jueves, 27 de noviembre de 2014

PERÚ RECONOCE QUE PUNO UTILIZA DANZAS BOLIVIANAS


FESTEJO A MEDIAS. La Unesco incluye a la fiesta de la Virgen de La Candelaria en la lista del patrimonio inmaterial de la humanidad. La declaratoria tiene sabor a derrota, luego que autoridades peruanas reconocieron que danzas que se bailan en Puno son bolivianas.



Por primera vez, Perú reconoció ayer  ante la Unesco   que    las  danzas y la música   que se interpretan en  la fiesta de la Virgen de la Candelaria de Puno, postulada  como Patrimonio de la Humanidad,  son de origen boliviano.  
 El reconocimiento fue plasmado en un acuerdo negociado entre  el  ministro de Culturas y Turismo, Pablo Groux, y el  viceministro de Cultura de Perú, Luis Jaime Castillo, en la  novena  Reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial, que se realiza en París desde el lunes.
Los representantes de ambos gobiernos, a través de una declaración bilateral,  afirmaron que "en el marco de la hermandad intercultural de los pueblos, las danzas, música y vestuarios del pueblo de Puno son acompañadas por las danzas, música y vestuarios del pueblo de Bolivia”.
La declaración conjunta, según ABI, agregó también  que  en "la Festividad de la Virgen de la Candelaria de Puno se destaca que la ritualidad litúrgica y espiritual constituyen el elemento central de dicha expresión”.
Tras la lectura de la declaración, Groux  sostuvo que ha sido "un  desafío muy grande el poder interpretar, en un acuerdo, en una declaración conjunta, el sentir de nuestros pueblos”.  
Una vez conocida la noticia, folkloristas y representantes de la Organización Boliviana de Defensa del Folklore (Obdefo)  anunciaron a la prensa la  declaración conjunta entre ambos países, en un acto especial en la plaza Murillo.   "Se logró el reconocimiento de que la danza, música y vestuario utilizado en la Festividad de la Virgen de la Candelaria (Puno) son bolivianos.  Estamos satisfechos, no contentos. En la última oportunidad que tenía, Bolivia y la presión internacional de Obdefo  lograron insertar ese reconocimiento ante la Unesco, por parte del Perú”, sostuvo Napoleón Gómez, presidente de esa institución.
Gómez acotó  que los folkloristas y residentes  bolivianos de otros países, en especial en Francia, exigen la renuncia del embajador de Bolivia ante  la Unesco, Sergio Cáceres, por "negligencia e incumplimiento de deberes”.
Por otro lado, folkloristas, liderados por  el asambleísta Alejandro Zapata, levantaron la huelga de hambre que iniciaron el martes pasado. "En este  acuerdo de Estado a Estado se reconoce que las vestimentas, las danzas y la música de Bolivia son ahora un  aporte del patrimonio nacional a la festividad de Puno, en el Perú”, sostuvo. Dijo que en la actualidad  elaboran un proyecto de ley para reglamentar  y exigir el uso de la  tricolor  en los  trajes de  las danzas bolivianas que se interpreten  en Puno.   
Las primeras denuncias  contra Perú  se realizaron en abril
Abril 2014  El Comité de Etnografía y Folklore de Oruro denunció que la Festividad de la Virgen de la Candelaria (que se realiza cada febrero) en Puno, Perú, utiliza danzas y fotografías del Carnaval de Oruro para promocionar sus actividades.
Octubre 2014  El diputado Alejandro Zapata señaló que Perú presentó un video sobre la Festividad de la Virgen de la Candelaria ante la Unesco. Según Zapata, en el audiovisual  se muestra una variedad de danzas y música de origen boliviano, como la diablada, la morenada y otros.
1 de noviembre Autoridades de Perú anunciaron que la Unesco aprobó el expediente de postulación de la  Candelaria.
Casos  Hace un mes, Página Siete publicó una nota en la que se identificó que en cinco años se denunciaron 10 casos de plagio de música y danzas bolivianas. De éstas, hasta la fecha, muchas no fueron resueltas y quedaron en el olvido.
"El acuerdo es un logro importante e histórico”
El embajador de Bolivia ante la Unesco, Sergio Cáceres, también celebró el convenio de reconocimiento de Perú.
"Se llegó a un acuerdo positivo. Es una buena noticia para Bolivia lo que sucedió”, afirmó ayer a la red ERBOL. Cáceres aseguró que se trabajó desde principios de año, junto al canciller David Choquehuanca y el Ministerio de Culturas, en busca de una solución a la polémica que surgió.
"Es un logro  importante e histórico, porque antes no ha habido  una declaración oficial, a nivel gubernamental, que tenga esta claridad y que reconozca, sin ninguna ambigüedad, la presencia de los elementos culturales de Bolivia en la festividad”, dijo.
También dijo que verificó que la postulación de Puno era  de la festividad religiosa y no de las danzas. "Perú mantiene la postulación, no tiene objeciones por parte del comité. Pero  logramos que en el dossier esté presente esta aclaración”, acotó.
Sobre los pedidos de renuncia, aseguró que no lo hará  y que no fue notificado  al respecto.
Punto de vista
Agustín Echalar A.  Operador  de turismo
"El acuerdo es un paño frío”
El acuerdo es un paño frío para este asunto. El que los folkloristas bolivianos hayan reclamado por la postulación de Puno es una triste muestra de mezquindad, porque es el reconocimiento a un  pueblo vecino. Es el reconocimiento a una fiesta patronal que se presta, esta es la palabra, elementos de una cultura vecina, como parte de un proceso natural de transculturación. Pero  hicimos reaparecer un chauvinismo y xenofobia impresionantes a partir de esto.





BOLIVIA: ¿CUÁN SOSTENIBLE ES SU MODELO ECONÓMICO?

La dependencia del gas y los minerales, además de su agresiva política de subsidios podrían frenar el crecimiento boliviano

El Comercio de Perú (www.elcomercio.pe)
                                                                         
En la última campaña presidencial boliviana, el caballito de batalla del mandatario Evo Morales fue el alto crecimiento de su economía durante los últimos 10 años. Y no mentía. Solo en el 2013 el PBI boliviano avanzó un 6,8%, un ritmo acelerado en la región. ¿Pero a qué se debió este enorme avance? ¿Es real?
De acuerdo con Juan Carlos Mathews, director de Educación Ejecutiva de la Universidad del Pacífico (UP), en este lapso el país altiplánico se apoyó en el alto precio de materias primas como el gas, los minerales y la soya en el ámbito internacional, de ahí su crecimiento. 
El embajador de Bolivia en el Perú, Gustavo Rodríguez, no lo niega. Pero dice que esa es solo una parte de la explicación. Para él, la política de nacionalización y renegociación de contratos con empresas del sector hidrocarburos, energía eléctrica y minería les permitió obtener ingentes ingresos y redistribuirlos entre la población.
Efectivamente, el internacionalista Farid Kahhat dice que el gobierno de Evo Morales ha aumentado el sueldo mínimo y apoyado una política de subsidios que tiene contenta a la población de ese país.
Sin embargo, Mathews considera que la época de bonanza ya se terminó y que los retos de Bolivia son enormes y que de no atacarlos fuertemente pondrían en riesgo su sostenibilidad. 
¿Y LA DIVERSIFICACIÓN? 
Vayamos paso a paso. Al cierre del año pasado, Bolivia exportó productos por un valor de US$12.500 millones, todo un récord en su historia, y el gas natural representó cerca del 50% del total. 
“Argentina y Brasil compraron en conjunto gas natural boliviano por aproximadamente US$6.000 millones”, dice José Ezeta Carpio, docente de la Universidad ESÁN.
Si bien se han comprometido estas compras hasta el 2019, la pésima situación de la economía argentina y la desaceleración de Brasil podrían afectar los pagos en los próximos años.
De acuerdo con Ezeta, existe otro peligro. “Argentina ya está desarrollando sus proyectos sobre gas natural y Brasil anda en lo mismo, lo que quebrará en algunos años la posición dominante de Bolivia en el mercado regional de dicho producto”.
Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la minería, el otro sector que aporta fuertemente a los envíos bolivianos, tuvo un retroceso de 5,65%. Asimismo, la industria manufacturera retrocedió 13,24%.
Mathews dice que la tarea urgente se encuentra en diversificar su oferta. “Pueden mirar la agroexportación y el sector maderero para destinar planes estratégicos”, afirma.
A modo de queja, el analista boliviano Carlos Herrera Echazú escribió  a inicios de este año en el diario “El Día” lo siguiente: “Nada se ha hecho para aumentar la oferta productiva (más bien las políticas gubernamentales han sido hostiles al trabajo privado), así no ha habido inversiones significativas en el área energética, ni en la manufacturera ni en la agrícola ni en la minera”.
El embajador Rodríguez enfatiza que no están en contra de la inversión extranjera o privada. “El presidente Evo Morales tiene una frase ‘queremos socios y aliados, no dueños’. Eso es lo que buscamos”.
Asimismo, indica que tienen tres grandes proyectos: una empresa de urea, el proceso de industrialización de hierro de la localidad del Mutún y la transformación de litio que se encuentra en el salar de Uyuni. 
¿Y en el campo agrícola? Explica que su intención es ampliar la frontera agrícola, pero no para la exportación, sino para el autoabastecimiento. “Para nosotros, el mercado interno es tan o quizá más importante que el externo”, añade.
EL PELIGRO DE LAS CUENTAS
Tras ocho años de superávit fiscal, en el 2014 la economía boliviana acabará con un leve déficit. La alerta se presentó en el 2013, cuando el superávit fue de 0,65%. Rodríguez señala que esto se debe a la fuerte inversión pública que realiza el Gobierno para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.
Sin embargo, el incremento de los subsidios sería otra parte del problema. En el país altiplánico, el Estado asume parte de los costos de la energía eléctrica, la gasolina, el gas, la harina, leche y el pollo.
Solo en el tema de los carburantes, el año pasado se destinaron US$1.060 millones en subsidios. Peor aun, estos gastos vienen incrementándose para evitar el alza de ciertos productos finales como el pan. Así, este año el subsidio en harina pasó de 341 millones de bolivianos a 412 millones de bolivianos.
El embajador dice que estas medidas han sido implementadas para “beneficiar con el crecimiento económico a toda la población. No es una política populista, sino redistributiva”.
Le preguntamos hasta cuándo podrá sostenerse esta situación sin afectar gravemente las cuentas del país. “Tenemos un Ministerio de Economía con mucho prestigio y con capacidad técnica y no hay amenazas de desborde”, responde.
Por otro lado, la tasa de inflación boliviana alcanzó el año pasado un 6,48% (más del doble del Perú) y para este año se prevé que se sitúe por encima del 5.5%.
Consultado sobre este tema, el embajador dice que las sequías e inundaciones afectaron la zona del Beni y eso ocasionó un alza en el precio de los alimentos, pero que ahora se reduce.
El internacionalista Kahhat sostiene que en años anteriores el aumento de precios en Bolivia ha generado fuertes protestas sociales. “Antes del gobierno de Evo Morales la privatización de los servicios básicos supuso el incremento de los precios y la gente salió a las calles”.
La pregunta cae de madura. ¿En su tercer mandato, de ser necesario, el presidente Morales reducirá los subsidios?
TAREAS PENDIENTES
En el ránking para facilidad de negocios Doing Business, Bolivia ocupa el puesto 157 de 189 países. En el Índice de Competitividad Global del WEF está en el puesto 98 de 130 países y en el de Percepción de la Corrupción del sector público ocupa el puesto 106 de 175 países.
El catedrático Ezeta dice que para tratar de resolver estos inconvenientes deben abordarse las causas que originan tales posiciones en conjunto. “Esto supone, además de las reformas económicas y comerciales que le urgen, un redimensionamiento del aparato estatal en todos sus niveles, reduciendo con ello el gasto burocrático”.
Mathews añade que se tienen debilidades en infraestructura, innovación, ciencia, tecnología y educación, donde considera hace falta una reforma. “Deben aprovechar los recursos que tienen para implementar grandes reformas”.
A modo de respuesta, el embajador boliviano dice que evidentemente hay tareas pendientes que deberán cumplir en los próximos años, pero considera que se debe tener en cuenta cuál era la situación del país antes de la llegada del mandatario Evo Morales.Estábamos casi al borde de una confrontación civil. Lo que hemos avanzado es bastante y obviamente quedan tareas por realizar”.
Asimismo, considera que no es posible compararse con el Perú o Chile. “El piso desde el que partimos hace 10 años no era el mismo, las diferencias se han reducido”, enfatiza.
LO DESTACABLE
Sin embargo, la buena noticia es que, a diferencia de los sectores extractivos en los sectores de servicios, alimentos y retail, el Estado no pone fuertes restricciones para la inversión privada, sea nacional o extranjera. Es más, franquicias norteamericanas como KFC y Starbucks han anunciado su pronto ingreso a los nacientes centros comerciales que empiezan a construirse en La Paz y Santa Cruz. 
Asimismo, hay grupos empresariales peruanos como Gloria y Romero que tienen importante participación en los sectores donde compiten. Otros más como AJE -que tiene una planta-, grupo Rokys y hasta el restaurante Tanta de Gastón Acurio se han sumado. 
Mathews señala que esta apertura comercial es beneficiosa para ambas economías, pero la que más gana definitivamente es Bolivia. A la fecha se calcula que las inversiones peruanas superan los US$1.500 millones y en el 2016 se podrían duplicar.
"Hay productos peruanos en los supemercados bolivianos, por ser una nación hermana no creo porque no podamos recibir sus inversiones y mantener buenas relaciones comerciales", finaliza el embajador.





