jueves, 27 de agosto de 2009

ALAN GARCIA MINTIO: NI PACTO NI SECRETO

NI PACTO NI SECRETO.- Es falso que hay acuerdo “bajo la mesa” entre Bolivia y Chile. Los 13 puntos que el presidente pone como un secreto a develar son conocidos públicamente desde hace tres años.
Como cuestión de principio quiero dejar sentada una posición que creo debe corresponder a todos los ciudadanos y ciudadanas del país y que en mí es una sólida convicción: el Presidente de la República personifica al Estado y a la nación. El respeto a su investidura es una obligación de todos. Ese respeto en las relaciones externas constituye una norma imperativa del Derecho Internacional, pues el presidente encarna, también, el principio de la soberanía nacional.
Por lo tanto, rechazo con énfasis nacional cualquier expresión o acto que ofenda al Presidente de la República, como son las adjetivaciones empleadas por los presidentes Evo Morales y Hugo Chávez. Hay que reconducir las relaciones hacia el respeto mutuo de Estado a Estado.
Ciertamente, una buena diplomacia nunca debe dar lugar a que se produzcan estos hechos. Pero, independientemente del limitado y controvertido alcance de la política exterior actual, el respeto y respaldo a la investidura presidencial no debe presentar fisuras entre los peruanos y nos compromete a todos. Sentada esta premisa, es bueno y conveniente analizar las causas de los últimos errores en la conducción de la política exterior. La diplomacia, a diferencia de la política interna, es el arte de la palabra escrita. El verbo y más aún su hipérbole no es buen consejero para las políticas de Estado. Esta es la razón por la cual los procedimientos diplomáticos, entendimientos, acuerdos, demandas, declaraciones, conversaciones y entrevistas periodísticas, por regla general, se hacen por escrito.
Como en la diplomacia el trato no es entre líderes sino entre Estados -otra decisiva diferencia con la política interna- cualquier ambigüedad o desliz en la palabra puede tener serias consecuencias. El error en la política interna no es grave, dadas ciertas circunstancias hasta puede gratificar; en política exterior el error siempre cuesta y se paga. Cuando De Gaulle, el 24 de julio de 1967, en el Ayuntamiento de Montreal se salió del texto escrito de su discurso y llevado por la emoción exclamó: “Los sentimientos desbordan mi corazón. ¡Viva Montreal! ¡Viva Quebec…Quebec libre”, creó una crisis entre Francia y Canadá.
Lo mismo ha sucedido con la entrevista oral del presidente García. Nunca debió afirmar que ya existía un acuerdo entre Chile y Bolivia sobre la salida al mar. Menos decir que era secreto y negociado “bajo la mesa”, cuando además no lo hay. Pero no es el único error, existen otros menos publicitados pero más sensibles al interés nacional.
A modo de dar una base de racionalidad política al desliz, el presidente acaba de declarar que aprovechará la cita de Bariloche para “preguntar cuáles son los trece puntos [de la agenda chileno- boliviana]”. Un nuevo desatino verbal que pone en entredicho la eficacia mínima de la diplomacia peruana. Los trece puntos que el presidente pone como un secreto a develar, son conocidos públicamente desde hace tres años por todas las cancillerías de América y obviamente por la peruana, que debe tener, además, en sus archivos ingente información sobre el estado de ejecución de cada uno de ellos.
Por el bien de los intereses nacionales y la respetabilidad de la imagen presidencial, es indispensable supeditar la palabra a la razón de Estado. La Primera de Perú (www.diariolaprimeraperu.com)






EL ANHELO DEL MAR Y SUS COMPLICACIONES

En declaraciones a la prensa, el presidente peruano, Alan García, señaló que Chile y Bolivia negocian a espaldas del Perú, en torno al viejo anhelo boliviano de tener salida soberana al mar.

Radio Nederland de Suecia (www.rnw.nl/es)

Esta vez, el juego del ajedrez político de las siempre complejas relaciones entre Perú, Chile y Bolivia, comenzó en el diario ‘La Tercera’, de Santiago. En una extensa entrevista, el presidente peruano, Alan García, reconoce y aprecia el crecimiento económico de Chile en las dos últimas dos décadas. Además, insiste en la necesidad del crecimiento conjunto de ambas naciones, teniendo en cuenta al mercado asiático como socio estratégico.
Sin embargo, la entrevista ha generado esta semana una serie de desencuentros verbales entre los mandatarios de Chile y Bolivia, por un lado, y del peruano por el otro. Alan García Pérez manifestó al tabloide que entre Santiago y La Paz se estaban trabajando trece acuerdos, algunos de los cuales se referían a la salida boliviana al mar por territorio que actualmente es Chileno, pero que antes de la guerra del Pacifico, en 1879, fue peruano. Además, el mandatario apuntó que tales acuerdos se estaban gestando bajo la mesa y a espaldas de la Cancillería y el Gobierno peruanos.
Según el Tratado de 1929, con el que se marcó los límites terrestres entre Perú y Chile, cualquier posibilidad futura de una salida de Bolivia al mar por antiguos territorios peruanos debe necesariamente pasar por la aprobación de Lima. Está escrito y refrendado.
Según el presidente García, entre los trece acuerdos en negociación, los cancilleres del Gobierno de Evo Morales y Michelle Bachelet estarían negociando la salida boliviana al mar por Chile, a cambio de acuerdo gasíferos. Si se tiene en cuenta que Chile padece una escasez energética importante, sin duda el gas de Bolivia podría atenuar esa demanda.
En una reacción, el titular de exteriores chileno, Mariano Fernández, calificó la negociación como intromisión de Perú en asuntos bilaterales de su país.
Evo Morales, presidente Boliviano, respondió con agresiones verbales y duros calificativos dirigidos a su homólogo peruano. Según Morales, la demanda peruana ante La Haya, orientada a establecer los límites marítimos con Chile, aún no demarcados según la tesis política e histórica que sostiene el Perú, perjudicaría profundamente las aspiraciones bolivianas de tener salida al mar. Por tal razón, el mandatario concede importancia a la aproximación a Chile, pese a que la historia y la cultura sitúan al país del altiplano más cerca del Perú que del país de los araucanos.
A este respecto, José Antonio García Belaúnde, responsable de la diplomacia peruana, manifestó ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, que considera evidente que “si existe preocupación boliviana en torno a que el Perú quiere impedir la salida de Bolivia al mar, es porque algo se está negociando”. A ello, el titular añadió que si Bolivia “asocia la demanda ante La Haya al malestar peruano por estas negociaciones consideradas poco transparentes, podría suponerse que el acuerdo de una salida al mar podría ser por Arica”, antiguo territorio peruano.
En esta coyuntura, es indudable que las susceptibilidades y los desencuentros que surjan en discusiones y negociaciones sobre la legítima aspiración boliviana a tener una salida al mar, sólo se superarán si los tres Gobiernos se sientan a la mesa a negociar con la genuina voluntad de hallar una solución.





BACHELET Y MORALES GESTIONAN CITA EN UNASUR EN MEDIO DE TENSIÓN POR DICHOS DE GARCÍA

En Chile ven en el encuentro la oportunidad de dar una señal de unidad entre ambos gobiernos.

La Tercera de Chile (www.latercera.com)

Para mañana a primera hora y poco antes de que se dé inicio a la Cumbre de Presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Presidenta Michelle Bachelet y el mandatario boliviano, Evo Morales, deberían concretar una reunión bilateral en Bariloche, Argentina.
Aunque según fuentes de ambas cancillerías la cita bilateral habría sido solicitada por La Paz, la petición fue recibida con entusiasmo en Santiago, donde ven en el encuentro la oportunidad de dar una señal de unidad entre ambos gobiernos tras las declaraciones del Presidente peruano, Alan García, en las que sugirió que Chile y Bolivia tenían un acuerdo "bajo la mesa" en el tema marítimo.
En la Cancillería chilena estiman que con sus dichos, el mandatario limeño buscó abrir una fisura en las relaciones entre Santiago y La Paz, forzando a Morales a dar explicaciones internas sobre el estado de las negociaciones en un año electoral y enfrentarlo a Chile, por no haber alcanzado aún un acuerdo sobre la salida al mar del país altiplánico.
De hecho, el canciller peruano, José Antonio García Belaunde, ironizó ayer sobre la posibilidad de que las conversaciones por el tema tengan resultados.
Por eso, en Santiago consideran importante que con el encuentro de mañana, Bachelet y Morales den una señal de que la relación entre ambos países no se ha quebrado.
En la cita, afirman en la Cancillería chilena, se podría oficializar la postergación del acuerdo por el río Silala (uno de los 13 puntos de la agenda de conversaciones entre Bolivia y Santiago por temas bilaterales, que se inició el 2006 y a la que aludió García). Sin embargo, agregan que la mejor muestra de que la negociación se mantiene en otros puntos es que en estos días se reúne en La Paz el comité fronterizo bilateral.
El gesto de mañana adquiere mayor relevancia, luego de que el martes, García volviera a arremeter en el tema, afirmando que Chile y Bolivia debían explicar, en la cita de Unasur, "de qué se tratan" las conversaciones entre ambos países.
Esto, pese a que la cumbre en Argentina fue citada paa tratar la presencia de militares estadounidenses en bases colombianas.
Santiago acusa intervencion
Anoche, en TVN, el canciller chileno, Mariano Fernández, responsabilizó a Alan García de provocar el impasse, de "poner cuesta arriba" la relación en temas "creativos" que vayan más allá de lo comercial entre ambos países, e informó que expresó su molestia a Lima, a través del embajador peruano en Chile, Carlos Pareja.
"Se hizo un llamado al embajador peruano para manifestarle nuestra molestia, por el canal diplomático, como corresponde", dijo.
En la mañana, Fernández se había reunido con el embajador chileno en Lima, Favio Vío, tras lo cual acusó al gobierno peruano de "intromisión" en asuntos bilaterales de Chile (ver frase) y dijo que la agenda de los 13 puntos no era un tema secreto sino conocido.
Además, dijo que le sorprendía que García aludiera a antiguos intereses peruanos en el tema, lo que a su juicio sólo tenía que ver con "nostalgia".



