miércoles, 28 de agosto de 2013

EL INCIDENTE CON BOLIVIA PODRÍA OBLIGAR A ROUSSEFF A REVISAR SU POLÍTICA EXTERIOR



El incidente diplomático entre Brasil y Bolivia por la fuga, con la complicidad de la Embajada brasileña de La Paz, del senador Roger Pinto Molina, considerado opositor del presidente Evo Morales, podría obligar a la presidenta Dilma Rousseff a dar un giro a su política exterior sobre la que se han suscitada dudas y críticas.
Este martes por la tarde, Rousseff, tras haber forzado al ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Patriota, a entregar el cargo, rompió el silencio sobre el incidente provocado por el canciller de La Paz, Eduardo Saboia, que se trajo de Bolivia a Brasil al refugiado en dos coches oficiales.
La presidenta se sintió irritada y ofendida por haber comparado Saboia la situación del refugiado en la Embajada durante 452 días, a la que vivían los presos durante el régimen militar y por su afirmación de que él, responsable de la legación, se sentía como uno de aquellos carceleros de la dictadura.
“Un Estado democrático y civilizado lo primero que hace es proteger a sus aliados”, dijo Rousseff, visiblemente irritada, en una rueda de prensa y añadió: “Nosotros no estamos en una situación de excepción. Yo estuve en el Doi-Codi (la cárcel de la dictadura militar) y sé muy bien como era. Es tan distante el Doi-Codi de la Embajada brasileña allí en La Paz como es distante el cielo del infierno”.
La oposición ya ha empezado a apoyar la fuga del senador boliviano y al diplomático Saboia, que la propició y que ha amenazado con relatar todo lo que sabe sobre el caso.
Con este incidente diplomático llueve sobre mojado, ya que es el tercero con el Gobierno de Bolivia en los últimos años. El primero ocurrió hace siete años, durante el Gobierno del expresidente Lula da Silva, cuando Morales hizo invadir militarmente la refinería de Petrobrás, que acabó nacionalizando en lo que se consideró como una afrenta a Brasil. Sin embargo en aquella ocasión, Lula prefirió ser condescendiente y hasta defendió que Brasil debía ser generoso con un país pobre como Bolivia.
Hace dos años, el avión en el que viaja el ministro del Ejército de Brasil, Celso Amorim, en visita oficial, fue invadido militarmente y revisado por soldados bolivianos en busca del senador opositor Medina. La diplomacia brasileña silenció el caso.
Rousseff había empezando su cargo enfriando el entusiasmo que el ministerio de Exteriores tenía, en tiempos de su antecesor y mecenas Lula, por ejemplo con el régimen totalitario de Irán. Se pensó entonces, y se escribió, que Rousseff, que relevó al canciller heredado de Lula, Amorim, por Antonio Patriota, daría un giro a la diplomacia hacia una mayor apertura, menos sujeta a intereses políticos partidarios.
Algunos episodios recientes, sin embargo, como la salida de Paraguay del Mercosur o la contratación de 4.000 médicos cubanos en medio a una fuerte polémica con los sanitarios brasileños, así como la defensa de la entrada de Venezuela en el Mercosur, fueron criticados por la oposición como una vuelta a la vieja política de condescendiente con los países del eje bolivariano.
Ahora, en vísperas de las presidenciales del año próximo, con la salida de Patriota y su visita oficial a los Estados Unidos en octubre, Rousseff podría repensar su política exterior.
La mandataria sabe que en la campaña electoral del año próximo los candidatos de la oposición, bajo el clima de las protestas de la calle, podrían aprovechar esta supuesta debilidad de su política exterior para atacarla. Este asunto ha sido siempre muy sensible para el ciudadano común, que siente el orgullo de haber gozado de una diplomacia de prestigio frente al mundo más centrada en una política de Estado, que en los intereses partidistas de los gobiernos de turno.
De ahí, quizás, la irritación de la presidenta ayer tarde frente a las declaraciones del diplomático brasileño, que criticó con dureza las condiciones a las que se tenía sometido al opositor de Morales en la cancillería de La Paz. (www.internacional.elpais.com)





UN INCIDENTE CON BOLIVIA DAÑA LA REPUTACIÓN DE LA DIPLOMACIA DE BRASIL

El País de España (www.internacional.elpais.com)