EN BOLIVIA, LA TIERRA ANCESTRAL RECLAMADA TIENE UN PRECIO

Helsinki Times de Finlandia (www.helsinkitimes.fi)
                                           
Durante la mayor parte de su vida, Oscar Robles trabajó para un terrateniente americano en un rancho humilde, "un peón", dice, el cuidado del ganado y maíz para un patrón de piel clara como generaciones de trabajadores guaraníes hicieron antes que él.
Entonces Bolivia eligió a su primer presidente indígena, Evo Morales, quien asumió el cargo en 2006 sobre promesas de contribuciones para corregir los errores históricos cometidos contra las minorías étnicas del país. Morales se apoderó de la tierra de la Americana y otras propiedades cercanas, dando a los guaraníes su vuelta a casa ancestral.
El ranchero estadounidense huyó. Robles se convirtió en capitán, el nuevo líder de Caraparicito.
Luego se observó desde la carretera como los equipos de perforación y equipo de construcción volvió con fuerza en, parte de Morales sin cuartel empuje para desarrollar campos de gas de Bolivia y en efectivo en alza la demanda de energía en América del Sur.
El guaraní se había recuperado sus tierras, pero los enormes depósitos de gas natural debajo de ella pertenecía al gobierno de Morales y su socio principal aquí, el gigante energético francés Total.
El chorro de regalías del gas ha permitido a Morales para ampliar enormemente el alcance del Estado boliviano y aliviar algunos de los peores de la pobreza en las Américas. Él fue reelegido por un deslizamiento de tierra a un tercer mandato el 12 de octubre.
Pero el impulso de nuevos pozos, oleoductos y carreteras, sobre todo aquí en las tierras bajas del sur ricos en hidrocarburos que se asemejan a partes de Texas, ha dado lugar a violentos enfrentamientos entre el gobierno y los grupos indígenas, como los guaraníes, muchos de los cuales alguna vez sostuvo Morales pero ahora dicen que han sido barridos.
"Llamamos a este lugar Aracayotal - lugar con fruta", dijo Robles, recogiendo a través de un montículo excavadora con dos hombres más jóvenes guaraníes en el borde de una obra de construcción donde total estaba construyendo una nueva planta de tratamiento de gas. Un trabajador petrolero en un casco los observaba con recelo desde la distancia, hablando por un walkie-talkie.
"No sabíamos que era un cementerio", dijo Robles.
Llegada de Total ha sembrado la división entre los guaraníes y dejado a muchos con una sensación progresiva de pesar. Al principio los pagos en efectivo de la empresa, los proyectos de infraestructura y ofertas de trabajo parecía una buena alternativa a la vieja manera de la vida bajo un patrón terrateniente. Ahora ven a un nuevo y más potente movimiento maestría en - esta vez con el respaldo del gobierno.
Cuando algunos Guaraní trató de detener a las tripulaciones de petróleo mediante el bloqueo de la carretera este año en protesta, soldados y policías antidisturbios fueron enviados para despejar hacia fuera.
Morales una vez que hizo campaña contra las empresas extranjeras en Bolivia por profanar la Pachamama - Madre Tierra. Luego se convirtió en presidente y tomó el control de la industria petrolera de Bolivia, formando nuevas asociaciones de empresas conjuntas con algunas de las mismas empresas extranjeras que había vilipendiado.
En pequeña Caraparicito, hombres guaraníes coca masticar caminan en camisas de polo y de mezclilla botón-ups con el logo total incluso cuando protestan presencia de la compañía.
Hasta hace pocos años, era una hacienda rurales aisladas, como muchos otros en esta parte de Bolivia, donde los trabajadores guaraníes habían vivido durante siglos al servicio de su patrón, el trabajo a cambio de comida, ropa y, a menudo poco más.
Morales denunció este acuerdo-siervo como como "la esclavitud". A partir de 2008, se trasladó a despojar a varios propietarios de su tierra y le dio la vuelta a los guaraníes, que será administrada y de granja colectiva, al igual que sus antepasados tenían antes de la llegada de los conquistadores europeos.
Pero ahora es el gasto total 1 mil millones dólares para perforar 20.000 pies en la base de los Andes aquí y pulse en un filón de gas estimado en varios billones de pies cúbicos. Se está construyendo una planta de procesamiento masivo en los pastos donde Guaraní vez cuidaba el ganado de sus amos. Las tuberías se extenderá desde aquí a los mercados de Argentina y Brasil.
Y en la colina sobre el sitio de la planta, donde la compañía planeaba poner una torre de la quema, las tripulaciones de bulldozer en el verano araron un viejo, olvidado cementerio guaraní. Total dijo que detuvo la construcción y trajo a un equipo arqueológico para recoger los huesos y fragmentos de cerámica para las pruebas de laboratorio.
Robles asomó alrededor de los bordes de la compensación. Total, dijo, no se había hecho un trabajo muy cuidadoso.
Cogió un trozo de cerámica de color marrón rojizo de un montón de tierra, luego otro y otro. Eran trozos de urnas funerarias destrozados, dijo. Una esbelta, objeto grisáceo asomó fuera de la tierra cercana. Parecía ser un fragmento de una pelvis humana.
Los hombres guaraníes treparon por la baja berma dejado por el bulldozer para buscar los restos esparcidos por el otro lado. Había restos de cerámica de varios centímetros de ancho y una grande, terrón redondeada que parecía como si hubiera sido moldeado dentro de una urna funeraria. Grandes piezas, completamente intactas de hueso fueron presionados entre las capas de la tierra, perfectamente conservados.
A medida que se apartó el suelo, un diente se cayó - un molar. Era parte de una mandíbula, con una hilera de pequeños dientes. "Un niño", dijo Robles, ahuecando los dientes en sus manos. "Estos son nuestros antepasados."
Robles dijo que nadie sabía cuántos años las tumbas eran. El guaraní se había detenido enterrar a sus muertos de esa manera hace mucho tiempo.
Se agacharon para recoger a través de los huesos y las urnas rotas. Uno de los hombres se puso nervioso, pero Robles quedó en silencio, mirando como si hubiera visto un fantasma.
Ellos pusieron los huesos en una bolsa de plástico y luego se dirigieron hacia abajo de la colina a través de la obra de construcción y una nube de polvo.
En 1968, Ronald Larsen condujo su camioneta de Montana a América del Sur, en busca de tierras baratas. Compró la escarpada Caraparicito hacienda de una familia local y adquirió más propiedad después de que, con el tiempo tomando el control de más de 35.000 hectáreas.
Junto con la tierra, Larsen heredó una relación laboral semifeudal con los guaraníes que vivían en la propiedad. Pero con los años, Larsen construyó casas para sus trabajadores, una escuela y una pequeña capilla.
La carretera pavimentada más cercana estaba a más de una hora de distancia, por lo que Larsen iba a comprar comida y ropa a granel durante sus viajes a la ciudad, la venta de los artículos a los guaraníes con un descuento, según su hijo, Duston Larsen.
"Les dimos arroz, carne de cerdo y carne de res", dijo Duston Larsen, nacido en Bolivia y aún vive allí. "Todo lo que les dimos fue gratuita o por debajo del costo."
Los guaraníes que viven en Caraparicito hoy no recuerdo Ronald Larsen esta manera. Lo describen como un señor feudal fuertemente armados que pagó salarios miserables. Duston Larsen dijo que el guaraní se han entrenado para decir tales cosas.
Enfrentamiento del Gobierno con el estadounidense alcanzó su punto máximo en 2008, cuando Ronald Larsen trató de ahuyentar a un inspector de la tierra por disparos en sus neumáticos. Larsen luchó contra la confiscación de sus bienes hasta el final a la Corte Suprema de Bolivia. Él perdió su apelación final en 2010 y abandonó el país para Brasil.
Hoy, 150 años de edad, la hacienda de Larsen es el hogar de ocho familias guaraníes. Pollos, cachorros y niños pequeños corretean a través de su antigua cocina. Nidos de avispas se propagan sin control a través de las vigas vigas. Los otrora grandes fuentes en el patio de Larsen son ahogados de basura y un hervidero de mosquitos.
En el momento de la incautación, Ronald y Duston Larsen habían estado desarrollando la propiedad en un rancho de vacaciones para los turistas, que ofrece paseos a caballo, baños minerales y amplias vistas de la precordillera andina.
"Aquí es donde los gringitas corrían desnudos", dijo Hugo Molina, activista guaraní, señalando al balneario en ruinas donde ahora almacena sacos de maíz. Se había mudado a su familia en la zona de loft por encima de la sauna.Después de más tomas de tierras, la nueva comunidad guaraní, Alto Parapetí, se formó. Algunos de los dueños de las haciendas vecinas destruidas sus casas cuando salían, rompiendo tejas y la demolición de cualquier cosa de valor. Familias guaraníes se movían en todas formas y ahora viven en medio de las ruinas, colgando viejas mantas sobre las puertas para mantener fuera las moscas.
Los guaraníes suelen animales y aumentar los cultivos en los valles de la corriente como siempre han hecho. Pero ellos están luchando sin la maquinaria, combustible y otros suministros de sus antiguos amos. Hay disputas por el acceso a las mejores tierras, y los que resistieron los ataques de propiedad son parias.
"Mi hermano se puso de parte del jefe, así que no hablaba el uno al otro por un tiempo", dijo Alejandra Mendieta, la esposa de un líder guaraní en una comunidad cercana cuyo dueño hacienda había sido expulsado.
Se puso de pie sobre un fuego, hervir el maíz y el azúcar en un viejo tambor de aceite para hacer la chicha bebida. "Mi hermano lloraba porque no quería que el jefe se vaya," dijo ella.
Fue difícil decir si los guaraníes estaban mejor ahora. David Jarillo, otro capitán guaraní, dijo que habían ganado la "libertad". Había trabajado para el dueño de la hacienda durante nueve años, dijo, por $ 7 por día. El gobierno había dado a la comunidad un nuevo tractor, ahora estacionado en el patio de Jarillo. Un sistema de plomería y electricidad para la comunidad venían, también, dijo.
"Los guaraníes están tratando de aprender a vivir en comunidad de nuevo, pero no están preparados y que necesitan más tiempo", dijo Alejandra Anzaldo, quien trabaja con el guaraní como el director local de un grupo de desarrollo rural sin fines de lucro, CIPCA.
Anzaldo dijo que la llegada de Total y sus indemnizaciones estaban dividiendo los guaraníes antes de que tuvieran la oportunidad de unificar. Había sospechas sobre la gestión de los fondos comunitarios. Otros irritaron al ruido de la construcción y los campamentos de polvo y de trabajo apareciendo por todas partes. No se sentía como el progreso, pero no había vuelta atrás.
Total dijo que suspendió los trabajos de construcción en el lugar de enterramiento tan pronto como sus tripulaciones encontraron los huesos y que notificó Robles, el capitán Caraparicito, y otras autoridades bolivianas, invitándolos a visitar el sitio.
Los resultados de las pruebas de laboratorio en los huesos y fragmentos de cerámica que aún no estaban disponibles, la compañía dijo en un comunicado reciente, pero las urnas se vuelven a montar y los esqueletos enterrados de nuevo, con la participación guaraní. Nadie sabe todavía la edad que tengan.
El día en que encontró los huesos y fragmentos que Total había dejado atrás, Robles se sentaron en frente de su casa al otro lado de antigua hacienda de Larsen al atardecer, mirando el volquetes y equipos de perforación estruendo por.
Después de la cena, un funcionario de relaciones públicas alegre de Total conducía y se sentó junto a él en el patio, entre los pollos.
Ella le recordó que la compañía telefónica había estado tratando de obtener su permiso para instalar nuevas torres de telefonía celular en la cresta. Dos artistas venían a pintar murales en la escuela local la semana siguiente. Y si hubiera sido a la nueva clínica de salud todavía?
La lista era larga y hablaba rápido. Robles no parecía estar prestando atención. Él asintió con la cabeza, mirando el tráfico que pasa.
El equipo pesado fue encabezada por la montaña hacia Incahuasi-1, el primer pozo, perforado en 2004, cuando la tierra era todavía Larsen pero luego sellada. Ahora total se disponía a abrirla de nuevo una vez que la planta de procesamiento de vino en línea. Camiones de plataforma grandes atados con generadores y tubos de acero gemían y eructos de humo negro a medida que exprimen hasta los caminos de tierra.
Hace años, Robles vez fuimos de excursión a la cima de la colina sobre el sitio del pozo. Había ruinas incas allí, dijo. Ahí es donde la empresa recibió el nombre de Incahuasi, que significa "lugar donde viven los Incas". De acuerdo con el mito guaraní, que había sido el borde exterior del imperio inca, hasta los guaraníes finalmente los llevó a cabo en los días antes de los conquistadores. "El Inca le gusta vivir en las cimas de las montañas, para estar con sus dioses", dijo Robles. "Pero Guarani siempre gustó aquí, en los valles, más cerca de la tierra."
La mujer de Total le estaba recordando sobre el nuevo concurso de dibujo para los niños de escuelas locales. Era parte del plan de desarrollo social de la compañía para los guaraníes.
La empresa quería a los niños a hacer dibujos de lo que pensaban que la planta de tratamiento de gas se vería cuando se terminó el año próximo, dijo. Habría premios para los ganadores.






Argenpress de Argentina (www.argenpress.info)
                                                         
