de una región del norte de la península, más fría, más pobre, donde la gente debe ser más laboriosa. Por lo mismo llegan más pobres a Chile y deben esforzarse más, mientras que los españoles que llegan a Bolivia se dice que son más “flojitos”. Entonces tenemos que Abaroa es de origen vasco y que si bien está en una región que era boliviana en ese tiempo, él estaba ubicado más cerca de los centros vitales chilenos que de los bolivianos. Además,  en esa época no se definían muy bien las fronteras, de dónde eran las personas. Y además Abaroa nunca fue ayudado por Bolivia, si alguien lo ayudó de alguna forma en sus negocios fueron los comerciantes, los mercaderes del mar, él tal vez tenía mejor relación con la gente que navegaba que con la gente del altiplano. Si uno revisa sus cartas, va a darse cuenta que Abaroa tenía más relación con los extranjeros de la costa que con los mismos bolivianos. O sea, Abaroa no tiene por qué defender a Bolivia. Otra cosa es que lo matan los chilenos y los chilenos lo entierran rindiéndole honores, lo cual no es lógico. El otro tema es que un hombre adinerado o de la aristocracia no va a la guerra, a la guerra van la gente de clases bajas, o en ese entonces los indígenas, los rotos, la gente pobre.
¿Dices que probablemente Simón Bolívar nunca fue a la guerra?
Un historiador inglés experto en Bolívar, Matthew Brown, describe a Bolivar como un hombre de baja estatura, muy delgado, con problemas de espalda. Entonces Brown pregunta ¿Cómo puede bajar en caballo desde Colombia hasta Bolivia? Es algo muy dudoso. Entonces simplemente se crean héroes de gente que posiblemente estuvo sentada todo el tiempo.
¿Qué te parece que el Gobierno boliviano culpe enteramente a Chile de la Guerra del Pacífico?
Es una pena porque Chile igual ha salido perdiendo de la guerra. Enrique Amayo, un historiador peruano cuestiona si la guerra fue una victoria para Chile o para la reina Victoria. Por ejemplo, vemos después la Guerra Civil en Chile entre el presidente Balmaceda y John Thomas North. Balmaceda es el Daza chileno. Daza quería nacionalizar el salitre para los bolivianos y Balmaceda para los chilenos. Lo que hace este último es bajar los precios de los terrenos de la región de Atacama y concede préstamos a los empresarios chilenos para que los compren, así, de este modo los ingleses no pueden explotar esos suelos porque ya son propiedad privada. Entonces Balmaceda va a esos lugares y comienza su revolución. Entonces Thomas North hace una fiesta para la oligarquía chilena de 10 mil libras con regalos, poniéndolos en contra de Balmaceda. Se reúnen tres veces Balmaceda y North. Finalmente Balmaceda se suicida.





EVO MORALES: “SI YO FUERA PRESIDENTE CHILENO LO MISMO DIRÍA POR LA DEFENSA”

El presidente de Bolivia, además recordó que en su primera visita a Chile como presidente "en un coliseo pequeño, hermanos chilenos estaban gritando 'mar para Bolivia, mar para Bolivia'".

El Diario Financiero de Chile (www.df.cl/noticias)
                                                              
Continúan las declaraciones del presidente boliviano, Evo Morales, luego que ayer Chile presentara sus alegatos ante la Corte Internacional de Justicia, de La Haya, ante la demanda realizada por su país para una salida soberana al mar.
Hoy el mandatario expresó que entienden su posición del país. 
"Entendemos las versiones, si yo fuera presiente chileno lo mismo diría por la defensa, pero debo decir que Bolivia está con la razón, esperamos justicia y ese es el tema de fondo", señaló Morales.
El jefe de Estado de Bolivia reiteró que tienen la confianza en lo que haga la Corte y además precisó que la instancia se produjo porque Chile tiene un asunto pendiente con ellos que es anterior al Tratado de 1904.
"Entiendo como cualquier país mantener la defensa, pero por encima de la defensa primero están los derechos, primero las resoluciones (...) Muchas veces en Chile decían que no había tema pendiente con Bolivia, ahora que estamos en La Haya demuestra que hay tema pendiente. La demanda no es sobre el Pacto de Bogotá o el Tratado de 1904, sino es el compromiso de antes del Tratado de 1904", dijo Morales.
Además, Morales agregó que ha recibido apoyo por la situación y recordó que "como dirigente sindical visité Chile y algunos grupos me declararon persona no grata".
"Luego, en mi primera visita como presidente en una reunión con la presidenta Bachelet, en un coliseo pequeño, hermanos chilenos estaban gritando 'mar para Bolivia, mar para Bolivia', de verdad casi me hace llorar, no sabía que era el sentimiento del pueblo chileno", añadió.
Asimismo, el presidente boliviano destacó que el mar es un tema de integración para los pueblos Latinoamericanos e insistió que confían en la Corte de La Haya.
"Nosotros tenemos nuestra confianza en La Haya, nosotros somos de Estado de derecho y por eso respetamos organismos internacionales", concluyó.
Cabe señalar que mañana a partir de las 05:00 horas, Bolivia presentará su defensa ante los jueces de La Haya, para demostrar y dejar en claro los motivos de su demanda.