El palacio de Itamaraty, en Brasilia, es sede del que, desde siempre, es considerado uno de los cuerpos diplomáticos más profesionales de América Latina. Pero un incidente con la pequeña Bolivia ha puesto en jaque esa reputación y ha llevado a la presidenta Dilma Rousseff a cesar a su ministro de Exteriores, Antonio Patriota.
El 28 de mayo de 2012, el senador boliviano Roger Pinto Molina se refugió en la embajada brasileña en La Paz alegando una persecución política por parte del presidente Evo Morales, del que es uno de los más feroces adversarios. Los tribunales bolivianos, impulsados por el Ejecutivo de Morales, le acusaban de 20 casos de corrupción. Diez días después, Brasil le concedió el estatus de refugiado político, pero le resultaba imposible abandonar la Embajada al negarse el Gobierno boliviano a concederle un salvoconducto.
Pinto estuvo así 452 días encerrado en la Embajada de Brasil. El pasado junio, el Itamaraty ordenó el regreso a Brasil del embajador, Marcel Fortuna, por lo que el senador boliviano quedó bajo la protección del encargado de negocios, Eduardo Sabóia.
La semana pasada y, supuestamente, por su cuenta y riesgo, Sabóia decidió trasladar a Pinto en coche oficial a Brasil, recorriendo los 1.800 kilómetros que separan la capital boliviana de Corumbá, en el estado de Mato Grosso, con el argumento de que la situación se había vuelto “insoportable”.
Tras el incidente, el presidente Morales puso el grito en el cielo y tildó la huida de Pinto de acto “muy grave” contra su Gobierno.
Rousseff, que al igual que su antecesor, Lula da Silva, nunca ha querido tener problemas con los países del llamado eje bolivariano, como Bolivia, Cuba y Venezuela, reaccionó de inmediato.
Tras afirmar que no había sido informada del suceso, la presidenta pidió al ministro Patriota —que asegura que tampoco sabía nada— que renunciara inmediatamente. El titular de Exteriores dimitió el lunes.
El caso, casi una novela, es uno más de una larga cadena de incidentes protagonizados por la diplomacia brasileña en los últimos años en sus relaciones con Venezuela, Bolivia y Cuba.
“No me arrepiento de lo que he hecho y acepto las consecuencias”, afirmó el encargado de negocios, que ha sido apartado de sus funciones por tiempo indeterminado, al diario Folha de São Paulo. Pero Sabóia lanzó una amenaza: “Tengo elementos para poder acusar”. Y aseguró tener correos electrónicos en los que el Gobierno brasileño le pidió, asegura él, que “cerrase un ojo”.
El encargado de negocios y fervoroso católico Sabóia asegura que dio con la solución por inspiración divina: “Escuché la voz de Dios”, explicó y se declaró su convencimiento de estar “amparado por la Constitución y por los tratados internacionales firmados por Brasil”. Y añadió: “Hice una opción a favor de un perseguido político como la presidenta Dilma [que fue encarcelada y torturada por la dictadura militar] lo hizo en su historia”.
Sabóia afirmó a la Folha que “había enviado a Brasil más de 600 telegramas” explicando que la situación del senador confinado en la embajada se había hecho “insoportable”. “Usted imagínese ir a trabajar y tener a una persona encerrada a la que tienes que impedir recibir visitas”, relató el diplomático en la entrevista. “Me sentía como un carcelero, como si estuviera en una dictadura. Pinto estaba confinado en una sala de télex, vigilado las 24 horas del día por infantes de marina”.
Además, siempre según Sabóia, un médico diagnosticó que el senador estaba cayendo en una depresión grave. “Me solía hablar de suicidio”, dice el diplomático que explicó que, en ese punto, decidió fugarse con el senador en coche, un viaje en el que el opositor boliviano “vomitó mucho”.
El cese de Patriota como canciller ha supuesto un jarro de agua fría para la oposición boliviana, que creía que el Gobierno de Brasil, al “rescatar” a Pinto, le recordaba a Morales que la insolencia con el país más grande y poderoso de Sudamérica no sale gratis, informa Fernando Molina desde La Paz.
La reacción del Gobierno brasileño también refuta otra hipótesis, aun más complicada, que daba por hecho que la huida de Pinto se había producido bajo un acuerdo secreto entre ambos países para superar de este modo una situación de impasse que no podían resolver por las vías convencionales.





DILMA CRITICA LA PARTICIPACIÓN DE LA DIPLOMACIA BRASILEÑA EN LA FUGA DEL SENADOR BOLIVIANO

El Mundo de España (www.elmundo.com.es)
                                
En tono grave y contundente, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff se ha pronunciado, por primera vez, sobre la huida del senador boliviano, Roger Pinto Molina, que viajó desde la embajada brasileña, en La Paz donde vivía como asilado político, hasta Brasil.
"Un país civilizado y democrático protege a sus asilados. Brasil jamás podrá aceptar, en ningún momento, sin el salvoconducto del Gobierno boliviano, colocar en riesgo la vida de una persona que estaba bajo su protección", ha afirmado este martes Rousseff.
La mandataria ha negado que las condiciones en las que se encontraba Molina, en la embajada de La Paz, fueran precarias. El encargado de negocios brasileños en Bolivia, Eduardo Saboia, principal articulador de la fuga, alegó "razones humanitarias" para justificar su participación en la operación que le ha costado el cargo a Antonio Patriota, hasta el pasado lunes, ministro de Asuntos Exteriores de Brasil.
El diplomático llegó a comparar la situación del senador, después de más de 450 días alojado en las oficinas brasileñas de Bolivia, con la que sufrió la presidenta cuando estuvo presa en el DOI-Codi, sede de un órgano de represión de la dictadura brasileña en el que los detenidos eran torturados. "Yo estuve en el DOI-Codi y puedo asegurar que es tan distante de la embajada brasileña en la Paz, como es el cielo del infierno", ha subrayado Rousseff, indignada.
Según las palabras de la jefa de Estado, Brasil intentó, sin éxito, negociar un salvoconducto con el Gobierno de Evo Morales que posibilitara la salida segura de Roger Pinto, acusado por diversos delitos de corrupción en Bolivia.
Otra de las explicaciones que Rousseff espera escuchar este martes es la del ministro de Defensa brasileño, Celso Amorim, sobre los dos fusileros navales que escoltaron a Saboia y al senador boliviano durante las 22 horas que duró el trayecto desde La Paz hasta Corumbá. En este municipio ya en Brasil, Molina fue recibido, el sábado pasado, por la Policía Federal brasileña y un avión privado que le esperaba para efectuar su traslado a Brasilia, la capital.
La presidenta Rousseff supo del caso cuando Pinto Molina ya estaba en territorio brasileño. La llegada del boliviano también pilló de sorpresa a las autoridades del Ministerio de Asuntos Exteriores.
"El Ministerio está reuniendo información sobre las circunstancias en que ocurrió la salida del senador boliviano de la embajada de Brasil y su entrada en el territorio nacional", aseguraron a través de un comunicado.
Estas declaraciones no frenaron el cese de Antonio Patriota del Ministerio, quien anunció su dimisión ayer y fue inmediatamente aceptada por la presidenta Dilma Rousseff, en una nota.
Según la Abogacía General de la Unión, el senador boliviano, ahora en Brasilia, tendrá que iniciar un nuevo proceso de concesión de asilo para permanecer en Brasil, puesto que la protección de la que disfruta, se limita a la embajada brasileña en La Paz.
Por otro lado, esta tarde está prevista la llegada a Brasilia de Luiz Alberto Figueiredo, ex embajador ante la ONU y designado por Rousseff para asumir el cargo de Patriota, mañana miércoles, informa la estatal Agencia Brasil.
Figueiredo ha dicho que sólo comparecerá después de reunirse con la presidenta, probablemente, esta noche cuando Dilma regrese a la capital.