El modelo social-desarrollista ha generado en Bolivia un gran crecimiento sin transformaciones estructurales, desde un piso de gran subdesarrollo. La solidez electoral del gobierno deriva de logros democráticos previamente conquistados en las calles. Pero una nueva escala de avances enfrenta la coraza del capitalismo.
El proyecto de socialismo comunitario se inspira en tradiciones vigentes, pero con menor proyección que en el pasado y enfrenta gran incompatibilidad con los escenarios internacionales de competencia. Estas mismas limitaciones afectan al estado plurinacional, que logró autoridad en todo el territorio a partir del desplazamiento de las elites racistas. El indianismo ha sido reemplazado por proyectos de convivencia más afines al ideal de diversidad político-cultural.
El establishment comunicacional que maltrata a Venezuela ha sido considerado con Bolivia. Esta dualidad se extiende a otras incoherencias ideológicas de la derecha, que enfrenta en el Altiplano un gran límite para su contraofensiva regional.
Bolivia comparte con Venezuela el modelo económico social-desarrollista, la fisonomía nacionalista radical del gobierno y el ideario socialista, pero con modalidades muy distintas. También difieren los resultados y los balances que la prensa internacional difunde de la gestión de Evo Morales, en comparación a Chávez-Maduro.
El programa redistributivo fue aplicado en Bolivia con igual contundencia que en Venezuela. Se utilizó una renta energética (gasífera) para impulsar el consumo, mediante incentivos a la demanda orientados por el estado. Como en el resto de América Latina este esquema fue dinamizado por el incremento de los precios de las materias primas exportadas. Los ingresos por estas ventas externas subieron de 2000 a 10000 millones de dólares por año.
Pero lo más significativo de Bolivia ha sido la elevada captación estatal de la renta generada por los combustibles. El incremento de las regalías absorbidas por el estado aumentó de 300 millones a 6000 millones de dólares al año.
En la década precedente las finanzas estatales sólo capturaban el 18 % de ese total y las empresas transnacionales se quedaban con el 82 % restante. La nacionalización parcial de los hidrocarburos (2006) revirtió esta relación. Basta recordar la enorme incidencia de la venta de combustibles y minerales en el PBI boliviano, para mensurar esa mutación (Navarro, 2014).
Un giro semejante se verificó en Venezuela con la recuperación de PDVSA, pero la dimensión del cambio ha sido superior en Bolivia. En este país el estado se había quedado sin recursos y toda la renta se filtraba al exterior.
Las consecuencias económicas de esta transformación han sido mayúsculas. El gasto público se triplicó, el empleo público aumentó significativamente y los precios de los alimentos se estabilizaron. Algunas estimaciones consideran que la mejora del salario mínimo alcanzó 64% (2005-13), mientras que los bonos de asistencia cubren al 33% de la población, en un marco de tarifas de electricidad y de combustible congeladas (Bárcena, 2014).
Otras evaluaciones destacan que la pobreza extrema urbana se redujo del 24% al 14% y su equivalente rural del 63 al 43%. Los programas sociales han influido directamente sobre este resultado, a través de auxilios percibidos por todos los sectores marginados del mercado laboral. Hay bonos para los niños que van a la escuela (Juancito Pinto), para las mujeres que recién tuvieron familia (Juana Azurduy) y para los ancianos que nunca hicieron aportes jubilatorios (Renta Dignidad) (Molina, 2013).
Avances desde el subsuelo
Las mejoras sociales conquistas han sido semejantes a las registradas en Venezuela durante el primer período del modelo social-desarrollista. Pero una diferencia importante radica en el nivel de estabilización que logró este esquema en Bolivia. Este soporte se refleja en el creciente flujo de inversiones extranjeras directas. 
La afluencia de divisas ha consolidado un elevado volumen de reservas (47% del PBI), en un contexto de moderado endeudamiento público (35 % del PIB). La tradicional fuga de capitales que caracterizaba al país se detuvo y dio lugar a un incipiente proceso inverso (Bárcena, 2014).
Esta secuencia de crecimiento continuado diferencia al país de Venezuela. Bolivia lidera en los últimos años la tasa de crecimiento regional y esos resultados han generado un esperable elogio de CEPAL y una sorpresiva felicitación del FMI. El producto bruto pasó de 9.525 millones (2005) a 30.381 millones de dólares (2013) y el PBI per cápita saltó de 1.010 a 2.757 dólares.
Esta expansión se concretó con una baja tasa de inflación y una llamativa preocupación por preservar el equilibrio fiscal. Algunos analistas atribuyen ese resultado a un manejo prudente de las variables macro-económicas, como consecuencia del trauma legado por la hiperinflación del último gobierno de izquierda (1982-1985). También destacan la psicología campesina de Evo y su aversión al endeudamiento (Stefanoni, 2014).
En la gestión actual se ha priorizado la construcción de caminos, puentes y ciertos emprendimientos como el satélite Tupac Katari o el teleférico entre La Paz y El Alto. Estas obras recuperan la autoestima de una sociedad afectada por la ausencia de realizaciones.
¿El modelo social-desarrollista ha pasado la prueba? ¿Demostró su viabilidad? ¿Augura una siguiente etapa de superación del subdesarrollo?
Nadie se atreve a cantar victoria en una economía tan dependiente de la mono-exportación de combustibles. El Altiplano ha podido usufructuar más que otros países de la excepcional coyuntura de altos precios de las materias primas. Utilizó la renta generada por ese incremento para impulsar el consumo y redistribuir los ingresos.
Pero la ausencia de transformaciones productivas prende luces rojas para el futuro. Bolivia ha consumado avances que ya experimentaron en el pasado países más industrializados (como Argentina) o con estructuras medianas (como Venezuela) y enfrentará los mismos límites que encontraron esos antecesores.
El Altiplano parte de un piso muy bajo de subdesarrollo y cuenta con márgenes mayores para las expansiones rápidas. Pero ese retraso también determina un alto nivel de vulnerabilidad, en comparación con economías que cuentan con más recursos y capitales acumulados.
Los límites del modelo se vislumbran en la esfera de los hidrocarburos que financian todos los programas del estado. Luego de renegociar 44 contratos de concesión las compañías extranjeras mantienen considerables posiciones (especialmente REPSOL y PETROBRAS). La experiencia ilustra especialmente los peligros de utilizar los ingresos fiscales en subvenciones a los contratistas. La indemnización de 1045 millones de dólares recientemente concedida a la empresa Pan American Energy (por la expropiación de acciones realizada en el 2009) es una advertencia de esos antecedentes. Bolivia necesita todos sus recursos para procesos de industrialización (como la utilización del gas para elaborar fertilizantes y plásticos).
En el agro se verifican problemas semejantes. Comenzaron a normalizarse las situaciones irregulares que afectan a los dueños de las pequeñas parcelas. Pero la reforma agraria continúa demorada y la elevadísima concentración de la propiedad en un centenar de clanes terratenientes no se ha modificado.
Inéditas conquistas
El secreto de la estabilidad económica hay que buscarlo en la solidez del poder político construido por Evo Morales. Tras 8 años de gobierno, el líder del MAS conquistó en el 2014 un nuevo mandato, con un porcentaje de votos superior al 60%. Ese resultado se ubica por encima de la victoria del 2005 y se aproxima al triunfo del 2009. Ha ganado en 8 de los 9 departamentos y logró mayoría en las regiones anteriormente adversas de Oriente (con ciertas pérdidas en sus bastiones del Altiplano).
Hasta ahora Evo ha podido sobrellevar el temido desgaste que genera el ejercicio del gobierno y mantiene la mayoría absoluta en ambas cámaras. Sus éxitos en los comicios se inscriben en el nuevo orden constituyente que introdujo a partir del 2006, luego de la aprobación de una nueva carta magna con el 72% de los sufragios.
Este nivel de fortaleza electoral no tiene precedentes en un país que tuvo 36 presidentes que no superaron el primer año de ejercicio. Evo será el mandatario más duradero de esa larga historia de fragilidades presidenciales. Ha logrado revertir la improvisada búsqueda de equilibrios entre las corporaciones que dominaba la vida política.
La consistencia que exhibe Evo contrasta con el desangre económico-social que sufrió Bolivia durante el largo período neoliberal iniciado en 1985. Esa nefasta etapa ha sido reemplazada por un aluvión electoral que convalida los triunfos previamente obtenidos por el pueblo en las calles.
Esa extraordinaria sucesión de luchas sociales fue comenzada por los productores de coca y posteriormente encabezada por los campesinos y trabajadores que libraron la guerra del agua. Derrotaron a los privatizadores, expulsaron a los concesionarios extranjeros y abrieron una gran secuencia de victorias desde abajo. Al costo de 77 muertos impusieron la huida del sanguinario Sánchez de Lozada.
