miércoles, 26 de octubre de 2011

FELIPE QUISPE, EL ÚLTIMO MALLKU

Desde el altiplano boliviano, a orillas del lago Titicaca, Felipe Quispe se convirtió en uno de los referentes del movimiento indígena. Y también en uno de los posibles catalizadores de una sociedad convulsionada, de unos movimientos sociales que habían tumbado a tres presidentes en tres años.


Felipe Quispe, con su chaqueta de cuero y sombrero negro, explica el desenlace de esta disputa mientras toma una sopa de fideos de menú en un bar de La Paz. Sitúa en la mesa dos vasos de agua. “Había dos vasos, agua tibia y agua caliente. El agua tibia era Evo. Yo la caliente”.
“Podría haber sido Felipe Quispe, pero no lo fue y ahí se perdieron muchísimos intereses históricos”, dice el sociólogo aymara Pablo Mamani. “Evo era la salida intermedia más afín a formas de admitir lo indígena, lo popular en espacios públicos de poder. Felipe Quispe representaba la posibilidad de un cambio estructural del Estado. La salida intermedia, que es Evo en este caso, fue muy estratégica para sectores de la clase media, moderada, ilustrada, liberal, que tuvieron el miedo de que la indiada se les fuera por encima, que es lo que
Quispe estaba más o menos planteando”.
Aunque la figura de Felipe Quispe fue perdiendo notoriedad pública tras la llegada al poder de Evo Morales en 2006, se le sigue conociendo con el cargo de “Mallku”, cóndor en aymara,la autoridad más respetada dentro de una comunidad. Sin su figura es imposible entender la historia reciente de Bolivia. La reorganización del mayor sindicato campesino, la CSUTCB, a fines de los ‘90, la revuelta indígena del altiplano en los años 2000 y 2001 y el cerco a La Paz en 2003 –tres acontecimientos que tuvieron a Felipe Quispe como protagonista– marcaron una época de luchas sociales junto con las movilizaciones por el agua en Cochabamba y los bloqueos de los cocaleros en el Chapare.
Los orígenes
“Tendríamos que remontarnos más allá, cuando se levanta Tupaj Katari, cuando los indios cercan La Paz y matan a los españoles”, dice Felipe Quispe. “Es el único hombre que hizo temblar a la corona española de esa época. Y murió descuartizado por cuatro caballos. Pero dejó una herencia, una herencia inmortal. Nosotros nos consideramos como seguidores y continuadores de Tupaj Katari, por eso enarbolamos su bandera, como también su pensamiento medular, el indianismo,que también nos han transmitido nuestros mayores, nuestros abuelos”. Tupaj Katari, al frente de 50.000 indígenas, cercó La Paz durante seis meses. “Volveré y seré millones”, fue lo que dijo antes de morir, según la memoria aymara. Se había adelantado treinta años a los primeros gritos de independencia latinoamericana.
Felipe Quispe nació en una familia campesina aymara en la provincia de Omasuyos, cerca de La Paz. No aprendió a hablar español hasta los veinte años. El inicio de su militancia se remonta a los tiempos del Pacto Militar Campesino. Con la bandera de la revolución del ‘52 y una política asistencialista, los militares se hicieron poco a poco con el poder y la adhesión del movimiento campesino. Las milicias agrarias creadas con la revolución del MNR terminaron sirviendo como grupos de choque contra las reivindicaciones sindicales de los mineros, reprimidos a bala y sangre. Detrás del discurso nacionalista del general René Barrientos se hallaba una política de sumisióna los intereses estadounidenses en el contexto de la guerra fría.
“En los años ‘60 yo estaba prestando el servicio militar. En esa época había una línea política muy fuerte anticomunista. A pesar de que nosotros habíamos nacido en una comunidad no sabíamos qué era el comunismo”, cuenta el Mallku. “Había un oficial, de nombre Aurelio Torres, que repartía unos folletos que decían que iban a matar a nuestros abuelos y que nos iban a quitar nuestras tierras, que todo iba a ser en común, que no iba a haber iniciativa privada… Bueno, yo también estoy encontra de la iniciativa privada, porque vengo de una comunidad, pero eso de que iban a matar a mi abuelo, que me iban a quitar mi tierra, mis animales… eso no me convencía. Pero una vez que salí del cuartel en el ‘64 busqué el Manifiesto Comunista. Y después busqué otros libros de Carlos Marx y otros autores, pero nunca encontraba eso de que me iban a quitar mi tierra, nunca encontraba que iban a matar a mis mayores”.
Conociendo a Tupaj Katari
En esos años Felipe Quispe comenzó a formarse políticamente con personajes como Fausto Reinaga, entre otros muchos pensadores indios, y otras personalidades de la izquierda más clásica. Por su oposición a la dictadura de Hugo Bánzer tuvo que refugiarse en Santa Cruz, donde trabajó como obrero hasta 1977. En esos años realizó su primer acercamiento a la lucha armada. Pero no duró mucho. “Por razones de seguridad, entre nosotros no nos conocíamos. Cuando murió nuestro contacto nos quedamos desprendidos, se había roto el hilo y ya no se podía coordinar con nadie”.
De forma paralela, empezaba a trabajar en la organización desde las comunidades. “Poco a poco hemos ido avanzando, nos introdujimos más y más, aglutinando a la gente. Entonces conocimos a Tupaj Katari, quién era, cómo era, qué buscaba, sus debilidades, también dónde tenía su fuerza”.
Comenzaba así la creación de un ideario a medida de las comunidades. “Nosotros salimos de la escuela marxista. Estaban hablando de Marx, de Lenin, de la lucha armada, de la lucha de clases, y nuestra gente no entendía nada, entendía cero, ni jota, las orejas totalmente metidas. Pero pronto nosotros hemos cambiado de discurso, hemos empezado a hablar de nuestros incas, de nuestros antepasados, de Tupaj Amaru, de Tupaj Katari, del ayllu comunitario, y la gente comenzaba a levantar la cabeza y se ponían como las llamas, con las orejas para arriba”, recuerda Quipe.
A mediados de los ‘70, este lento resurgir indígena se traduce en dos posiciones: el indianismo de Fausto Reinaga y el katarismo de Jenaro Flores o Víctor Hugo Cárdenas, más inclinado a la creación de alianzas con otros partidos políticos, incluso con partidos conservadores como es el caso de Cárdenas, que llegó a la vicepresidencia con el neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada en 1993.
Inspirado en las ideas de Reinaga, en 1978 el Mallku participó en la creación del MovimientoIndio Tupak Katari, una agrupación que sufrió en los años siguientes numerosas escisiones y conflictos internos. Quispe fue el secretario permanente de este grupo hasta 1980, cuando el golpe de Estado de Luis García Meza lo expulsó al exilio. De Perú pasó a México y de ahí a Guatemala y El Salvador. Una experiencia que le serviría años después, cuando tomó las armas en un intento de terminar con la histórica de explotación de los indios por parte de la “otra Bolivia”.
El intento guerrillero
“Ellos no eran nada”, dice el Mallku en referencia a los intelectuales de buena familia que se habían sumado a la lucha armada, como el actual vicepresidente Álvaro García Linera. “Habían leído los 70 tomos de Lenin, las obras escogidas de Mao, los tres tomos de El Capital, pero no sabían cómo organizar una emboscada, no sabían cómo entrar a un banco. Sin embargo, nosotros ya estábamos de vuelta, porque habíamos viajado a Centroamérica, estuvimos en el Frente Farabundo Martí y en el EGP de Guatemala… Todo eso nos sirvió para entrenar luego a la gente aquí, en la cordillera de los Andes”.
Pero todavía era pronto para tomar las armas. Después de volver a Bolivia en 1983 y pasar por la dirigencia de la Federación Sindical de Trabajadores Campesinos y la Central Obrera Departamental de La Paz, Felipe Quispe fundó el Movimiento de Ayllus Rojos. En 1988, en nombre de esta organización de comunidades indígenas y campesinas de base, el Mallku presentó al Congreso de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) la tesis de la lucha armada como camino hacia la liberación del pueblo indio oprimido. La propuesta, rechazada por la CSUTCB, le valió siete meses de cárcel en el penal de San Pedro.
Fue recién en 1990 cuando Felipe Quispe, junto con los hermanos Álvaro y Raúl García Linera, se incorporó al recién creado Ejército Guerrillero Tupaj Katari (EGTK). La estrategia de este grupo pasaba por iniciar un levantamiento armado popular, al estilo de la revuelta de Tupaj Katari de 1781, armando a las comunidades indígenas. Por su inserción en las comunidades, el Gobierno temía que pudiera convertirse en una versión aymara del senderismo peruano.