CHILE NO QUIERE QUE PERÚ SE ENTROMETA

BBC Mundo de Londres (www.bbc.co.uk/mundo)

La intención del gobierno peruano de tratar en la próxima cumbre de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) la existencia de un acuerdo entre Chile y Bolivia para que éste últimos país logre una salida al mar, fue rechazada en forma "categórica" por funcionarios del gobierno de Michelle Bachelet.
"Seguramente ahora que voy a Bariloche, habrá posibilidad de preguntar. América quiere saber qué y por qué se negocia. ¿Hay algo vergonzoso en negociar? Yo no creo. Es importante que sepamos de qué se trata, porque siempre hay antiguos intereses del Perú en juego", había manifestado el presidente peruano, Alan García.
García quiere que Chile dé a conocer todos los puntos que conforman la agenda de negociaciones entre Santiago y La Paz en la reunión que tendrá lugar el próximo viernes en la ciudad argentina.
El mandatario peruano planteó a un diario santiaguino que el apoyo "obsecuente" de Evo Morales a Chile, tras la demanda limítrofe peruana presentada ante La Haya, se explica porque Bolivia tiene un acuerdo "bajo la mesa" con la administración de Bachelet.
El primero en responder a estas declaraciones fue el embajador chileno en Lima, Favio Vío, quien dijo que su gobierno busca "tener una relación inteligente con Perú, es decir, avanzar en las cosas que podamos avanzar. Y en las cosas que tenemos diferencias, lo único que pedimos es respeto"
El ministro de Relaciones Exteriores, Mariano Fernández, fue más allá: "Rechazamos de manera categórica la intromisión de un tercer país en las relaciones bilaterales de Chile. Esto no es un tema para ningún organismo multilateral y menos para que haya una inquisición de parte de terceros países frente a Chile".
El planteamiento de García
En Lima afirman que un tratado de 1929 suscrito tras la guerra del Pacífico -en la que Bolivia perdió su acceso al mar y Perú cedió importantes territorios a Chile- establece que todo acuerdo sobre tierras que antes fueron peruanas (como Arica e Iquique) debe serles consultado.
"Cualquier solución soberana por (la ciudad fronteriza chilena de) Arica, tiene que ser de común acuerdo entre Perú y Chile, y el Perú no ha sido consultado en ningún momento sobre este tema", señaló el canciller peruano, José García Belaunde.
Pero su par chileno enfatizó que las conversaciones entre Santiago y La Paz responden a "un trabajo bilateral constructivo y por lo tanto nadie tiene que entrometerse".
Fernández se refirió también a los planteamientos peruanos sobre los derechos de Lima a opinar y decidir sobre sus ex territorios.
"Hay un punto que es sumamente sorprendente: cuando el presidente García alude a antiguos intereses del Perú en esta materia, francamente no tiene nada que ver. Salvo que sea un tema de nostalgia, y yo diría que la nostalgia en política exterior es siempre una mala consejera", manifestó.
Las relaciones entre ambos países se han visto afectadas desde que el gobierno de Alan García oficializó una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de La Haya, planteando que los límites no están claros y reclamando la soberanía de 35.000 kilómetros de área limítrofe marina.
Esta idea es tajantemente rechazada en Santiago.





"PERÚ DEBE SER INCLUÍDO EN CUALQUIER DECISIÓN SOBRE ARICA"

La República de Perú (www.larepublica.pe)

Ante lo dicho por el embajador boliviano en Lima, Franz Solano, que la
salida al mar de Bolivia sería a través de Arica, García Belaunde sostuvo que Perú no solo debe estar informado de ello, sino que tiene que concurrir en esta nueva realidad jurídica.
Eso (las palabras de
Solano) confirma entonces la necesidad de las declaraciones del presidente García; ratifica que hizo bien en plantear este tema para que se sepa, porque el Perú no puede ser simplemente informado, sino que tiene que concurrir en la definición de esta nueva realidad jurídica que es (posiblemente) una cesión soberana de territorio en Arica”, indicó.
Esta mañana, el embajador boliviano en Lima, Franz Solano, dijo a la emisora CPN Radio que las conversaciones entre su país y Chile para una salida al mar se encuentran “bastante avanzadas” y mencionó que una posibilidad es a través de Arica.
Cabe indicar que el Tratado de 1929 establece que “los Gobiernos del Perú y de Chile no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías.”
García Belaunde declinó, asimismo, comentar las apreciaciones del canciller chileno, Mariano Fernández, quien expresó su desacuerdo con que -según dijo éste a la prensa sureña- el tema de las negociaciones entre su país y Bolivia sea puesto en conocimiento de los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
“Unasur ha sido convocada exclusivamente para los temas de la agenda militar, y porque hay un acuerdo (de tipo castrense) entre Estados Unidos y Colombia y eso preocupa”, refirió García Belaunde.
Recordó que Colombia ha establecido que si se va a hablar de temas militares también se aborden otros asuntos como el tráfico de armas y el armamentismo.
“Entonces, Unasur ya tiene su agenda y ya se está trabajando sobre los documentos de la misma”.





EVO MORALES PIERDE CON NEGOCIACIONES BAJO LA MESA CON CHILE

Presidente García exige que se revele lo que Bolivia acuerda con Chile. Cancillería boliviana se apacigua y no envió nota de protesta al Perú.

El Comercio de Perú (www.elcomercio.com.pe)

Las
declaraciones del presidente Alan García al diario chileno “La Tercera” le habrían significado al presidente boliviano, Evo Morales, que está en campaña para reelegirse en su país, perder por el momento, hasta en cuatro escenarios.
1. Negociaciones con Chile son un misterio.
El primero es el escenario que ha quedado en evidencia: que
Morales negocia con Chile de manera reservada trece puntos —“bajo la mesa”, en palabras del presidente García—, lo que podría estar generando en la opinión pública boliviana cierto escozor teniendo en cuenta los antecedentes históricos que todos conocemos.
Al respecto, el mandatario peruano volvió a poner ayer el dedo en la llaga porque insistió en que se debe conocer qué es lo que Chile y Bolivia están negociando de manera reservada.
“Siempre es bueno estar bien informado y tal vez para eso ha servido esa entrevista del diario “La Tercera””. En su opinión “saltó la verdad gracias a una invitación a que se dijera la verdad”.
La verdad que habría saltado es que tanto Chile como Bolivia han tenido que admitir que en las conversaciones que sostienen desde julio del 2006 hay asuntos reservados, “que no los conocen ni los bolivianos ni los chilenos”, según hincó García.
“Seguramente ahora que voy a Bariloche [para la cumbre de Unasur este viernes] habrá oportunidad de saber cuáles son. Podríamos saber qué se negocia. América quiere saber qué se negocia. ¿Hay algo vergonzoso en negociar? No lo creo, de manera que es importante que todos sepamos de qué se trata porque siempre hay antiguos intereses del Perú”.
Y es que si bien cualquier ciudadano puede acceder a los trece puntos que de manera general se han esbozado nadie sabe en realidad qué se está negociando. Al interior de Bolivia también han surgido voces de preocupación porque lo que se está conversando “es un misterio para los bolivianos”, en palabras del ex presidente Carlos Mesa.
2. En tres años de negociaciones no hay acuerdos sobre salida al mar.
El segundo escenario sería también desfavorable para el presidente-candidato Morales en tanto ha quedado en evidencia que la negociación que su gobierno sostiene con Chile desde hace tres años no ha llegado a ningún acuerdo en lo que se refiere a sus válidas aspiraciones de una salida al mar. El canciller chileno, Mariano Fernández, tuvo que confirmar el lunes que “no hay acuerdo”. Para algunos analistas la larga negociación en curso sería solo una “mecida” para ganar tiempo y lograr otros objetivos que a Chile sí le interesan: agua y gas, por ejemplo.
3. Candidato presidencial chileno le dice no a Morales.
En el tercer escenario Evo Morales también saldría perdiendo. Y es que a raíz de que ha empezado a saberse la verdad, como dice el presidente García , el candidato que va en primer lugar en las encuestas presidenciales en Chile ha fijado una clara posición con respecto al tema.
“Sin duda soy partidario de facilitar el acceso de Bolivia a los puertos chilenos para su comercio exterior, fomentar mayores lazos de integración económica y de toda índole”, dijo Sebastián Piñera.
“Pero no soy partidario de ceder territorio ni mar chileno ni soberanía chilena”, acotó. No sabemos si en los próximos días el candidato oficialista, Eduardo Frei, se verá obligado también a hacer un deslinde al respecto y dejar en claro las intenciones del Gobierno Chileno con respecto de la salida al mar para Bolivia.
4. Se habría pedido una tregua con el Perú.
Un cuarto escenario se habría producido ayer por la tarde en La Paz, en el que la cancillería boliviana intentaría frenar el daño que habría recibido la candidatura reeleccionista de Morales en los últimos días.
El embajador del Perú en Bolivia, Fernando Rojas, fue convocado por la cancillería boliviana para tratar el tema de las declaraciones de García. El ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, al anunciar la citación a Rojas, invocó al presidente García a expresarse con respeto. Sus palabras hicieron pensar que Bolivia preparaba una nota de protesta. Sin embargo, en la tarde, el mensaje que el vicecanciller boliviano, Hugo Fernández, y el embajador Rojas dieron a la prensa, luego de la reunión, tuvo un sorprendente tono conciliador.
“Hay diferencias. Por eso se han producido roces en el pasado y también se producen ahora. Es algo que hemos analizado en profundidad buscando la manera de superar esas diferencias”, afirmó Fernández. Agregó que ambos países tienen una serie de potencialidades que no se están aprovechando suficientemente y abogó por trabajar sobre ellas.
Dijo que la prensa “no debe sorprenderse porque haya diferencias [...]. Es bueno y es sano que expresemos nuestras diferencias porque cada uno de nuestros países tiene que defender sus intereses, pero eso no debe interpretarse como que estamos yendo a una ruptura”.
Rojas reconoció que existen divergencias entre el Perú y Bolivia pero destacó que hay “una agenda mucho más vasta y mucho más rica” y abogó por trabajar, por avanzar en ella.
Más allá de las declaraciones públicas, se supo que el diplomático boliviano pidió prácticamente una tregua al Perú, porque la tormenta desatada en Bolivia por las declaraciones de García estaría siendo utilizada por la oposición de su país para erosionar la imagen del presidente Morales. “No sigamos por ese camino”, habría sido la invocación.
LA FRASE
“Se nos ha dicho que el Perú tenía bases norteamericanas y que el pueblo tenía que insurgir, lo cual resultó una falsedad [...] después se ha hablado de genocidio. Está bien que el Perú sea muy educado, que guarde silencio ante muchas cosas, pero cuando se pasa de un límite hay que responder, y buscando la verdad la verdad ya saltó”. ALAN GARCÍA PÉREZ





"A EVO MORALES LE INTERESA PRESENTAR AL PERÚ COMO ENEMIGO"

El canciller José Antonio García Belaunde habló en una entrevista realizada bajo la cúpula de este Diario sobre las relaciones del Perú con los países vecinos, a propósito de la aparente agenda reservada entre Chile y Bolivia, en busca de una salida al mar. Reiteró que el Perú tiene el legítimo interés y derecho de conocer estas negociaciones, respaldado en tratados internacionales. Negó que se tratara de un tema de nostalgia, como lo señaló su homólogo chileno, Mariano Fernández, y calificó su comentario como “infeliz”. Fue categórico en enfatizar que la clave para mejorar las relaciones bilaterales es el respeto.