PROGRESO CLANDESTINO

La muerte de dos niños en el incendio de un taller de Flores (Buenos Aires, Argentina) volvió a poner en cuestión la economía textil. En un conflicto que toca a grandes marcas y ferias populares, las posturas de denuncia moral y las de justificación en nombre de una “tradición milenaria” son limitadas y peligrosas. Verónica Gago, autora de “La razón neoliberal”, explica que no se trata de “concientizar” ni de “rescatar” a los trabajadores, sino de entender el cálculo migrante para intervenir en el debate. Frente a las propuestas de periodistas, vecinos, funcionarios e intelectuales, ¿pueden hablar las y los costureros?

Lado Be de Chile (www. ladobe.com.mx)

Hace una semana, la muerte de dos niños –Orlando y Roberto Camacho- en el incendio del taller textil de la calle Páez, en el barrio de Flores, hizo que la atención vuelva a posarse –como sucedió en 2006, frente a otro incendio en la calle Luis Viale– sobre la economía textil y su componente fundamental: los miles de trabajadores costureros que, según datos no oficiales, llegarían a 300 mil. Este número da la idea de que se trata de un sector, en los hechos, más nutrido que la Unión Obrera Metalúrgica. Pero la diferencia es radical: son migrantes, no sindicalizados, y trabajadores más que precarios.
Los medios de comunicación y las organizaciones argentinas concentradas en la denuncia popularizaron la expresión “trabajo esclavo” para hablar de esa enorme cantidad de hombres y mujeres. En su mayoría provenientes de Bolivia, producen para una de las economías más rentables y expansivas de la última década: tanto las grandes marcas nacionales y extranjeras como una red de ferias populares forman parte de esa trama.
Catalogados como esclavos, los migrantes quedan así confinados a hacerse visibles sólo en momentos trágicos, bajo imágenes de un sometimiento completo. Desde ese discurso, los talleres textiles son una suerte de agujero negro donde se concentra una humanidad de otro tipo, a la que no se termina de reconocer como tal sino bajo la idea de extranjeridad completa.
La acumulación de imágenes durante estos días cincela así explicaciones del horror: “talleres de la muerte”, “trata de personas”, “sumisión ancestral”. Estas fórmulas circulan como clichés, como maneras rápidas de racializar y simplificar una realidad mucho más compleja, abigarrada y multiforme. Una realidad que, aunque se quiera lejos, termina en el cuerpo de cada uno, cuando la tela de un jean, una remera, un polar o unas calzas (compradas en un shopping del centro o en una saladita) nos roza la piel y, sin quererlo, nos deja cerca de algún taller.
“En Bajo Flores hacemos prendas y les ponemos etiquetas que dicen Made in India o Made in Thailand. De ese modo nadie va a pensar que lo que compra está hecho por bolivianos en Buenos Aires, en talleres clandestinos. Creen que viene del lejano oriente”, cuenta sonriendo un costurero que improvisa una versión local e invertida del orientalismo: construir una ajenidad exótica capaz de concentrar todos los estigmas pero que pone una distancia enorme con la confección hecha en locales de barrios porteños, adentro de las villas, y en muchos partidos del conurbano.
La tragedia de la semana pasada no está exenta de entrar en la maquinaria electoral. No sería extraño que, tal como sucedió en 2006, se prepare un allanamiento masivo de talleres como una nueva puesta en escena mediática en la ciudad de Buenos Aires. Como ya se verificó hace casi una década, los talleres no desaparecen: se trasladan más allá de la General Paz. Esta vez, para intentar dar voz a los propios actores, se abrió un estado asambleario de organizaciones sociales, de costureros y ex costureros, sindicatos y vecinos que, reunidos en Flores, se proponen “sacar del gueto a la economía popular y migrante”.
El cálculo migrante
“Mientras se hacen explotar van construyendo su microempresa. La idea de que en estos lugares está en juego una dinámica de esclavitud me parece totalmente equivocada”, ha dicho la socióloga boliviana Silvia Rivera Cusicanqui para enmarcar de otro modo el debate en torno a los talleres textiles. Esta frase resume, como un dardo, la perspectiva opuesta a aquella que, desde los medios y ciertas tribunas argentinas (especialmente La Alameda), se usa para codificar la dinámica migrante ligada a la confección.
Al insistir con la imagen de la pura víctima, lo que se vuelve inaudible en los relatos de los migrantes (cuando son enfatizados desde su costado de pasivización completa) es el tipo de cálculo urbano que pone en marcha quien migra, que anuda una cierta relación entre sacrificio y aspiración vital. Ésta es una racionalidad de progreso que directamente queda secuestrada cuando se habla de esclavismo.