Pero para alzarse “en armas contra el sistema imperante en Bolivia”, en palabras de Quispe, se necesitaba dinero. Y ahí Alvaro García Linera cumplió un papel fundamental. “Conocí a Alvaro García en 1984”, recuerda Quispe. “Era un estudiante recién llegado de México… Nosotros también le necesitábamos… porque en este país los oficiales son blancos, el indio es de base no más, dela tropa. Y necesitábamos dinero para hacer una organización clandestina, una organizaciónrevolucionaria. Estábamos obligados a recuperar los recursos económicos de la burguesía, de las empresas, de los capitalistas. Y con ese dinero organizar. Y para eso nos servía el tipo de estilo de uniforme… A él lo manejamos como un muñeco, porque de otra forma no nos iban a creer, a nosotros no nos iban a creer”.
El Mallku no desaprovecha ocasión para descalificar al actual vicepresidente. “Yo no lo dejabahablar porque él no tenía nada que ver. Es como si a usted lo llevo a mi comunidad, no vas a entender nada de lo que hablamos. Si ahora nos ponemos a hablar en aymara no vas aentender”, dice Quispe y suelta una parrafada en aymara. “Ni jota, ¿no? Él era como un papagayo,de hermosos colores, pero la gente decía: ‘¿Para qué traes a ese inútil? No sabe nada’.¿Cómo crees que un tipo así va a ser el ideólogo de los indios? Para ser nuestro ideólogo primerotiene que saber nuestro idioma, porque el idioma es ideología, el idioma es pensamiento.Nosotros pensamos diferente, venimos de otra cultura, no hemos nacido en el hospital, hemosnacido en una choza, ahí nos han cortado nuestro cordón umbilical”, recalca el Mallku.
Pero este intento guerrillero tampoco duró de masiado. En 1992, cuando todavía se encontraba “en proceso de organización y de propaganda”, el ejército katarista fue desbaratado por la Policía. “Por mala suerte cayó el hermano mayor del Álvaro, Raúl, y delata todo, las casas de seguridad,los nombres, todo. Éramos más de 500, pero los que hemos caído fuimos unos 30”. El 19 de agosto Felipe Quispe fue detenido y encerrado en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro durante cinco años. “¿Por qué hacen esto?”, le preguntó entonces la periodista Amalia Pando. Felipe Quisperespondió mirándola a los ojos: “Para que mi hija no sea tu empleada doméstica”.
El proyecto de “enarbolar la bandera de Tupaj Katari encima del Illimani”, la gigantesca montaña a escasos kilómetros de La Paz, tenía que esperar. En cuanto a la whipala, la bandera de siete colores y 49 cuadrados de Tupaj Katari, “hasta esa fecha no la conocía nadie”, apunta Quispe. “La whipala es nuestra, nosotros la hemos impuesto, con las armas, por las buenas y por las malas”, dice. Ahora es el símbolo oficial del Gobierno boliviano al mismo nivel que la bandera boliviana. Hasta los policías la llevan en sus uniformes.
El altiplano en llamas
Felipe Quispe aprovechó los años de reclusión para terminar el bachillerato e iniciar la carrera de Historia. Las movilizaciones por su liberación consiguieron sacarlo de la cárcel en 1998. En ese mismo año fue elegido secretario ejecutivo de la CSUTCB. En esos años Felipe Quispe empezó a ser conocido como el Mallku por el espíritu combativo de su dirección. Entre 1998 y 2001, Quispe se transformó en una de las figuras prominentes de la oposición a la política económica del presidente Hugo Bánzer, a la cabeza de cortes de ruta y otras formas de protesta en el altiplano que terminaron contribuyendo a la dimisión del ex dictador en 2001.
“Nosotros solíamos llegar con las manos vacías, hambrientos como un perro vagabundo, así hemos andando, en las comunidades nos daban de comer. Ese trabajo viene de los años ‘70. No ha caído del cielo, no es milagro, tampoco los maestros dioses nos lo han dado… En esa época hemos caminado comunidad por comunidad hablando en aymara, en nuestro idioma. Eso tenía que desatarse en una guerra civil, en una lucha armada, pero como nos han capturado, la cosa sequedó ahí. Cuando he salido de la cárcel como dirigente teníamos que rearticularnos, reactivarnos”, recuerda el Mallku.
“Pero fue sencillo, ya estaba trabajado… Para organizamos en común nos copiamos de nuestros antepasados, del inca, de la mita [trabajo comunitario y rotativo]. Por ejemplo, tres comunidadesentraban a bloquear el camino a las 7:00 de la mañana y se quedan todo el día y toda la noche. Y al día siguiente, a las 7:00 salen y otra comunidad llega y releva. Si están todos los días se cansan. En cambio, con tropa fresca no”.
En abril de 2000, mientras vecinos, regantes y cocaleros paralizaban Cochabamba hasta echar al consorcio de multinacionales Aguas del Tunari, se generalizaban los bloqueos en las provincias del altiplano paceño. Además de antiguas reivindicaciones educativas y económicas relacionadas con eldesarrollo rural, la población indígena y campesina se movilizó contra una ley que abría las puertas a la privatización del agua, un recurso que hasta entonces era gratuito para los campesinos.
“Tuvimos que detener ese proyecto de ley que ya estaba entrando al Parlamento, aplazarlo, hasta hoy, porque nos querían cobrar el agua”, cuenta el Mallku. “Dice nuestra gente: ‘Estos españoles, estos q’aras, han venido acá a hacernos trabajar para ellos, a hacernos pagar impuestos, nosotros novamos a pagar, que paguen ellos, que son los inquilinos’. Ésa es la idea, pero que Álvaro García y los otros no han captado porque no saben aymara”. Además de las demandas concretas, el alzamiento incorporaba la reivindicación de “la nación aymara”, la creación de un nuevo Estado indígena ante la incompatibilidad de las “dos Bolivias”.
Tal como documenta la socióloga Carmen Rosa Rea Campos, el levantamiento indígena, que duró once días, tuvo características sui generis: por primera vez se ejecutaba el “Plan Pulga”, como lo denominara Felipe Quispe, “consistente en el bloqueo de caminos de manera extensiva a lo largo y ancho de las carreteras donde las poblaciones rurales tuvieran acceso para el ‘sembrado de piedras’. A esta estrategia se incorporaron otras como la suspensión del envío de productos agrícolas a los centros urbanos”. Para esta socióloga, la postergación de la ley de agua y el compromiso del Gobierno de cumplir las demandas de desarrollo rural significaron “una victoria política, pues el ‘indio’ había doblegado la fuerza estatal y los había obligado a conocer la realidad campesina/india que desconocen”.
El epicentro de todas las batallas
A este “primer ensayo”, como lo denominó entonces Felipe Quispe, le siguió un nuevo levantamiento. “Para nosotros, los ministros de Estado, así se llamen de izquierda o derecha, son lomismo. Ellos han estudiado en las universidades de privilegio de EE UU y Europa, se preparan para manejarnos, para matarnos”, dice el Mallku. “Ellos decían: ‘vamos a cumplir, vamos a traer tractores, ustedes van a tener una universidad, ustedes van a tener seguro social indígena originario, ustedes van a gozar de banco propio, van a tener caminos, etcétera’. Pero nosotros les dimos 90 días de término, un ultimátum. El Gobierno no cumplió y entonces estuvimos obligados a salir nuevamente a bloquear los caminos y las carreteras, y cercar la ciudad de La Paz, no dejar que entre ningún producto agropecuario”.
El nuevo levantamiento, iniciado en junio de 2000 y radicalizado en septiembre, se extendió a todo el país. Al “sembrado de piedras” en las rutas que llegan a La Paz se unieron los cocaleros de Evo Morales, que bloquearon las carreteras que unen Cochabamba con la capital y con Oruro. Evocando el cerco de Tupaj Katari de 1781, la capital quedó completamente incomunicada. Sólo los aviones Hércules de las Fuerzas Armadas podían entrar a La Paz con provisiones.
El “epicentro de todas las batallas” fue la localidad de Achacachi, a orillas del lago Titicaca. “En Achacachi hemos destruido todos los poderes estatales, ya no había juez, ya no había policía, no había tránsito, no había [sub]prefecto, ya no había nada. Todo indio. Y lo administraban los dirigentes del lugar”, rememora Quispe. “El levantamiento de Achacachi es la toma del poder total. Hay que ser dueño del poder, incluso de sí mismo y volver al Qollasuyo [denominación inca del occidente boliviano], no a Bolivia”, sentencia.