CATEGÓRICA RESPUESTA A CHILE: "LOS INTERESES DEL PERÚ NO SON UN TEMA DE NOSTALGIA"

El canciller García Belaunde calificó de infelices las declaraciones de su homólogo chileno. Añadió que la única manera de recomponer la relación con Bolivia es con respeto recíproco. “En América Latina hemos perdido los modos entre los estados”, precisó en entrevista con El Comercio. Dijo no entender el nacionalismo de Ollanta Humala al apoyar la posición antiperuana de Evo Morales.

El Comercio de Perú (www.elcomercio.com.pe)

1. “El Perú tiene un legítimo interés sobre la salida al mar de Bolivia”.
El canciller chileno, Mariano Fernández, ha considerado que el Perú está incurriendo en intromisiones en su política exterior a propósito de las declaraciones del presidente Alan García. ¿Cuál es su impresión?Creo que las expresiones altisonantes del canciller Fernández nos demuestran que falta transparencia. Por esas declaraciones yo entendería que las negociaciones entre Chile y Bolivia son por una salida al mar a través de un territorio que no es Arica. Si así fuera, nosotros no tendríamos nada que decir y si lo hiciéramos, sí sería una intromisión. Pero el presidente García reaccionó frente a lo que decía el presidente Morales al señalar que la demanda del Perú va a impedir que haya una salida al mar de Bolivia por Arica. Nosotros entendemos que la salida que se está negociando sería por Arica y el embajador de Bolivia en el Perú así lo ha señalado. Si es por Arica, no hay ninguna intromisión. Ahora si el canciller Fernández nos dice que hay intromisión, entenderemos que no se está negociando una salida por Arica.
¿Dónde está la coherencia de una negociación entre Chile y Bolivia que realmente asegure una salida al mar, donde no tenga que estar el Perú de por medio?
El Perú debe ser informado del proceso de negociación porque al final es un acuerdo que tienen que revisar el Perú y Chile. Hay obligaciones y servidumbres establecidas y reconocidas en el Tratado de 1929 y las actas de ejecución. El Perú tiene un legítimo interés sobre ese tema. Si queremos desarrollar esto como un ejercicio de integración, deberíamos tratar de buscar la fórmula que más convenga.
El presidente García ha dicho que América quiere saber sobre la salida de Bolivia al mar. ¿El Perú propondrá el tema en la próxima reunión de Unasur?
No necesariamente, porque Unasur tiene una agenda militar y este es un tema diplomático o jurídico. No hay un contencioso, hay unas negociaciones y un país interesado en saber si esas negociaciones van a tener efectos para él o no. Cuando García dice que América quiere saber significa que la mediterraneidad boliviana es uno de los temas en los cuales ha habido mayor reacción de la región a favor de Bolivia. Bolivia tiene una gran capacidad a través de los años de convocar la solidaridad de América Latina para buscar una salida a su enclaustramiento.
¿Ese secretismo cuánto daño le hace a Chile y a Bolivia?
Le hace daño sobre todo a Bolivia porque el Gobierno Boliviano ha establecido un mecanismo de que todo tiene que ser discutido y acordado en el ámbito popular antes de ser aprobado. En este caso no se ha hecho, por lo que estaría faltando a un compromiso. Chile es una democracia más formal y tradicional.
¿Cuánto se ha avanzado en las negociaciones de los 13 puntos?
No tenemos una información fidedigna. Lo que hemos dicho es que si hay estas declaraciones, es lógico que deben estar avanzados los acuerdos, pero oficialmente no nos han informado.
¿Hasta dónde va la paciencia del Estado Peruano en las injerencias y agresiones verbales del presidente Evo Morales?
Yo creo que hay que asumir que tenemos una relación compleja que tenemos que recrear constantemente. Hay que trabajar conjuntamente. El vicecanciller de Bolivia, Víctor Hugo Fernández, ha llamado al embajador del Perú y le ha dicho que tenemos diferencias, pero también muchas cosas en común y que tenemos que trabajar.
2. No se descarta reunión entre los tres países involucrados.
¿García podría convocar a una reunión con Chile y Bolivia?
No es una mala iniciativa. Chile el Perú y Bolivia tienen que trabajar su relación fronteriza con criterio de integración. Tratemos de recuperar ese eje articulador que tuvo el Altiplano.
A propósito de la presidencia del Perú en la CAN, ¿podría plantearse en ese espacio una reunión entre los tres países?
Veamos cómo está el ambiente en Unasur. Esto es como las tinas, que uno no se mete sin el termómetro, no vaya a ser que se queme o se congele.
3. “No estamos aislados. Hemos perdido los modos de entendernos”.
Se dice que el Perú está aislado, salvo la cercanía con Colombia. ¿No será que la evidente cercanía de Evo Morales con Hugo Chávez ha llevado a Bolivia a buscar una relación más cercana con Chile?
No estamos aislados. El presidente Lula ha estado en el Perú y Alan García en Brasil. Con Chile tenemos el diferendo marítimo encapsulado por ahora, pero las relaciones comerciales, fronterizas y de migración siguen su curso. La relación del Perú y Ecuador, en las propias palabras del presidente Rafael Correa, es óptima. Ecuador privilegia la relación vecinal sobre consideraciones ideológicas. La razón por la que el presidente Morales ha ideologizado su relación con el Perú es un misterio. Quizás porque se percibe como un líder que va más allá de sus fronteras. Pienso que le interesa presentar al Perú como un enemigo, como parte de su estrategia electoral.
¿El caso de Chile también obedece a un proceso electoral?
No estoy tan seguro. Es posible que el canciller chileno, Mariano Fernández, que es demócrata cristiano, piense que una posición altisonante o agresiva con el Perú rinda frutos. Pero es una especulación.
Pensando en el futuro, ¿Qué tendría que pasar para recomponer la relación entre los tres países?
Algo tan simple como el respeto. Nos damos cuenta de que nos necesitamos y por eso nos respetamos. Peleando perdemos. En la década del 70 había gobiernos democráticos y dictaduras de derecha y de izquierda. Sin embargo, no pasaba lo que ocurre ahora porque los gobiernos se respetaban. Hemos perdido los modos y las formas de entender lo que es una relación entre estados.





"ARMAMENTISMO CHILENO ES UNA PREOCUPACIÓN LEGÍTIMA"

El Comercio de Perú (www.elcomercio.com.pe)

4. “El armamentismo chileno es una preocupación legítima de los peruanos”.
Es preocupante la carrera armamentista chilena, lo que hace imaginar escenarios poco alentadores.Totalmente de acuerdo. Creo que es una preocupación legítima de los peruanos el armamentismo chileno. Creo que los peruanos deben saber que existe un Estado que está en capacidad de defender con una sólida capacidad disuasiva. Pero hay un dato que nadie comprende, que es cómo se gasta tanta plata en armamentos cuando no hay conflictos, cuando no es una región en guerra ni nadie se imagina que estamos cerca de eso. Creo que hay una preocupación muy legítima en la sociedad peruana y espero que pueda en algún momento tratarse con serenidad.
5. “Conocer las negociaciones entre Chile y Bolivia no es un tema de nostalgia”.
¿Son nostálgicos los antiguos intereses del Perú en Arica, como lo planteó el canciller chileno, Mariano Fernández?Yo creo que es un comentario que va a contrapelo de la historia. Es un comentario muy infeliz. El Tratado de 1929 cierra una etapa muy dolorosa en las relaciones, privó a Tacna de su puerto natural que era Arica y creó unas condiciones para que hubiese certeza y seguridad de que Tacna tuviera acceso al mar. Eso no es nostalgia. Eso es un tratado internacional que puso fin a una etapa muy dolorosa en la historia del Perú. Los intereses del Perú no son un tema de nostalgia.
¿Siente que los presidentes de la región se están convirtiendo en una suerte de operadores electorales?Sí, pero la globalización está borrando las fronteras entre lo internacional y nacional. Lo internacional pesa cada vez más que lo nacional.
6. “Las relaciones en la región no van a cambiar en los próximos cinco años”.
Estamos en etapa electoral en América Latina. ¿Qué espera el Perú de las relaciones con los vecinos en los próximos cinco años?
Las relaciones no van a cambiar en los próximos cinco años. La relación es muy sólida con Ecuador, Colombia y Brasil. Con el tiempo, una vez reelegido Evo Morales, tendremos una relación más fluida. En el caso de Chile, quiero pensar que el malestar que puede haber producido la presentación de la demanda vaya asumiéndose como lo que es, una necesidad del país de evitar la perpetuación de la inequidad. Espero que eso se entienda.
¿Por qué el gobierno de Morales da un viraje relativo en la política boliviana para acercarse de una manera diferente a Chile y no por la vía tradicional? ¿Por qué se está dando esta cercanía cada vez más acentuada?Probablemente Morales ha querido distinguirse de sus antecesores y ha buscado un tipo de relación diferente, con la esperanza de que eso pudiera concretarse en acuerdos satisfactorios. Es un gobierno que rompe con el passado.
¿Qué espera de Unasur?
Yo creo que los presidentes van a encontrar consensos sobre temas que les interesan a todos y maneras de trabajar conjuntamente. No les va a interesar que sea una oportunidad para un conflicto político que es ajeno a la agenda.
¿Cuál será la posición del Perú frente al tema de las bases militares en Colombia?
Hay que buscar la fórmula por la cual respetamos su decisión, en el sentido de que Colombia necesita luchar con los medios más eficaces contra el narcotráfico y la guerrilla. Respetamos y creemos conveniente que los países sientan que la decisión colombiana no es una amenaza. Para eso hay que ser transparentes, dar medidas de confianza y garantías de que el acuerdo es luchar contra el narcotráfico y la guerrilla.





PARA CHILE, NOSTALGIA MUEVE LOS VIEJOS INTERESES PERUANOS

El Comercio de Perú (www.elcomercio.com.pe)

El canciller chileno Mariano Fernández declaró ayer que rechazaba “de forma categórica la intromisión de un tercer país en las relaciones bilaterales de Chile”.
“Esto no es un tema para ningún organismo multilateral y menos para que haya una inquisición de parte de terceros países frente a Chile”, agregó Fernández, según un despacho de la agencia Efe.
Cabe recordar que el presidente Alan García consideró importante que América supiera qué se negociaba en las conversaciones reservadas entre Chile y Bolivia y opinó que habría oportunidad de preguntarles durante la cumbre presidencial de la Unasur, el viernes de esta semana en Bariloche, Argentina.
El canciller chileno valoró este punto de vista como “sumamente sorprendente”, porque, a su juicio, los antiguos intereses del Perú en esta materia “francamente no tienen nada que ver, salvo que sea un tema de nostalgia… Y la nostalgia en política exterior ha sido siempre una mala consejera”, recalcó a los periodistas Fernández, quien añadió que la agenda de 13 puntos que Chile negociaba con Bolivia desde el 2006 era “un trabajo constructivo y, por tanto, nadie tiene que entrometerse”.
Preguntado por la posibilidad de que el embajador de Chile en Lima, Fabio Vío, que se encuentra en Santiago de Chile, permanezca más tiempo en su país como señal de molestia, Fernández se limitó a decir que “esas cosas se resuelven y se comunican, no se anuncian”.
Vío viajó a Santiago de Chile para tratar asuntos relacionados con la demanda que el Perú interpuso ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para modificar los límites marítimos con Chile.
Tras reunirse con su canciller, el embajador Vío dijo que pedía al Perú actuar con respeto en los temas en que existen diferencias. “Queremos tener una relación inteligente con el Perú… Lo único que pedimos es respeto”, expresó.