El nomadismo de los trabajadores migrantes, especialmente jóvenes, es un saber hacer que combina tácticas cortoplacistas (“por un tiempito nomás”, como se escucha decir a muchos recién llegados) vinculadas a objetivos concretos. En esa dinámica, combinan trabajo asalariado a destajo, pequeños emprendimientos de contrabando, tareas semi-rurales (quinteros/as), domésticas y comerciales autónomas y/o ambulantes (ferias, reventas, etc.), con plazos y temporalidades ágiles.
Desde esta perspectiva, el problema se desplaza: no se trata tanto de “concientizar” a los bolivianos/as que, como diría un experto en ideología, saben lo que hacen. Tampoco simplemente de “salvarlos”, como apuntan las organizaciones dedicadas al rescate.
La cuestión es profundizar sobre ese cálculo que organiza el viaje, la inserción en el taller, el empuje de sus expectativas y cruzarlo con las relaciones de explotación entre talleristas, trabajadores, marcas e intermediarios que se entretejen con ese cálculo de progreso. Esto implica también poner de relieve las condiciones imprevistas, las desilusiones, los acuerdos incumplidos que arruinan ese plan inicial y obligan a los trabajadores a recalcular su estrategia.
Desde su perspectiva puede abrirse un espacio de lucha y reclamo por las condiciones del sector, así como por la condena a la explotación de la que se benefician las grandes marcas. Al mismo tiempo, es desde este lugar que se podrán escuchar las voces migrantes sin que la criminalización recaiga sobre los circuitos productivos que abaratan y hacen posible la vida metropolitana para las clases populares.
El Colectivo Simbiosis Cultural –de trabajadores y ex trabajadores costureros- reconoce ese cálculo como fuente de movilización de expectativas y también como lo que debe rehacerse frente a desilusiones y engaños a los que muchos se enfrentan cuando llegan a  la Argentina. Se trata de un cálculo doble, argumentan. El primero se hace antes de migrar. El segundo cuando se constata que las condiciones de trabajo son peores que las imaginadas. Aún así, lo que se pone en juego es un diferencial de explotación sostenido en el desarraigo y en el tipo de reterritorialización comunitaria que se intenta confinar entre las paredes del taller. Ese diferencial, además, es triple: salarial, de estatuto legal pero, sobre todo, de riqueza comunitaria.
No se trata de defender una economía etnizada (como pretenden muchos talleristas y dirigentes que se dicen representantes de la colectividad y buscan resolver los problemas “puertas adentro”, “entre paisanos”), sino de abrir y debatir el taller como prototipo de modalidad laboral que se replica en otros sectores (agrícola especialmente), e interpela las condiciones de muchos trabajadores nacionales e incluso en blanco porque se enmarca en un tipo de modalidad sumergida de la cual se beneficia una ciudad cada vez más precaria y decidida a gestionar esa precariedad de modo racista y securitista. Un modo que ya se practicó, por ejemplo, en los desalojos violentos del Parque Indoamericano y que se vuelve a evocar ahora cuando responsables del gobierno porteño endilgan la cuestión a un problema de “fronteras abiertas”.
La clave de la seguridad termina siendo el código común para criminalizar y volver a invisibilizar, al mismo tiempo que se explota, a estas economías sumergidas.
Un segundo punto que complica la imagen de la esclavitud es el ascenso social que buscan y por el que se empeñan muchos migrantes. La mayoría de los trabajadores textiles aspira a convertirse en dueños. Independizarse del dueño del taller, pero para abrir otro. Es una suerte de “evolución natural” para muchos costureros: conocen su operativa desde adentro, tienen los contactos y entienden la dinámica del trabajo. El taller se monta fácil.
La maquinaria requerida es barata y sencilla, lo cual facilita su eventual traslado: poner en funcionamiento un taller necesita de una casa-local (negocio ya bien conocido y aprovechado por las inmobiliarias de barrios como Flores, Liniers y Villa Celina), unos bienes de capital no muy costosos y una conexión de electricidad. Aun así, hablar de trabajo esclavo borra también la heterogeneidad organizativa y de funcionamiento de los talleres que mixturan emprendimientos familiares de diverso tipo con iniciativas de mediana escala y esquemas también distintos en su interior.
Ubicar la discusión en la explotación y no en la esclavitud, poniendo de relieve la fuerza de trabajo (y sus ambivalencias y tensiones), nos previene de considerarla una versión remozada de salvajes sumisos o incivilizados. “Pareciera que fuera muy cruelmente colonialista, pero no es colonial esta regla. En todo caso sería una relación de clase.
Porque no se consideran salvajes los explotados. Los consideran aprendices pero no salvajes. Por eso es que la palabra esclavo, que siempre parte de una heteronomía cultural, es equivocada. Aunque es cierto que el conocimiento adquirido en la explotación colonial se vuelve un insumo para toda forma de explotación”, anota de nuevo Rivera Cusicanqui. Sobre esa parte baja de la economía, se monta la explotación de las grandes marcas.