Desde la expulsión de las instituciones republicanas de Achacachi se instauraron las autoridades tradicionales comunitarias. “El policía trae ladrón; el Ejército, guerra y el subprefecto, corrupción”, dijo entonces el Mallku ante las acusaciones de la prensa de que Achacachi se había convertido en “una ciudad sin ley”. Los intentos del Ejército de ‘recuperar’ Achacachi y sus alrededores llevaron a la creación del Cuartel General de Qalachaka, situado a la entrada del pueblo. “Para impresionar a la prensa poníamos armas viejas de la segunda guerra mundial, armas que utilizaron los alemanes –ésas las tenemos todavía–, y sobre esas las armas automáticas y, más arriba, armas más pesadas, por eso el Ejército tenía miedo de entrar, porque nosotros teníamos gente preparada”, dice el Mallku.
En julio de 2001 los tanques del Ejército rodeaban Achacachi para poner fin al levantamiento. Pero no consiguieron entrar en la ciudad ni deponer el control comunal de la administración de la zona. “En 2001 en Huarina, mataron a nuestros hermanos, los bombardearon, han utilizado tanques, ametralladoras, aviones… Hubo muchos muertos, aunque nosotros también matamos”, dice el Mallku. Ninguno de los Gobiernos posteriores consiguió entrar en Achacachi. Hasta la llegada de Evo Morales. “Cuando el Evo llegó ha puesto todo, todo completo, ahora hay Ejército, hay Policía…”, se queja el Mallku.
El segundo cerco a La Paz
Tras el éxito del bloqueo, en noviembre de 2000 Quispe formó su propio partido político, el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP). En las elecciones nacionales de 2002 obtuvo el 6% de los votos y seis diputados, él entre ellos. Sin embargo, los conflictos internos y las acusaciones cruzadas entre los diputados del MIP colocaron al partido en una situación de crisis. Años después Quispe dimitió de su cargo al no considerar al Parlamento una institución legítima.
El auge de la figura de Evo Morales y el MAS, que superó el 20% en las elecciones de 2002, con un discurso menos etnicista y radical, comenzó a quitarle protagonismo a Felipe Quispe. Sin embargo, el Mallku cumpliría todavía un papel importante en las masivas movilizaciones del año siguiente, en la ya histórica Guerra del Gas.
El estallido social estuvo precedido de una serie de movilizaciones, en un principio independientes entre sí. Ante la amenaza de un aumento de impuestos a la vivienda, los vecinos de El Alto hicieron retroceder al alcalde José Luis Paredes. El 8 de septiembre, Felipe Quispe, como líder de la CSUTCB, encabezó una marcha a La Paz para exigir la liberación del líder campesino Edwin Huampo, acusado de haber participado en un acto de justicia comunitaria que concluyó con la muerte de dos presuntos ladrones de ganado. El 10 de septiembre, el Mallku inició una huelga de hambre junto con centenares de campesinos en la radio San Gabriel de El Alto por la liberación del dirigente entre otras históricas demandas.
El asesinato por parte de la Policía de cuatro indígenas en un bloqueo cerca de la localidad paceña de Warisata el 20 de septiembre provocó la furia de la población aymara, tanto del altiplano como de El Alto y enardeció las protestas exigiendo el cumplimiento de los acuerdos firmados en 2002. El proyecto de exportar gas a Estados Unidos a través de Chile, sin industrializar y con unos beneficios mínimos para el país terminaron de crispar el ambiente. A una manifestación masiva convocada el 19 de septiembre, se le sumó la huelga general convocada por la COB. Los mineros de Huanuni con sus mujeres comenzaron la marcha hacia La Paz. El paro cívico decretado por todas las organizaciones sociales a partir del 8 de octubre estuvo acompañado por bloqueos de caminos de los cocaleros en Cochabamba y en los Yungas, y de los campesinos de la CSUTCB de Felipe Quispe en el resto de los accesos a la ciudad de La Paz.
A medida que se generalizaban los cortes de ruta y comenzaban a escasear los alimentos y el combustible en La Paz, las reivindicaciones se concentraron en la renuncia de Sánchez de Lozada, la convocatoria de una Asamblea Constituyente y un referéndum por la soberanía de los hidrocarburos. “Fue un salto cualitativo”, recuerda Quispe. En los días siguientes la represión del Ejército y la Policía hizo que se generalizaran los bloqueos y el levantamiento vecinal en El Alto.
Las organizaciones sociales quedaron sobrepasadas por la población, al igual que líderes como Felipe Quispe, a quien la prensa se empeñaba en señalar junto con Evo Morales como los únicos responsables de la revuelta. Tras marchas, batallas campales, bloqueos y 65 manifestantes muertos, el 17 de octubre Sánchez de Lozada presentó su renuncia. Esta vez, el cerco a La Paz había conseguido sus objetivos.
Tras un inicial apoyo al nuevo Gobierno de Carlos Mesa, que prometió dar solución a muchas de las demandas campesinas, Felipe Quispe no tardó en convertirse en un férreo opositor e incluso llegar a una efímera alianza con Evo Morales para acabar con su Gobierno. Sin embargo, las elecciones de diciembre de 2005 sellaron el fin de su carrera parlamentaria: el MIP apenas consiguió el 2,15% de los votos. Evo Morales se había convertido en el primer presidente indígena de la historia de Bolivia con el 54%.
El nuevo Gobierno asumió muchos de los símbolos y discursos del katarismo y el indianismo, entre ellos la apelación al pasado precolonial o términos como “socialismo comunitario” o “Estado plurinacional”. Pero para el Mallku, esos símbolos han sido vaciados de contenido. “Están hablando de un Estado plurinacional, pero es un Estado controlado nada más que por ellos. Nosotros queremos nuestro propio Estado, controlado por nosotros, no un Estado blanco, un Estado q’ara. Evo es bolivianista. Si Tupaj Katari viviera al Evo Morales le hubiera llevado a la horca o a la punta del cuchillo”, dice Felipe Quispe. “Era más fácil combatir al neoliberalismo, porque no está encapuchado”, reconoce.
El Mallku compara los últimos años de Gobierno de Evo Morales con una época histórica que conoció bien: “Evo prácticamente ha anulado a los movimientos como en los tiempos del pacto militar campesino. Hay unos cuantos perros que ladran, pero no muerden”. Sin embargo, admite que tras el gasolinazo de diciembre de 2010 algo ha cambiado. “No es que hayan despertado. Siempre estaban mirando de un lado sólo, porque el otro ojo estaba cerrado a lo que estaban haciendo los masistas”, apunta. “Yo creo que viene un movimiento más fuerte, yo no soy el único que está hablado de eso. Es un movimiento de abajo, no de arriba. El temblor siempre viene de abajo, no de arriba”.
La herencia del Mallku
Pese a su distanciamiento de la alta política, el Mallku sigue siendo una figura polémica. Su discurso indianista y su denuncia de la persistencia del colonialismo sigue representandouna amenaza para ciertos sectores de las clases altas y medias. Una encuesta de febrero de 2011 revelaba que Felipe Quispe era la tercera persona peor valorada en once barrios de La Paz, sólo superado por Evo Morales y García Linera.
“Hemos tumbado a tres gobiernos y para eso hay que seguir trabajando, seguir organizando, seguir preparando, porque nos toca a nosotros. Sólo el pueblo libera al pueblo”, dijo el Mallku en un reciente congreso del periódico katarista Pukara. “¿Quién va a trabajar para nosotros, sino nosotros mismos?, ¿quién va a reideologizar, reindianizar al pueblo?, ¿esos señores que están hoy en Gobierno?”.
El Mallku nos ofrece parte de su filete a la plancha. “Prácticamente desde el año 2000 hasta 2005 nosotros hemos aniquilado a los partidos políticos de derechas. Por eso es que están arrinconados en este momento. Pero sus cachorros están en el Gobierno”, dice Quispe mientras termina su gelatina.
Para Denise Y. Arnold, en su estudio sobre las identidades regionales en Bolivia, “el Mallku impulsó a los actores sociales de la región a replantearse su pasado sindicalista y recuperar la estructura de los ayllus como la forma identitaria política más apropiada para una nueva fase de lucha política en el periodo 2000-2005”.
Felix Patzi, ministro de Educación en los primeros años del Gobierno del MAS, comparaba en el mismo congreso katarista la aportación de las dos figuras más importantes del reciente ciclo de movilizaciones. “Creo que el Evo, igual que Felipe Quispe, ya cumplió su misión histórica. La misión histórica de Felipe Quispe, en los años 2000 al 2002, fue el haber levantado el orgullo indígena en el campo y en la ciudad. La generación nueva es tributaria de esa misión histórica exitosa. La misión histórica de Evo Morales fue la de haber derrotado a la derecha el año 2005 y en otras elecciones democráticas. Siempre vamos a recordar el éxito de esa misión, pero creo que ya notiene capacidad para cumplir otra misión histórica, la de concluir las transformaciones profundas, estructurales, que el país necesita”.