El gobierno de Evo surgió de estas batallas y se consolidó derrotando las conspiraciones de la derecha. Doblegó a los reaccionarios en las urnas, luego de aplastar la sublevación fascista del 2008 (masacre de Pando). Esa victoria explica la fortaleza de su administración.
Morales ha sido el único presidente de la región que surgió directamente de acciones insurgentes de los movimientos sociales. Por esta razón puso en marcha el contundente paquete de iniciativas democráticas y descolonizadoras que consagraron el establecimiento del estado plurinacional. La población indígena logró un reconocimiento sin precedentes de derechos colectivos para 40 etnias, en numerosos terrenos de la lengua, la cultura, la representatividad y la democracia participativa (Mayorga, 2014).
Nuevos conflictos
En pocos años se han introducido reformas políticas y sociales que Bolivia desconocía desde los años 50. La derecha tradicional presenta esas mejoras reales como simples fantasías retóricas. También señala que el gobierno populista desaprovechó el ventajoso escenario económico internacional. Le resulta inadmisible haber perdido el control sobre esos lucros y no logra entender cómo su derrota ha desembocado en un escenario de estabilidad capitalista.
Otros sectores conservadores optaron por subirse al carro victorioso del MAS. Incorporaron especialmente en Oriente una parte de sus viejas fuerzas (MNR, ADN) al oficialismo. Con esta absorción Evo logró mayoría en las zonas en disputa, pero hay sumas electorales que restan consistencia política. Esas ampliaciones nunca fueron gratuitas para los gobiernos populares (Arkonada Katu, 2014a).
Evo lidera un proceso reformista radical no sólo en el plano interno. También desenvuelve ese perfil a escala internacional, mediante impactantes cónclaves para exigir la defensa efectiva del medio ambiente, como la Cumbre de Cochabamba (Arkona, 2014b).
Lo más significativo de esa intervención geopolítica es una postura antiimperialista que desborda el terreno declarativo. La expulsión de los conspiradores yanquis (disfrazados de funcionarios de USAID) fue seguida de un retiro impuesto al embajador estadounidense que ha dejado vacante esa delegación. Además, los gobernantes de Israel fueron acusados de terrorismo de estado y el viejo reclamo a Chile de una salida al mar ha sido expuesto con gran contundencia frente a Piñera y Bachelet.
Morales promueve una ideología que combina nacionalismo con indigenismo. Comanda un sistema político que ha desplazado a la vieja elite de oligarcas blancos. Inició su gobierno prometiendo “transformar las protestas en propuestas” y proclama que Bolivia necesita “socios y no patrones”.
Pero el desenvolvimiento de su proyecto enfrenta un techo muy estricto en los marcos del capitalismo. Hasta ahora su esquema concilió alivios populares con privilegios de las clases dominantes. Son dos metas en conflicto, que emergen a la superficie cada vez que el gobierno adopta alguna medida favorable a los grupos de poder.
En esos casos la reacción popular ha sido contundente. Ya ocurrió en diciembre del 2010 con el incremento de los precios de los combustibles (“Gasolinazo”) y durante las marchas contra la construcción de una carretera que atraviesa territorios indígenas (TIPNIS).
El gobierno ha contemporizado con esas protestas y buscó resolver las tensiones en la mesa de negociación. Pero estos conflictos se acrecientan, a medida que Bolivia se transforma en una sociedad urbana con mayores exigencias sociales.
El capitalismo impide la satisfacción de esas nuevas demandas y reduce los márgenes para conciliar los intereses en pugna. Hasta ahora Evo logró soslayar estos problemas, pero no podrá eludirlos en el futuro.
Socialismo comunitario
A diferencia de Venezuela el socialismo no está presente en Bolivia en los discursos oficiales, en las campañas electorales o en las exposiciones ideológicas corrientes de los gobernantes. Pero forma parte de la tradición política del país y de las principales organizaciones populares. El propio agrupamiento oficial (MAS) incluye la denominación socialista y Evo dedicó su reciente victoria electoral a Fidel y a Chávez, convocando a reafirmar la lucha contra el capitalismo.
El socialismo tiene cabida en otro plano, a través de la conceptualización teórica que ha desarrollado el vicepresidente García Linera. Su punto de partida es la crítica a los catastróficos efectos del capitalismo. Describe cómo este sistema multiplica la desigualdad, el desempleo y la destrucción de la naturaleza. Cuestiona el principio del beneficio, los efectos de la explotación y las agresiones del imperialismo.
Linera retoma el proyecto socialista como respuesta a ese escenario. Defiende ese modelo en términos tradicionales, polemizando con las distorsionadas interpretaciones que difundió la propaganda anticomunista. Recuerda que el capitalismo ha ocupado un breve lapso en la historia y destaca la vigencia del socialismo para superar los tormentos del capitalismo (García Linera, 2010a: 7-18).
Estas contundentes definiciones contradicen el planteo que expuso al asumir como segunda figura del gobierno de Evo. En ese momento propuso impulsar un modelo de “capitalismo andino-amazónico”, tomando distancia de la convocatoria de Chávez a forjar el socialismo del siglo XXI. Sugirió que en Bolivia era conveniente la implementación de alguna variante económica del desarrollismo. Con sus nuevas definiciones a favor del socialismo parece revisar ese enfoque precedente.
Pero la peculiaridad del planteo de Linera radica en el perfil comunitario de su propuesta socialista. Subraya la vitalidad que mantienen las comunidades en Bolivia y la consiguiente vigencia de principios de trabajo asociativo, con fuertes valores éticos de fraternidad, tanto en el campo como los barrios populares de las ciudades.
El vicepresidente considera que esa continuidad permite gestar una variante de socialismo comunitario, semejante al aplicable en Ecuador o a ciertas zonas de México, India y África. Estima que este proyecto no es realizable en los países desarrollados (o de capitalismo intermedio), que han perdido toda memoria de las viejas formas económicas colectivas (García Linera, 2010a: 7-18).
Su propuesta está acotada a las regiones del planeta que conservan legados comunitarios. Linera no postula los proyectos generales de construcción cooperativista que impulsan las corrientes autonomistas. Tampoco propone crear comunas rurales, fábricas auto-gestionadas o economías del tercer sector como anticipos del socialismo. Se limita a señalar que el proyecto anticapitalista puede apoyarse en ciertos países, en la herencia legada por las antiguas estructuras comunitarias.
Esta tesis retoma la especificidad del socialismo andino que en 1920-30 intuyó Mariátegui. El intelectual peruano estimaba que el capitalismo había arrasado en su país con las comunidades incaicas del Ayllu. Pero también destacaba la subsistencia del espíritu solidario gestado por esa tradición. Convocaba a trabajar en la organización de una economía colectiva a partir de esos principios de comunismo agrario (Mariátegui, 2007: 119-121).
Linera actualiza esa concepción y considera que su visión es coherente con la propia maduración de Marx, que en los últimos estudios de su vida remarcó las potencialidades revolucionarias de las comunidades agrarias rusas (Mir) (Kohan, 2000: 94-111).
Pero los 140 años transcurridos desde esa caracterización han incluido intensos desarrollos capitalistas, procesos revolucionarios y ensayos de construcción socialista. El grado de subsistencia material de las comunidades en el siglo XXI es significativamente menor al observado por Marx o por Mariátegui. Aunque Linera pone el acento en el legado político-cultural y no en las estructuras económicas de esas formaciones, las mutaciones han sido muy grandes en todos los planos.
Existe otra significativa diferencia con esos antecedentes. Tanto Marx como Mariátegui formularon sus hipótesis, apostando a una victoria próxima del socialismo a escala mundial. Con esa perspectiva en mente imaginaban empalmes de los resabios del Mir ruso o del Ayllu peruano con pujantes desarrollos industriales de la periferia, apuntalados por las economías pos-capitalistas de Europa.
Linera reafirma esa eventual conexión entre un socialismo de raíces indígenas con el desenvolvimiento de alternativas anticapitalistas a escala mundial. Por eso rechaza cualquier ilusión de forjar un modelo socialista encerrado en el Altiplano. Pero también destaca que esa transición será un prolongado proceso de imprevisible duración (García Linera, 2008: 345-349).
En este esquema no aclara cómo se produciría el enlace de las antiguas formas comunitarias con el socialismo global. El cambio de temporalidad del proyecto no es un dato menor. La experiencia confirma que cuando esas modalidades quedan sujetas a un contacto dominante con el capitalismo se reduce significativamente la posibilidad de un empalme con cursos socialistas. La competencia mercantil, la generalización del trabajo asalariado y las inversiones del agro-negocio impiden esa convergencia.