Leninistas vs. Esclavos
Cuando se habla de esclavos se borra todo deseo de ciudadanía de quienes vienen a Argentina en busca de trabajo y, sobre todo, la racionalidad puesta en juego en las trayectorias migrantes a través de su paciente “leninismo”, como lo caracteriza la socióloga. “En ese sentido nuestros paisanos son bien leninistas: hay que soñar pero a condición de realizar meticulosamente nuestra fantasía. Tac, tac, tac: este año simplemente vivo, el próximo año me consigo un cuarto y traigo a mi mujer, al otro ya me ahorro unos pesitos y a la vuelta de diez años ya me estoy armando mi taller y ya estoy empezando a jalar a otros”.
Ese ciclo hoy parece todavía más veloz que hace unos años, empujado por la mayor demanda de consumo popular. Unido a una suerte de paciencia estratégica, la temporada en el taller resuelve el problema habitacional y laboral frente al desconocimiento de la ciudad y de los derechos. Esto garantiza, al menos por un tiempo ese diferencial de explotación, central en la organización misma de los talleres.   Así, la clandestinidad se exhibe como una condición a la vez excepcional y proliferante.
El taller es a la vez taller-dormitorio y espacio “comunitario”, de una intensidad laboral extendida en jornadas de más de doce horas, con turnos rotativos, y que se combina con una apuesta migratoria de gran riesgo. En esos pocos metros transcurre la vida completa de muchos recién llegados de distintos lugares de Bolivia, en la medida que el taller soluciona en un mismo tiempo-espacio la cuestión habitacional y laboral. Allí se cocina, se cría a los niños, se duerme y se trabaja y, al principio, es el modo de protegerse de una ciudad desconocida.
Estar un tiempo nomás en el taller. Hacer contactos. Cambiar de oficio. Estudiar odontología o administración de empresas. Hacer nuevas redes. Cantar hip hop. Soñar con un matrimonio igualitario. Esas también son opciones que practican muchos jóvenes migrantes que no se convierten en talleristas. Son trayectorias, planes de vida, metas de progreso, líneas de fuga.
La fuerza de trabajo migrante se articula entre la microempresa y el auto-empleo, el trabajo de pequeña escala y las relaciones salariales sustentadas en lazos de parentesco, y combina el taller de tecnología poco desarrollada con la comercialización de grandes marcas que incluso exportan sus productos con un dinamismo feriante para consumo popular.
La hipótesis, entonces, para entender el flujo de la fuerza laboral migrante es comprenderla como una fuerza de decisión y voluntad de progreso que pone en juego un “capital comunitario” con una fuerte inversión de sacrificio individual. Se  trata de un impulso vital que despliega un cálculo en el que se entremezclan la racionalidad neoliberal (flexibilidad, precariedad e informalidad extrema) con un repertorio de prácticas comunitarias (varios talleristas han usufructuado, por ejemplo, comedores populares para alimentar a sus trabajadores).
De este modo, se pone en valor una articulación específicamente posmoderna de lo comunitario: su capacidad de convertirse en atributo laboral, en cualificación específica para la mano de obra migrante del altiplano en Buenos Aires y ser a la vez repertorio de prácticas que mixturan vida y trabajo, lazos familiares y comerciales, relaciones de confianza y de explotación. Esta mixtura desafía lo excepcional al mismo tiempo que lo exacerba.
Los otros argumentos: culturalismo y moralización
Es difícil despejar la selva de estereotipos. Básicamente porque está tupida de argumentos culturalistas y moralistas. El arsenal culturalista se resume en un fallo judicial polémico y emblemático: en 2008, el juez federal Norberto Oyarbide sobreseyó a tres directivos de una empresa de indumentaria acusados “de contratar talleres de costura donde se empleaban inmigrantes indocumentados, en condiciones de máxima precarización laboral”.
El magistrado argumentó que ese modo de explotación funcionaba como herencia de “costumbres y pautas culturales de los pueblos originarios del Altiplano boliviano, de donde proviene la mayoría” de los talleristas y costureros, y que quienes convivían en el taller eran “un grupo humano que convive como un ayllu o comunidad familiar extensa originaria de aquella región, que funciona como una especie de cooperativa”.
De modo que el ayllu era traducido como unidad productiva para el taller textil. Al mismo tiempo, al encuadrarla como estructura ancestral-cultural, se la negaba como forma de organización del trabajo y se la dejaba fuera del campo de alcance del derecho. La paradoja queda expuesta: el fallo habla de tradiciones ancestrales para situar en un lejano origen cultural lo que, aquí y ahora, funciona como modalidad de explotación.