Opinión

EVO MORALES CONTAGIADO POR LA DERECHA. YA NO ES EL “MALLKU” QUE DISPONÍA ORDEN Y DISCIPLINA

Los Andes de Perú (www.losandes.com.pe)

El presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, atraviesa una de las peores crisis de su gobierno, ya que ya no es el “mallku” que disponía orden y disciplina, secundado por los ponchos rojos, una organización indígena radical que le apoyó decididamente en la denominada refundación de Bolivia, que embanderara el mandatario boliviano años atrás.
Desde inicios del año, se ha visto acorralado por una avalancha de protestas sociales, las mismas que han sido motivadas por el incumplimiento de sus promesas, en el sentido de dar mayor poder a la mayoría indígena y expropiar tierras sin uso. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo parece haberse contagiado con los estigmas de la derecha.
Los antiguos aliados integrados por indígenas, cocaleros y sindicales, que en algún momento levantaron la popularidad del presidente Evo Morales, ahora se levantan contra él. Es necesario aclarar que hace más de un año se ve acosado por los conflictos de sus propias bases.
La debacle política de Morales Ayma se dio a inicios del año 2010, con las protestas del norte de La Paz en Caranavi, que dejó como saldo un muerto; a eso, se suma la huelga general en el departamento de Potosí. Ambas regiones eran consideradas como principales bastiones del presidente de Bolivia.
El último conflicto social que lo puso en jaque fue la marcha indígena de la Amazonía (Yracaré, Chimán y Trinitaria); ellos se opusieron a que la empresa brasileña construyera una ruta de 300 kilómetros que costaba la mitad del territorio del Parque Nacional Isiboro Sécure, en el centro del país. Morales Ayma tuvo que cancelar el proyecto vial. No obstante, los indígenas dejaron en claro que no retirarán la demanda de genocidio de represión policial del 25 de septiembre último.
Ni bien acabó el conflicto de los indígenas del oriente boliviano, el gobierno del país altiplánico ya tiene al frente otra protesta de mineros independientes. Esto provocó el corte de rutas en el departamento de Potosí, aislando a cuatro regiones del sur; todo, en rechazo a un proyecto tributario que tramita el Senado, que es de mayoría oficialista.
Baja popularidad
El descontento social en Bolivia se vio reflejado en el alto índice de los votos nulos (45%), válidos (39%) y blancos (15,5%) en las elecciones judiciales, con la cual el presidente Evo Morales ya no es popular ni es imbatible en las urnas, según opinaron los analistas políticos de ese país.
Esta se considera como una de sus primeras derrotas en los últimos seis años. Morales Ayma, según se sabe, aceptó el reto de la minoritaria oposición política de convertir la elección de magistrados y jueces, del domingo pasado, en una suerte de plebiscito a su gestión y anticipó que su reforma judicial ganaría con más de 60% de los votos.





EVO MORALES, UN PRESIDENTE A LA DEFENSIVA

El año empezó con el
clic gasolinazo y con su turbulenta retirada. Luego, las protestas por la clic inflación. Recientemente, el masivo voto nulo en las elecciones judiciales. Ahora, la sonada rectificación sobre el proyecto carretero del Tipnis.

BBC Mundo de Londres (www.bbc.co.uk/mundo/noticias)

El 2011 parece el annus horribilis del presidente boliviano, Evo Morales, quien ha dejado atrás los tiempos en que sus decisiones políticas eran acatadas con disciplina en sus filas y favorecidas con la mayoría del voto popular.
Pero el 2010 tampoco fue precisamente tranquilo con las protestas del Norte de La Paz en Caranavi, donde llegó a haber un muerto, o la huelga general del departamento de
clic Potosí, región que hasta entonces se contaba entre los bastiones del mandatario.
"Hace más de un año que el gobierno vive acosado por los conflictos con sus propias bases por las 'promesas incumplidas'", le dijo a BBC Mundo el analista boliviano Jorge Lazarte.
El último episodio ha sido la rectificación nocturna de sus planes de construir una carretera a través de la reserva natural del Tipnis tras la marcha indígena que recorrió 500 kilómetros desde la Amazonía a La Paz en medio de un creciente apoyo de la población.
Se acabó "el conflicto", empezaron los problemas
El caso es que tras la aplastante victoria electoral de diciembre de 2009 (64%) y haber prácticamente finiquitado lo peor del conflicto con las regiones rebeldes y autonomistas del oriente, le han llovido los problemas al gobierno.
"La población empezó a pedir cuentas. Los que habían sido movilizados para vencer a un adversario quería resultados", dijo Lazarte.
Los primeros tiempos del gobierno de Morales estuvieron marcados por el conflicto con las autoridades autonomistas de los departamentos del oriente y la Amazonía, especialmente Santa Cruz.
Pero en 2009, la aprobación de la Constitución inspirada en el indigenismo de Morales y su aplastante reelección hicieron que ese conflicto pasara a un segundo plano.
Según Lazarte, "el gobierno empezó a girar hacia el pragmatismo y a alejarse de su ideología, comenzó a pensar en términos de poder y no de ideología". Y entonces llegaron las "promesas incumplidas".
"La población urbana es la primera en reaccionar. Es la primera que perdió el gobierno, la clase media citadina. En un intento de recuperarla, opta por un pragmatismo que le hace perder a su gente sin recuperar a la clase media. Queda aislado de ambos bandos y por eso pierde las elecciones judiciales".
En ese sentido se expresa también el analista británico Jeff Webber, experto en Bolivia de la Universidad Queen Mary de Londres, quien considera que los problemas de Morales parten de la distancia entre su discurso y sus políticas.
"La gente quiere que se pongan en práctica los compromisos del partido que eligieron y no que opten por políticas que ya han visto en gobiernos anteriores", le dijo Webber a BBC Mundo.
"Hay un choque entre el compromiso retórico con profundos cambios y el indigenismo pachamamista y la práctica real del Ejecutivo".
El problema continúa
Los dirigentes de la marcha indígena, después de ratificada la ley que prohíbe la construcción de cualquier carretera en la reserva natural de la que son originarios, aclararon que no piensan retirar su demanda por "genocidio" contra el gobierno por la represión policial del 25 de septiembre.
El indígena aimara Rafael Quispe, dirigente del Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Qullasuyu (Conamaq), dijo que en la reunión con el mandatario le dejaron claro que lo que consideran fue una represión policial criminal no puede quedar impune.
"Le dijimos de frente al presidente, los delitos no se negocian, los delitos no llegan al diálogo, ese juicio va a proseguir", dijo Quispe.
Esa declaración de un alto representante de la Conamaq, en su momento una de las organizaciones indígenas y campesinas que en el seno del llamado Pacto de Unidad impulsaron la llegada de Morales al poder, es una muestra más de las dificultades que se viven en las bases del presidente.
O en los términos de Webber, "desafíos". Aunque el experto recuerda que, con todo, Morales "todavía cuenta con una parte considerable de la población rural".
De hecho, el núcleo duro de los sectores que apoyan a Evo Morales, los sindicatos cocaleros de los que todavía es el máximo dirigente –aunque sea ya algo más bien simbólico– comenzó una acampada de protesta en Cochabamba.
El objetivo: que se haga la carretera.





LOS INDÍGENAS DE BOLIVIA GANAN LA PULSEADA A EVO

El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó ayer la Ley de protección del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure

El Día de Argentina (www.eldia.com.ar)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó ayer la Ley de protección del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), sancionada antenoche por la Asamblea Legislativa (Parlamento) y que prohibe la construcción de rutas que atraviesen parques naturales, lo que puso fin de hecho a la protesta de unos 2.000 aborígenes, que se aprestan a dejar La Paz. Asistieron al acto participantes de la caminata que salió el pasado 15 de agosto de la ciudad de Trinidad y recorrió más de 600 kilómetros hasta llegar a La Paz para reclamar contra la construcción de la ruta el TIPNIS.
Como reflejo inmediato del acuerdo, los nativos desmontaron las carpas que habían instalado en la plaza Murillo, frente al palacio del gobierno boliviano, en medio de muestras de simpatía de la gente que los apoyó durante los seis días que permanecieron en la ciudad. "Conseguimos que se atiendan todas las demandas y nos vamos con la ley como dijimos", afirmaron los principales dirigentes indígenas.





PROYECTOS DE IMPACTO AMBIENTAL EN SURAMÉRICA

Los intereses de compañías mineras y petroleras amenazan el equilibrio ecosistémico de Suramérica.

El Espectador de Colombia (www.elespectador.com)

Mientras en algunos países se han logrado detener las construcciones que amenazan el medio ambiente, en otros se aprueban megaproyectos hidroeléctricos y carboníferos que pondrían en riesgo extensas áreas de la región.
Los movimientos de resistencia convocados por indígenas, ambientalistas y defensores de los derechos humanos han conseguido impedir la construcción de algunos megaproyectos que amenazarían el ecosistema de amplias regiones en países de Latinoamérica. El más reciente ejemplo está en Bolivia, donde miles de indígenas amazónicos marcharon hacia La Paz para exigir la cancelación de una carretera que cruzaría un parque natural donde habitan al menos tres etnias. El presidente Evo Morales tuvo que ceder ante la presión de las manifestaciones, canceló el proyecto y ayer promulgó una ley que prohíbe la construcción de infraestructura vial en el territorio donde antes se iba a levantar el proyecto. Sin embargo, en otros países como Chile y Brasil, la voz de los manifestantes es opacada por los intereses de las multinacionales y los gobiernos, que ven en las reservas naturales un gran potencial económico.