Esta contradicción acentúa las propias ambigüedades del enfoque de Linera, que pondera la meta socialista sin abandonar su propuesta previa de capitalismo andino amazónico. Más bien sugiere algún tipo de coexistencia entre ambos esquemas, mediante fragmentos de capitalismo que convivirían con pedazos de socialismo. Supone que durante esa concordancia el segundo sistema erosionará gradualmente al primero (García Linera, 2010a: 7-18).
Pero no define cómo se consumaría esa transición. En sus textos evita precisar si concibe una tensión entre el mercado y la planificación durante el pasaje al socialismo o si proyecta un fortalecimiento previo del capitalismo, antes de cualquier comienzo socialista.
Estados y gobiernos
Linera estima que el socialismo comunitario será precedido por una gran consolidación del estado. Considera que esa institución ha quedado sometida en la actualidad a un contradictorio proceso de mayor centralidad y vulnerabilidad. Puede manejar grandes presupuestos e intervenir con más contundencia en la economía, pero se encuentra más condicionada y sometida a los flujos internacionales del capital.
El vicepresidente entiende que para afianzar los derechos populares resulta indispensable fortalecer al estado nacional. Postula esta caracterización en abierta polémica con teóricos como Negri, que cuestionan ese propósito (García Linera, 2010b: 11-39).
Con este planteo Linera cierra su etapa de pensamiento autonomista. Pone fin a un período de expectativas en el protagonismo de los movimientos sociales y teorizaciones afines al concepto de multitud. Su llegada al gobierno implicó el abandono de esos conceptos y la adopción de una firme convicción en la centralidad del estado (Stefanoni, 2008: 9-26).
En esta nueva mirada la naturaleza de clase del estado es eludida. No se sabe si la institución que permitiría incorporar grandes derechos populares se inscribirá en una transición socialista o en el ámbito burgués.
Linera subraya que en Bolivia el estado debe primero asegurar la descolonización, incorporando los derechos negados durante siglos a los pueblos indígenas. Describe cómo se avanzó en ese terreno legitimando toda la variedad de idiomas y culturas reconocidas en la nueva configuración plurinacional. Estima que este cambio constituye el punto de partida para sustituir el estado aparente de las minorías oligárquicas por el estado integral de las mayorías populares (García Linera, 2010b: 11-39).
En los hechos postula construir una estructura estatal sólida que ejerza su autoridad sobre todo el territorio. A diferencia del grueso de América Latina, esta construcción nunca fue completada en Bolivia. El gobierno de Evo ha intentado concluirla, creando una nueva red de funcionarios sustitutiva de las elites racistas precedentes.
Linera entiende que este paso será efectivizado por un gobierno popular, que en los hechos se desenvolverá en el marco capitalista. También aquí su planteo de socialismo comunitario queda diluido, ante la decisión práctica de preservar el régimen social vigente.
El vicepresidente también remarca la radicalidad del proceso boliviano, en comparación a otros países como Sudáfrica. Señala que allí se introdujeron drásticos avances descolonizadores con la eliminación del Apartheid, pero sin alterar la dominación económica de los grandes negocios. Considera que en Bolivia se consiguieron logros democráticos del mismo alcance, pero con nacionalizaciones y recuperación del poder económico del estado (García Linera, 2010: 11-39).
Esas medidas efectivamente incrementaron la captura estatal de la renta de los hidrocarburos, pero no iniciaron las transformaciones requeridas para una transición socialista. Linera evita evaluar esta limitación y sólo remarca la dimensión política del proyecto anticapitalista. Señala que esa estrategia requiere unidad de las organizaciones populares, seducción de las capas medias y aislamiento del imperialismo. Estima que en esas condiciones se podrá forjar gradualmente el socialismo (García Linera, 2010: 11-39).
¿Cómo concretar ese proceso? La gran popularidad y estabilidad del gobierno de Evo permite evitar estas preguntas. Pero no resuelve las dificultades que enfrentaron todos los procesos que siguieron el camino propuesto por Linera.
Indianismo y marxismo
Los indígenas ocupan un lugar prioritario en la nueva realidad boliviana. Linera remarca ese papel, recordando que Evo recupera un liderazgo perdido desde la época del Manco Inca (1540).
El vicepresidente resalta esta gravitación en polémica con los marxistas clásicos, que subrayaban el papel conductor del proletariado en las alianzas populares. Destaca el declive de la condición obrera, al calor de las transformaciones registradas en la minería. También remarca la incapacidad política de la vieja central sindical (COB) para adaptarse a este cambio y pondera el nuevo liderazgo indígena-campesino.
Esta visión de Linera proviene de su anterior proximidad con el indianismo katarista, que postulaba la reinvención del indígena como sujeto de la emancipación. El vicepresidente estima que esa gravitación quedó confirmada en la última década de bloqueos de caminos, que condujeron al surgimiento de una central sindical campesina (CSUTCB) (García Linera, 2008: 373-385).
Pero las conclusiones actuales de Linera no emergen sólo de esa trayectoria. También incorporan su alejamiento del katarismo. En los años 70 defendía las tesis indianistas, luego participó en la acción guerrillera y permaneció cinco años en la cárcel, manteniendo el ideario de autodeterminación de las naciones aimara y quecha. Pero el encuentro de su grupo (Comuna) con Evo luego de la guerra del gas, lo separó de ese pasado político.
En la actualidad se sitúa en una vertiente integracionista del indianismo que reconoce la pluralidad y los aportes de la izquierda. Cuestiona la corriente culturalista (pachamámica) que promueve la simple folkorización y es crítico de la tendencia opuesta que propone construir una república india transnacional (en toda la región) o territorial (en Bolivia) (García Linera, 2008: 378-385).
El distanciamiento del katarismo y la aproximación al marxismo explican su caracterización actual del socialismo comunitario. Dejó atrás el programa de indianización total y participa en un gobierno que realza la gravitación de los indígenas, sin aceptar su separación del resto de sociedad. Esta visión de Linera tiene más proximidades con la izquierda mariateguista que con el indianismo katarista. Con este nuevo enfoque reformula el proyecto socialista manteniendo la centralidad de la cuestión indígena.
Interrogantes de una evolución
Las rebeliones sociales de la última década pusieron de relieve la opresión padecida en América Latina por 45 millones de individuos pertenecientes a 485 grupos étnicos distintos. Esta resistencia ha derivado en un significativo incremento del número de indígenas que auto-reconoce su identidad.
El último censo registró un gran aumento de la población que asume esa pertenencia. Agrupan al 8,3 % de los habitantes de la región, pero constituyen el 62% de los habitantes de Bolivia. La enorme brecha que separa este porcentual del resto del continente (con la única excepción del 41% en Guatemala) explica la centralidad del problema indígena en el Altiplano (CEPAL, 2014).
Luego de siglos de avasallamientos, la convergencia de las demandas político-culturales de los indígenas con planteos antiimperialistas tradicionales ha generado nuevas síntesis políticas. Se ha demostrado que los oprimidos pueden asumir varias identidades, combinando aspiraciones culturales, nacionales y sociales (Katz, 2008: 23-28).
Linera inscribe su visión en este reconocimiento, tomando distancia del indianismo extremo. Su visión previa mantenía vínculos con una vertiente del esencialismo étnico que rechaza la existencia de estándares comparativos universales, para evaluar políticas y estrategias populares.
Ese enfoque realza la superioridad cultural de cierto grupo, mediante un atrincheramiento en las identidades que no deja lugar a la armonización y el entendimiento entre las distintas culturas. Objeta la insensibilidad liberal frente a la diversidad, pero reivindicando un particularismo que ignora el interés común de oprimidos (Díaz Polanco, 2006: 28-30).
El enfoque actual de Linera es más compatible con los ideales de la izquierda, que promueven la defensa conjunta de la igualdad y la diferencia. Marx alentaba el proyecto comunista y el anticolonialismo, Lenin auspiciaba el internacionalismo y el derecho a la auto-determinación nacional y Mariátegui apuntalaba el socialismo y el indigenismo (Díaz Polanco, 2006: 28-30).
Con su proyecto de socialismo comunitario el vicepresidente retoma la búsqueda de esos puentes entre indianismo y marxismo. Esta síntesis complementa varios cambios de su enfoque. Reemplazó las propuestas de autodeterminación por la prioridad del estado plurinacional y sustituyó el protagonismo de la multitud por un gobierno de movimientos sociales. Sus ideas iniciales de comunismo aldeano evolucionaron hacia una expectativa de capitalismo andino-amazónico, que actualmente ha devenido en un programa de socialismo comunitario.