Esa justificación culturalista, en nombre del reconocimiento de una tradición, reivindica y ampara la excepcionalidad de las formas laborales del taller textil justamente por no considerarlas laborales. Y unifica talleristas empresarios y trabajadores bajo la fórmula de la “colectividad” boliviana, como si se tratara de una totalidad homogénea. Si la lógica comunal fue creada por fuera de los parámetros de la producción capitalista, es esta misma remisión al origen lo que en la actualidad la exceptuaría de ser juzgada según la lógica de la explotación.
Al mismo tiempo que la incorpora completamente en la tercerización de la industria textil como clave de su nueva estructura flexible. Aquí se abre la maraña de las distintas agencias y responsabilidades del Estado (a nivel de la ciudad y de la nación) por el diseño de un tipo de intervención que tiene que apuntar al control de los empresarios y no a la represión de los ilegalismos populares.
En segundo lugar, la moralización puesta en marcha de manera conjunta entre organizaciones de denuncia argentinas y eclesiales –ya con escala de agenda global- unifica todos los itinerarios migrantes bajo la etiqueta de “trata de personas”. Los migrantes sólo aparecen en tanto figuras sometidas, infantilizadas y obligadas, incapaces de una racionalidad propia. La impronta colonial de las organizaciones salvíficas organiza todo un discurso de rescate y tutela que se siente “defraudado” cuando los supuestos salvados regresan al taller textil o “defienden” a sus patrones o, más aun, cuando rechazan y/o critican la misión de fundar cooperativas según la normativa de estas organizaciones.
Queda, de nuevo, inaudible la voz sobre la violencia de los allanamientos y las variables formas de complicidad policial y judicial (no sólo sobre los procedimientos, también es conocido que los uniformes de la Policía Metropolitana se cosen en estos talleres) que se articulan en los negocios de la tercerización. Y más aún: queda corrido el protagonismo de los trabajadores que –aun si no es bajo formas gremiales clásicas–, son el sujeto social capaz de dar otra dinámica a esta conflictividad.
¿Pueden hablar las y los costureros?
En principio, cuando se habla de los talleres, clandestinidad se le llama a la yuxtaposición de una serie de condiciones de trabajo de extrema precariedad que mixturan, en un contexto de crecimiento de la economía (tanto formal como informal), irregularidades desde la óptica de la regulación del trabajo formal, contractual, con ilegalidades desde el punto jurídico estricto en situaciones de fuerte indistinción entre condiciones de vida y de trabajo.
Sin embargo, las divisiones clásicas entre formal/informal o legal/ilegal ya no alcanzan. La noción de clandestinidad expone una característica más general de las economías sumergidas: una gestión de la mano de obra que excede los parámetros jurídicos y que incluye esferas vitales al interior de un gobierno más amplio del cuerpo y la subjetividad de quien trabaja.
Los talleres textiles, por tanto, exhiben in extremis ciertas características que hoy atañen a las formas precarias de los dispositivos contemporáneos de explotación que se sustentan cada vez más en el gobierno de la vida antes que en la regulación de las modalidades del empleo. Y que, como escribió alguna vez el vicepresidente actual de Bolivia, es un nuevo orden empresarial el que subordina incluso a “las redes sanguíneas de las clases subalternas”.
Sin embargo, características de esas formas laborales ya están esparcidas en el mercado de trabajo en general como formas concretas de precarización. El trabajo rural en el interior del país pero también en las quintas del conurbano, la precarización extrema de rubros de comercio y otras modalidades de trabajo a domicilio, así como la condición más general de trabajo informal que atañe a casi la mitad de la economía nacional hacen que ciertos rasgos del taller textil interpelen al mundo del trabajo entendido en sentido amplio.
En la tenacidad del migrante que, recién llegado, se encierra en un taller hay también un cálculo que nadie quiere escuchar sobre la vida precaria. Como si volviéramos a la pregunta que hizo la teórica hindú Gayatri Spivak sobre la potencia de habla del subalterno, para advertir que los discursos usuales que aparecen narrando estas economías son siempre de empresarios argentinos, funcionarios o referentes de organizaciones nacionales.  Lo mismo pasa, por ejemplo, entre quienes asumen la representación –su voz política y mediática– de la feria La Salada, lo que deja en la sombra a la mayoría de sus hacedores.
Aquí se debate un conflicto central: superar la identificación racista del trabajo argentino como trabajo digno, en tanto el trabajo migrante se vincula al mote de “trabajo esclavo”. Para eso es necesario, como ya se ha hecho, conectar estas economías, sacarlas del gueto y escuchar las voces que la protagonizan. Y en todo caso ubicar el obstáculo en otro lado: ¿por qué no pueden hablar las y los costureros? Ellxs son parte de una fuerza de trabajo que, “desde abajo”, enfrente día a día los efectos desposesivos del neoliberalismo.





