lunes, 4 de mayo de 2009

BOLIVIA MAS QUE UN PAIS UN PLANETA


Puedo?, ¿cómo se hace?", le pregunta el estadounidense Kevin al guía que va al mando de la 4x4, antes de tomar unas hojas de coca de la bolsita de nailon, para dar sus primeros pasos en el coqueo, esta tradición tan ancestral como necesaria. Ancestral porque aquí, en Bolivia, todo el mundo lo hace desde siempre, con toda naturalidad. Y necesaria, ahora, porque ayuda a soportar la altura, que para cualquier visitante desprevenido puede ser un problema. A más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, comprendemos por qué a la Bolivia andina algunos le dicen "el techo de América", y otros "el Tíbet sudamericano". En todo este recorrido nunca estaremos por debajo de los 2.700 metros -llegaremos a rozar los 5.000-, y nos sumergiremos en una cultura milenaria, con raíces que se nutren de quechuas y aimaras, las lenguas que todos hablan por aquí.
Pero volvamos a la 4x4, que comienza a internarse en el blanco eterno del salar de Uyuni, el más grande del mundo, con 10 mil millones de toneladas de sal repartidos en nada menos que 12 mil km2. A 3.650 metros más arriba que el mar, es uno de los paisajes más sorprendentes que la mente pueda imaginar: un inmenso, interminable desierto blanco y duro, que las lluvias inundan por sectores provocando espejismos mágicos, con reflejos que confunden suelo, cielo y nubes, aquí tan cercanas. Es también uno de los destinos más visitados de Bolivia, porque aquí todo sorprende; desde el pequeño poblado de Colchani, donde las familias de los trabajadores de la sal venden artesanías -llamitas, ceniceros, cajitas, todo hecho en sal- hasta los hoteles construidos íntegramente con ladrillos de sal y la Isla del Pescado, pedregosa y poblada de cactos, en medio del espejo blanco.
"Es genial, un experto en todo", dice Kevin sobre Vico -el guía, que maneja, cocina, cuenta historias, cambia cubiertas y, como mecánico, auxilia a otras camionetas que hacen el mismo recorrido-, cuando nos trae el almuerzo que acaba de preparar: bifes de llama acompañados de quínoa, verduras y frutas. El reflejo lastima los ojos, pero las fotos no pueden esperar. Luego será tiempo de volver a la camioneta para salir del salar por el otro lado -más de media hora de viaje recto, a buena velocidad- y pasar la noche en un refugio construido con ladrillos de sal -hay paredes, mesas y bancos de sal- en Chuvica, un puñado de casas de adobe a orillas del mar blanco. Luego de la cena, bajo un cielo tapizado de estrellas, con Damiana, Kevin y su novia Aren, el austríaco Lorenz y la chilena Fernanda, buscamos estrellas fugaces: 4 en pocos minutos. Y el frío nos lleva a la cama.
Son las 4 de la mañana cuando Vico golpea la puerta de la habitación del refugio a orillas de Laguna Colorada, en medio del más árido altiplano, de belleza cruda y flamencos andinos. Los seis integrantes de la excursión nos levantamos refunfuñando y salimos al frío de la mañana - aún noche. Se sienten en los huesos los varios grados bajo cero que escarchan pastos y parabrisas. Dos horas más tarde, cuando el sol empieza a asomar entre las montañas, lelga la recompensa: calzarse el traje de baño y correr -hace mucho frío- a la pileta natural con aguas termales que brotan a casi 40° C del volcán Sol de Mañana, a casi 5.000 metros sobre el nivel del mar.
El valle tapizado de casas
A unas 8 horas en tren desde Uyuni está Oruro, ciudad que supo vivir tiempos de gloria por la minería y que hoy es famosa por su multitudinario y alegre Carnaval. Quien no llega en épocas carnavalescas, sin embargo, puede revivir parte de ese espíritu en la calle de La Paz, donde se suceden los talleres en los que mascadores y bordadores confeccionan los coloridos y costosos trajes para Diabladas, Morenadas y demás.Y de esta calle a La Paz, pero la ciudad, hay unas tres horas de bus y una bienvenida impactante: se atraviesa el populoso barrio de El Alto, que creció hasta transformarse en una ciudad en sí misma, que custodia La Paz desde los cerros que la rodean. Desde allí, la vista es impresionante: una gran olla que se hunde 400 metros hasta el fondo del valle, completamente tapizado de casas color ladrillo, que parecen trepar los cerros. Al fondo, el Illimani, de más de 6.400 metros; abajo, los altos rascacielos que rodean El Prado, la avenida principal de la ciudad, que la atraviesa de lado a lado: en el Norte, La Paz populosa, ruidosa, siempre movediza, con un tránsito caótico e ininterrumpido de minibuses y con interminables y coloridos mercados callejeros. En el Sur, la ciudad elegante, de altos edificios vidriados, camionetas 0 km y prolijos supermercados.