Andrés Soliz Rada, escritor y exministro de hidrocarburos de Bolivia en el gobierno de Evo Morales

“EL PRESIDENTE MÁS HABILIDOSO PARA HACER DAÑO A LOS PAÍSES CHICOS DE AMÉRICA LATINA FUE LULA, TE METÍA EL PUÑAL MIENTRAS TE SONREÍA"

Rebelión de España (www.rebelion.org)

Para entender por qué las transnacionales siguen controlando el sector de los hidrocarburos en Bolivia hay que remontarse a los primeros meses del Gobierno de Evo Morales, cuando se decretó la nacionalización. Y a unos meses después, cuando se firmaron los contratos de explotación de las empresas trasnacionales. Para ello, nada mejor que hablar con Andrés Soliz Rada, el ministro de Hidrocarburos que firmó el derecho de nacionalización. Y que renunció tiempo después, cuando certificó que la nacionalización había perdido su sentido original por las presiones de las multinacionales.
"El presidente más habiloso para hacer daño a los países chicos de América Latina fue Lula, porque te metía el puñal mientras sonreía y te decía: ‘¿Sabes? A mí me interesa no tener vecinos pobres’. Y mientras tanto te estaba sacando hasta la última gota de todo”, dice Soilz de Rada. El apoyo que dio Brasil al Gobierno boliviano frente a la amenaza separatista de la zona más rica de Bolivia, el Oriente del país, fue el arma que utilizó Lula en la negociación, según el exministro. “En eso hay que ponerle una palabrita de comprensión al Evo”, dice.
En el decreto de nacionalización, preparado por el equipo de Soliz Rada, los contratos que se establecían eran de servicio. “Para que me entienda la gente, uso el ejemplo del pan. Yo elaboro pan y lo llevo al horno. El horno me cuece el pan y ¿qué pasa luego? Me entrega el pan, y yo le pago por el servicio”. Cuando se elaboraron los contratos con cada una de las multinacionales, los contratos ya no eran de servicio, sino que se habían convertido en contratos de producción compartida. Es decir, se pagaba al horno por cocer el pan y luego se daba al hornero un porcentaje de la venta del pan. En concreto un 50 por ciento de los beneficios. Y un contrato de servicio no es nada revolucionario. A menos que se considere al régimen de Arabia Saudí como filocomunista.
Pero el decreto de nacionalización no preveía una tributación del 50 por ciento, sino de un 82 por ciento para el Estado en el caso de los megacampos, todos en poder de Petrobras, recuerda Soliz Rada. En 2005, el decreto 3058 aprobado por el Gobierno de Carlos Mesa tras las movilizaciones de la Guerra del Gas y el referéndum de julio de 2004, subía los impuestos y regalías de un 18 por ciento a un 50 por ciento. Esta legislación, que obedecía al masivo reclamo de recobrar la soberanía sobre los hidrocarburos, sigue aún vigente a la hora de repartir los ingresos entre las empresas y el Estado, según el exministro.
“Cuando hicimos el decreto de nacionalización establecimos un porcentaje del 82 por ciento para el Estado porque a Petrobras se le habían entregado campos descubiertos por Yacimientos, desarrollados por Yacimientos, con el mercado brasileño ya conquistado por Yacimientos. En esas condiciones era una retribución más que justa”. Pero ese aumento en la tributación era “un cálculo preliminar” que estaba atado al resultado de unas auditorías que revelaran cuáles fueron las inversiones realizadas, el desgaste del equipo o las ilegalidades cometidas. Para ellos se realizó “una licitación para contratar empresas auditoras de renombre mundial” y se formó un equipo de ingenieros, economistas y abogados para que fiscalicen el trabajo de los auditores.
Desde el principio, a la compañía brasileña la idea de las auditorías no le gustó mucho. “Un delegado de Brasil me dijo: "Es que la auditoria no refleja el momento psicológico en el que se firmaron los convenios". Yo le dije: ‘Éste es un aporte maravilloso a la teoría económica’”, cuenta Soliz Rada.
Cuando se empezaron a firmar los contratos, “a las auditorías se las ignora, se las oculta, y como las empresas habían empezado a pagar el 82 por ciento, el Estado les devuelve el dinero, porque no se logró comprobar con las auditorías los excesos cometidos”. Igual que en Argentina, precisa el exministro, se acepta la información que dan las compañías bajo la modalidad de declaración jurada. “Juro que se ha invertido tanto", dice la British. “Y esas auditorías no se van a publicar, el Gobierno ya ha dicho que no sirven, que son obsoletas”, se lamenta.
De esta forma, “ahora las compañías siguen pagando el cinco por ciento”, como con el Gobierno de Carlos Mesa. “El aumento de los ingresos se debe a la escalada de los precios internacionales y a la exportación de mayores volúmenes de gas. Ni un centavo te dio la nacionalización”, matiza Soliz Rada.
Todo el proceso estuvo rodeado de presiones de las empresas multinacionales, representadas en Bolivia por la Cámara de Hidrocarburos. “Querían que YPFB entrara a formar parte de la Cámara de Hidrocarburos. Y yo declaré que no reconocía un sindicato de trasnacionales y que voy a hablar con las trasnacionales una por una. No con su sindicato de mafiosos", cuenta Soliz. “Fue una experiencia maravillosa, porque cada representante que me venía criticaba a la otra. Repsol por ejemplo, me hablaba pestes de la Total. Y la Total me hablaba pestes de la British. Denuncié que la Repsol se estaba anotando las reservas de petróleo del Campo Margarita como suyas. Entonces vienen los de Repsol y me dicen: ‘No puede ser, ministro’. ‘¿Es mentira?’, les pregunto. ‘No, pero también lo hace la British, también lo hace la Total, también lo hace la Shell’”.
Pero la principal presión vino de Petrobrás y el Gobierno brasileño. “Conseguí y publiqué el informe de Petrobrás al Congreso brasileño. Y Petrobrás dice: ‘Hemos logrado cambiar los contratos de servicio por contratos de producción compartida’. Y luego Petrobrás dice: ‘Los contratos de producción compartida nos permiten nuevamente anotar en bolsa las reservas de Bolivia’”, recuerda quien fuera diputado con el partido Condepa.
Y ésa fue la razón de su marcha del Gobierno. “Saqué una resolución ministerial sobre la refinería manejada por Petrobras. De acuerdo con el decreto de nacionalización a Petrobrás le pago por el servicio. Entonces vino la llamada de Marco Aurelio García, asesor de Lula, para que me fuera”, dice. Un mes después de su renuncia se firmaron los contratos.
“¿Se sabe que los modelos de contratos fueron redactados por Repsol? Y cuando se leyeron los contratos, Petrobrás protestó porque había puesto cosas para Repsol y tuvieron que modificarlos", se ríe Soliz Rada.
SAN PABLO SIN GAS BOLIVIANO
Además de presionar para convertir los contratos de servicios en contratos de producción compartida, la ‘diplomacia’ brasileña se centró en impedir por todos los medios la industrialización del gas que importa de Bolivia. Según Marco Gandarillas, del Cedib, “el gas boliviano es muy rico, con una planta de separación de líquidos tienes la posibilidad de sacar el propano y el butano de exportación”. Sin embargo, a cinco años de la nacionalización Bolivia sigue sin haber construido esa planta y sigue vendiendo “un gas rico que tiene propano, butano, etc., como si fuera un gas pobre”, dice Gandarillas, dejando de ingresar unos 700 millones de dólares al año.
¿Pero por qué no se ha construido esa planta? Para Soliz Rada la respuesta es muy simple: “Porque el operador principal de los campos es Petrobras y Repsol trabaja con Petrobras. A ellos les interesa que el gas boliviano sea industrializado en San Pablo en primer lugar, y en segundo lugar en el Matto Grosso. 4.700 millones de dólares invertirá Brasil para industrializar el gas boliviano en el Brasil”.
El exministro cree que Bolivia perdió una gran oportunidad para negociar con Brasil cuando todavía toda la industria de San Pablo dependía del gas boliviano. Actualmente Brasil dispone de fuentes de abastecimiento alternativas. “Yo negocié durísimo con Brasil”, dice y relata su encuentro con su “colega”, el ministro de Hidrocarburos de Brasil:
“Acabo de leer una novela que se llama El Mundo sin Petróleo.
¿Y qué pasa? -dice el ministro brasileño.
Hay un petrolero estadounidense que choca en la costa de California y se arma un desparrame, llaman al gabinete y uno de los ministros del gabinete dice que conoce a un científico en Montana que tiene un descubrimiento que les podría salvar. Le dicen que lo traigan. El científico no quiere largar el invento, pero igual se lo arrebatan. Era un líquido con una bacteria que se echaba sobre el agua contaminada y la bacteria se comía el petróleo. Éxito absoluto, ocho o diez horas después el agua empieza a verse clara y todos con una cara de felicidad. Lo que el científico había tratado de explicar es que la bacteria se transmitía por el aire. Y empieza a comerse las estaciones de gasolina, luego los tanques de los coches, y los productos hechos con plásticos... Los estadounidenses tienen que sacar sus caballos y reponer un ferrocarril de 1890... Yo estoy escribiendo la segunda parte de esta novela.
Pero ¡qué importante! -dice el brasileño-. Va a ser un éxito. ¿Y le puedo preguntar cómo se va a llamar?
Pero claro, se va a llamar San Pablo sin el gas boliviano”.