LA LARGA TRAVESÍA DEL 'ASSANGE BOLIVIANO' TERMINA EN BRASIL

RTE de España (www.rtve.es/noticias)

Bolivia y Brasil se han enzarzado en un conflicto diplomático con tintes de thriller político. El protagonista es el destacado opositor boliviano Roger Pinto y su "fuga" el pasado viernes de la embajada de Brasil en La Paz, donde se encontraba como asilado político desde hace cerca de 15 meses tras ser acusado por el Gobierno de su país de corrupción y participación en la masacre de Porvenir, en septiembre de 2008.
"Estoy en Brasil, he recuperado una libertad que me fue injustamente arrebatada hacen 454 días", así comienza la carta que el senador boliviano en el exilio, envió a Morales el pasado domingo. Un documento en el que reconoce que debe su libertad a Brasil y a la presidenta Dilma Roussef que, "generosamente", le concedió el asilo que solicitó y al embajador Marcel Biato que le protegió y brindó "seguridad y abrigo".
La "libertad" de Pinto le ha costado el puesto al ministro de Exteriores brasileño, Antonio Patriota, y augura una futura "guerra política" entre los despachos de Brasilia y La Paz. El canciller se ha visto obligado a presentar su dimisión, después de que diplomáticos y militares brasileños ayudarán al senador boliviano en su huida.
"Cuando me fue consultada la decisión de salir de Bolivia por las autoridades del Brasil, entendí que el tiempo había llegado", explica Pinto en su carta. "Era un operativo difícil y arriesgado pero que serviría para cerrar este proceso con una demostración clara y transparente de que aun el más absoluto de los poderes, tiene límites y que la razón y los derechos universales del hombre deben ser respetados", proclama el opositor desde Brasil. "Mi salida le prueba a Evo Morales, que el bien finalmente se impone, y que no hay en la tierra poder mas abyecto que el que usa los votos que un país generosamente le ha concedido, para humillar, perseguir y matar a quienes piensan distinto", sentencia.
454 días en una embajada
La historia de película del 'Assange boliviano' comenzó cuando el opositor pidió asilo en en la embajada brasileña en La Paz el 28 de mayo de 2012. Al presentarse en la embajada, Pinto alegó que era víctima de una "persecución" del Gobierno boliviano.
La respuesta de Brasilia no se hizo esperar y diez días después de su llegada recibió de Brasil el estatus de asilado político. Sin embargo, La Paz nunca emitió el salvoconducto que Pinto necesitaba para abandonar su país porque, según el Gobierno de Evo Morales, este no podía ser aprobado debido a que el senador debe responder a diversos procesos ante la justicia, la mayoría por corrupción, e incluso ha sido condenado en uno de ellos a un año de cárcel.
Pero en abril de este año Patriota admitió que su despacho habia comenzado a realiza gestiones "confidenciales" en torno al caso de Pinto, un proceso que aparentemente se fue enfriando, pero en el que Bolivia tuvo que negar hace unos meses haber presionado a Brasil para el supuesto cambio del embajador Biato, que había concedido asilo a Pinto.
De La Paz a Brasilia
Sin embargo, todo se aceleró el pasado viernes, al cumplir 454 días en la embajada de Brasil, con la complicidad de diplomáticos brasileños, Pinto fue trasladado en un vehículo oficial de la embajada con escolta de militares brasileños hasta la ciudad fronteriza de Corumbá.
Tras 22 horas de viaje, el senador fue recibido por agentes de la Policía Federal em Corumbá y viajó luego hacia Brasilia en un avión privado fletado por el senador Ricardo Ferraço, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, quien ha admitido que había intercedido ante el personal diplomático en La Paz para que colaborase con su salida.
Una vez en Brasilia, Pinto se sentó frente al escritorio para redactar una carta en la que exalta su patriotismo perse a estar en el exilio y perdona al presidente de su país.  "Al presidente de Bolivia Evo Morales Ayma, con el corazón en la mano le digo que lo perdono, por todo el daño que me ocasiono a mí y mi familia. Pero que mi corazón y mi conciencia seguirá rebelándose y luchando contra el obscuro poder al que representa. Que el odio no acaba con la discriminación, y que la justicia que le fue históricamente negada a nuestros pueblos indígenas, no se repara con abusos, persecuciones y sangre de nuestros propios hermanos", escribe.
"Estoy físicamente fuera de la tierra en que nací y en la que quiero morir. Pero mi corazón esta para siempre fundido con la pasión de ser boliviano, y luchar por la dignidad de todos", continúa. "Seguiré siendo un militante en contra del narcotráfico que envilece mi Bolivia, que mata y destruye nuestros valores. Contra la corrupción, el abuso de poder y la humillación de los bolivianos que piensan distinto a Usted", declara.
Conflicto diplomático con Bolivia
Al conocerse el escándalo diplomático, el ministro de Exteriores brasileó presentó su dimisión y, según ha confirmado este martes el portavoz de la presidencia, Thomas Traumann, el puesto será asumido por Luiz Alberto Figueiredo, actual embajador ante la ONU.
En una nota oficial, la Presidencia ha informado de que Dilma Rousseff ha designado a Patriota para ocupar la vacante que deja Figueiredo en la ONU y que "agradece la dedicación" que mostró durante los más de dos años que permaneció como canciller, cargo que asumió el 1 de enero de 2011, cuando Rousseff llegó al poder.
Según fuentes oficiales, Patriota le ha comunicado su decisión a la presidenta durante una reunión mantenida este martes, que duró cerca de 50 minutos y en la que fue analizada la situación generada con Bolivia por la salida de Pinto, quien llegó a Brasil este fin de semana con la complicidad de diplomáticos y parlamentarios brasileños.
Bolivia exige explicaciones a Brasil
En su defensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil dijo que sólo supo de la salida de Pinto el pasado sábado y que ha decidido investigar el asunto. "Se tomarán las medidas administrativas y disciplinarias" que correspondan, ha sentenciado. Una declaración que parece admitir que hubo alguna irregularidad en la salida de Pinto.
Además, el ministerio ha convocado a consultas al encargado de negocios en La Paz, Eduardo Saboia que ha reconocido que facilitó la huida del senador por razones humanitarias. "Tomé la decisión porque había un riesgo inminente para su vida y una amenaza a la dignidad de una persona", ha declarado a periodistas el diplomático.
"Opté por la vida. Opté por proteger a una persona, a un perseguido político, como la presidenta Dilma (Rousseff) fue perseguida" durante la dictadura, ha agregado Saboia.
Ante estos acontecimiento, el Gobierno boliviano ha exigido "explicaciones" a Brasil por la "fuga" del senador, a quien ha calificado de "prófugo", lo que, más que cerrar este viaje, abre un nuevo capítulo que esta vez se jugará en los despachos.