Conviene tomarse con tiempo La Paz; no sólo porque caminarla exige ir parando de tanto en tanto para recuperar el aliento -los 3.600 metros de altura se sienten-, sino porque al segundo o tercer día el viajero se va acostumbrando a los ruidos -bocinas constantes-, a los aromas -se cocina, y mucho, en las veredas-, a la aventura de cruzar calles con autos y buses que no paran ante nada ni nadie, y se permite disfrutar sin reservas de sus joyas: la calle Linares, con sus mercados de artesanías y brujerías, la colonial calle Jaén y sus museos, la iglesia de San Francisco y los puestos de flores, o la plaza Murillo, con el Palacio Quemado -casa de gobierno- y la Legislatura.
La isla de las escaleras
Pero a sólo tres horas de bus está Copacabana, a orillas del lago Titicaca. En el lago navegable más alto del mundo -a 3.800 metros sobre el nivel del mar-, tomamos la lancha a Isla del Sol, que supo ser centro ceremonial de los incas y hoy está habitada por comunidades indígenas que ofrecen alojamiento -hay varios hostales muy bien puestos-, restaurantes y bares. Las cholas tejen y venden sus artes a los lados de la Escalinata de Yumani -nombre de una de las comunidades de la isla-. Casi 200 escalones de piedra preincaicos, que trepan hasta la cima de la isla, desde donde el paisaje -y el esfuerzo- dejan sin aliento. En toda la isla se preservan las milenarias terrazas de cultivo que, aún hoy, se siguen utilizando.
En el hostal Palla Khasa nos reciben como eso, es decir, como en casa: té de coca para recuperar energías, una mesa al aire libre con vista hipnótica al lago azul, la Cordillera Real coronada por el Illampu -casi 6.400 metros- y las costas de Perú al otro lado.
Más tarde, una ducha caliente ayudará a combatir el intenso frío de la noche. Los senderos, que discurren entre cultivos y llamas que miran fijo, llevan a pequeñas y tranquilas playas y a sitios arqueológicos como la roca sagrada o de los orígenes, de la cual, dice la leyenda, salieron Manco Cápac y Mama Ocllo a fundar la ciudad de Cusco, centro del Imperio Inca. También están la Chinkana o laberinto y el palacio inca de Pilkokaina, único por sus características constructivas. De frente, como agazapada, nos vigila la Isla de la Luna.El esplendor colonial
Ahora el bus se toma su tiempo: 13 horas de curvas y contracurvas, de subidas y bajadas, para llevarnos de La Paz hasta la ciudad más blanca, limpia y elegante de esta parte de Bolivia: Sucre, la capital constitucional del país, la que aloja al Poder Judicial, la que fue fundada en 1538 como Ciudad de la Plata de la Nueva Toledo y se llamó luego Charcas y Chuquisaca. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1991, es una de las ciudades de arquitectura hispánica mejor conservada en toda América: calles limpias y empedradas, fuentes de granito, antiguas iglesias, una catedral señorial y casas con tejas y paredes muy blancas, que se pintan todos los años. Y especialmente ahora, cuando se prepara para celebrar, en 2010, el bicentenario del primer levantamiento independentista de América. Cerca de la plaza hay varios bares y restaurantes en los que se puede probar un buen pique macho, un plato típico que reúne carne de vaca, pollo y cerdo, salchichas, papas fritas y cebollas rehogadas. Si lo pide picante, aténgase a las consecuencias.Cuatro horas de un bus que no para de subir y subir van de Sucre a Potosí, a casi 4.100 metros sobre el nivel del mar, una de las ciudades más altas del mundo. Hay que caminarla mucho para disfrutar ese esplendor colonial un tanto marchito pero digno, y recuperar el aliento en algún banco de la Plaza 10 de Noviembre -antigua Plaza del Regocijo-. Todo debe haber lucido muy parecido aquí hace cuatro siglos, cuando Potosí era una de las ciudades más grandes y ricas del mundo -llegó a tener 160.000 habitantes en el siglo XVII, más que París y Londres-, gracias a la plata que se extraía del Cerro Rico, con las minas más famosas de América.Se dice que con tanto mineral extraído del cerro se pudo haber construido un puente de plata entre Potosí y España. Sí es seguro que esa riqueza permitió dotar a la ciudad de magníficas construcciones coloniales, como las 80 iglesias y monasterios que aún se yerguen en cada cuadra, y la monumental Casa de la Moneda, uno de los edificios coloniales más importantes de América. Tras más de 450 años de explotación, el Cerro Rico sigue dando riquezas, ahora a cooperativas en las que trabajan unas 7.000 personas, en más de 400 bocaminas.
Por esa historia viva que aún no se detiene, la excursión a las minas es en Potosí casi una obligación. Adentrarse en las venas todavía abiertas de América Latina y brindar con los mineros, el Tío -el Diablo, a quien se venera en las minas- y la Pachamama, es una de las experiencias más impactantes que se pueden vivir en esta bellísima Bolivia indígena, en las alturas de los Andes.