Estas modificaciones tienen cierto parentesco con el itinerario intelectual de Chávez, que empezó coqueteando con la Tercera Vía, se relacionó con los militares derechistas argentinos, perfeccionó el nacionalismo militar revolucionario y terminó adoptando el socialismo.
La complejidad, riqueza y potencialidad de estas trayectorias no son registradas por las evaluaciones que simplemente acusan a Linera de mantener un razonamiento pro-capitalista y adverso a la revolución social (Ferreira, 2011).
Que el intelectual boliviano haya colocado el proyecto socialista en el centro de su estrategia no es un dato menor. El significado real de ese cambio quedará esclarecido con su evolución y su práctica política. A pesar de sus vaguedades, contradicciones e inconsistencias abre un terreno fértil para debatir la actualización del horizonte anticapitalista.
Incoherencias de la derecha
La derecha se burla de cualquier referencia al socialismo, considerando que apunta a entretener al electorado. Pero las menciones de su opuesto -el capitalismo- son vistas como consideraciones de gran trascendencia. Presenta la glorificación del mercado, la competencia o la ganancia como sinónimos de pensamiento profundo y ubica la defensa de la igualdad en un terreno de puro palabrerío.
Utilizando ese criterio ponderó la eliminación de todas las alusiones del MAS al socialismo durante la última campaña electoral. Atribuyó ese abandono al reforzamiento de un discurso conciliador y pro empresarial alejado de Venezuela (Guillemi, 2014). Pero esta interpretación no se condice con la dedicatoria del éxito electoral que hizo Evo a los pueblos que luchan contra el capitalismo
Es igualmente llamativa la diferencia de actitud que asume el establishment frente a Evo y Chávez-Maduro. El mismo tipo de socialismo que no entrañaría consecuencias para Bolivia es presentado como un terrorífico peligro para Venezuela. Ese temor es propagado por un pool de 82 periódicos latinoamericanos integrados a la SIP, que publica desde hace varios meses una página diaria de descripción del caos chavista.
Mientras que algunos medios anuncian el colapso final de la producción petrolera venezolana, otros retratan intenciones masivas de abandono del país (Oppenheimer, 2014; Vyas, 2014). Vargas Llosa encabeza esa campaña reaccionaria, proclamando la necesidad de acciones más contundentes que la simple protesta pacífica para derrocar al gobierno (Vargas Llosa, 2014).
La doble vara de la derecha frente a Bolivia y Venezuela no se basa en distinciones teóricas entre el socialismo comunitario (aceptable) y el socialismo del siglo XXI (indigerible). El problema de los conservadores radica en la dificultad para encontrar argumentos creíbles de ataque a Bolivia, luego de los logros conseguidos en la última década. El gobierno del MAS ha puesto de relieve el sistema político discriminatorio que ha regido en el Altiplano durante siglos y nadie se atreve a defender ese apartheid.
Por otra parte, el tamaño, los recursos y la gravitación regional determinan una incidencia geopolítica de Bolivia muy inferior a Venezuela. El imperialismo no se resigna a perder el manejo del principal territorio petrolero de América Latina y conspira para recuperar el control de PDVSA.
Estados Unidos no dudó en el pasado en invadir países más chicos que Bolivia (como Granada o Panamá) y mantiene desde hace décadas su asedio contra la isla de Cuba. Pero en la última década transformó a Venezuela en el eje del mal, porque este país demostró capacidad de desafío con la construcción del ALBA, la diplomacia del petróleo y la concreción de alianzas extra-regionales inadmisibles para el Departamento de Estado.
El lugar que ocupa cada nación en los ataques imperiales cambia en cada coyuntura y no está determinado sólo por razones ideológicas. El gobierno de Argentina es agredido últimamente con la misma intensidad que su par venezolano, a pesar del explícito rechazo peronista de cualquier proyecto socialista.
La derecha diaboliza a ambos países, contrastando sus pesares con el bienestar imperante en el resto de Latinoamérica. Contrapone la excelente situación que atraviesan las naciones gobernadas por el neoliberalismo, con las desgracias sufridas bajo las administraciones populistas. Destaca como en Venezuela y Argentina se destruye la cultura del esfuerzo, el ahorro y la inversión por la politización del quehacer cotidiano (La Nación, 2014). También difunde datos que sitúan a ambos países al tope de los indicadores negativos de la región (Bazzan, 2014).
Con esas anteojeras ni siquiera registran las enormes diferencias que separan a las dos naciones. Mientras que en Venezuela la burguesía conspira para recuperar el manejo de renta petrolera, en Argentina la renta agraria está en manos del sector privado y sólo se disputa el monto de la tajada impositiva que absorbe el estado.
El modelo económico social-desarrollista de reformas sociales y redistribución del ingreso, que se ensaya en el primer caso difiere sustancialmente del programa neo-desarrollista de recomposición de la burguesía industrial, que se intentó en el segundo país. El chavismo confrontó con el imperialismo, movilizando a las masas y afrontando escaladas golpistas. En cambio el kirchnerismo sólo ha liderado una experiencia de centro-izquierda con autonomía de Estados Unidos, pero sin prácticas antiimperialistas.
El ataque indiferenciado de la derecha contra Venezuela y Argentina y su implícita consideración hacia Bolivia retrata la total inconsistencia de los mensajes derechistas. No explican cómo en el Altiplano se ha logrado una estabilidad macroeconómica bajo un régimen político liderado por caudillo, que reúne todas las pesadillas del populismo. Tampoco aclara de qué forma un gobierno tan alejado de sus formatos políticos ha logrado niveles de inflación, inversión o tranquilidad cambiaria semejantes a los países con gobiernos ultra-liberales.
La derecha realza a estas últimas administraciones ocultando los índices de exclusión, criminalidad o explotación. Nunca habla de la precarización laboral de Perú, del desastre de la jubilación en Chile o de la tragedia de los emigrantes de México y Centroamérica.
La omisión de noticias adversas en los países gobernados por la derecha, los silencios sobre Bolivia, las calumnias contra Venezuela y las campañas contra Argentina retratan cómo operan los medios de comunicación. Moldean un sentido común distorsionado para fijar la agenda pública al servicio de la dominación burguesa.
Los comunicadores de las grandes cadenas periodísticas nunca actúan con independencia, profesionalidad u objetividad. Aprovechan su condición de personajes influyentes para construir realidades virtuales divorciadas de los acontecimientos reales.
Por eso las batallas en este campo son decisivas y cualquier paso hacia la democratización del espacio comunicacional es vital. Desafiar el mensaje conformista, contrapesar la manipulación de las imágenes y demostrar que la información es un derecho en conflicto con la rentabilidad es una prioridad para la acción de la izquierda.
Coyunturas y futuros
El afianzamiento de un proyecto político radical con imaginarios socialistas en Bolivia retrata los límites de la contraofensiva actual de la derecha latinoamericana. Los conservadores buscan reinventarse con discursos más sociales, compromisos de asistencialismo y perfiles juveniles. Proclaman la disolución de las ideologías, despolitizan las campañas electorales y enfatizan la centralidad de la gestión.
La derecha pretende aprovechar el estancamiento del ciclo de ascenso popular, que comenzó a fines de los 90 en Venezuela y alcanzó su máxima intensidad entre el 2000 y el 2005. La resistencia de Honduras, las marchas campesinas en Colombia, las protestas estudiantiles en Chile y el despertar juvenil en Brasil no tuvieron la dimensión de las rebeliones previas de Venezuela, Argentina, Bolivia o Ecuador que tumbaron gobiernos neoliberales.
Pero no es la primera vez en la historia latinoamericana que un fuerte despegue de revueltas populares es sucedido por un escenario de contragolpes e indefiniciones. Los equilibrios de los últimos años estuvieron muy influidos por la recuperación económica y la afluencia de divisas generadas por la revalorización de las exportaciones agro-mineras. Ambos fenómenos tienden a frenarse.
Nadie sabe qué rumbo adoptará la resistencia popular en los próximos años. Pero la situación actual de Bolivia ilustra cómo la experiencia de la última década ha creado un piso de convicciones ideológicas y definiciones políticas que elevaron el nivel de conciencia popular. Este acervo constituye el basamento para debatir las estrategias de la izquierda.
Estas reflexiones presuponen una revalorización del socialismo, en contraposición a la presentación derechista de este debate como un simple juego de palabras, en torno a etiquetas sin contenido.
Esa discusión permite destacar que América Latina no afronta sólo escenarios neoliberales o neo-desarrollistas, sino también posibilidades anticapitalistas. Las experiencias de Venezuela y Bolivia alimentan reflexiones sobre estrategias, ritmos y caminos al socialismo. También inducen a soñar con ese futuro.
Claudio Katz es economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI.