ALBERTO MÜLLER: "EL CHE MURIÓ MUY CONSCIENTE DE LA ENTREGA Y TRAICIÓN DE FIDEL"

La Nación de Argentina (www.lanacion.com.ar)

El salón Sarmiento de la Feria del Libro estaba expectante. En su primera visita al país, el escritor cubano exiliado en Miami Alberto Müller presentaba el fin de semana su polémica investigación Che Guevara: valgo más vivo que muerto cuando un grupo de revoltosos organizados -con acento caribeño, pero también porteño- irrumpió a los gritos y desestabilizó la disertación. Repartieron panfletos de la agrupación Movimiento Revolucionario Argentino por Cuba y, a viva voz, acusaron al autor de "asesino, terrorista y de ser miembro de la CIA". La andanada continuó con más beligerancia verbal e increpaciones violentas hacia el trabajo de Müller, hasta que la seguridad intervino y retiró a los más revoltosos.
"Era gente de la embajada cubana", asegura ahora, minutos antes de una nueva charla sobre su libro en Eterna Cadencia, la librería palermitana. "Lo eran por la información que manejaban sobre mí", contó este opositor al dictador Batista, quien se sumó a la revolución y luego, decepcionado por el giro ideológico y los abusos castristas, se convirtió en contrarrevolucionario en Sierra Maestra, cuando en el 59 Fidel se alineó con los soviéticos y se apartó del ideario libertario de la insurrección.
Müller purgó una condena de 15 años por sedición en la isla caribeña, donde padeció simulacros de fusilamiento, golpizas con bayoneta y vejámenes en las zanjas de excrementos de la prisión. Pero todas esas torturas -asegura en esta entrevista con LA NACION- fueron perdonadas por su fe cristiana.
"A los emisarios de la embajada les molestaron los postulados de mi libro, en el que expongo los eslabones premeditados de abandono de Fidel al Che, para deshacerse de él. El Che se había convertido en un hereje en la Cuba prosoviética proyectada por Castro. Era un estorbo para su continuidad en el poder y, por eso, Fidel le tiende varias emboscadas: lo enfrenta a seguros fracasos guerrilleros en Congo y luego le inventa una Bolivia suicida", argumenta el autor, de 75 años, abogado y ex profesor de ética periodística en la Universidad de Miami.
-¿La trampa castrista comienza con el envío del Che a Congo?
-No, el punto de inflexión se produce con aquel encendido discurso del Che en Argelia [en la conferencia Afroasiática del 65]. Al regresar, hay una reunión tormentosa y documentada, con Fidel y Raúl Castro. Raúl le recrimina su trotskismo y lo acusa de ser prochino, país con quien Fidel estaba en "guerra". Fidel ya había urdido su traición a los postulados y las promesas de la revolución: tener elecciones a los 18 meses, respetar la Constitución del 40, que defendía el pluripartidismo y la propiedad privada, implementar una reforma agraria que repartía la tierra y le otorgaba la titularidad al campesino y no al Estado, como sucedió. Pero cuando pronuncia ese discurso antisoviético, el Che ya sobraba en Cuba. Y no sólo por Fidel. La KGB no lo quería ver ni en pintura. Eso explica por qué siendo ministro se va a liberar Congo, donde no muere de milagro.
-Pero ¿no hubo un apoyo explícito cubano al movimiento de liberación nacional congoleño?