¿POR QUÉ LA IZQUIERDA DE AMÉRICA LATINA SIGUE GANANDO?

The Guardian de Londres (www.guardian.co.uk/commentisfree)

Hace unos meses me encontré con un economista que fue jefe del Banco Central de Bolivia en el aeropuerto de La Paz. Había estado leyendo Nouriel Roubini, el economista de la Universidad de Nueva York los cuales los medios de comunicación ha apodado "Dr. Doom", y fue la predicción de un futuro económico sombrío para el hemisferio, la región y especialmente en su propio país.
No estoy de acuerdo acerca de Bolivia, que tiene más reservas internacionales en relación con su economía de China. Pero fue sorprendente ver lo mismo en todos los países que he visitado: dirigentes políticos de la oposición y economistas de todo el mundo me recuerda a los comunistas en la década de 1930, orando por el colapso del sistema capitalista - en este caso, un tanto irónicamente, a fin de que podría librarse de la izquierda los gobiernos que los votantes han elegido en Bolivia, Venezuela, Brasil, Argentina, Paraguay, Ecuador y otros lugares.
En todos estos países, la gran mayoría de los medios de comunicación, en distintos grados, comparte la agenda de la oposición y, en muchos casos, parece estar dispuesto a presentar un excesivamente pesimista o incluso catastrófica situación a fin de ayudar a promover la causa.
Pero a pesar del empeoramiento de la economía regional y mundial, sigue ganando la izquierda en América Latina. La última victoria de la izquierda era que el Presidente de Ecuador Rafael Correa, un economista que fue elegido por primera vez a finales de 2006 y fue reelegido el pasado domingo en virtud de una nueva constitución. Esto le da al carismático 46 años de edad, cuatro años más, y puede ser reelegido una vez más por otro término.
Hay una serie de razones que la mayoría de los ecuatorianos podrían seguir con su presidente, a pesar de lo que oyen en la TV de noticias. Alrededor de 1,3 millones de hogares pobres del Ecuador (en un país de 14 millones de euros) ya obtener un estipendio de $ 30 al mes, que es una mejora significativa. El gasto social como proporción de la economía ha aumentado en más del 50% de Correa, los dos años en el cargo. El año pasado, el gobierno también invirtió fuertemente en las obras públicas, gasto de capital con más del doble. Correa ha cumplido otras promesas que eran importantes para sus electores, no por ello menos importante de las cuales es la que permite un referéndum para una Asamblea Constituyente para redactar una nueva constitución, que los votantes aprobaron por una casi mayoría de dos tercios. Es visto como una de las constituciones más progresistas del mundo, con avances en los derechos de los pueblos indígenas, las uniones civiles para parejas homosexuales y un nuevo suministro de los derechos de la naturaleza. Este último, aparentemente para permitir que las demandas sobre la base de los daños a un ecosistema.
Muchos pensaron Correa estaba bromeando cuando dijo durante su campaña presidencial que él estaría dispuesto a mantener los EE.UU. en la base militar de Manta si Washington permitiría a las tropas ecuatorianas a ser destacados en la Florida. Pero él no era, y la base está prevista para finales de este año.
También resistieron la presión ejercida por el Congreso y otros en uno de varios miles de millones de dólares que demanda ecuatoriana tribunales decidir, en el que se acusa a Chevron de dumping miles de millones de galones de desechos tóxicos de petróleo que contaminó los ríos y arroyos.
Y en una acción sin precedentes el pasado mes de noviembre, Correa dejó en $ 4BN pago de la deuda externa cuando una auditoría independiente de la Comisión de Deuda Pública, que exige mucho de la sociedad civil en el Ecuador, determinó que esa deuda se contrajo ilegalmente y de forma ilegítima.
En los Estados Unidos, la mayoría de estas políticas han sido despedidos como "populismo" o peor. Un editorial del New York Times en noviembre de 2007 titulado "autoritarios en los Andes" resumió el establecimiento de política exterior considera que Correa, Presidente de Bolivia Evo Morales y el Presidente Hugo Chávez de Venezuela eran "cada vez más interesados en el acaparamiento de poder por sí mismos." Para Correa y Morales, escribió el Times editorial ", su enfrentamiento es también amenazan con desgarrar Bolivia y Ecuador la frágil estabilidad social y política."
The Times (Washington y la política exterior de la creación) han demostrado ser errónea, como Ecuador y Bolivia son ahora más estables políticamente de lo que lo han sido durante décadas. (Ecuador ha tenido nueve presidentes en los últimos 15 años). También son más democrático de lo que lo han sido nunca.
De hecho, la mayoría de América Latina está pasando por una transición democrática que puede resultar tan importante como la que puso fin a las dictaduras que plagaron muchos países a través de las cuatro primeras décadas de la post-segunda guerra mundial era. Irónicamente, los resultados económicos de la región fue mucho mejor en la era de las dictaduras, porque los gobiernos de la época en general, había más eficaz las políticas económicas que el formalmente democrático, pero los gobiernos neoliberales que los sustituyeron.
Hace unos años se temía, con el respaldo de los datos electorales, que la gente se convertiría en nostalgia por los días de reales (no imaginado) porque los gobiernos autoritarios de la mayor mejora en los niveles de vida durante esa época. En lugar de ello, optó por votar por la izquierda los gobiernos que ampliaron la democracia de la política a la política económica y social.
La izquierda la mayoría de los gobiernos han logrado que sus predecesores no neoliberales. La mayoría se han beneficiado de una aceleración en el crecimiento económico mundial durante la mayor parte de los últimos cinco años. Pero también han cambiado sus políticas económicas de manera que un mayor crecimiento económico.
La economía argentina creció más del 60% en seis años, y de Venezuela en un 95%. Estas tasas de crecimiento son enormes, incluso teniendo en cuenta de estos países antes de las recesiones, y permitió a las grandes reducciones en la pobreza. Izquierda los gobiernos también han tomado un mayor control sobre sus recursos naturales (Ecuador, Bolivia, Venezuela) y entregado en sus promesas de compartir los ingresos de estos recursos con los pobres.
Esta es la forma de la democracia se supone que funciona: la gente votó por el cambio y tiene un poco de lo que votaron a favor, con expectativas razonables de los más. No debería sorprendernos si la mayoría de los votantes de América Latina con el palo izquierdo a través de tiempos difíciles. ¿Quién más va a defender sus intereses?