LA FISCALÍA PACTA CON UN CLAN DE BOLIVIA QUE VENDÍA COCAÍNA EN JEREZ

Siete de los acusados aceptan penas entre cuatro y dos años de prisión · Sólo es juzgado el octavo procesado al no alcanzar un acuerdo con el Ministerio público

El Diario de Cadiz, España (www.diariodecadiz.es)

Siete de los ocho acusados de un delito contra la salud pública, pertenecientes a un clan boliviano que se dedicaba al tráfico de drogas en Jerez, llegaron ayer a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía. Las penas que se han fijado para ellos están comprendidas entre los 4 y los dos años de prisión por ser autores del delito reseñado anteriormente. Por su parte, un octavo procesado, M.G.M, no llegó a acuerdo, con lo cual fue el único que fue juzgado en la mañana de ayer en la sección octava de la Audiencia Provincial.
Los hechos por los que han sido condenados se remontan a noviembre de 2009, que es cuando se tiene constancia de que en Jerez operaba un clan formado por FJ.G.R.; A.N.H.; M.G.R.; N.E.E.; N.R.F.; VV.V.S. y KL.N.C. -todos de nacionalidad boliviana a excepción de los tres primeros- que se dedicaba al tráfico ilícito de sustancias estupefacientes.
Según consta en el escrito de calificación del fiscal, los súbditos bolivianos suministraban cocaína a FJ.G.R. para su venta posterior a terceras personas. En esta actividad tenía un notable protagonismo N.E.E., actuando como intermediaria KL.N.C. El primero y N.E.E. y VV.V.S. tenían su domicilio en la barriada de Vallesequillo, mientras que FJ.G.R. tenía dos viviendas, una en la barriada Santo Tomás de Aquino y otra en Cerrofruto. Una vez que tuvo indicios la Policía Nacional de esta actividad ilícita, sobre todo a raíz de los seguimientos a FJ.G.R., solicitó la intervención de las conversaciones de dos teléfonos móviles propiedad de éste, además de otro móvil del que era titular N.E.E.
Mediante estas escuchas se fue evidenciando cómo FJ.G.R. asumía un papel protagonista, mientras que su novia, A.N.H., colaboraba con él haciendo de intermediaria en una transacción que debía llevarse a cabo bajo la expresión 'el niño'. La Policía, a raíz de las escuchas, conoció igualmente que el 11 de febrero de 2010 se iba a realizar un importante traslado de droga a Vallesequillo. Fue en esa jornada cuando la Policía llevó a cabo una operación en la que se detuvo a todos los procesados y se encontró algo más de un kilo de cocaína en sus casas.





INVERSORES DE ARGENTINA, BOLIVIA Y ECUADOR LLEGAN A PERÚ POR TLC CON EE.UU.

La República de Perú (www.larepublica.pe)

Inversores de Argentina, Bolivia y Ecuador han decidido instalar sus empresas en Perú para aprovechar los beneficios del tratado de libre comercio (TLC) firmado con los Estados Unidos, afirmó hoy el ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva.
"Estamos viendo cómo inversionistas o industriales de Ecuador, Argentina y Bolivia se están trasladando a Perú, porque ven que desde el país van a poder seguir exportando a Estados Unidos y a otros países con los que hay TLC", señaló Silva a la agencia oficial Andina.
El ministro dijo que los empresarios están vinculados a los sectores de confecciones y agroindustrial, y enfatizó que los beneficios que otorga el acuerdo comercial con Estados Unidos, vigente desde febrero de 2009, son permanentes.
"Nadie invierte con el riesgo de que en tres o dos años les quiten un beneficio, los beneficios ya son permanentes gracias a los acuerdos comerciales (suscritos con Perú)", remarcó.
Silva aseguró que Perú se está convirtiendo en una plataforma de exportación desde América Latina y añadió que si él "fuera un empresario de algunos de los países de la región y tuviera que invertir dinero, no lo haría en otro país que no sea Perú".
El ministro precisó, sin embargo, que la actual crisis internacional dificulta la medición de los beneficios reales del TLC con Estados Unidos, pero remarcó que las inversiones "se han incrementado de manera significativa".
"Vemos que hay crecimiento, las exportaciones (peruanas) a los Estados Unidos han seguido creciendo y sobre todo las exportaciones con valor agregado pero, en general, lo más importante es que las inversiones se han incrementado de manera significativa", concluyó.
Silva participó hoy en la inauguración del "Primer Encuentro de Mujeres Empresarias de Exito en el Perú", organizado por la Asociación de Exportadores (Adex).





MIGUEL DOMEC VIAJA A BOLIVIA EN EL SEGUIMIENTO DE VARIOS PROYECTOS SOLIDARIOS

Radio Huesca de España (www.radiohuesca.com)

El párroco de la Catedral de Jaca, Miguel Domec, inicia el 7 de noviembre un nuevo viaje a Bolivia para continuar con la supervisión de los diferentes proyectos de ayuda solidaria que se llevan a cabo en este país sudamericano. En esta ocasión estará en la zona de El Alto en torno a tres semanas.
Uno de los proyectos que se llevan a cabo en Bolivia es el de ayuda a una etnia chipaya, a los Urus, para el que colaboró además el grupo de Teatro Oroel de Jaca con una de sus representaciones. Al frente de este proyecto en Bolivia se encontraba una hermana de Santa Ana que recientemente se ha puesto enferma y por eso Domec viaja hasta allí para ver cómo está la situación. La ayuda a este colectivo es de auténtica supervivcencia, tal y como contaba el propio Miguel Domec.
Además, el párroco de la Catedral jaquesa también ha recordado que a través de la Fundación Juan Bonal, con la que trabajan las hermanas de Santa Ana, se desarrollan programas de becas y apadrinamiento que están funcionando muy bien. Actualmente hay 74 jóvenes que están ejerciendo sus estudios superiores con estas becas.
A parte de la pobreza, la situación política que se va a encontrar en Bolivia Domec no es buena, y es que en las últimas semanas el país se ha dividido por un polémico proyecto del gobierno de Evo Morales que quería construir una carretera de más de 300 kilómetros por territorio indígena y el Parque Nacional Isiboro Sécure, una reserva nacional rica en flora y fauna. Aunque debido a las movilizaciones de los indígenas que han contado con buen apoyo del resto de la población el proyecto se ha parado, pero ahora hay otro sector empresarial que pide la realización de esta infraestructura.
Aunque es una ‘situación difícil’, ha dicho Domec, ‘la experiencia allí es muy buena, porque la gente te carga las pilas’.





LOS BOLIVIANOS QUE VIVEN EN ESPAÑA YA PUEDEN REGRESAR A SU PAÍS ACUMULANDO LA PRESTACIÓN POR DESEMPLEO

Europa Press de España (www.europapress.es/epsocial)

Los inmigrantes bolivianos que se encuentren desempleados en España y quieran regresar a su país, ya pueden hacerlo acumulando la prestación por desempleo a la que tienen derecho, como vienen haciendo los ciudadanos de otras nacionalidades, como Brasil, Chile, Ecuador o El Salvador.
El cambio se ha producido gracias a la ratificación y firma del Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social entre España y Bolivia que este martes han analizado la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Anna Terrón; y la embajadora boliviana, María del Carmen Almendras.
Hasta ahora, los bolivianos podían acogerse tanto al plan de retorno productivo, por el que se pueden obtener ayudas para la financiación de un proyecto empresarial en el país de origen, como al de atención social si se encontraban en situación de vulnerabilidad, pero si se marchaban del país, lo hacían renunciando a la prestación por desempleo a la que tuvieran derecho por falta de este Convenio.
En cifras, la comunidad boliviana es la quinta nacionalidad extracomunitaria en España, y ocupa el primer puesto en la acogida a los planes de retorno de atención social, con un 20 por ciento del total, según ha informado la Secretaría de Estado de Inmigración.
Tras la reunión con la embajadora, la secretaria de Estado ha destacado que a partir de ahora, "muchos bolivianos podrán retornar a su país con mayores garantías" y ha puesto el acento en la importancia de mantener un diálogo permanente con los países de origen, concertando acuerdos marco de cooperación en materia de inmigración.
El Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social, que en palabras de Anna Terrón supone la "construcción del mayor espacio sociolaboral del mundo", ya ha sido ratificado por siete Estados: además de España y Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador y Portugal.





BUÑUELOS DE VIENTO ANDINO

Levadura global. El manjar de Mallorca se hace con manos de Bolivia y acaba comido por alemanes. Siempre por vírgenes y Tots Sants

El Diario de Mallorca, España (www.diariodemallorca.es)