CANCILLERÍA TRABAJA AGENDA DE ACERCAMIENTO CON BOLIVIA

CPN Nuestro Perú (www.connuestroperu.com)

El Ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde reveló que la Cancillería Peruana trabaja una agenda que contiene puntos de acercamiento con Bolivia, país con el que en las últimas semanas, dijo, existen controversias marcadas por excesos verbales.
El Canciller hizo este anuncio en la Sesión Extraordinaria de la Comisión de RREE del Congreso realizada hoy en la Sala Quiñónes, y al dar respuesta a una de las tres interrogantes planteadas por el congresista del Partido Nacionalista, Juvenal Ordóñez Salazar, quien emplazó al ministro a revelar la estrategia que pondrá en marcha nuestro país para recomponer y avanzar en la búsqueda de un acercamiento con Bolivia.
Ordóñez señaló que la respuesta del Canciller constituye un reconocimiento del equivocado distanciamiento al que nos ha llevado el gobierno con su política de mantener relaciones internacionales a través de los medios de comunicación y una saludable rectificación que espera redunde en una recomposición de nuestras relaciones diplomáticas con el vecino país altiplánico.
“Es también una corrección a las provocadoras declaraciones que el último fin de semana dio el presidente Alan García Pérez, en una entrevista publicada en el diario “La Tercera” de Chile”, dijo finalmente el ratificado presidente de la Subcomisión de Seguimiento a la Demanda Peruana en la Corte de La Haya.





ES "IMPROBABLE" QUE CHILE DÉ A BOLIVIA SALIDA SOBERANA AL MAR, OPINA EXPERTO

Juan Velit sostuvo que no hay voluntad en la clase política chilena para hacerlo. “Solo les ofrecen infraestructura portuaria”, dijo.

El Comercio de Perú (www.elcomercio.com.pe)

“Es improbable porque basta con escuchar al candidato presidencial chileno de mayores opciones, Sebastián Piñera. Hasta el momento solo ofrece a Bolivia infraestructura portuaria, pero le ha dicho que se olviden de soberanía o de tener un enclave territorial en Chile”, dijo Juan Velit Granda.
Si bien existe una agenda de conversaciones con trece puntos, manifestó que Chile y Bolivia tardarán muchos años en lograr eventuales acuerdos concretos, sobretodo tomando en cuenta que las diferencias entre ambas naciones provienen de varias décadas atrás.
Cabe recordar que el presidente Alan García dio a entender que habría acuerdos bajo mesa entre Chile y Bolivia .
Diálogo sin futuro
En tal sentido, el experto en derecho internacional vislumbró que cualquier acuerdo alcanzado por ambos países será a largo plazo, sobretodo porque las tratativas iniciadas por Michelle Bachelet y Evo Morales se verán truncas este año.
“Las conversaciones siempre demoran, y en este caso existe un agravante: hay próximas elecciones en Chile y Bolivia, por tanto, ninguno de los dos presidentes comprometerán el futuro de su país cuando ya están al final de su gobierno”, dijo a la agencia Andina.
fines prácticos
Además, consideró que la agenda de las dos naciones en realidad tendría un mero trasfondo comercial y económico, sin ninguna intención o “voluntad política” de otorgar al país del altiplano una salida soberana al océano Pacífico.
Por ejemplo, mencionó que Bolivia podría contar con la infraestructura portuaria de Chile para exportar soya o gas natural, pero sin que ello implique necesariamente un enclave o una salida soberana al litoral.
“Y lo que he visto en los trece puntos es que se habla de todo, pero no se aborda la recomposición de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, por ejemplo”, comentó.
faltó gesto de confianza
De otro lado, Velit Granda opinó que tanto Chile como Bolivia debieron dar “un gesto de confianza” al Perú, informándole sobre las conversaciones sostenidas.
Si bien reconoció que las tratativas de Chile y Bolivia representan un acto soberano, sostuvo que la información a Perú hubiera significado un acto de confianza, sobretodo tomando en cuenta que cualquier tipo de acuerdo secreto está proscrito por el derecho internacional.
“Es un acto soberano lo que hacen, definitivamente, pero se debió haber consultado al Perú por las buenas relaciones de los tres países. La política internacional establece precisamente el concepto de medida de confianza para que no se surjan suspicacias”, indicó.
Además, recordó que el Tratado de 1929, establece de manera clara que el Perú tendrá que estar de acuerdo con una eventual transferencia a otro país (en este caso Bolivia), de territorio que antes de la Guerra del Pacífico fue peruano.





“ES DIFÍCIL UNA SALIDA SOBERANA DE BOLIVIA”

Jorge Pizarro Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Chile Sobre controversia surgida entre Chile, Perú y Bolivia. responde:

Perú 21 (www.peru21.pe)

El presidente del senado chileno Jorge Pizarro admitió que los vicecancilleres de Bolivia y Chile desarrollan un trabajo serio sobre el tema de la salida al Pacífico, pero dijo que en su momento se verá si están cerca o lejos de un acuerdo.
¿Cómo han tomado en su país las expresiones del presidente García sobre una supuesta negociación “bajo la mesa” entre Chile y Bolivia para que este último país logre su acceso al mar?
La evaluación es muy negativa. Llama la atención que alguien como García, que posee gran talento político, plantee una cosa que no tiene ningún asidero, y que diga que hay acuerdos bajo la mesa en circunstancias en que Chile y Bolivia tienen una agenda de 13 puntos que no es un misterio para nadie. Cualquier información que él requiera está, es pública y, por último, va y la consulta con la presidenta Bachelet o con el canciller Fernández.
¿Cabe la posibilidad de que este tema se vea en la Cumbre de la Unasur?
Eso no corresponde a lo que es el tratamiento de un tema bilateral entre Chile y Bolivia, y menos que se inmiscuyan otros gobernantes. No veo a cuenta de qué quiere plantear algo así. Claramente, aquí lo que se busca es generar un problema político en las relaciones, que no logramos entender.
Pero, ¿qué interés podría tener el Perú en generar un problema político?
Más que el Perú, yo creo que es el presidente García, y eso es lo que me extraña, porque el jueves pasado hablamos de cosas distintas.
¿El hecho de que el presidente Evo Morales haya dicho que la demanda marítima que el Perú presentó ante La Haya perjudicaba una eventual salida al mar de su país no genera una preocupación válida sobre lo que Bolivia y Chile pudieran estar negociando?
Nosotros sabemos que hay problemas entre los gobiernos de García y Morales, pero no tienen por qué inmiscuirnos a nosotros. Creo que eso es un error político que, además, se malinterpreta.
El embajador de Bolivia en Lima, Franz Solano, ha asegurado que las conversaciones con Santiago están bastantes avanzadas y que una posibilidad de salida al mar es por La Concordia.
Hay un trabajo serio, riguroso, que se ha llevado adelante por ambos vicecancilleres y que está siendo evaluado por los gobiernos y por los congresos, y yo creo que ha tenido sentido positivo. Ahora, si están más cerca o más lejos de un acuerdo, eso se verá en el momento oportuno.
El Perú ha dicho que tiene derecho a conocer y a ser consultado sobre una eventual salida al mar de Bolivia.Cuando tengamos un acuerdo, es evidente que el Perú lo va a conocer. Eso está más que claro.
¿Hay posibilidades de que Bolivia obtenga una salida soberana al mar?
Eso es difícil.
¿Y Chile reconoce que tiene una deuda histórica con Bolivia?
Nosotros estamos en una agenda de trabajo positiva, mirando hacia el futuro, y eso es lo que estamos trabajando.





PERÚ NO HA SIDO CONSULTADO POR CHILE SOBRE SALIDA AL MAR DE BOLIVIA POR ARICA

El Expreso de Perú (www.expreso.com.pe)

El ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde, considera que el presidente Alan García hizo bien en pedir explicaciones de lo que están negociando Chile y Bolivia.
“El presidente Morales señaló que la demanda del Perú ante la Corte Internacional de La Haya para una delimitación marítima con Chile había sido planteada para impedir que Bolivia tuviera salida al mar.
Teniendo en cuenta que esa afirmación llevaba implícita una negociación avanzada, sino concluida con Chile, el presidente García pidió conocer esa negociación. Porque cualquier solución que involucre a Arica para que Bolivia salga al mar, tiene que ser consultada al Perú, según el Tratado de 1929. Y el Perú no ha sido consultado en ningún momento. Eso fue lo que quiso decir el Presidente en esas declaraciones”, consideró el canciller.
En cuanto a las declaraciones del canciller boliviano David Choquehuanca confirmando que las conversaciones con Chile están muy avanzadas y que esta salida al mar sería por Arica dijo: “Eso confirma la necesidad y el planteamiento que hizo el presidente García, para que se sepa por qué el Perú no ha sido informado”.
Sobre lo declarado por su homólogo chileno Mariano Fernández en el sentido de que ha considerado como “impropias” las declaraciones de García, respondió: “No voy a responder esas declaraciones del canciller chileno que muchas veces también son impropias”.
Rechaza “intromisión”
Chile rechazó "de forma categórica”, la “intromisión" del Perú en las relaciones bilaterales con Bolivia y se opuso a que éstas se discutan en la próxima cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), según declaraciones de su canciller Mariano Fernández.





“EVO MORALES REGALA AGUAS DE BOLIVIA A CHILE”

El Expreso de Perú (www.expreso.com.pe)

El ex presidente de Bolivia, Carlos Mesa, en declaraciones a un medio local criticó que el actual mandatario de La Paz, Evo Morales, haya desarrollado un preacuerdo con Chile, sobre el uso de las aguas de Silala, el cual contempla que las empresas mapochinas paguen solo por un 50 por ciento de lo que consumen.
“El presidente hace un preacuerdo sin consultarle al pueblo boliviano, aceptando lo que ninguno de los gobiernos anteriores hizo, porque creemos que Chile debe pagar y compensar por todo el agua que utiliza y que no pagó nunca desde 1908”, declaró.Asimismo, ratificó que la negociación de Bolivia con Chile, para acceder al mar de su país, es todo un “misterio”; no obstante, aclaró que la posición histórica de Bolivia es tener acceso al mar de manera soberana, situación a la que se oponen los chilenos, tal como lo ha manifestado el candidato presidencial, perteneciente a la oposición, Sebastián Piñera.Por su parte, Jorge Quiroga, también ex presidente boliviano, emplazó al gobierno de Evo Morales a anular el preacuerdo negociado con Chile sobre el uso de las aguas del río Silala.