EL EXTRAÑO ENCANTO DEL MUNDO BOLIVARIANO

El autor pone de manifiesto el gigantesco engaño que esconde detrás de su aparente ropaje social el bolivarianismo.

El Diario Exterior de España (www.eldiarioexterior.com)

El mundo bolivariano no deja de darnos permanentemente material para exponer la realidad. Por esto proponemos seguir delatando la triste realidad que, en rigor, anida en ese patológico universo.
Las nubes más espesas y oscuras (de esas que suelen sugerir la existencia de corrupción generalizada) parecen están "estacionadas" sobre los más altos dirigentes del MAS boliviano, el partido político que (abrazado al socialismo más atávico) responde al liderazgo de Evo Morales.
Algunos de ellos están ya presos. Como aquellos que "condujeron" (para beneficio propio, obviamente) a YPFB, la empresa estatal de hidrocarburos del país del altiplano. La más grande de Bolivia. Muchos otros, sin embargo, aún no lo están. Pero parecen camino a enfrentar sus propios calvarios en los lentos juzgados penales de su país. El caso más reciente que se suma al alud de juicios que el MAS está generando es el de un tal Feliciano Vegamonte, el jefe departamental del MAS en Cochabamba.
Una agenda y varios recibos imprudentemente escritos a mano lo sindican como responsable de una sospechosa compra de fusiles Máuser destinada aparentemente a armar un grupo de "comunarios" (presuntamente "espontáneos") que el año pasado tomaron por la fuerza la mina Santa María, emplazada en el límite entre Cochabamba y Oruro. En el violento episodio perdieron la vida dos personas y otras ocho resultaron con heridas de significación.
Los documentos referidos aparecieron en el curso de una de las tantas investigaciones judiciales abiertas a lo largo y ancho de Bolivia contra los funcionarios del régimen "bolivariano" de Evo Morales. En este caso, una referida al Prefecto de Oruro, Alberto Aguilar, también del MAS, con motivo de la toma de la mina antes aludida, el 25 de marzo del año pasado.
La disputa es de contenido económico. Por dinero, entonces. Se refiere al control de la mina de estaño que los "comunarios" de Puna Huaylluna, en Cochabamba, arrebataran a los trabajadores que antes explotaban ese yacimiento bajo el paraguas de la empresa COMICEN. Aguilar habría, a estar a las pruebas presentadas en la causa penal, participado personalmente en la preparación de la invasión de la mina. Con él habría actuado asimismo el mentado Vegamonte.
Los recibos presentados en la causa se refieren, según los medios locales, a "aportes para colaborar en los conflictos sociales con la empresa COMICEN". Increíble. Una vez más surge claro que el MAS provoca la violencia y estimula los enfrentamientos sociales, detrás de lo cual se esconde una lucha -sorda y poco transparente- por el control de los recursos económicos del país, disfrazada de "política social".
En una libreta que ha sido agregada asimismo al expediente por la fiscal actuante aparece, créase o no, el registro específico de la compra de fusiles. Y, peor, se registra el hecho que el mismo diputado (Vegamonte) habría entregado las armas para "luchar contra la empresa", "con sangre" (sic).
Vegamonte dice que "él solo medió en el conflicto". Pero admitió la existencia y veracidad de la agenda, que dijo fue suscripta "por un dirigente". De horror, por lo que sugiere.
El pasaporte con el que, desde comienzos de año, se mueve sin dificultades por el mundo el multimillonario ex Primer Ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra, es nicaragüense. Munido precisamente con ese documento, "gentileza" (con algún "quid pro quo", obviamente) de Daniel Ortega, el mencionado Shinawatra estuvo presumiblemente "piloteando" los recientes episodios y revueltas callejeras en las ciudades de su país que procuraron desestabilizar al gobierno del Primer Ministro Abhisit Vejjajiva y recuperar el poder movilizando a grupos de manifestantes, que portan -disciplinadamente- camisas rojas, el color político de Shinawatra, y de Hugo Chávez. Shinawatra, créase o no, ha sido designado como "Embajador nicaragüense, en misión especial", presuntamente vinculada con la posibilidad de "atraer inversiones" hacia el país centroamericano. Vaya seriedad.
El líder de quienes el año pasado, portando camisas amarillas, generaran la caída de los seguidores de Shinawatra (quien había sido -él mismo- depuesto en el 2006 y condenado por corrupción), Sondhi Limthongkul, ha sido atacado por sicarios que atentaron contra su vida. No es impensable que lo sucedido tenga alguna relación con los esfuerzos de Shinawatra por regresar a su país y volver a controlarlo, que chocan con la visión de las mayoría urbanas, así como con las del Monarca y las de las Fuerzas Armadas.