PINTO PERDIÓ EL ASILO AL SALIR DE BOLIVIA PERO HABRÍA PEDIDO REFUGIO A BRASIL

La Información de España (www.noticias.lainformacion.com)
                                                                
El senador boliviano Roger Pinto estaba en la embajada brasileña en La Paz como "asilado diplomático", un estatus que perdió en el momento de abandonar esa legación, según dijeron hoy fuentes oficiales brasileñas.
"Tenía asilo diplomático en la embajada, pero ya en Brasil debe iniciar un nuevo proceso, pues asilo político territorial no se le ha concedido", explicó a periodistas el abogado general de la Unión, Luis Eduardo Adams.
En su opinión, Pinto ahora deberá presentar una nueva solicitud de asilo político territorial o introducir una petición de refugio, pues de otro modo no podría permanecer en Brasil de forma legal.
Fuentes diplomáticas consultadas por Efe aseguraron que Pinto ya presentó la solicitud de refugio, el pasado sábado, cuando ingresó al país por la ciudad fronteriza de Corumbá.
En ese caso, las solicitudes son tramitadas por el Consejo Nacional de Refugiados (Conare), un organismo del Ministerio de Justicia que trabaja bajo una estricta confidencialidad y que hoy declinó confirmar si efectivamente el senador boliviano hizo ese pedido.
El asilo se otorga en los casos en que se comprueba que existe una persecución política y debe ser aprobado por la Presidencia de la República, por lo que, en este caso, la decisión debería ser de la jefa de Estado, Dilma Rousseff.
El refugio, en cambio, es más amplio, puede ser concedido por diversas razones y depende de una decisión autónoma de la Conare.
Pinto estaba asilado en la embajada de Brasil en La Paz desde el 28 de mayo del 2012 y abandonó esa legación el pasado viernes en un coche oficial escoltado por soldados brasileños.
Fue trasladado hasta la ciudad brasileña de Corumbá, desde la que se desplazó luego a Brasilia.
El senador boliviano, que está acusado por diversos asuntos de corrupción, salió sin el necesario salvoconducto, lo que provocó una dura queja de Bolivia y un conflicto diplomático que este lunes causó la dimisión del canciller brasileño, Antonio Patriota.
La renuncia fue inmediatamente aceptada por la presidenta Dilma Rousseff, quien nombró para suceder a Patriota al diplomático Luiz Alberto Figueiredo, hasta ahora representante del país ante la ONU, un cargo para el que ha designado al canciller saliente.





LEGISLADORES BRASILEÑOS SE SOLIDARIZAN CON BOLIVIA Y CRITICAN LA "FUGA" DE PINTO

La Información de España (www.noticias.lainformacion.com)
                                               
Legisladores brasileños visitaron hoy la embajada de Bolivia en Brasilia para expresar su rechazo a la forma en que el senador Roger Pinto abandonó su país, que calificaron de "clara violación de la soberanía boliviana".
Los parlamentarios, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y del opositor Partido Socialismo y Libertad (PSOL), fueron recibidos por el embajador boliviano, Jerjes Justiniano, quien dijo a periodistas que hoy se reunió con autoridades de la cancillería brasileña para discutir el caso.
Aunque declinó ofrecer detalles sobre lo tratado, aseguró que fue una "buena" reunión.
"Bolivia espera explicaciones y, luego, una vez que las tenga, tal vez tenga alguna exigencia", declaró el diplomático.
Pinto, quien estaba asilado en la embajada de Brasil en La Paz desde el 28 de mayo del 2012, abandonó esa legación el pasado viernes en un coche oficial escoltado por soldados brasileños y fue trasladado de forma clandestina hasta la ciudad brasileña de Corumbá, desde la que se desplazó luego a Brasilia.
El senador boliviano, que está acusado de diversos asuntos de corrupción, salió sin el necesario salvoconducto, lo que provocó una dura queja de Bolivia y un conflicto diplomático que este lunes causó la dimisión del canciller brasileño, Antonio Patriota.
La renuncia fue inmediatamente aceptada por la presidenta Dilma Rousseff, quien nombró para suceder a Patriota al diplomático Luiz Alberto Figueiredo, hasta ahora representante del país ante la ONU.