PERÚ: HAY INDICIOS DE UN ACUERDO ENTRE CHILE Y BOLIVIA SOBRE SALIDA AL MAR

Agencia AFP de Francia (www.google.com)

El canciller peruano, José Antonio García Belaunde, dijo que existen indicios en torno a un probable acuerdo entre sus vecinos Bolivia y Chile sobre una salida boliviana al mar, mientras Chile rechazó la "intromisión" peruana en sus vínculos con Bolivia.
"Es evidente que en una agenda de trece puntos (que discuten La Paz y Santiago), que tiene tres a cuatro años, tenemos que pensar que algo hay", dijo el canciller ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso.
García Belaunde precisó que "hay cabos que están ahí y que dan indicios" sobre un acuerdo boliviano-chileno para una salida al mar para Bolivia.
El canciller peruano hizo estos señalamientos luego de que la noche del martes el presidente Alan García hiciera un llamado a la transparencia en la negociación entre Bolivia y Chile.
Esa declaración del presidente peruano motivó una dura respuesta este miércoles del canciller chileno, Mariano Fernández, quien dijo que "rechazamos de manera categórica la intromisión de un tercer país en las relaciones bilaterales de Chile".
"Estamos sumamente sorprendidos por el intento del presidente del Perú por entrometerse en los asuntos de terceros países", afirmó el canciller.
"Estamos sorprendidos de que Perú no esté feliz de que Chile esté en buenas relaciones con Bolivia. También sumamente sorprendidos por la desinformación que existe en el Perú. Los famosos 13 puntos aludidos son públicos, los hemos dado a conocer en distintos períodos", agregó.
"Esto no es un tema para ningún organismo multilateral y menos para que haya una inquisición de terceros países frente a Chile", añadió Fernández ante la posibilidad -propuesta por Perú- de que el tema se trate este viernes en una Cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que se realizará en la ciudad argentina de Bariloche.
El martes el presidente García dijo que el continente quiere saber qué negocian Santiago y La Paz sobre la salida al mar.
"América quiere saber de qué se negocia o por qué se negocia. ¿Hay algo vergonzoso en negociar? Yo no creo, de manera que es importante que todos sepamos de qué se trata porque siempre hay antiguos intereses de Perú en juego", dijo el mandatario.
Sobre las conversaciones reservadas entre sus dos vecinos García comentó que "eso no lo saben ni los bolivianos ni los chilenos".
En todo caso, dijo que en Bariloche, donde los presidentes de la Unasur verán el tema de eventuales bases de Estados Unidos en Colombia, "habrá oportunidad de preguntar sobre los trece puntos" que negocian Bolivia y Chile.
Según García, podría existir un acuerdo entre ambos países en esa dirección, lo que a su juicio explicaría la actitud "tan cortés y a veces tan obsecuente" del presidente boliviano Evo Morales hacia Chile.
Tanto Bolivia como Chile han negado que se haya llegado a un acuerdo para dar salida al mar a Bolivia.
En una confrontación bélica a fines del siglo XIX, Bolivia perdió a manos de Chile unos 400 km de costa sobre el Pacífico, y Perú territorios en el sur.
El gobierno de La Paz busca recuperar una salida al mar por territorio chileno. Si Santiago le entrega un territorio que fue peruano antes de la guerra, ese acuerdo deberá ser obligatoriamente aceptado por Perú.





EMBAJADOR SOLANO: BOLIVIA TIENE “BASTANTE AVANZADO” DIÁLOGO CON CHILE PARA SALIDA AL MAR

24 Horas Libres de Perú (www.24horaslibre.com)

Así lo dio a conocer el embajador de Bolivia en Lima, Franz Solano, la salida sería a través de ex territorios peruanos. El diplomático señalo que, entre las posibles fórmulas de solución, se contempla la salida boliviana al mar a través de la Línea de la Concordia, aunque precisó que “hay otras formulas que se están buscando”. Tras precisar que estas conversaciones se llevan adelante a nivel de vicecancilleres, indicó que otros esquemas que se viene evaluando a favor de Bolivia son los “enclaves” y la “supremacía territorial”, esquemas que –según dijo- se darán a conocer a la opinión pública en su oportunidad. Solano negó que estos acuerdos se realicen a “espaldas del pueblo” boliviano y refirió que Bolivia lleva adelante las conversaciones con Chile “sin complejos ni imposiciones”. Refirió que los 13 puntos que vienen negociando con el país sureño no son un secreto, e incluyen temas comerciales, migratorios y el referido al río Silala, donde –dijo- no existe aun un acuerdo oficial, pero espera que la próxima semana sea concensuado.





BOLIVIA RECIBE IMPORTACIONES DE DIESEL POR PUERTO CHILENO DE ARICA

La República de Perú (www.larepublica.pe)

Bolivia recibió por primera vez un envío de 17 mil metros cúbicos de combustible desde Venezuela a través del puerto chileno de Arica, informó hoy el gerente nacional de Comercialización de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Gary Medrano.
Medrano destacó que la importación del diesel venezolano a través del puerto chileno de Arica, que se realizará cada 20 días, abaratará los costos en los fletes en un millón de dólares mensuales, respecto a la que se hace desde Argentina.
"Ahorramos, porque la logística que se implementa para la importación del diesel desde Argentina es muy complicada, cara y tiene una distancia considerable", aseguró el directivo.
En este sentido, explicó que desde la chilena Arica, fronteriza con Perú, a la ciudad boliviana de Santa Cruz (este) el recorrido es entre 800 y 900 kilómetros, mientras que Buenos Aires y Santa Cruz están separados por unos 1.500 kilómetros.
Asimismo, indicó que en relación al tiempo "se ganará mucho" porque el transporte del diesel desde el Puerto de Rosario, en la provincia argentina de Santa Fe, hasta la ciudad de Santa Cruz requiere de 30 días por agua y cerca de una semana por tierra, mientras que desde Arica llevará 72 horas.
Medrano subrayó que la llegada del primer barco de combustible a Arica en una barcaza permite garantizar el abastecimiento del mercado interno, principalmente en el sector agrícola de Santa Cruz, donde en años pasados hubo problemas de desabastecimiento.
Bolivia compra gasóleo a Venezuela a precio internacional para cubrir el 40 por ciento de la demanda en el mercado interno.
El directivo de YPFB aseguró que el diesel que se recibió por vía de ultramar en Arica es una reserva de seguridad que permitirá evitar el desabastecimiento y que se despachará cuando haya mayor demanda.
"Este depósito de almacenamiento permite cubrir 30 días para toda Bolivia y dos meses para las necesidades del agro cruceño. El barco depositará cada veinte días, 17.000 mil metros cúbicos de diesel", puntualizó.





Opinión

VECINDARIO COMPLICADO

La Primera de Perú (www.diariolaprimeraperu.com)

Ver a Alan García peleándose con Evo Morales nos hace descubrir el valor del silencio. “Chabacano” dispara el boliviano contra García y “obsecuente con Chile” le responde el peruano. En esto tercia el canciller chileno Mariano Fernández que le dice “provocador” a García, recostado en sus 4 mil millones de dólares que les dio Codelco para gastos militares, en los últimos cuatro años.
Detrás de las palabras irrelevantes hay intereses políticos y económicos muy serios. El trío del sur sudamericano se trae una antigua sinfonía inconclusa que ni la CAN, ni la OEA, ni Unasur han logrado armonizar, en el fondo defienden intereses confrontados de los tres países.
La estrategia peruana se centra en la demanda que presentó el Perú ante La Haya para resolver la vieja controversia sobre la delimitación marítima, buscando recuperar el punto de equidistancia que permite límites equitativos con nuestro vecino del sur, aunque éstos le hayan vendido armas a Ecuador durante el conflicto del Cenepa, en 1995.
Es sabido que Chile y Bolivia negocian en reserva una agenda de trece puntos sobre límites que afectan al Perú, lo que enturbia las relaciones y tensiona la región, ya tensionada por la aceptación de Colombia de autorizar bases militares norteamericanas en su territorio, deteriorando aún más sus relaciones con Venezuela y Ecuador.
Todo esto ocurre en las puertas de la próxima reunión de UNASUR en que se van a encontrar Morales, Bachelet y García, pero también Chávez, Correa y Uribe, con Lula, Lugo y Vásquez y todos se van a sonreír controlando las broncas que los rodean.
Pero el debate ha sido sobreideologizado por Bolivia que ha confundido la frontera peruana-chilena-boliviana con la frontera que separa el neoliberalismo del socialismo. Algo parecido le pasa a Venezuela, Ecuador y Colombia.
En este contexto Argentina y Brasil se miran con desconfianza y Uruguay y Paraguay, que son los chicos de MERCOSUR, están resentidos con los grandes y, en concreto, a Brasil no le gusta la carrera armamentista chilena. De Caracas a Buenos Aires sobran los desacuerdos y el vecindario sudamericano se aleja de la integración al poner las ideologías sobre la política.





Análisis político

LA BATALLA POR LA DIABLADA

Ni las reinas de belleza se escapan de tal ambiente. En el concurso Miss Universo que acaba de terminar en Las Bahamas, la candidata peruana usó un traje de luces de la danza La Diablada, que deslumbró a los asistentes pero provocó indignación en las autoridades bolivianas. Estas amenazan con ir ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya y ante la Organización Mundial de Propiedad Intelectual por usurpación de su patrimonio cultural.