La economía tailandesa, que ha sido duramente afectada por la recesión económica mundial, se contraerá este año un 5%, lo que ha generado los consiguientes problemas sociales, que Shinawatra ha tratado ciertamente de explotar en su favor, acusando de ineptitud al actual gobierno.
Amigos como Daniel Ortega no son fáciles de encontrar. Particularmente cuando, además de facilitar la emisión insólita de pasaportes "de favor", abren las puertas a los negocios de las telecomunicaciones en su propio país a quienes ya no pueden operar legalmente en distintos rincones de Asia.
El presidente del Paraguay es un seguidor entusiasta de Hugo Chávez. Un bolivariano más, entonces. Nos referimos al ex obispo católico Fernando Lugo, que -de pronto- se ha quitado la máscara. O, más bien, otras personas se la han quitado. Bochornosamente. En efecto, ya van tres mujeres que, en increíble seguidilla han denunciado que Lugo es el padre de sus hijos; lo que Lugo negara al inicio pero, acosado por la verdad, aceptara luego. Hay rumores que sugieren que estos tres no serían los únicos casos.
Lo sucedido es escandaloso por, al menos, dos razones. Primero, porque algunos de esos hijos se habrían aparentemente concebido mientras Lugo era todavía obispo católico, en ejercicio de sus funciones pastorales. Segundo, porque el silencio reticente de Lugo engañó vilmente a quienes votaron por él, al ocultar una fea dimensión de su verdadera personalidad. Y hay silencios que equivalen a mentir.
Como Cristina Fernández de Kirchner, cuyo gobierno (así como el previo, encabezado por su marido) desfigura las cifras oficiales de la economía a su gusto y paladar, en lo que podría terminar siendo una estafa a los argentinos y a los acreedores del país cuyos títulos de crédito se ajustan por crecimiento económico, también Lugo ha faltado a la verdad. La mentira es, en el mundo "bolivariano" una conducta habitual, queda visto. Algo "normal".
A los amigos de Lugo, los Kirchner, frente a la falsedad no se les mueve un pelo. Quizás porque tienen a su disposición mecanismos "de contención" que, al menos por un rato, les aseguran impunidad.
Si usted duda, piense solamente en la valija de Antonini Wilson, aquella que una noche trajo a Buenos Aires un montón de dólares procedentes de Venezuela para, con ellos y algunos otros, financiar la campaña electoral de doña Kirchner, cuya legitimidad ha quedado herida.
La investigación judicial norteamericana sobre este caso ha concluido ya, con condenas a prisión que recayeron sobre los hombros de los responsables del traslado de los dólares, en un caso clarísimo de ingerencia en los asuntos internos de la Argentina, del que la presidente podría hasta ser cómplice.
La investigación judicial argentina, en cambio, como todas las que tienen que ver con casos de corrupción de funcionarios públicos de la actual administración, duerme seriamente "el sueño de los justos". Profundamente. Este es tan solo un ejemplo paradigmático de la forma en que -en la Argentina- pueden "manipularse" las investigaciones judiciales. Lo que no es demasiado difícil cuando desde el poder se controla, como en la Argentina, al Poder Judicial.
Pero volvamos a Lugo, a quien tomamos hoy como tema. La tercera persona que, en medio de un escándalo mayúsculo, lo señala como padre de algún hijo, reflexionando sobre el pasado señaló que el ex obispo es "un fenómeno en todos los aspectos". Era, agrega, "un 10". Imponente, por cierto. Por el contenido (implícito) de la afirmación.
Lugo tiene 57 años y presuntamente fue, por tres décadas, "pastor" en la zona de San Pedro. Se aprovechó, presumiblemente, de algunas de sus "ovejas". Una de sus ahora públicas "conquistas" tenía apenas 16 años cuando concibió el hijo común, lo que presumiblemente podría hasta encuadrar en alguna figura penal. Y generar -para Lugo- "dolores de cabeza".
La pregunta que cabe hacer es si alguna de las mujeres que ahora, de pronto, hablan llegará a vivir en la Casa de Gobierno, en Asunción. Probablemente, no. Son quizás "detalles", para Lugo. Mientras tanto, los legisladores de la oposición preparan, como cabía esperar, el juicio político que podría eventualmente terminar destituyendo a Lugo. Y no sin razones.