BOLIVIA DICE QUE REACCIONES EN BRASIL CONFIRMAN QUE PINTO ES UN "FUGITIVO"

Terra de Argentina (www.noticias.terra.com)
                                                      
Las reacciones en el Gobierno de Brasil sobre el caso del senador opositor Roger Pinto confirman la postura boliviana de que se trata de un "fugitivo" que ingresó ilegalmente en territorio brasileño para eludir a la justicia, afirmó hoy a Efe el ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos Romero.
Argumentó que esas reacciones dan cuenta de una ruptura en la cadena de mando en las estructuras jerárquicas de Brasil porque la decisión de un diplomático brasileño de trasladar a Pinto desde La Paz a su país supuestamente no contó con un aval de las autoridades superiores de Brasilia.
Enfatizó que esas posturas y la "vulneración de convenciones internacionales", dado que existen órdenes judiciales que impedían salir a Pinto de su país, confirman el planteamiento de Bolivia "en sentido de que el señor Pinto es un fugitivo de la justicia".
Romero también destacó que el Ministerio de Defensa de Brasil aclarara hoy que ningún oficial autorizó que dos fusileros navales escoltaran a Pinto hasta la frontera para facilitarle la salida de Bolivia sin el debido salvoconducto.
El encargado de Negocios de la embajada de Brasil en La Paz, Eduardo Saboia, y los fusileros navales trasladaron en un vehículo diplomático a Pinto por carretera desde La Paz a la ciudad brasileña de Corumbá entre el viernes y el sábado pasados.
Saboia argumentó razones humanitarias para poner fin al encierro de 454 días de Pinto en la embajada brasileña, donde gozaba de asilo desde el 28 de mayo de 2012, cuando ingresó a la legación afirmando que era un perseguido político por el Gobierno de Evo Morales.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, calificó hoy de "inaceptable" que Pinto haya salido de su país y llegado a Brasil sin un salvoconducto del Gobierno boliviano, pues eso podría haber puesto en peligro su vida.
La salida de Pinto de la embajada brasileña en La Paz provocó el lunes la renuncia del ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Antonio Patriota.
Romero dijo no hubo "ningún hecho objetivo que haya amenazado la seguridad" de Pinto e insistió en que el opositor no es un perseguido político, sino una persona con denuncias en su contra por supuesta corrupción por una suma de 2,5 millones de dólares.
El ministro también reafirmó que el caso Pinto es "un tema de orden jurídico que no merece una salida política" y ratificó que el Gobierno boliviano está a la espera de que la Fiscalía del país oficialice ante la Interpol una solicitud de captura internacional.
De esa forma, agregó, se puede hacer "que esta persona retome su comparecencia ante los órganos judiciales" en Bolivia.





LA FISCALÍA BRASILEÑA DICE QUE PINTO TENDRÁ QUE SOLICITAR OTRA VEZ ASILO PARA QUEDARSE EN EL PAÍS

El Economista de España (www.eleconomista.es)
                                
El jefe de la Procuraduría General de Brasil, Luís Inácio Adams, ha explicado este martes que el senador boliviano Roger Pinto tendrá que solicitar otra vez asilo para poder quedarse en el país sudamericano.
"Pinto tenía asilo diplomático, válido en el ámbito de la Embajada de Brasil en La Paz, pero no para estar en territorio brasileño. Es un nuevo proceso", ha dicho Adams, en declaraciones recogidas por el diario local 'O Globo'.
Adams ha aclarado que "el asilo diplomático es de carácter provisional", por que lo que el senador boliviano necesita ahora es un asilo político, de carácter permanente.
El vicepresidente brasileño, Michel Temer, ha considerado que el asilo concedido por el Gobierno a Pinto debería servirle también para territorio brasileño, pero ha indicado que, en cualquier caso, debe valorarlo la Procuraduría General.
"Él ha estado en todo momento en territorio brasileño porque la Embajada es territorio brasileño, pero es una cuestión que la Procuraduría General deberá analizar", ha indicado.
Crisis diplomática
Pinto se refugió en la Embajada en La Paz el 28 de mayo de 2012 asegurando ser víctimas de una persecución política. Brasil le concedió el asilo político, pero Bolivia se negó a darle un salvoconducto porque debía responder ante los tribunales de justicia por cargos de corrupción.
El pasado mes de junio, el legislador crítico con el Gobierno de Evo Morales finalmente fue condenado 'in absentia' a un año de cárcel por causar daños económicos al Estado boliviano por valor de unos 1,7 millones de dólares (1,2 millones de euros).
Su abogado, Fernando Tiburcio, informó el pasado sábado a la prensa internacional de que Pinto había logrado salir de la sede diplomática y que ya se encontraba en Brasil. Al parecer, viajó 22 horas en coche acompañado por funcionarios brasileños para garantizar su seguridad.
Bolivia ha confirmado su "huida" y ha adelantado que activará "todas las acciones legales que correspondan" para que el senador opositor rinda cuentas ante la Justicia. En concreto, ha indicado que podría recurrir a los convenios suscritos con Brasil para recuperar al "prófugo".
El Gobierno brasileño ha dicho que fue informado 'a posteriori' del viaje de Pinto y ha llamado a su encargado de negocios en La Paz, Eduardo Saboia, para que dé explicaciones. Además, ha anunciado una investigación y "las medidas administrativas y disciplinarias correspondientes".
La huida de Pinto ya le ha costado el cargo al ministro de Exteriores de Brasil, Antonio Patriota, que este lunes ha dimitido. Fuentes de la oficina presidencial consultadas por 'O Globo' han indicado que su continuidad era "insostenible" debido al "enfado" de Dilma Rousseff por haberse enterado de este caso a través de la prensa.