El Mostrador de Chile (www.elmostrador.cl)

Las declaraciones del Presidente peruano Alan García sobre la posibilidad de un acuerdo diplomático secreto entre La Paz y Santiago a espaldas de Perú para solucionar la mediterraneidad boliviana, corresponden a una atmósfera recargada de desconfianzas entre esos dos países. Que efectivamente afecta a Chile, pero ante la cual es conveniente mantener una prudente distancia.
Por lógica nadie debiera suponer que lo declarado por el Presidente García es un dicho al azar o un exabrupto, sin vínculo a alguna hipótesis que -por más difusa que parezca- pudiera alimentar los análisis de la cancillería peruana o de los estados mayores de sus Fuerzas Armadas.
Sin embargo, la experiencia indica que ella debe matizarse por el ambiente de irritación y susceptibilidad que actualmente cruza a ambos países, manifestado en diferentes circunstancias, y que se nutre, al mismo tiempo, de profundos ríos culturales y una severa incontinencia verbal.
Parte importante de las suspicacias se relacionan con la suscripción de un Tratado de Libre Comercio entre Perú y Estados Unidos y con las tratativas comerciales con la Unión Europea al margen de la Comunidad Andina. Pero también se anclan en los vínculos políticos del gobierno de Evo Morales con Hugo Chávez, que lo hacen su más férreo aliado en la región, de la misma manera que el gobierno peruano es uno de sus más duros detractores. Como siempre, también hay algo personal, en este caso entre ambos mandatarios, quienes no parecen cultivar una simpatía mutua muy profunda.
A fines de marzo del presente año Evo Morales declaró en una conferencia de prensa que "Bolivia nunca jamás va a renunciar al retorno soberano al mar". Sus palabras no estaban dirigidas a Chile sino a Alan García. Este había dicho días antes que las críticas bolivianas a la demanda peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por el límite marítimo con Chile eran injustificadas pues La Paz no ha vuelto a "... tratar eso (la salida al mar) firme y claramente con Chile". Todo su interés se basa, señaló, en participar en una discusión a la que no está invitada.
Las respectivas cancillerías contribuyeron abiertamente a ampliar la controversia y David Choquehuanca, canciller boliviano calificó las palabras de Alan García como "poco serias, poco responsables y poco respetuosas".
Horas después el Presidente Evo Morales en su particular estilo dijo que a Alan García le debía "haber afectado tanta gordura para hablar así". Reconoció además que está tratando el tema del mar en forma discreta con Chile desde hace tres años y que nunca se había avanzado tanto como ahora. Dijo también que Alan García estaba usando "los legítimos derechos del pueblo peruano" para "recuperar su imagen".
En otro incidente, a mediados de febrero, una Comisión del Congreso Peruano visitó La Paz para recabar información sobre la labor de un hospital cubano en la frontera común. El viaje terminó en un problema porque uno de los parlamentarios integrantes declaró que ella "tuvo un direccionamiento (ideológico) y un excesivo sentido politizado" en contra del presidente Evo Morales, y acusó al gobierno peruano de provocar un roce diplomático innecesario.
Como contrapartida, sus compañeros de Comisión indagaban sobre las llamadas Casas del ALBA (146 en Perú) y concluyeron que estas intervenían en la política interna peruana. Dichas casas son centros de desarrollo social u ONGs con claras simpatías por los gobiernos de Bolivia y Venezuela, aparentemente financiadas por este país, y que tienen entre sus programas servicios médicos. Según el Ministro de Defensa peruano, Antero Flores Araos, ellas promueven la violencia y brindan apoyo subversivo a las movilizaciones campesinas con tomas de carreteras y otras acciones como las ocurridas en Puno.
El presidente Evo Morales cuestionó la visita parlamentaria y, aparentemente ironizando, señaló que le gustaría averiguar la labor de Estados Unidos en Perú para saber si es cierto que ese país estaría construyendo una base militar, lo que fue rechazado por congresistas oficialistas como insinuaciones "hostiles" y nuevas acusaciones de ingerencia política.
En esa misma ocasión, el Primer ministro peruano Yehude Simon se refirió a las protestas del presidente boliviano de manera un tanto despectiva: "Hay que ser maduros, las expresiones (de Evo Morales) son como las del hermano menor que habla con mucha pasión. Hay que seguir caminando con Bolivia, que va más allá de Evo Morales. Las palabras se las lleva el viento".
Ni las reinas de belleza se escapan de tal ambiente. En el concurso Miss Universo que acaba de terminar en Las Bahamas, la candidata peruana usó un traje de luces de la danza La Diablada, que deslumbró a los asistentes pero provocó indignación en las autoridades bolivianas. Estas amenazan con ir ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya y ante la Organización Mundial de Propiedad Intelectual por usurpación de su patrimonio cultural.
El Instituto Nacional de Cultura del Perú aclaró que "la danza 'La Diablada', es parte del patrimonio cultural del Perú, Chile y Bolivia, en cuyas zonas altiplánicas la danza constituye acto central de la tradicional festividad de la Virgen de la Candelaria". Es de esperar que nuestra cancillería no emita ninguna declaración ni tome partido al respecto para evitar que nos enredemos, tal como ocurrió con el charango y el pisco, ahora en una batalla por la virgen de La Tirana.





BOLIVIA: OPOSICIÓN NO LOGRA CUAJAR FRENTE ÚNICO PARA ENFRENTAR A EVO MORALES

Eco de España (www.ecodiario.eleconomista.es)

La oposición boliviana no logra cuajar un frente único capaz de enfrentar al presidente Evo Morales, ampliamente favorecido en las encuestas, quien irá a la reelección en diciembre por un nuevo período de cinco años. Cuando restan menos de dos semanas para el registro de candidatos, hay siete opositores proclamados aspirantes a la primera magistratura, a pesar de que todos reclaman un frente único para competir con Morales.
Se encuentran en la lista el ex presidente Jorge Quiroga; el ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas; el ex gobernador de Cochabamba, Manfred Reyes Villa; el empresario Samuel Doria Medina; el alcalde de la ciudad de Potosí, René Joaquino; el líder cívico de la región de Santa Cruz, Germán Antelo, y la politóloga Jimena Costa.
La conciencia sobre la necesidad de un frente unido llevó a que la oposición nombre a Oscar Ortiz, presidente del Senado, como vocero para negociaciones que busquen evitar esa fragmentación.
Pero de entrada se excluyeron el empresario Doria Medina, el ex presidente Quiroga, un ingeniero educado en Estados Unidos, y el alcalde socialista Joaquino, de extracción humilde.
Eso a pesar de que los gestores reconocen que la dispersión sólo favorece al mandatario, el primer indígena que gobierna Bolivia en toda su historia republicana.
"Seguir fragmentando a la oposición es regalarle cinco años al Movimiento Al Socialismo (MAS, en el poder) para que nos siga destruyendo, para que siga atacando nuestra libertad y aislándonos internacionalmente", afirmó Ortiz.
La división de la oposición es aprovechada por el oficialismo que le endilga todos los males del país.
"La oposición se presenta como un conjunto de fuerzas dispersas y decadentes. No sólo que no hay idea: no hay programa, no hay alternativa de sociedad; es una derecha derrotada, intelectual, moral; no tiene liderazgo nuevo, es recalentado", afirmó recientemente el vicepresidente, Alvaro García, puntal intelectual del gobierno izquierdista.
La campaña electoral de Morales, a diferencia de las penurias opositoras, avanza a paso firme, mientras los medios de difusión se ven casi inundados por publicidad que destacan los 42 meses de gestión de corte indígena y estatista, como en el caso de los beneficios sociales acordados.
El jefe de Estado confía en ser reelegido en los comicios del 6 de diciembre por un nuevo período de cinco años, porque todas las encuestas privadas le otorgan una intención de voto favorable del 45 al 50%.
En cambio, registran a todos los adversarios muy lejos de Morales, con diferencias desde los 35 puntos porcentuales, aunque aseguran que si se unieran la distancia en intenciones de voto podría reducirse drásticamente.
Los guarismos hacen suponer que el presidente boliviano, alineado a la causa izquierdista de sus pares de Venezuela y Cuba, podría retener el poder sin dificultad.
La nueva Constitución boliviana señala que se accede directamente a la Presidencia con 50%+1 de los votos, o cuando el primero supera el 40% con una diferencia de 10 puntos sobre el segundo. De lo contrario se dirime en segunda vuelta.





EL EX PRESIDENTE QUIROGA EMPLAZA A EVO MORALES A ANULAR EL PREACUERDO CON CHILE

Agencia EFE (www.google.com/hostednews/epa)

El ex presidente boliviano Jorge Quiroga (2001-2002) emplazó hoy al Gobierno de Evo Morales a anular el preacuerdo negociado con Chile sobre el uso de las aguas de la región fronteriza del Silala.
Quiroga, que también es candidato a la presidencia de Bolivia para los comicios de diciembre, dijo en una conferencia de prensa que el proyecto de convenio entrega a Chile el 50 por ciento "de las aguas bolivianas que emanan del Silala", sentando "un nefasto precedente" para el país.
Vaticinó que el Gobierno chileno usará el documento "como prueba de que Bolivia estuviera reconociendo que son aguas compartidas" si el caso llega a un tribunal internacional.
"Emplazo a Evo Morales a que rompa este preacuerdo y diga que no vale porque no se entregan las aguas bolivianas del Silala por cinco monedas hechas en Chile", afirmó Quiroga tras romper una copia del documento.
Quiroga aludió a las monedas con la imagen de Morales que la Casa de la Moneda de Chile entregó al mandatario en mayo pasado a propósito de la conmemoración del bicentenario de la revolución de la ciudad de Sucre.
El Gobierno de La Paz pretende suscribir un convenio con el de Santiago que le permitirá cobrar por un 50 por ciento de las aguas del Silala que se consumen en el norte chileno, en tanto se realizan estudios para determinar si son de un manantial, como sostiene Bolivia, o un río internacional, según la versión de Chile.
Bolivia confía en que los estudios científicos conjuntos que se realizarán durante cuatro años le darán la razón y podrá cobrar después a Chile el cien por ciento del coste de las aguas.
Sin embargo, políticos opositores, ex cancilleres y sectores sociales del departamento de Potosí (suroeste), donde se encuentra el Silala, han rechazado el preacuerdo argumentando que el mismo reconoce la tesis de Chile. El próximo 3 de septiembre las organizaciones de Potosí se reunirán cerca de la frontera con Chile, en la zona donde está el Silala, para tratar de fijar una postura unitaria sobre el acuerdo, ya que algunas organizaciones respaldan la firma del convenio.
Por otra parte, Jorge Quiroga pidió al Gobierno que no modifique el contrato con Brasil para la venta de gas natural boliviano a ese mercado, pues ello significaría "regalar" a la estatal brasileña Petrobras 4 mil millones de dólares en los próximos 10 años.
Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, hablaron el fin de semana pasado de la posible modificación del contrato de compra y venta de gas vigente desde 1999, puesto que el mercado brasileño ha bajado su demanda.
"Al presidente (Morales) lo emplazamos a que (el documento) lo guarde en un sobre cerrado, no modifique este contrato. Por más halagos que le dé Lula, los halagos no valen 4 mil millones de dólares que pierde Bolivia y devuelve a Petrobras", sostuvo.





URUGUAY Y BOLIVIA FIRMAN CONVENIO DE COOPERACION FERROVIARIO

Ansa de Italia (www.ansa.it)

La Corporación Ferroviaria del Uruguay firmará la próxima semana un convenio de cooperación con la empresa boliviana Ferroviaria Oriental para recibir asesoramiento técnico en el acondicionamiento de 422 kilómetros de vías que comenzará en septiembre. El director de la Corporación uruguaya, Alejandro Orellano, confirmó al diario El País la celebración del acuerdo para "aprovechar el know how" que tiene la estatal boliviana y en la convicción de que dará "mayor seguridad" a la hora de "fiscalizar" el cumplimiento de las obras, explicó. Paralelamente la entidad abrió la licitación para la compra de camiones y zorras para vías y las ofertas no superaron los 2 millones de dólares, añadió Orellano.
El próximo 3 de septiembre la Corporación abrirá las licitaciones para las empresas que se postularon para la selección de los 300 obreros que se requerirán para los 18 meses que demandará la obra.