Como si esto fuera poco, las cosas en el entorno político inmediato de Lugo (donde opera un grupo conformado por hombres y mujeres de la izquierda radical) no lucen tampoco demasiado bien.
El Presidente Lugo no solo ha "logrado" unificar en su contra, instantáneamente, a la oposición toda, sino que ha intentado asimismo dividir al propio Partido Liberal, que (con 122 años de historia) lo llevara al poder. Con éxito. Pero con costos. Como el distanciamiento de Federico Franco, su actual Vice-presidente, hoy abiertamente descontento con Lugo y crítico de su gestión. Además, ha tenido que cambiar, precipitadamente, a buena parte de su gabinete.
El mencionado Franco no ha sido invitado al acto en el que Lugo, pese a las circunstancias, "celebrará" un año de su victoria electoral. Lo cierto es que, por su conducta, Franco ha conseguido que lo traten "como un felpudo". Sin consideración alguna. Ni siquiera respecto de su investidura. Lo tratan de la misma manera en la que los Kirchner tratan -en su medio- al actual Vice-presidente argentino, Julio Cobos, sometido a toda suerte de vejaciones.
Los "bolivarianos" son todos "cortados con la misma tijera". La misma cosa; las mismas conductas; la misma falta de apego hacia la verdad; el mismo hábito a lo que creen son solo "mentiras piadosas"; el mismo desprecio hacia la ética; la misma inmoralidad. Para peor, comparten también un mismo desprecio hacia la democracia, a la que tratan de manipular burdamente en función de sus propias conveniencias, concentrando poder en su derredor y edificando toda suerte de "diques" destinados a mantenerlos flotando -el mayor tiempo posible- en un mar en el que el objetivo común es lograr la mayor impunidad posible. Por idénticas razones el Colegio de Abogados de Caracas acaba de recordar a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia de su país "que son abogados y juraron defender la Constitución y las leyes". Agregando "que como abogados no podemos seguir permitiendo que sigan justificando las decisiones del Presidente y de la Asamblea Nacional", e instándolos a que no sean "cómplices" de "las injusticias" que se hacen en Venezuela "utilizando las leyes" según las conveniencias de un pequeño grupo. Para esa prestigiosa organización profesional "los Poderes del Estado (venezolano) han cometido genocidio contra la Carta Magna". Durísimo. Pero realista, en todo el universo "bolivariano".
Su líder, Hugo Chávez, tiene imitadores. Cada vez más. Con estilos algo diferentes, pero con la misma desfachatez. Mientras tanto, Lugo acaba de comenzar a intentar cumplir con una de sus principales promesas electorales, la de limpiar a su país de corrupción. Digo esto porque la Fiscalía de Delitos Económicos y Anticorrupción del Paraguay ha hecho algo hasta ahora impensable: abrir dos investigaciones respecto de los Directores de los entes bi-nacionales hidroeléctricos: Yacyretá e Itaipú. Por el momento solo desfilarán por los juzgados guaraníes Mateo Balmelli y Carlos Cardozo, hasta ayer dos "intocables". Ambos de militancia "colorada", presumiblemente.
Las acusaciones formuladas en su contra tienen que ver, cuando no, con posibles "sobre-precios" en las compras de los "entes" y con pagos a personal "fantasma", esto es a personas que no trabajaban para la empresa, pero cobraban. Lo que en la Argentina es una práctica extendida, a punto tal que quienes se prestan a ella reciben la denominación popular de "ñoquis". Y que los hay, los hay.
En un andarivel paralelo, la "Comisión Interamericana de Derechos Humanos" admitió la demanda interpuesta por dos ex Ministros de la Suprema Corte de Paraguay: Bonifacio Ríos Ávalos y Carlos Fernández Gadea, por haber sido -ambos- destituidos (por la vía del "juicio político") violándose sus derechos. La Comisión admite que en el juicio político que se les hiciera se violaron las garantías del "debido proceso legal" que les correspondían. Como a cualquier ciudadano de nuestra región. Cuidado, porque en la Argentina se utilizó idéntico procedimiento. Con similares falencias.
Históricamente, lo de Plutarco cuando apunta a aquello de las "vidas paralelas" se repite siempre. Particularmente cuando de los personajes bolivarianos se trata. Sus males muy pronto los transformarán en una "especie" política latinoamericana con riesgo de extinción. Lo que -de suceder- cabría aplaudir y celebrar, de pie. Porque habrá terminado una maldición protagonizada por quienes procuran desnaturalizar las instituciones de la democracia, restringir las libertades y, de paso, enriquecerse todo lo que puedan.