Roger Pinto dejo de ser asilado diplomático al cruzar la frontera con Brasil

LIMBO LEGAL PARA EL SENADOR FUGADO

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar/diario)
                                                                
No es tan suave como esperado el escenario que Roger Pinto Molina, el senador boliviano contrabandeado por el encargado de negocios de la embajada brasileña en La Paz, Eduardo Saboia, encontró en Brasil. No está claro si hubo un equívoco a la hora de interpretar su situación legal, tanto de parte de sus abogados como del descabellado funcionario de segundo rango que decidió sacarlo de la embajada, o si se trata de otra artimaña del político boliviano para ganar espacio en los medios de comunicación, fustigar al gobierno de Evo Morales y reforzar su papel de víctima de persecución implacable.
Al salir de la embajada, dejó de ser asilado. Cuando ingresó por vía terrestre en territorio brasileño el pasado sábado, Pinto Molina –que en Bolivia responde a una veintena de causas judiciales, que van de mal uso de fondos públicos a asesinato– pidió refugio a las autoridades de la aduana. La petición será examinada por el Conare, el Consejo Nacional para Refugiados, vinculado con el Ministerio de la Justicia.
Si se le concede ese status, Pinto Molina podrá residir y trabajar normalmente en Brasil. Se considera refugiado, acorde con los convenios internacionales, quien sufre persecución por razones religiosas, de raza, de género, o los que enfrentaron en sus países catástrofes naturales o son víctimas colaterales de conflictos armados. El asilo político es concedido a quien sufre persecución o está bajo amenaza por razones exclusivamente políticas. Por ahora, sus abogados optaron por no solicitar asilo político, reservando esa opción para el caso de que el gobierno boliviano haga un pedido formal de extradición de su cliente.
En La Paz, la situación de Pinto Molina era la de asilado diplomático, o sea, estaba al amparo del Estado brasileño siempre que se mantuviese dentro de la embajada. El asilo diplomático no se extiende al territorio brasileño. Ahora no le queda otra alternativa que esperar por la decisión del Conare.
Dilma Rousseff, definitivamente irritada por la situación creada a raíz de la iniciativa destartalada del diplomático Eduardo Saboia, determinó a sus asesores que la situación legal de Roger Pinto Molina sea examinada de la manera especialmente detallada. No admitirá ninguna brecha legal que dé lugar a nuevos incidentes. Pidió atención especial a los argumentos presentados por el indeseado huésped para justificar la afirmación de que es un perseguido político. Sin presentar pruebas contundentes, no será considerado ni refugiado y menos aún asilado. En ese caso, y a depender de negociaciones con el gobierno boliviano, a lo sumo recibirá una visa convencional que le permitirá permanecer en Brasil por un período determinado.
Sin refugio ni asilo, la situación del político derechista podrá complicarse mucho, en caso de que el gobierno de Evo Morales pida su extradición. Ayer, Eduardo Saboia –que sigue reivindicando para sí el rol de héroe salvador de vidas humanas– empezó a presentar sus justificativos para sus superiores. Criticado de antemano por el gobierno, se declaró víctima de una inmensa injusticia. Católico extremado, asegura que consultó a Dios a la hora de decidir sacar a Pinto Molina de la embajada y traerlo por tierra a Brasil. Quizá por eso no haya consultado a sus superiores. Por el camino iba leyendo salmos junto a Pinto Molina, que es pastor evangélico, en alegre y ecuménica jornada.
Sigue criticando, en entrevistas a la prensa, la conducta del gobierno brasileño por no haber asumido una actitud firme para salvar la vida del senador boliviano, que él sí considera un perseguido político.
En cuanto estuvo en su puesto en La Paz, Saboia y el entonces embajador Marcel Biabo se caracterizaron por sus posturas francamente críticas al gobierno de Evo Morales. Actuaban más como miembros de la oposición que como representantes de un país vecino. Biabo fue removido de su puesto, que pasó a ser ocupado interinamente por Saboia.
Insistiendo en su rol de libertador de un oprimido, el funcionario comparó la situación del entonces asilado senador boliviano a la de la presidenta Rousseff cuando padeció dos años en las mazmorras de la dictadura brasileña. “Yo me sentía como un carcelero del DOI-CODI”, dijo en referencia a la cárcel política donde Dilma sufrió tormentos y torturas.
La respuesta vino ayer, cuando la presidenta hizo una visita oficial al Senado. Dilma criticó duramente la actitud del diplomático. Dijo que con su iniciativa injustificable, Saboia puso en riesgo la vida de un hombre que, en la embajada, estaba bajo protección del Estado brasileño. “Un país civilizado y democrático protege a sus asilados. Jamás se podría admitir que, al no contar con el correspondiente salvoconducto, fuese colocada en riesgo la vida de quien se encontraba bajo asilo diplomático.”
Respecto de comparar la situación del político boliviano asilado en la embajada con la de una mujer prisionera de la dictadura, Dilma fue contundente: “Yo sí estuve en el DOI-CODI. Y puedo asegurar que la distancia entre aquello y una embajada brasileña es la misma que va del cielo al infierno”.
Eduardo Saboia, de 45 años de edad, diplomático, católico fervoroso, lector de salmos al encontrarse en situación de riesgo, todavía no sabe cuál será su destino en la carrera, si es que tendrá alguno.
Al saber de la reacción de Dilma, se limitó a pedir: “Que Dios me ayude. Recen por mí”.