-Al Che lo convence Fidel de continuar con la revolución que había encarnado [el líder anticolonialista congolés] Lumumba para liberarlos de la opresión belga y norteamericana. Lo iban a matar allá, pero Fidel negocia a sus espaldas con la Unión Soviética, Tanzania, los belgas y norteamericanos el fin de la guerrilla.
-¿Por qué habla de Bolivia como una entelequia para extender la revolución?
-Cuando el Che fracasa en Congo y se va a Praga, medita y plantea hacer la revolución en la Argentina, pero Fidel le dice que ahí no puede hacerse. Luego quiere hacerla en Perú, y le repite lo mismo. Y le inventan el espejismo de Bolivia.
-¿En qué apoya esa afirmación?
-Fidel se había reunido con Mario Monje, jefe de los comunistas, y le dice: "A mí me da mucha pena porque ustedes, en Bolivia, no tienen las condiciones para la revolución como en otras partes de América latina: no tienen salida al mar y tienen ya resuelta la demanda campesina con la reforma agraria de Paz Estenssoro, que les otorgó la propiedad de las tierras". Eso explica por qué en 10 meses de guerrilla al Che no se le suma ni un campesino. El otro eslabón de la emboscada es que Fidel lo alía con el Partido Comunista boliviano, que se inclinaba por la coexistencia pacífica y rechazaba la línea guerrillera. Y la gran clave es cuando Fidel lo entrega sin disimulos.
-¿De qué forma?
-El Che escribe en varias entradas en su diario desde Bolivia: "Sin contacto con Manila", el nombre en clave de Fidel. Castro tenía a un alto oficial de la inteligencia cubana asentado en La Paz, Renán Montero, alias Iván, casado con una boliviana, muy amiga del presidente Barrientos. Él era su contacto en La Paz, pero Fidel le ordena salir a Francia, deja al Che sin su enlace en La Paz y nunca reanuda ese contacto. Ese abandono es acuciante, condenatorio. ¿Dónde están sus aliados, sus recursos, su apoyo logístico? El Che murió muy consciente de esa traición. Ni siquiera tenía su medicina para el asma.
-¿Qué lo lleva a investigar el desenlace del Che?
-Quería conocer las circunstancias de la muerte de un gran amigo mío, Octavio de la Concepción de la Pedraja, ocurrida días antes de la del Che. Y una cosa trajo a la otra. En las biografías escritas por Pacho O'Donnell, el mexicano Jorge Castañeda, el español Paco Taibo y el estadounidense Jon Lee Anderson asoman estas pistas sobre la entrega de Fidel. Durante seis años, yo profundicé esta línea y crucé información con los diarios de Guevara y otros documentos. Lamentablemente, jamás se encontraron sus diarios de Praga. Estoy seguro de que existen y alguien los tiene.
-¿Valió la pena su apoyo revolucionario con el costo que pagó?
-Moralmente, sí. Cuando uno defiende la libertad, no hay límites. Yo defendí la libertad, la democracia y la alfabetización de mi país. Me tocó esa parte de la historia de la cual no me arrepiento. Incluso, las torturas que padecí, como cristiano que soy, ya las perdoné. No soy hombre de rencores y no sería capaz de hacerles a mis enemigos lo que me hicieron a mí. La historia de Cuba ha sido trágica. Pero a Fidel le pasará como a Stalin. ¿Quién le hace hoy una Oda a Stalin, como Neruda?
-¿Qué le pareció el acercamiento de Raúl Castro con Obama?
-Lo aplaudo. Un aislamiento y embargo no encuentran una justificación durante 50 años.