CHÁVEZ, ¿VA GANANDO EN AMÉRICA LATINA?

La familia chavista, pues, por ahora queda reducida a un núcleo duro de países pobres y conflictivos (Venezuela-Cuba-Bolivia-Ecuador-Nicaragua), y a un entorno blando al que se asoma, tímidamente, el presidente Fernando Lugo de Paraguay, el hondureño Manuel Zelaya, y el guatemalteco Alvaro Colom.

Diario América de Estados Unidos (www.diariodeamerica.com)

¿Está ganando Hugo Chávez la batalla política en América Latina? No lo creo. Veamos los hechos.
Rafael Correa, como se sabe, triunfó en Ecuador con algo más del 51% de los votos. No está nada mal. No obstante, la oposición, sumada, no se aleja demasiado de la mitad del censo electoral. Otro dato: la hermana de Correa perdió en la lucha por la gobernación de Guayas y Jaime Nebot arrasó en Guayaquil con una imagen francamente anticorreísta. Todo un síntoma de la división que afecta al país. No hay duda de que una parte sustancial de los ecuatorianos respalda con entusiasmo al joven mandatario, pero no es una abrumadora mayoría y, en general, sus partidarios constituyen la mitad menos educada y económicamente más débil del país.
Poco antes de ese episodio, Mauricio Funes, un candidato independiente al frente de un partido comunista, había vencido en El Salvador con una proporción parecida de votos: menos del 52% de los sufragios. El candidato de la derecha obtuvo el 48%. Como en el caso de Ecuador, los sectores sociales A, B y C prefirieron al candidato conservador. Los sectores D y E al de la izquierda. Funes, que hasta ahora parece un hombre prudente, se dio cuenta de lo precario de su victoria y lanzó un mensaje conciliador. Tal vez no se deje arrastrar al reñidero del venezolano.
Sigamos. Según las encuestas más solventes, en las elecciones del 3 de mayo ganará en Panamá el candidato Ricardo Martinelli, un empresario muy exitoso que exhibe como su principal credencial la creación de supermercados populares y de numerosos puestos de trabajo. En Panamá, sencillamente, no ha calado la campaña antidemocrática de la izquierda chavista y, si se confirma la derrota de la ingeniera Balbina Herrera, es porque sus compatriotas asocian su nombre a la narcodictadura de Noriega y al guirigay del socialismo del siglo XXI. No quieren saber de eso.
En las próximas elecciones chilenas de diciembre ocurrirá algo parecido. Hay dos candidatos con posibilidades de triunfar: Sebastián Piñera, un riquísimo y dinámico empresario de derecha, y el ex presidente Eduardo Frei, un democristiano de centroderecha, también ideológicamente situado en las antípodas del chavismo. Cualquiera de los dos que salga triunfador estará en la acera opuesta al socialismo del siglo XXI.
Un mes antes de los comicios chilenos, en noviembre, los uruguayos pasarán por las urnas para elegir gobernante en segunda vuelta. Hoy parece probable que la contienda será entre el ex presidente Luis Alberto Lacalle, un enérgico candidato de corte liberal del Partido Nacional que ya ocupó la primera magistratura del país y lo hizo muy bien, y el ex tupamaro José Mujica, un hombre de la izquierda, muy popular pese a un pasado violento que no excluye el asesinato. A estas alturas es imposible predecir los resultados, mas no hay duda de que Lacalle tiene una gran oportunidad de triunfar, en la medida en que al final de la contienda se presentará la elección como una alternativa entre la experiencia sin sobresaltos y la aventura azarosa.
Las elecciones brasileras no llegarán hasta octubre del 2010, pero, si se mantiene la actual tendencia electoral, Dilma Rouseff, la candidata del Partido del Trabajo fervorosamente avalada por Lula da Silva, sería pulverizada en las urnas por José Serra, ex gobernador de Sao Paulo, un político de centroderecha afiliado al Partido Socialdemócrata, quien gobernaría en coalición con el Partido Liberal, como hizo en su momento su correligionario Fernando Henrique Cardoso, artífice de la estrategia económica de moderación que heredó Lula da Silva y que felizmente no ha traicionado.
La familia chavista, pues, por ahora queda reducida a un núcleo duro de países pobres y conflictivos (Venezuela-Cuba-Bolivia-Ecuador-Nicaragua), y a un entorno blando al que se asoma, tímidamente, el presidente Fernando Lugo de Paraguay, muy desprestigiado tras el escándalo de los hijos ilegítimos que han salido a la luz pública; el hondureño Manuel Zelaya, una figura débil y contradictoria que ni siquiera tiene el respaldo de su propio partido; y el guatemalteco Alvaro Colom, con un altísimo nivel de rechazo en un país que lo acusa de no saber cómo gobernar y mucho menos cómo frenar la violencia que estremece a la sociedad.
Chávez no está ganando. Por el contrario, ahora, en medio de la crisis económica, veremos cómo declina su influencia y se agudizan las contradicciones dentro de su magro espacio ideológico. Tomará tiempo y no será fácil, pero ese minucioso disparate está condenado a desaparecer.