DESVÍAN CAUCE DEL PILCOMAYO AL TERRITORIO ARGENTINO

Tras haber sido informado de manera extraoficial, el director de la Comisión Nacional del Pilcomayo, ingeniero Daniel Garay, se trasladó a la zona de la embocadura del río Pilcomayo, donde Argentina habría construido un dique para impedir el paso de las aguas hacia el Paraguay.

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)
                                       
La Cancillería aguarda el informe oficial para intervenir.
La Comisión de Aprovechamiento de la Cuenca del Río Pilcomayo, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), no fue informada por la Argentina de ninguna tarea en dicha zona y mucho menos, de las características que fue denunciada, confirmó su titular, el ingeniero Daniel Garay. “Oficialmente no tenemos ninguna información, pero los datos indican que se están desviando las aguas. Ahora nos estamos trasladando hasta el lugar para comprobar la situación”, explicó a ABC Color.
El funcionario estimó que recién hoy estarían en condiciones de brindar más detalles de lo ocurrido, teniendo en cuenta que viajaron por vía terrestre. Posteriormente deberán elevar un informe a la Cancillería.
El canciller nacional Eladio Loizaga, a su vez, explicó que aguardará el reporte de la Comisión Nacional del Pilcomayo para luego tomar la decisión que corresponda, aludiendo que, de ser necesario, Paraguay pedirá la convocatoria de la Comisión Trinacional del Río Pilcomayo, que integran además Argentina y Bolivia. “Queremos ver los resultados, esperar para después hacer las gestiones”, subrayó el canciller. Indicó que el tema Pilcomayo está bajo competencia del MOPC.
Loizaga evitó profundizar mucho en el caso y señaló que el río Pilcomayo presenta características muy particulares y no es la primera vez que ocurren este tipo de situaciones.
Como es sabido, el problema se origina en el hecho de que el río nace en Bolivia y transporta una gran cantidad de sedimentos que en ciertas épocas llegan a colmatar la mayor parte de su curso natural, sin poder escurrirse hacia la parte baja del cauce donde se encuentran los territorios de Argentina y Paraguay.
Según los últimos datos, actualmente el río se encuentra colmatado de sedimentos desde el kilómetro 24 hasta aproximadamente el kilómetro 100 aguas abajo de la embocadura. Las tareas que se realizan en el cauce consisten en la canalización y entubado. Los trabajos a cargo del consorcio “La Dorada” consisten en la ampliación y profundización del canal de toma de aguas del río Pilcomayo y la limpieza e interconexión de cañadas para la conducción de las aguas que ingresan al territorio nacional.
El senador Arnoldo Wiens denunció que el dique fue construido por los argentinos con el fin de desviar el curso del río Pilcomayo hacia su territorio y aprovechar la mayor cantidad de agua, dejando prácticamente seco el sector que corresponde al canal paraguayo. Wiens lamentó que “una vez más Argentina no respete nuestra soberanía en el Pilcomayo”.





FIESTA DE LA CANDELARIA A UN PASO DE SER PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Delegaciones del Perú y Bolivia llegaron a un acuerdo en la UNESCO

Los Andes de Perú (www.losandes.com.pe)
                                                                                 
Perú y Bolivia pusieron fin hoy a una querella sobre el reconocimiento por la Unesco de las fiestas peruanas de la Virgen de la Candelaria impugnadas como propias por La Paz y el organismo mundial accedió a aprobar solicitudes de ambos países a integrar el patrimonio de la humanidad.
El comité intergubernamental de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de la Unesco anunció hoy la inscripción en su “lista representativa” de la solicitud de Bolivia sobre las celebraciones del Pujllay y Ayrichi de la cultura yampara de Chuquisaca, informó la agencia AFP.
Fuentes de la Unesco adelantaron que la candidatura de Perú sobre la fiesta de la Virgen de la Candelaria de Puno se aprobará a más tardar el jueves, agregó la agencia de noticias.
El miércoles, Bolivia y Perú acordaron una declaración conjunta. “La ancestral e histórica cooperación que existe entre nuestros países y pueblos nos compromete a trabajar en la investigación, salvaguardia y promoción conjunta de nuestro patrimonio”, proclama el documento.
Tras la presentación de la solicitud peruana de reconocimiento de la Fiesta de la Virgen de la Candelaria, Bolivia había elevado a la Unesco una reclamación oficial contra Lima, por considerar que se trataba de tradiciones bolivianas.
Realizadas cada año en febrero, las fiestas que atraen a miles de turistas incluyen procesiones en las calles de la ciudad de Puno, concursos de danza, misas y festejos.
La reacción de protesta del gobierno de Evo Morales ocurrió a raíz de un video de promoción peruano que mostró danzas tradicionales que según los bolivianos solo comenzaron a bailarse en las fiestas de Puno a partir de 1968.
Según La Paz, las danzas presentadas en el video como peruanas se bailan desde hace más de un siglo en el Carnaval de Oruro, ancestral celebración pagana reconocida en 2001 por la Unesco como patrimonio de la humanidad.
La querella alimentó protestas en ambos países y Evo Morales despachó a París a su ministro de Culturas, Pablo Groux, al frente de una delegación oficial encargada de defender la causa boliviana ante el comité de la Unesco.
Bolivia llegó a amenazar con retirarse de la Unesco y una organización boliviana de defensa del folclor convocó a actos de protesta en cinco ciudades andinas del país y en varios países donde hay fuerte migración boliviana como Argentina, España y Estados Unidos.
Rivalidades y nacionalismos
Finalmente, los representantes de Perú y Bolivia enterraron la controversia en París al reconocer en su declaración común que “la inscripción en la Lista Representativa no implica exclusividad” y que “las danzas, música y vestuarios del pueblo de Puno son acompañadas por las danzas, música y vestuarios del pueblo de Bolivia”.
Tras la aprobación por el comité de la Unesco, que este miércoles se daba por descontada en la sede del organismo en París, las fiestas de la Candelaria pasan a ser reconocidas como patrimonio de la humanidad. Horas antes, el mismo comité había admitido en la codiciada lista al Pujllay y el Ayarichi, formas musicales y coreográficas de la cultura boliviana yampara.
El Pujllay se ejecuta en un ritual que celebra la renovación de la vida y la abundancia en la época de las lluvias, mientras que el Ayarichi se realiza en la temporada seca durante fiestas dedicadas a diversos santos católicos.
“Estas prácticas culturales representan la memoria colectiva y constituyen un medio privilegiado de comunicación con la naturaleza”, señaló la Unesco en un comunicado.
El miércoles la Unesco anunció además la admisión en la lista de la capoeira brasileña, una mezcla de danza y arte marcial heredada de los esclavos y del “baile chino”, danza practicada en ceremonias católicas populares en Chile.
No es infrecuente que solicitudes de reconocimiento ante la Unesco despierten rivalidades nacionalistas y generen controversias entre los países.
Hay casos en que aunque no genere ese tipo de controversia la candidatura de un país es rechazada por falta de méritos o porque el expediente no está completo. Ello casi sucede este año con la aspiración de Argentina a que se admita como patrimonio cultural inmaterial a la cultura de los “rituales, prácticas y relaciones sociales” de los cafés y bares de Buenos Aires.
Para evitar un rechazo por el comité, el gobierno argentino retiró la semana pasada su candidatura pero podría volver a presentarla y no se descarta una solicitud común con Uruguay, país vecino con el cual comparte patrimonio cultural. “Las candidaturas conjuntas de países reunidos en la preservación de un patrimonio común son bien vistas en la Unesco”, comentó una fuente del organismo.





TRADICIONES DE BOLIVIA, CHILE, BRASIL Y VENEZUELA, PATRIMONIO INMATERIAL DE LA UNESCO
                                                                                                                                            
La música y las danzas de los yampara bolivianos, el "baile chino" chileno, el círculo brasileño de la capoeira y la tradición oral de los mapoyo venezolanos han sido incluidos en la lista de la Unesco.

DW de Alemania (www.dw.de)