ABC de España (www.abc.es)
                                        
El nuevo canciller de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo, exembajador ante la ONU, es un hábil negociador internacional, experto en temas de desarrollo y medio ambiente y con una larga carrera diplomática. Figueiredo, de 58 años, exnegociador jefe de la conferencia de la ONU para el desarrollo sostenible Río+20, que se celebró en Río de Janeiro el año pasado, reemplazará aAntonio Patriota, de 59 años. Patriota renunció este lunes a su cargo tras una crisis con Bolivia por la fuga de un senador opositor.
Patriota es un hombre discreto, disciplinado y poco proclive a dar declaraciones explosivas a la prensa. La presidenta Dilma Rousseff anunció este lunes que aceptó la renuncia de Patriota tras la fuga este fin de semana de un senador opositor boliviano que estuvo 15 meses refugiado en la embajada brasileña en La Paz, en un coche diplomático brasileño, escoltado por militares brasileños, y sin autorización de Bolivia.
La presidencia indicó que Patriota ocupará a su vez el puesto de Figueiredo, como nuevo embajador ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. El diplomático es un férreo defensor de la reforma del Consejo de Seguridad de ese organismo, y busca que Brasil consiga un escaño permanente en él.
Figueiredo, que debe llegar a Brasil este martes, se estrenará en su nuevo cargo el próximo viernes, durante la cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en Paramaribo, Surinam. La semana próxima, viajará al G20 en Rusia. Figueiredo es reconocido por haberse dedicado durante las últimas dos décadas a defender la posición de Brasil en conferencias internacionales sobre medio ambiente y desarrollo.
Nacido en Río de Janeiro el 17 de julio de 1955, abogado y diplomático de carrera, ha trabajado en Chile, Canadá, Estados Unidos, Francia, entre otros países. Patriota había asumido su cargo de canciller hace poco más de dos años, al inicio del gobierno de Rousseff, en reemplazo del carismático canciller Celso Amorim, que fue la cara de la diplomacia brasileña durante el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010) y formuló las grandes estrategias para dar al país más peso en el escenario internacional.






HISTORIA Y CULTURA DE VILLAMONTES ESTÁN LIGADAS AL RÍO PILCOMAYO

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)
                                                                
VILLAMONTES, Bolivia. La historia y la cultura de Villamontes están estrechamente ligadas al Pilcomayo. En toda Bolivia, los peces de este río son muy apetecidos, sobre todo el sábalo. La notoria disminución de la fauna íctica se atribuye a la apertura de canales en la frontera paraguayo-argentina.
Saliendo de Paraguay, Villamontes es la primera ciudad boliviana que surge al paso.
Lleva el honroso título de “Ciudad Benemérita”: en junio de 1935 fue eje principal del sistema defensivo boliviano, en procura de evitar que la zona de Tarija cayera en poder del Ejército Paraguayo.
En 1934, el gobierno decretó una movilización general, lo que permitió en diciembre de ese año constituir el Tercer Ejército.
El ingreso de las tropas paraguayas en las estribaciones andinas fue cortado por 36 regimientos. Villamontes se volvió prácticamente inexpugnable.
El ataque paraguayo tuvo lugar el 13 de febrero de 1935, en medio de una profunda desazón en toda Bolivia; la guerra ya no estaba en la inmensidad del Chaco sino a los pies de la cordillera del Aguarague, en plena cordillera de los Andes.
La férrea resistencia en torno a las trincheras montadas alrededor de la ciudad impidieron el avance paraguayo. En recordación del heroísmo en su defensa, Villamontes recibió el honor de ser considerada “Ciudad Benemérita”.
La fundación de la ciudad tuvo lugar el 27 de diciembre de 1905. Antes de ser un poblado el sector estaba habitado por indígenas wenayeh, dedicados sobre todo a la caza y la pesca.
Preocupación por los canales en el río
Villamontes heredó de los indígenas de la región el gusto por los peces. Entre todas las especies sobresale el sábalo (Prochilodus lineatus), conocido como carimbatá en nuestros ríos.
A diferencia del carimbatá, el sábalo es un pez sin esa carga de grasa con que lo conocemos en nuestros ríos.
Hasta hace unos 10 años, la venta de peces era una industria floreciente en Villamontes; de hecho, constituía la principal fuente de ingreso de la población.
Rubén Vaca Salazar, ejecutivo regional de Villamontes, explicó que “la pesca disminuyó terriblemente, casi no hay peces en el Pilcomayo”.
Agregó que “esta situación tiene un impacto social muy grande en las comunidades indígenas, dado que ellas se dedican sobre todo a la pesca”.
Por un lado, se menciona el riesgo de sobrepesca; y por el otro, la consecuencia que puede tener la apertura de canales en el Chaco paraguayo-argentino.
El ingeniero José
Bleichner reconoció que en Villamontes atribuyen la disminución de los peces a los canales abiertos por Argentina y Paraguay.
Al respecto, explicó que “ambos países lograron introducir agua en su territorio, pero no pudieron garantizar que el Pilcomayo siguiera llegando hasta el río Paraguay”.
Mencionó que “del río Paraguay subían los peces hasta los grandes esterales de Patiño, allí desovaban y luego subían a contracorriente hasta nuestras montañas”.
Dijo que “se rompió el ciclo natural y esto explica por qué ya no tenemos peces en nuestra región”.
En Paraguay, los grandes esterales ya no existen, y en Argentina se cortó el escurrimiento del río en el bañado La Estrella. Apenas si hay peces en Villamontes.
Peces no van al Paraguay
Las autoridades de la provincia de Formosa rechazaron en diversas oportunidades la petición de abrir el paso del Pilcomayo hacia el río Paraguay.
Las aguas que ingresan en el canal argentino se escurren hasta el bañado La Estrella.
Aquí se montó un camino que actúa como represa. La ruta provincial 28 Las Lomitas-Puesto Salazar se encuentra asfaltada en este momento.
Este gigantesco reservorio de agua es el soporte del desarrollo del oeste del Chaco formoseño.
En el caso de Paraguay, la colmatación de los cauces terminó por cubrir de arenales los cauces del antiguo Estero Patiño.
Tampoco realizamos intentos serios para intentar una interconexión de cauces para aumentar la superficie regada por el río.