LOURDES DURÁN Las excelencias de la cocina popular mallorquina se expanden gracias a la emigración. Por las manos de Elfi Reyes, boliviana de La Paz, la masa de harina y huevo engorda en el aceite de un lebrillo que en Mallorca se construye artesanalmente en Pòrtol, aunque tiene sus imitadores porque somos barro global. Los buñuelos del viento son el postre de temporada aunque a estas alturas vamos a celebrar los muertos en bikini y pareo.
"Lo más importante es la masa y que el aceite esté en su punto", asegura Elfi desde el pequeño portal de un clásico en Sant Miquel, Bunyols Boníssims, uno de los pocos comercios que se resisten a hacer de esta arteria Ciudad Franquicia.
Elfi ya trabajó cuatro años atrás en el negocio de Xisco Busquets –propietario de la buñolería– y tras un paréntesis volvió a poner las manos en la masa. Regresó tirando del hilo familiar porque ahora en el pequeño puesto le acompaña su hermana pequeña Sandra. "¡Vamos metiendo mano!", asesta con una risa mañanera. Barre para casa y apunta: "En Bolivia también los comemos. Allí todo el año porque siempre hace frío en la capital. Pero allí les ponemos miel por encima. ¡Qué ricos!". Y no les hacen el agujero.
"Nosotros los servimos planos", añaden las hermanas.
Es probable que el néctar les llegue por influjo andaluz que también en el sur se rocía la masa de harina ventosa con la miel. En Bolivia embadurnan el buñuelo con miel de caña.
Elfi ha aprendido de "la señora Victoria". "Yo no le añado nada porque es una receta de su familia", asegura. "Es muy importante hacerlos con cariño", subraya Sandra. De soslayo, su hermana mayor mira el aceite que aguarda ser lecho de la masa. Se acerca una pareja de turistas. Preguntan precios. Cuatro euros, un cuarto de kilo; 8 euros, el medio y 16, un kilo. Se van. Alcanza el puesto una señora. Elfi atiza el fuego. Sandra le sirve medio kilo. "Los jueves es el día que más servimos porque los de los cruceros nos compran muchísimos", apunta la menor de los Reyes Ortiz.
Los buñuelos de viento son estampas de una cultura que saca a la calle sartenes con aceite hirviendo donde Velázquez pintó a la vieja que freía huevos. Es impensable ver en Hamburgo o en Viena semejante escena, y ni digamos en Boston, que hace que Palma siga siendo ciudad mediterránea. Ellos sacan sus carritos de salchichas y perritos calientes mientras nosotros apostamos a una mujer –¿porqué siempre una mujer y no un hombre?– al cuidado del hornillo y la sartén gigante.
Los buñuelos de viento se comen en la isla por vírgenes y por los muertos. Cualquier excusa es válida y razonable cuando intervienen las razones primarias. Aquí, en Hamburgo, Viena y Boston. Pues eso, barro y levadura global.





CANDIDATA A ALCALDÍA DE PAIPA DICE QUE NO PLAGIÓ PROGRAMA DE GOBIERNO DE CANDIDATO PRESIDENCIAL DE BOLIVIA

Radio Caracol de Colombia (www.caracol.com.co/noticias)

Luz Amanda Camargo, candidata del Partido de la U a la Alcaldía de Paipa, se defendió e indico que no ha plagiado en ningún momento el programa de Manfred Reyes Villa, aspirante a la Presidencia de Bolivia en el año 2002, y quien perdió las elecciones con Evo Morales para promoverlo en su aspiración al cargo publico del municipio.
En el documento elaborado por Camargo se repiten algunos párrafos del programa de Reyes, la diferencia radica en que se cambia la palabra Bolivia, bolivianos, por Paipa, paipanos, y varios apartes coinciden literalmente con los programas de gobierno de los actuales alcaldes de Santana y de Sutamarchán.
A pesar de la similitud del texto, la candidata manifestó a Caracol Radio que esta totalmente segura de que el programa de gobierno fue redactado por sus asesores, y que puede comprobarlo, pues según ella, no ha incurrido en ningún delito, ya que todo obedece a una campaña de desprestigio en su contra.





JUJUY: UN DIRIGENTE ABORIGENISTA ES EL INTENDENTE ELECTO DE EL AGUILAR

Sergio Laguna, comunero y candidato de un partido municipal, le ganó al oficialismo en la localidad de El Aguilar. El intendente electo es empleado administrativo de Minera Aguilar, fue alumno de una alejada escuela rural de la Puna y llegó prometiendo implantar en el municipio la forma de trabajo con que se manejan las comunidades aborígenes.

El Libertario de Argentina (www.ellibertario.com)

El intendente electo de El Aguilar, Sergio Laguna, llega al cargo como candidato del Movimiento Comunitario Pluricultural, un espacio que tiene presencia en varias localidades del norte jujeño, como Humahuaca, Hipólito Irigoyen y Tres Cruces. Una particularidad del movimiento es su no alineamiento con partidos en el orden provincial ni nacional, explicó Laguna a El Libertario, al destacar que de este modo el sector mantiene la independencia necesaria para defender los intereses de sus pueblos y no es manipulado por la política partidaria.
El movimiento también se identifica con el presidente de Bolivia, Evo Morales, líder de las comunidades aborígenes de Latinoamérica y entre sus principales rasgos está el trabajo en comunidad, “todo en consenso, no hay cosas verticales, en asambleas todos somos iguales”, señaló.
Consultado sobre el compromiso asumido ante los vecinos de El Aguilar, Laguna dijo que “queremos pasar el trabajo de la comunidad al municipio porque el municipio es una comunidad grande. Nuestro proyecto –afirmó- es trabajar juntos, unirnos, ver cuáles son las necesidades básicas y planificar viendo de cubrirlas en el tiempo. Hoy cualquier proyecto cubre la necesidad del momento. Queremos construir para que dure en el tiempo”, explicó.
Entre las principales preocupaciones del movimiento está el problema del desarraigo y la migración, sostuvo para subrayar que “queremos hacer un plan de vida” para pensar el futuro de las comunidades.
Tras advertir que “no podemos elegir a senadores y diputados y nunca seremos escuchados”, indicó que “queremos elegir desde acá” ya que las necesidades no son iguales pero “para la política todo es lo mismo”. “Si mi hermano está bien, yo estoy bien”, sentenció Laguna, quien tiene siete años de trabajo con la comunidad de Casa Grande, Vizcarra y El Portilllo, situadas a unos 15 kilómetros de El Aguilar.
“Salí electo de un congreso de las tres comunidades con gente del pueblo de El Aguilar”, explicó con orgullo para diferenciar esa metodología de elección de los candidatos de la que utilizan los partidos políticos, la mayoría de las veces dedocráticamente.
Además del trabajo en conjunto, la otra gran bandera del movimiento es la “transparencia total”, destacó el intendente electo quien además se declaró convencido que para que una comunidad se pueda desarrollar “tenemos que actuar con nuestras instituciones y todos tenemos que aportar”.





DE “URUGUAYS” Y “BOLIVIA” EN NUESTRA AMÉRICA

PYS Noticias de Uruguay (www.pysnnoticias.com)