ESPAÑA EXCLUYE A BOLIVIA DE LA COOPERACIÓN AL DESARROLLO

Periodista Com de España (www.periodistas-es.com/)

España ha excluido a Bolivia en la convocatoria de subvenciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo de 2015, decisión que ha provocado una protesta de la Coordinadora de ONGDs Españolas en Bolivia (COEB), conformada por organizaciones españolas que trabajan en el Estado Plurinacional de Bolivia, informa InteRed.
“Lamentamos constatar una vez más que la cooperación internacional para el desarrollo no sea una Política de Estado para el Gobierno de España y que ni la Oficina Técnica de Cooperación, ni el Marco de Acuerdo País, ni las ONGDs españolas en Bolivia sean tenidas en cuenta a la hora de definir las prioridades financieras, sectoriales y geográficas”, expresa la COEB.
Según datos del Eurobarómetro de enero de 2015, la población española exige al Gobierno que contemple la política de cooperación como una de sus prioridades, y es, junto con la sueca, la que más lo demanda en toda la Unión Europa. Este apoyo ciudadano: “contrasta notablemente con los desproporcionados recortes a los que el Gobierno viene sometiendo a la cooperación y que la han llevado a niveles exiguos y claramente insuficientes, ya que actualmente se sitúa en un 0,16 % de la RNB, una cifra que difiere con la media europea (0,43 %) y que se aleja del histórico 0,7 %”.





SAN JUAN DE DIOS COOPERA EN BOLIVIA EN UN PROYECTO DE AYUDA A MENORES DISCAPACITADOS Y EN SITUACIÓN DE POBREZA

El Hospital de San Juan de Dios de León vuelve a realizar ayudas en Cooperación Internacional. El nuevo proyecto va destinado a 200 niños discapacitados y en situación de pobreza de Sucre proporcionándoles material escolar y otros suministros.

I León de España (www.ileon.com)

El Hospital San Juan de Dios de León colaborará en el desarrollo del proyecto de cooperación internacional del 'Instituto Psicopedagógico Ciudad Joven San Juan de Dios' de Sucre, en Bolivia a través de Ciudad.
Este centro, con más de 30 años de experiencia, cubre en su totalidad los gastos de atención, alimentación y residencia a menores, desde neonatos hasta jóvenes de 18 años, ya que la aportación del estado es ínfima.
Todos los menores presentan alguna discapacidad (física, psíquica o sensorial) y más del 80% pertenecen a familias en situación de pobreza, que no pueden costear su formación, ni sus tratamientos; y algunos de ellos carecen de familia.
El Centro Psicopedagógico cuenta con varias unidades: pediatría, residencia, escuela de educación especial, consultas externas y servicios complementarios, donde realiza todos los tratamientos curativos, rehabilitadores, terapéuticos y formativos necesarios para lograr la incorporación de los jóvenes a la sociedad, con la mayor autonomía posible.
El Hospital San Juan de Dios de León ha puesto en marcha distintas campañas para recaudar los 10.309 euros que necesita para cubrir las necesidades de material escolar, suministros para reparación de sillas de ruedas y mejora de la comunicación interna del Psicopedagógico durante un año.
La primera de las acciones que se ha implantado es la de micro-donaciones en nómina, donde los trabajadores del hospital que deseen donarán desde 1 euros al mes para el proyecto.
El Hospital hace un llamamiento popular para que cualquier persona que lo desee colabore enviando sus aportaciones a la cuenta bancaria: ES53-2096-0545 8130 6436 5104, indicando en el concepto 'Ayuda infantil Sucre' o entregando su donativo en la hucha del Servicio de Admisión. Con 52 euros se cubre el material de 1 niño al año.
La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios está presente en los cinco continentes, en 51 países, prestando asistencia sanitaria, social y residencial a quien la necesita, con especial sensibilidad hacia los colectivos más desfavorecidos. El Hospital San Juan de Dios de León está orgulloso de formar parte de esta organización.

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