BOLIVIA-BRASIL: EL VIRAJE DE LULA

Argenpress de Argentina (www.argenpress.info)

Los medios de difusión cariocas reflejaban en mayo del 2006 el estado de indignación existente en el Brasil a raíz de la llamada “nacionalización” de los hidrocarburos en Bolivia, que consistió en conminar a las empresas petroleras a firmar nuevos contratos o dejar la plaza boliviana.
Los titulares de prensa de ese momento lo decían todo: “Molesta a Brasil estatización en Bolivia”, “Se agrava disputa Brasil-Bolivia”, “El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil no descartó el retiro del embajador de su país en Bolivia”, “El 1,4 por ciento de brasileños desea declararle guerra a Bolivia”.
En un momento crucial de conformación de la agenda de cambio boliviana, Brasil no le tendió la mano a Evo, dejó la cancha libre a Caracas y puso de manifiesto su falta de liderazgo regional y su impericia para construir una visión que sea capaz de situar a Sudamérica en el concierto mundial como una potencia regional. Eran momentos en los que Brasil sólo tenía ojos para su ombligo y hacía ostentación de una falta de políticas hacia su entorno sudamericano, que sólo mostraba, una vez más, la preferencia de los países del subcontinente de quejarse de sus vecinos antes que cooperar con ellos. ¡Qué Latinoamérica más falta de miras!
El pasado 22 de agosto de 2009, la historia cambia abruptamente, de modo tal que no parece que se tratara de los mismos actores que en el clímax de la crisis del gas no escatimaron comentarios rudos y torpes entre ellos. Ahora, de pronto, Lula ingresa con paso de parada a la historia boliviana, mostrando una actitud y una voluntad de liderazgo que sorprende. Nuevamente los titulares de los medios de difusión nos dan una idea de este momento: “Bolivia y Brasil consolidaron relaciones bilaterales”, “Lula anuncia medidas de ayuda”, “Lula da espaldarazo a Morales”, “Brasil abre mercado a textiles bolivianos”, “Cuatro mega acuerdos sellan la integración de Bolivia y Brasil”, “Valora Lula 'lucha de toda la vida' de Bolivia por su liberación”. Lula y Evo suscriben cuatro acuerdos muy significativos, sobre investigación para la exploración del Salar de Uyuni; el entendimiento en defensa civil y asistencia humanitaria; apoyo en la formación profesional y un financiamiento de 332 millones de dólares para la construcción de la carretera San Ignacio de Moxos-Villa Tunari. A dichos acuerdos se suma la decisión del presidente Lula de abrir el mercado brasilero a los textiles bolivianos, con la finalidad de reemplazar el perdido mercado norteamericano e introducir una suerte de “APTDEA sin condiciones”, como bautizó el Presidente Morales a la disposición brasilera.
Ante este cambio vertiginoso de posturas, uno se pregunta intrigado, qué pasó, qué razones o argumentos justifican ese mensaje tan contundente por parte del coloso brasilero de abrirse a Bolivia, de tenderle vías que le faciliten el tránsito al desarrollo a nuestro empobrecido país, ¿a qué se debió ese cambio?
Da la impresión que Lula y su entorno gubernamental han comprendido muchas cosas en los últimos años, en particular, la necesidad regional de contar con un liderazgo que le abra a la región mejores oportunidades en el contexto internacional. Latinoamérica en general y en particular Sudamérica, tienen todos los “insumos” para convertirse en un importante actor en el tablado internacional, para coadyuvar en la construcción de un mundo más responsable, capaz de resolver sus problemas y hacer frente a sus desafíos con mejores posibilidades de éxito. Latinoamérica, como el gran crisol de la humanidad, el lugar donde convergen y conviven todas las culturas, etnias y razas, como no sucede de modo semejante en el mundo entero, tiene inmensas riquezas y extraordinarios recursos naturales, que representan la mayor proporción de especies y climas del orbe. Como si todo ello fuera poco, los descubrimientos y revalorizaciones de ingentes recursos siguen día a día, como son los casos del litio en el Salar de Uyuni o el agua dulce en el gigantesco acuífero Guaraní. Los fabulosos recursos hidrocarburíferos del Orinoco, recientemente descubiertos en Venezuela, y aquellos otros en la costa de los estados brasileros de Santa Catarina y Espíritu Santo, sitúan a Brasil y Venezuela como los países con las mayores reservas hidrocarburíferas del planeta, por delante de los países árabes con sus reservas ya legendarias. Dichas reservas constituyen sin duda un gran compromiso y responsabilidad internacional, pero también pueden entrañar grandes peligros.
El periodista uruguayo Raúl Zibechi, uno de los analistas latinoamericanos más destacados, ha dado a conocer recientemente su punto de vista en torno a las razones que explicarían el afán norteamericano por usar siete bases militares en Colombia. Según su punto de vista, el tiro no está dirigido a fortalecer al gobierno colombiano en su lucha contra las FARC, sino que “el mensaje principal es para Brasil y no para Venezuela”, en coincidencia con la opinión del profesor Juan Gabriel Tokatlián, aunque con dos precisiones del mismo Zibechi: 1) Decir Brasil es decir Amazonía, es decir, recursos naturales, y 2) preocupa la creciente alianza entre China y Brasil, “cuyo comercio debe realizarse a través de la cordillera andina”.
En este contexto, Zibechi señala algunas de las razones que sustentan su punto de vista, entre las que destaca la fuerte competencia por recursos naturales con la creciente participación de potencias extracontinentales, las alianzas de los principales países latinoamericanos con países asiáticos y potencias emergentes, el creciente uso en la región de otras monedas distintas al dólar para sus transacciones comerciales. También el ritmo de crecimiento de dichos vínculos y los montos alcanzados, son mencionados como otras posibles fuentes de preocupación norteamericana. El comercio entre China y América Latina pasó de 8000 a más de 100000 millones de dólares en los últimos 20 años. De igual modo, la presencia china en fondos de inversión (incluido el BID) ha crecido vertiginosamente en los últimos años. Como una consecuencia derivada de estos y otros aspectos, se estaría dando la llamada "Geopolítica del Cerco" en la jerga brasilera, según la cual militares estadounidenses estarían construyendo un cinturón militar que rodea a Brasil en base a pistas y destacamentos, lo cual disminuiría la capacidad brasileña de “proyectar poder en el ámbito regional”. Hasta aquí los planteamientos de Zibechi.
Si tomamos como base este enfoque, podríamos concluir que Brasil habría comprendido que su bien entendido interés nacional pasa necesariamente por un proyecto sólido de integración regional, y que en Bolivia estaría dando sus primeros pasos, que luego podría extender a otros países. A ello se agregaría su interés por relegar a Caracas de su protagonismo regional que aún no arroja los frutos esperados.
En el caso concreto de Bolivia, el apoyo brasilero a la carretera bioceánica por territorio boliviano implica haber superado enfoques descartados por el propio Brasil en los años 90, debido a que los elevados costos de transporte por tramontar Los Andes por los puntos de paso que brinda Bolivia y los bajos volúmenes de carga esperada de ida y vuelta, hacían prácticamente inviable esa opción. El financiamiento por parte de Brasil de la carretera de penetración hacia la amazonía beniana, hasta San Ignacio de Moxos, es otra muestra de la voluntad de vincular fuertemente la amazonía al movimiento general de la economía boliviana y regional. Empieza a romperse ese cerco que ha impedido durante décadas todo tipo de aprovechamiento de los recursos de la Amazonía y ha convertido toda esa inmensa región, particularmente el área que corresponde a la amazonía boliviana, en una especie de tierra de reserva o de protección permanente, ya que se ha limitado consecuentemente el desarrollo de todos aquellos recursos complementarios necesarios para su aprovechamiento integral y sostenible. Una muestra de la forma cerrada en que se mantiene ese cerco radica en la imposibilidad actual de conectar el centro y el norte del departamento de La Paz, lo que significaría vincular las zonas andinas con las amazónicas. También las continuas dificultades para avanzar de modo efectivo en la exploración de petróleo en el norte paceño, nos muestra otras estacas del mismo cerco. El argumento ambiental es imprescindible tenerlo en cuenta y salvarlo adecuadamente, pero ello no debe llegar al extremo de dejarnos como meros espectadores de la riqueza y potencialidades amazónicas.
Más allá de ello, la relación Bolivia – Brasil es, sin duda, punto neurálgico de la agenda estratégica boliviana para el Siglo XXI. Basta pensar en el tamaño de nuestro vecino, en el hecho que nuestra mayor frontera de lejos es con el Brasil, en la diversidad de temas que nos vinculan, como ser la cuestión de los migrantes ilegales en ambos países, en las hidroeléctricas, el tema del narcotráfico, el Mutún, el Pantanal, el intercambio comercial y la navegación fluvial, como algunos de los puntos cruciales de dicha agenda. También la construcción de “confianza mutua” con Chile posiblemente podría ser más equilibrada, sin las altanerías silalescas que aún perduran y trasminan toda la relación, si logramos establecer un vínculo más claro y más estrecho con el Brasil.
Es de destacar que Zibechi centra su enfoque en los bienes comunes, que podríamos definir como el conjunto de recursos, servicios y espacios comunes que debe ser gestionado sosteniblemente en beneficio de la colectividad, como ser agua, servicios ambientales, paisajes, suelos, biodiversidad, etc. Sin duda, la disputa internacional crece en torno a las condiciones que presidirán su aprovechamiento en la medida que el deterioro ambiental y la injusticia social avanzan sin cesar.
A modo de conclusión, podemos apreciar que la intervención norteamericana en Colombia está empezando a desatar procesos de integración indispensables para todos los países de la región, a modificar comportamientos anquilosados y a rever nuestra región desde la perspectiva de un futuro común y compartido, como forma de defensa de nuestros recursos y de nuestra formas de encarar el futuro, lo cual en buen romance significa no otra cosa que defender nuestros sueños y proyectos, pues esa es la fuerza motriz de todo desarrollo humano.
"… quiero garantizarte compañero Evo, que pienso que tú empezaste una nueva era, Bolivia nunca más será la misma, porque este pueblo descubrió que ahora es posible avanzar y que ahora que conquistaron libertad, están aprendiendo el valor de la libertad, Bolivia nunca más retrocederá, yo tengo certeza que tú comenzaste la construcción de una gran nación en el continente Sudamericano" (Presidente Lula, durante actos de suscripción de acuerdos entre Brasil y Bolivia en Villa Tunari, el 22/08/2009).