Integrado por 24 países, el comité de la Unesco para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, que se halla reunido en París hasta el 28 de noviembre, bajo la presidencia de Perú, incluyó en su lista varias tradiciones latinoamericanas, junto a manifestaciones de Argelia, Armenia, Azerbaiyán, Bosnia Herzegovina, Bulgaria y Burundi, entre otras.
De Bolivia
La lista del Patrimonio Cultural de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) incluye ahora a las danzas indígenas bolivianas "Pujllay" y "Ayarichi". Ambas danzas “son formas musicales y coreográficas" de la cultura Yampara, presentes en el departamento boliviano de Chuquisaca, al sudoeste de Bolivia, señaló el embajador boliviano ante la Unesco, Sergio Cáceres.
La danza "Pujllay" es interpretada en su mayoría por hombres en la época de lluvias. Mientras "el Ayarichi" está dedicado a diferentes santos católicos a los sones de una flauta y un tambor. Los trajes de ambas danzas son tejidos por hábiles artesanas del sudoeste de Bolivia. La ejecución de sus ritos moviliza un vasto conjunto de redes comunitarias que aportan bebidas y alimentos en abundancia. "El Pujllay y el Ayarichi contribuyen a la unidad de las comunidades de cultura Yampara en la medida en que constituyen un medio privilegiado de comunicación con la naturaleza", destaca el documento que presentó Bolivia ante la Unesco.
De Chile
Junto al "Pujllay" y el "Ayarichi" bolivianos, la Unesco registró como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad al "baile chino", practicado principalmente en el norte y el centro de Chile. Los bailes chinos son hermandades de músicos que expresan su fe por medio de la música, la danza y el canto, señala la Unesco, que recuerda que son interpretados principalmente por hombres al ritmo de tambores y flautas. Los danzantes flexionan sus piernas y dan saltos al compás de un tamborilero y de los cantos de temática religiosa en diferentes grupos, que cuentan cada uno con un abanderado y acompañantes, que suelen ser mujeres.
De Brasil
A estas tradiciones latinoamericanas ahora reconocidas por la Unesco se sumó además el círculo de la capoeira, práctica cultural afrobrasileña que combina lucha y danza. La Unesco alegó que los círculos de la capoeria están integrados por hombres y mujeres y tienen un maestro, un contramaestre y varios discípulos. "El maestro es el custodio de los conocimientos del círculo, que se transmiten a los demás participantes por medio de la observación y la imitación, promoviendo al mismo tiempo el respeto mutuo y la cohesión social", señaló la organización.
"Todos los participantes tienen que ser capaces de fabricar instrumentos de música y tocarlos, interpretar un repertorio común de cantos, improvisar canciones, conocer los códigos de ética y comportamiento, y ejecutar los movimientos, pasos y gestos de ataque preceptivos", señaló la Unesco. Además, el círculo promueve el respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos, fomenta la integración social y la memoria de la resistencia de los afrobrasileños a la opresión histórica.
De Venezuela
A la lista fue sumada asimismo la tradición oral de los mapoyo, en Venezuela, que precisa de medidas urgentes de salvaguardia. La tradición oral de ese pueblo venezolano, recordó el organismo, engloba el corpus de relatos que constituyen su memoria colectiva, en peligro de desaparecer amenazada por la emigración, la expansión de las industrias mineras y el declive del uso del idioma mapoyo.





SEGÚN CONSULTORA, ILO REÚNE CONDICIONES PARA CONVERTIRSE EN PRIMER PUERTO DEL SUR

La República de Perú (www.larepublica.pe)
                                                        
La bahía de Ilo (Moquegua) posee las mejores condiciones técnicas para convertirse en el nuevo y más importante puerto del Sur del país. 
 A esa conclusión llegaron los técnicos de la consultora española Berenguer, cuyo grupo arribó ayer a Ilo desde el puerto de Bilbao (España).
La comitiva, acompañada  por el presidente regional, Martín Vizcarra, expuso en las instalaciones de Céticos- Ilo el estudio de las alternativas para la elección de un nuevo puerto en la costa sur del país. La elaboración de este documento fue ordenado por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, para definir la instalación de un puerto multipropósito en esta parte del país. La idea de un puerto multipropósito apunta a cumplir actividades de carga general, de granos, minerales y líquidos. La infraestructura se avizora como una probable salida de la mercadería de Bolivia por puertos peruanos.
José Berenguer, mánager de la consultora, resaltó que la bahía de Ilo "tiene mejores condiciones técnicas que las zonas de Islay (Arequipa) y de la parte costera de Tacna". Dispone de buen calado, ubicación, etc. 





¿CÓMO COMBATEN EN SALTA LA “LLUVIA DE COCAÍNA”?

Los narcotraficantes tiran los cargamentos en zonas de cultivo. Los que buscan el paquete se guían por GPS y teléfono celular. ¿De qué forma se las ingenia gendarmería sin radares?

La Gaceta de Argentina (www.lagacetasalta.com.ar/nota)

El mismo juez federal Julio Leonardo Bavio dijo en un informe ante la Cámara Federal de Apelaciones de la provincia, que en Salta llueve cocaína, haciendo alusión a los vuelos clandestinos del narcotráfico. El tribunal pidió, entonces, la urgente instalación de radares y la Corte Suprema de la Nación trasladó la solicitud al Ministerio de Seguridad.
¿Cómo se combates los vuelos narcos sin radares?
El último bastión de la lucha contra los vuelos narcos son “los huelleros”, hombres vestidos de civil, armados con pistolas y cuchillos que, según Infobae, básicamente van por el monte buscando huellas en la tierra y mirando hacia el cielo, por si tienen la suerte de ver pasar una avioneta.
Los narcotraficantes operan así: avionetas parten desde pistas clandestinas ubicadas en Bolivia, bajan siguiendo el cauce del Río Grande de Tarija para pasar por Aguas Blancas en el departamento Orán. De ahí continúan hacia el departamento de Anta, donde arrojan bultos con cocaína en vuelos rasantes a no menos de 15 metros de altura.
Los paquetes son seguidos por GPS y teléfonos satelitales, que permiten conocer la localización exacta a quienes esperan la cocaína.
El comandante principal Rubén Carlos Yavorski, jefe del Escuadrón 52 de la Gendarmería de Tartagal, declaró a este diario porteño que el auge de los vuelos clandestinos tiene relación con que a los narcos se les complica la ruta terrestre.






Noticias 24 de Argentina (www.noticias24.com)
                                                                                
El pasado martes 25 de noviembre se celebró en España, con motivo del X Aniversario de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), una conferencia donde intelectuales destacaron el carácter integrador del organismo para lograr la transición al socialismo.
“El Alba es un proyecto de transición anticapitalista, antiimperialista, de transición al socialismo, el socialismo posible, que utiliza el mercado para antagonizar con él, procurando la redistribución inmediata de la riqueza social, demostrando ser una alianza sostenible, con logros concretos en lo social y en lo económico”, afirmó el intelectual italiano Luciano Vasapollo.
Vasapollo, docente en la Universidad “La Sapienza” de Roma, en la conferencia “El Alba, realidad y esperanza de los pueblos del mundo”, ofrecida el pasado martes 25 de noviembre en Madrid, por los actos conmemorativos del X Aniversario del Alba.
La actividad, organizada por las embajadas de los países del Alba acreditadas en España, se llevó a cabo en la sede de la Secretaría General Iberoamericana. Los embajadores de Bolivia, María del Carmen Almendras; de Cuba, Eugenio Martínez; de Nicaragua, Verónica Rojas Berríos; de Ecuador, Miguel Calahorrano, y por Venezuela el Encargado de Negocios, Julio García Jarpa, presidieron el evento. Además estuvieron presentes representantes del mundo de la cultura, académicos, estudiantes universitarios y funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Estado español.
La presentación del conferencista estuvo a cargo del profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid, Marcos Roitman, quien destacó, además del contexto de la creación del Alba (en un momento en que se resquebrajaba el proyecto del área de Libre Comercio de las Américas liderado por Washington), la lógica martiana de su concepto, que “engendra en sí mismo la lucha por el nombre, por la identidad propia de los pueblos nuestro americanos, en contraposición también a lo iberoamericano o latino”.
Roitman precisó que Luciano Vasapollo, “es un intelectual comprometido con los pueblos de nuestra América, porque los conoce y ha vivido en ellos, tiene conocimiento de su gente, de sus situaciones, de su historia. Ha escrito trabajos sobre el ALBA, entre ellos su ensayo Pensar a Contracorriente, es director de revistas académicas y autor de más de 50 libros sobre la realidad de América Latina.”
Para Vasapollo, quien también es delegado del rector de la Universidad “La Sapienza” para las relaciones Institucionales, “Fidel Castro y Hugo Chávez visionariamente plantean el Alba como un mecanismo de integración política para poder socializar inmediatamente el bienestar y el modelo productivo”, no es solo un modelo comercial.
El también economista considera que los resultados positivos del Alba en lo social y en lo económico, obedecen a que este mecanismo “relativiza el papel hegemónico del mercado en su política de desarrollo. El Alba rechaza totalmente la estructura neoclásica del mercado, y en su estructura está un cuerpo teórico, sobre el rol del estado en la economía fundamental, a partir de una aspiración que tiene la gente de alcanzar el socialismo.”
Vasapollo recuerda que “datos de las Naciones Unidas y del Banco Mundial están demostrando no solo que los países del Alba están creciendo en el plano social, también en un indicador maldito del que yo no hablo, como es el Producto Interno Bruto, está demostrando también su crecimiento”. Así, destacó especialmente los importantes avances en materia de disminución de la pobreza en Bolivia y Ecuador desde su incorporación al Alba.
Como datos globales puntualizó que el desempleo ha caído completamente en los países del Alba. En materia educativa, la tasa promedio de escolaridad se ubica en más de 90 por ciento. Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, se clasifican como países libres de analfabetismo, reconocido por la Unesco. En materia de salud pública hay resultados aún más importantes.
Vasapollo reflexionó que “el socialismo se tiene que construir en función de la correlación de fuerzas. Estoy seguro que Evo Morales, Rafael Correa, Raúl Castro, Nicolás Maduro, tienen una idea muy avanzada de la forma del socialismo que aspiran, pero está el imperio, están las fuerzas económicas, las fuerzas militares… La guerra económica que están haciendo ahora contra el gobierno de Maduro, lo demuestra fuertemente.”
El Alba en un período muy breve pasará a ser un tratado
“Con un importante proceso de transición”, el Alba “en un periodo muy breve será un Tratado, pasando de alianza a un Tratado para los pueblos de nuestra América, y así dar un enfoque institucional fuerte a una alternativa anticapitalista,” presagió Vasapollo.
El economista apuntó también que no se puede analizar el Alba como una relación económica de competitividad, pero sí de capacidad de defender la soberanía de las economías que lo integran. “Se trata es de defender la economía local, el rol de la clase obrera y la condición agrícola de los campesinos locales –que eran asesinados por las condiciones impuestas por el Banco Mundial y el FMI, y de la Organización Mundial del Comercio—, defender la autodeterminación de los pueblos, la cultura popular.”
Así mismo, agrega Vasapollo, defender a la creatividad, pues el Alba plantea que “los acuerdos de integración no pueden constituir un obstáculo a la difusión del proceso científico y tecnológico, por eso es fundamental la socialización de la capacidad intelectual.”
Finalmente, puntualizó el reconocido académico que “no es la América Latina la que tiene que mirar a Europa, nosotros la izquierda europea tenemos que mirar al Alba y pensar en construir elementos culturales y una prospectiva para un Alba mediterránea o Euro-Afro-Mediterránea, abierta al mundo de la gente”.

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