BOLIVIA IMPULSA LEY CONSULTA PREVIA A COMUNIDADES COMO PERÚ

Spanish China (www.spanish.china.org.cn)

Bolivia busca convertirse en el segundo país sudamericano, tras Perú, en contar con una "Ley de Consulta Previa Libre e Informada de las naciones y pueblos indígena originario campesino, comunidades interculturales y afrobolivianos".
El delegado presidencial para la Agenda Patriótica del Bicentenario 2025, César Navarro, dijo que este proyecto de ley marco tiene un valor significativo por la participación activa de organizaciones sociales en la construcción de esa nueva norma.
Tras la conclusión del trabajo de concertación con varias organizaciones, el turno es ahora de la Asamblea Legislativa para debatir y, en su caso, aprobar la futura norma, que en su versión preliminar incluye siete capítulos y 37 artículos.
SANCIONES ONG Y POLITICOS
Para evitar obstáculos y politizaciones al proceso de Consulta Previa Libre e Informada de las naciones y pueblos indígena originario campesino, comunidades interculturales y afrobolivianos, el proyecto de ley -de aprobarse- sancionará prebendas y obstáculos de políticos, organizaciones no gubernamentales (ONG) y otras entidades.
La entidad responsable de consulta no podrá entregar obsequios ni dádivas o prebendas que pretendan condicionar el proceso y la decisión del sujeto de consulta.
"Esta prohibición se extiende a personas natural y jurídica privada, partidos, ONG y otras entidades, que no podrán entregar regalos o desarrollar actividades y prebendas, que impidan el ejercicio del derecho de consulta o pretendan influir en las decisiones del sujeto de consulta", señala el artículo 32 en su inciso III.
Además la propuesta, cuya consideración en la Asamblea Legislativa se prevé para las próximas semanas, prohíbe que personas naturales o jurídicas nacionales o extranjeras, que no son sujetos de consulta, interfieran en la toma de decisiones u obstaculicen el desarrollo del proceso de sondeo.
La ley incluye para la consulta a los "afrobolivianos" y los "interculturales", antes denominados "colonizadores".
El secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesino de Bolivia (Csutcb), Roberto Machaca, dijo que su gremio respalda esta precisión, porque en varios proyectos siempre intervienen ONG, extranjeros y políticos que asumen la decisión de los pobladores y afectan proyectos que favorecen a determinada región.
"Con esta ley serán los verdaderos habitantes de una nación o pueblo los que definan el futuro de determinado proyecto", afirmó el dirigente campesino.
PROCEDENCIA DE LA CONSULTA
El proyecto incluye que en seis situaciones no merecerán consulta de las naciones y pueblos indígena originario campesino, comunidades interculturales y afrobolivianos, pero al mismo tiempo otorga a estos sectores la posibilidad de veto en tres casos.
El artículo 11 del anteproyecto establece las excepciones a la consulta previa libre e informada cuando se den medidas legislativas o administrativas relacionadas a la seguridad y defensa del Estado.
"Las medidas legislativas o administrativas para la atención de catástrofes o desastres naturales, atención de epidemias o emergencias sanitarias", señala el documento.
No se consultará cuando se efectúen acciones destinadas a garantizar la seguridad ciudadana o el control de ilícitos tipificados en normativa legal vigente.
Asimismo las decisiones derivadas de la jurisdicción constitucional, ordinaria y agroambiental.
Además todo lo establecido en el parágrafo I del artículo 298 de la Constitución Política del Estado.
Además se establece que los indígenas sólo tendrán derecho a veto en tres casos.
En los siguientes casos excepcionales, establecidos en el Convenio 169 y la Declaración de Naciones Unidas, el Estado respetará la decisión de las naciones y pueblos indígena, campesinos, comunidades interculturales y pueblo afroboliviano:
Cuando se prevea el traslado o la reubicación de comunidades de naciones y pueblos indígena originario campesino, comunidades interculturales y pueblo afroboliviano del territorio que ocupan y habitan, conforme lo establecido en el artículo 16 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
Cuando se pretenda instalar bases militares al interior de sus territorios, en el marco de lo establecido en el artículo 30 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
La internación, tránsito y depósito de residuos nucleares y desechos tóxicos en sus tierras y territorios no será materia de consulta, en cumplimiento de la prohibición constitucional.

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