EL SABER AIMARA, QUECHUA Y GUARANÍ ALCANZA RANGO UNIVERSITARIO EN BOLIVIA

El Confidencial de España (www.elconfidencial.com)

Los ancestrales saberes de aimaras, quechuas y guaraníes ya tienen en Bolivia rango de estudio superior en las tres primeras universidades indígenas del país, cuya andadura ha comenzado este mes con 480 alumnos procedentes de comunidades rurales.
Petróleo y gas natural, agronomía altiplánica o tropical, veterinaria y zootecnia, industria textil o piscicultura son algunas de las doce carreras que se imparten en estas nuevas universidades impulsadas por el Gobierno de Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia.
El propósito de estos centros va más allá de recuperar los saberes y conocimientos de las principales comunidades originarias del país: pretende incorporarlos en proyectos prácticos en zonas rurales ofreciendo una oportunidad de formación superior a sus jóvenes.
En un edificio que en 1931 fue la primera escuela indígena del altiplano boliviano, en el municipio de Warisata (a unos cien kilómetros de La Paz), se ha instalado la universidad aimara, bautizada como "Túpac Katari" en honor a uno de los líderes indígenas que se levantó contra la colonia española en el siglo XVIII.
En ella, más de 160 alumnos comparten vida estudiantil en régimen de internado de lunes a viernes.
A estos estudiantes se suman los 320 alumnos matriculados en las otras dos universidades indígenas: la quechua "Casimiro Huanca" ubicada en Chimoré, en el departamento central de Cochabamba, y la guaraní "Apiaguaiki Tupa", en el municipio chuquisaqueño de Kuruyuki.
Edgar Mamani, de 26 años, llegó a Warisata desde una comunidad del norte de La Paz, a 600 kilómetros de la universidad, dejando atrás una región que le seleccionó entre los jóvenes del lugar y a la que espera volver para aplicar todos los conocimientos que adquiera.
Pero no estudia Derecho, ni Arquitectura, ni Medicina. Mamani estudia Ingeniería de los Alimentos, una carrera que le permitirá ayudar a su región.
"Siempre he tenido ganas de ir a la universidad, y siempre había pensado en algo que tenga que ver en el campo. No puedo dejar mi región, y esta universidad tiene una visión de productividad que es la necesaria para el cambio que está experimentando Bolivia", aseguró a Efe el joven, ataviado con el típico gorrito de lana andino.
Celso Anaya, de 25 años, entra cada día a clase de Agronomía Aimara con su bufanda con los colores de la "whipala", la bandera indígena que, tras la aprobación de la nueva Constitución de Bolivia, se convirtió en unos de los símbolos del país.
Anaya explicó a Efe que eligió esta universidad por sus "principios fundamentales y filosóficos", y por la posibilidad que le brinda de mantener su cultura originaria en la etapa de educación superior.
El rector de la "Túpac Katari", Benecio Quispe, un aimara procedente de Oruro (suroeste), recuerda en cada conversación la influencia del presidente Morales en la creación de esta universidad, y la voluntad de que se convierta en un paso más en la "descolonización" del país.
"Se podría pensar que esta universidad se ha creado para que los indios sigan siendo indios, y no. No se trata de crear universidades etnocéntricas, universidades que conviertan a los indígenas en una especie de museo andante", sostiene Quispe.
Y es que las autoridades educativas quieren crear a buenos profesionales en cada ámbito, y para ello combinan la recuperación de su lengua y cultura originarias con el aprendizaje del español y el inglés.
Sin embargo, en los cursos preuniversitarios, asignaturas como "Cosmovisión aimara" fueron las primeras a las que se enfrentaron los estudiantes, que también tienen que lidiar, como cualquier alumnos, con las clásicas clases y exámenes.
El objetivo de las universidades indígenas es que los estudiantes vuelvan a sus comunidades, una vez concluida su formación, y apliquen los conocimientos tradicionales adquiridos en la facultad para mejorar el rendimiento de su región.
De este modo, la mitad del tiempo lectivo se dedica a la práctica con el objetivo de la creación de un proyecto aplicable a su comunidad de origen.
Como cualquier unidad educativa, los alumnos también gozan de su tiempo de recreo. Y es entonces cuando en la Universidad "Túpac Katari" suenan los instrumentos originarios de los aimaras, y danzan "huayno", un baile andino, esperando la hora del almuerzo.





Bolivia propondrá un referéndum para decidir sobre las bases de EE.UU. en Sudamérica

PARA EVO, LA MEJOR ARMA ES UNA URNA

El presidente boliviano pedirá a sus pares de la Unasur, que mañana se reunirán en Bariloche, que la presencia de tropas norteamericanas en suelo colombiano se decida mediante la “democracia participativa”.

Critica Digital de Argentina (www.criticadigital.com)

“Que sean los pueblos los que decidan sobre la conveniencia o inconveniencia de la instalación de bases militares en la región y no los imperios”, pidió ayer el boliviano Evo Morales. Fiel a los principios de “democracia participativa” que promueve para Bolivia, el líder cocalero propondrá el viernes ante la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) someter el acuerdo entre Estados Unidos y Colombia a un referéndum en cada uno de los doce países que integran el organismo. El planteo boliviano formará parte de la estrategia que llevarán a Bariloche los países del ALBA, que con la dirección de Caracas integran el frente duro contra Bogotá. Por su parte, Hugo Chávez ya anticipó la semana pasada que exhibirá ante sus pares un “documento secreto” del Pentágono, que recibió de manos de Fidel Castro, donde se detalla un presunto “plan del imperio” para convertir sus bases en Colombia en una plataforma para atacar a Venezuela y Ecuador y apropiarse de los yacimientos petrolíferos de la Faja del Orinoco.
El protagonismo que puedan tomar los países del ALBA en las discusiones durante la cumbre preocupó a Brasil, que ayer pidió apostar “por el diálogo y la moderación” para “atenuar las tensiones” regionales.
“Si el presidente colombiano (Álvaro Uribe) no quiere retirar las bases militares de Colombia, por qué no ir a un referéndum de Sudamérica”, cuestionó ayer Morales. Según la lectura de La Paz, el gobierno de Barack Obama busca “desintegrar” la región a fin de someterla a su control y generar fricciones entre los distintos gobiernos sudamericanos. Morales no dio detalles de cómo podría realizarse una consulta popular de dimensión continental, pero confirmó que oficializará la propuesta ante sus pares en el encuentro del viernes. Como no habrá representantes de Estados Unidos en Bariloche, será responsabilidad de Uribe revertir las críticas que recibirá desde el ALBA y reducir la “preocupación” que manifestaron Brasil, Argentina y Chile. Su estrategia será la de extender el debate sobre las bases en su país a otras cuestiones de seguridad. El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, reiteró ayer que exigirán que se discuta “la compra de armas a terceros países, el armamentismo que pueda existir en la región y la presencia de grupos terroristas”, en referencia a la guerrilla de las FARC.
Colombia intentará que Chávez detalle sus compras de armas a China y Rusia. Brasil, en tanto, pidió “moderación” en las discusiones y dijo que discutirá “con total transparencia” el acuerdo firmado con Francia, que contempla la compra de cincuenta helicópteros y cuatro submarinos, uno de ellos con propulsión nuclear.
Lula da Silva se juega el viernes su papel de mediador regional y no esperó de brazos cruzados la realización de la cumbre. El ministro de Defensa, Nelson Jobim, viajó a Bogotá en una visita relámpago y logró que Colombia se comprometiera a presentar garantías escritas de que las tropas norteamericanas no extenderán sus operaciones fuera de las fronteras. Ése era el principal reclamo de Brasilia.
La Casa Blanca llamó a la calma
Estados Unidos “reducirá al mínimo su presencia militar en Colombia y aumentará la presión contra el gobierno de facto de Honduras”. Éste fue el mensaje que el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Christopher McMullen, transmitió ayer en Montevideo, a donde llegó en visita “relámpago” desde Brasilia. Si bien Washington no tendrá representantes en la cumbre de la Unasur en Bariloche, envió a McMullen a una minigira que también incluirá Buenos Aires. En un nuevo esfuerzo por calmar la desconfianza regional, el funcionario reiteró que EE.UU. sólo usará las bases en Colombia “para colaborar en la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico”.





TENSIÓN ARMAMENTISTA EN CUMBRE DE UNASUR

Los preocupantes avances armamentistas en varios países de la región será el tema dominante en la cumbre de Unasur que se inaugura hoy en Bariloche. Unasur nuclea a todos los países sudamericanos, incluyendo Surinam y Guyana. El grupo liderado por Hugo Chávez, quien ya había hablado de “vientos de guerra”, quiere que se apruebe una declaración que condena el convenio militar entre Colombia y Estados Unidos. Evo Morales incluso pretende un “referéndum continental” sobre el tema. El presidente colombiano, Alvaro Uribe, responde que está dispuesto a dar explicaciones, siempre que Chávez haga lo propio sobre sus multimillonarias compras de armas a Rusia. También resurgen enfrentamientos en torno al espinoso asunto de la aspiración boliviana de una salida al mar.

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

El Gobierno colombiano anunció que no tiene problemas en explicar los alcances de la instalación de bases militares, con ayuda de los Estados Unidos, en su territorio, pero condiciona que Venezuela brinde detalles sobre los alcances de su política armamentista y los acuerdos de compra de armas de Rusia, así como los posibles nexos con el narcotráfico. Esto lo expresó el canciller colombiano Jaime Bermudez.
La postura del Gobierno paraguayo será de rechazo a la intención de los norteamericanos de instalar a sus tropas en la región, pero no tan radical como la asumida por Ecuador, Bolivia y Venezuela.
El presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, solicitó a su colega argentina Cristina Fernández que los cancilleres se reúnan previamente al encuentro de los mandatarios para buscar consensuar un documento base que pueda ser debatido por los presidentes en la reunión que se realizará el día viernes.
El Brasil no quiere que ocurra lo mismo que pasó en Quito un par de semanas atrás, cuando los mandatarios comenzaron a discutir sobre el problema sin que antes se haya tratado a nivel de cancilleres. En la oportunidad los presidentes Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales cuestionaron severamente al gobierno de Alvaro Uribe y presionaron porque Unasur emitiera un pronunciamiento de rechazo al acuerdo entre Colombia y Estados Unidos.
Por otro lado, se convoca a una marcha por la paz en Latinoamérica.
Yacyretá y PDVSA
El presidente Fernando Lugo tiene previsto llegar en el transcurso del día a Bariloche y desde el aeropuerto se trasladará directamente al Hotel Llao Llao, donde se hospedará aguardando el inicio de la cumbre. Las delegaciones comenzaron a arribar ayer.
Además del tema del conflicto entre Colombia, Venezuela y Ecuador, el Presidente paraguayo tiene intención de reunirse con su colega argentina Cristina Fernández de Kirchner con el objetivo de plantearle la conformación de una mesa negociadora para estudiar una renegociación de la deuda de Yacyretá, así como algunos aspectos relacionados a la culminación de las obras.
No se descarta además que Lugo converse con el presidente venezolano Hugo Chávez sobre las relaciones comerciales entre Petropar y PDVSA.

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