Hace unas semanas atrás, creo haber escrito en esta Red de Humanistas Latinoamericanos, algo muy parecido a lo que me apresto a comunicar “ahorita”.
Por supuesto tiene que ver con nuestra manera de intentar abordar la fluencia o flujo vital de “Nuestra América”, como la denominaba Martí.
Hay toda una saga para encontrar una denominación a la porción de planeta donde vivimos; donde vivieron nuestros antecesores, y donde vivirán los que nos sucedan.
Todas de alguna manera interesadas y soportadas por definidas posturas político ideológicas.
No me interesa el orden de aparición, ni adjudicar mayor importancia a una que a otra. Así: Latinoamérica, “Las Américas”, Hispanoamérica, Hispano – luso América, Indo América, América Morena, Eurindia, América Honda, Abyayala.
< viceversa. Y diferencias. evidentes hay donde similar el percibir llevan nos conceptuales, homogeneizaciones las veces Pero dominantes. imperialismos sucesivos los por impuestos particularmente comunes, factores desconocer pueden No posibles. son no que cosas homogeneizar intentan Procusto?, de ?camas como operan homogeneización, intentos parece Me>
< nos que cosas de diferenciamos. en y parecemos asumiéramos si gente, nuestra felicidad la pro ganaríamos muy Creo diversidad?: ?unidad eso cuadra Aquí>De cara a factores que nos “unifican”, me viene a la memoria lo que percibía cuando la primera gran crisis de endeudamiento externo de 1982. En ese entonces cavilaba que la crisis afectaba por igual todo régimen autoritario lleno como el argentino, a un autoritarismo que admitía formas democráticas a nivel estadual y regional como el brasileño, en una semidemocracia como la del PRI mexicano, ya una democracia plena como la venezolana. Hacia fines de los ochenta, el fenómeno de la “hispanización” de los Estados Unidos, me llevó a reflexionar sobre lo que habían perfilado Saúl Taborda y Rodolfo Kusch, y que Bernardo Canal Feijoo, etiquetó como “Confines de Occidente”.
Hace tiempo que para intentar abordar nuestras influencias vitales, empleo el artefacto de la gama, o polo o arco iris, situando un polo al Intraoccidental y en el otro el Transoccidental, admitiendo matices intermedios y cambiantes.
No me extenderé en que entiendo por “transoccidental”, y que por “intraoccidental”, pero sí recordar que los transoccidental es crecientemente mayoritario, y el “intraoocidental” es cada vez más minoritario, pero dominar las estructuras formales gubernamentales, no gubernamentales y privadas.
Entendemos que gran parte de nuestra conflictividad reside en el intento de las variadas minorías intraoccidentales, de imponer sus cosmovisiones (intereses incluidos) a las mayorías crecientes “transoccidentales”.
Si explicitamos que en el polo “intraoccidental” situamos en la ciudad de Montevideo y su “hinterland”, es decir en Uruguay, y en el polo “transoccidental” situamos en la Bolivia que hoy conduce Evo Morales, nos vamos acercando a lo que queremos insinuar a nivel de provisorio balbuceo, atento la persuasión de las limitaciones del lenguaje y más aún del escrito.
Hace pocos días condensamos y actualizamos nuestros abordajes a la cuestión argentina inserta en un proceso de globalización asimétrica. Allí enfatizamos en los circuitos elaborados para distribución de correspondencia, como unidades de conectividad física susceptibles de utilizaciones múltiples.
< donde el las los por cosas de como en la Aquí más). para (?intraoccidentales? académicos mundos micro reciente relativamente aparición ?visibilidad?, concepto aparece matices. otros con ver empiezan folclore, estudiosos ejemplo anticipado han lo tal Entonces, folclórico. - etnológico político jurídico confunden se allí Es país. cada provincias o estados respectivos interior municipales departamentales niveles vital, fluencia acercarse intentar emparenta Esto>
a trazos muy gruesos,, ubicamos el “hinterland” de Montevideo, cerca del polo de la “intraoccidental”, así como en la Bolivia de Evo, próximo (recordemos que no hay polvo ” puros “en la realidad) en el polo de la” transoccidentalidad “, podemos” reversión “en” nuestra América “, desde el Estrecho de Bering (Alaska) Hasta la Isla Grande de Tierra del Fuego, como un subespacio del planeta Tierra donde podemos encontrar diseminados Muchos “Uruguay” y muchas “Bolivia”.
El tema da para muchos más. Esto-insistimos es sólo un balbuceo provisorio-pero nos parece que ayudaría mucho para abordar el devenir de una nueva manera o quizás de viejas formas que, fueron obliterada, por estos “colegios virtuales” intelectuales, alguna vez denunciados en este foro, que hacen que unas interpretaciones tengan “vía libre” y otras sean soterradas. Tal el caso de las obras históricas heterodoxas del brasileño Alfredo Varela, tímidamente difundidas por un grupo separatista del sur de Brasil, y exhumados por un estudioso argentino de la saga artiguista, como fuera el doctor René Orsi, de Argentina.
< de en la con Suecia Lund, física sede Latinoamericanos Huminanisnas red Correo Lista formulado posteo *>
Buenos Aires, 8 de marzo de 2010
Nacido en la Ensenada de Barragán, Provincia de Buenos Aires el 17 de julio de 1947 . Graduado como Bachiller y como Guardiamarina de la Reserva, en el Liceo Naval “Almirante Brown”, de Río Santiago, en 1964.(Habilitado como Piloto de yate vela y motor por Prefectura Naval Argentina). Graduado como Licenciado en Ciencia Politica, en 1969, en la Universidad del Salvador, de Buenos Aires. Estudios de Post grado en Ciencias Sociales, en la Universidad Católica de La Plata. Integra los cuadros permanentes( civil servant) de la Administración Pública Nacional( federal) de mi país.Actualmente se desempeña en la Dirección de Programas de Gobierno de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación.( Años de actividad como servidor publico a Abril de 2009: 38 años, Categoría: B -9) Ejercio la docencia media,sindical, universitaria y terciaria Últimas cátedras ejercidas: “Procedimientos Administrativos”; “Política Ambiental”, y “Régimen Jurídico de los Recursos Naturales”, en la Escuela Superior de Ciencias Ambientales (A – 1164), de Buenos Aires, entre Abril 1995 y marzo 2009). Colabora con el proyecto Universidad Virtual Latinoamericana, con sede en la universidad de Lund, en Suecia. Practicó intensivamente atletismo, en la modalidad de carreras de medio fondo, fondo y gran fondo entre 1961 y 1987. Miembro de “The Airship Association”. Integrante de la murga “Prisioneros del Delirio”, de Sarandí. Integrante de la Comisión Directiva del club “José de San Martín”, de Sarandí Desde 1977, publica artículos en distintos medios periodisticos de mi país,y a partir de fines de 1993 en el cyberespacio,sobre las siguientes temáticas: Transportes( ferrocarriles, navegación, dirigibles – L.T.A.); Deportes( historia, derecho y sociologia del deporte argentino); Federalismo, desconcentración demográfica y descentralización burocrática; Cultura popular, folklore, etnoculturas; Justicialismo y peronismo; Divulgación científica; Divulgación telemática ( TICs); Poderes, Políticas y presupuestos públicos.






PEDRO JUAN: DETIENEN A BOLIVIANA POR PRODUCCIÓN DE DOCUMENTOS FALSOS

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

En la mañana de este martes, agentes de la sección de Identificaciones de Pedro Juan Caballero, a cargo del subcomisario Héctor Gaona, detuvieron a una mujer de nacionalidad boliviana por producción de documentación falsa.
El hecho ocurrió a las 11:30, cuando la ciudadana boliviana identificada como Elida Beatriz Figueredo, se acercó hasta la dependencia de identificaciones en esta capital departamental, intentando retirar un carnet de nacionalidad paraguaya, que la misma solicitó en el mes de marzo de este año, durante una campaña de cedulación masiva.
La ahora detenida presentó su documentación original de la ciudad de Cochabamba, Bolivia luego de una breve entrevista con los agentes. La mujer cayó varias veces en contradicciones.
De acuerdo al relato, un sujeto estaba tramitando la documentación de la mujer, previo pago de la suma de G. 2.000.000. y en la mañana de este martes la citó para que se presente en la dependencia policial.
La ciudadana boliviana llegó al local y no encontró al individuo y decidió entrar y solicitar su cedula al oficial de identificaciones, donde el mismo se percato de que la misma intentaba realizar con supuesto documentos falso la gestión para obtener la cédula paraguaya.
La detención de la mujer fue comunicada al fiscal Justiniano Cardozo, que ordenó su prisión por supuesto hecho punible contra la prueba documental (producción de documentos no auténticos) y su traslado a la sección de Investigación de Delitos de esta ciudad donde se encuentra a disposición del Ministerio Público del Amambay.





El gremio del sector denunció el despido de 400 trabajadores en yacimientos del departamento San Martín

SUSPENDEN PROYECTOS EN LAS ÁREAS GASÍFERAS Y PETROLERAS DE SALTA

El Tribuno de Argentina (www.eltribuno.com.ar)

Las producciones de gas y petróleo siguen en caída libre en el norte salteño, como consecuencia de los bajos precios en boca de pozos, el desaliento de las inversiones y el abandono, cada vez más notorio, de los proyectos de exploración y ampliación de nuevas reservas hidrocarburíferas.
Con el gas que llega desde Bolivia valuado a 10,73 dólares el millón de BTU, mientras que en los yacimientos de San Martín la misma medida (equivalente a 27 metros cúbicos) se paga un precio cuatro veces inferior, queda claro el rumbo que eligieron las petroleras transnacionales para volcar sus inversiones y ampliar sus réditos.
Los datos de la Cuenca del NOA son elocuentes. Desde 2010, la producción de gas se desploma a un promedio del 14% anual y el ritmo de caída de los bombeos de petróleo supera el 16%. Así, el horizonte de las reservas gasíferas de Salta, que superaba en 2000 los 17 años, se derrumbó a menos de 8 años, mientras que las de petróleo declinaron, en el mismo lapso, de 9 a 7 años. En este crítico contexto, las regalías hidrocarburíferas de la Provincia están $90 millones abajo con relación al año pasado. Sólo entre enero y abril, cuando los cuadros oficiales dejaron de publicarse en Internet, Salta había perdido $22 millones en relación con el mismo período de 2010.
Nuevos desocupados
El costado más dramático de la negada crisis comienza a asomar en el norte salteño, donde los rumores sobre un latente retiro de Pluspetrol echaron a sobrevolar fantasmas que no desvelaban a los tartagalenses desde el desastroso desmantelamiento de la estatal YPF en los años noventa. Retiros o traslados
El personal más antiguo de la compañía que opera los yacimientos de Ramos y Palmar Largo recibió ofrecimientos de un retiro voluntario o un traslado a otras regiones. El gremio del sector, por su parte, denunció que ya son 400 los trabajadores despedidos en los últimos meses en diferentes áreas petroleras.
En los barrios, en las calles, en las mesas de café, los comentarios sobre el inminente cierre de la base operativa de Pluspetrol alimentan fundados temores. Con el casete puesto, directivos de la compañía intentan bajar la incertidumbre, pero los achiques de planta se confirman semana tras semana con nuevos desocupados. La operadora de Ramos suspendió proyectos exploratorios en el gigante gasífero que declina en Cornejo. En Acambuco (Aguaray), Pan American Energy tenía programada la perforación del pozo Mc-1004 para fines de este año, pero postergó el programa, en principio, hasta marzo de 2012. Por su parte, Tecpetrol tenía programada la perforación de un pozo profundo, en el área Proa -Surubí, pero suspendió la operación hasta nuevo aviso, según informó a empresas de servicios.
El derrumbe que trasluce en la principal industria del norte salteño reinstaló en San Martín un clima de preocupación que no se respiraba desde hacía largo tiempo. Es que 20 años después de los despidos masivos que siguieron a la privatización de YPF y Gas del Estado, aún se sienten los cimbronazos sociales y asoman, a la vuelta de la esquina, nuevos desocupados en las operadoras de los yacimientos y las empresas de servicios ligadas a las perforaciones de pozos, mantenimientos de plantas, ductos y sistemas, transporte de personal, catering, provisión de equipos e indumentarias de trabajo, entre otras actividades puestas en jaque por las políticas que impone, con rumbo importador, la cartera de Planificación Federal de la Nación.

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