TERRORISMO MADE IN USA, A RIESGO COMPARTIDO CON TRANSNACIONALES Y BURGUESÍA REGIONAL

Rebelión de España (www.rebelion.org)

Décadas atrás se le criticaba a la izquierda por querer culpar de todos los males al imperialismo, incluyendo que si llovía o habían sequías en nuestros pueblos, pero hoy en día es pertinente culpar al sistema de explotación, despilfarro y depredación más eficiente del planeta, de tsunamis, terremotos, lluvias desmedidas, sequías, etc. Aparte de las demás desgracias que suceden en nuestros países sin temor a equivocarse.
Los últimos acontecimientos sucedidos en la ciudad de Santa Cruz, con la denuncia y desactivación de una célula terrorista, donde perdieron la vida 3 de ellos y dos se encuentran detenidos por las fuerza del orden y en poder de investigaciones judiciales, están ocasionando toda una cadena de especulaciones de todo tipo y para todos los gustos.
Las evidencias sostienen que son terroristas, no son deportistas, vinieron a cumplir una tarea, los contrataron, los financiaron, los colaboraron aquí, les dieron toda la información requerida y hasta les prestaron la logística para esconder sus armas en un lugar seguro, como fue un deposito de la empresa privada local en la figura de la cooperativa de servios telefónicos, COTAS, ubicado dentro de los predios de la Feria de Exposición Comercial (EXPOCRUZ) de propiedad y gerencia a cargo de la Cámara Industrial y de Comercio de Santa Cruz, (CAINCO), organización del sector empresarial mas reaccionario de Santa Cruz.Hay bastante información recorriendo, no solo los comentarios, sino en la prensa internacional e Internet, sobre la estirpe violenta y el prontuariado fascista de varios de los integrantes de dicha célula, así como su calidad de ser mercenarios al servicio de quienes son los directos responsables de desestabilizar países hasta desintegrarlos, en su consabida política de atomizar las naciones y pueblos bajo el lema de que es mejor dividir para reinar.
Dentro de los sistemas arcaicos de las policías, de las investigaciones y del poder judicial prevalece la herencia del método del famoso “debido proceso”, que es el caballito de batalla para preservar los intereses de clase dominantes, siempre les ha permitido burlar la justicia. Aquí hay una tarea pendiente para aquellos gobiernos que pretenden hacer revolución. Las investigaciones para conocer la verdad, los detalles, los cómplices y los armamentos, que según las primeras averiguaciones aun existe en otros lugares del país, así como conocer los nombres de los autores intelectuales, de seguro demorará, pues hay demasiados intereses de por medio de quienes tienen temor y en consecuencia trataran de sesgar las averiguaciones utilizando todo su poder y postergar las mismas con una serie de remilgos legales, amparándose en el “debido proceso”.
Lo que esta en juego no solo es la propiedad de la tierra por parte de grupos familiares poderosos, mal habida y sobre todo ociosa, utilizada solo como mercadería para acumulación de riquezas, sino también el poder de dos logias que controlan el ámbito económico en el departamento de Santa Cruz. Estas logias, manejan ingentes cantidades de dinero al administrar por décadas las tres cooperativas mas importantes: de luz (CRE), agua (SAGUAPAC) y teléfonos (COTAS, donde se encontraron días atrás el arsenal de los terroristas), cuyos manejos han sido siempre cuestionados y denunciados por el pueblo debido a su falta de transparencia e información y siempre al servicio de los grupos de poder del oriente boliviano, es decir de las logias, Toboróchis y Caballeros del Oriente, cuya existencia es un secreto a voces.
De que dichas cooperativas son instituciones eficientes para generar altos márgenes de lucro, si lo son, de eso no hay dudas. El poder económico regional, se escuda en esto para alertar al pueblo, de que quien toque los intereses de los grupos de poder, está poniendo en riesgo las cooperativas, de esa forma encubren sus manejos a discreción (fijación de tarifas de servicios unilaterales y otros abusos que atacan directamente la economía familiar), sus burocracias y negociados. Aquí el gobierno tiene otra tarea pendiente, utilizando la nueva Constitución y sus leyes –en proceso de creación-, revisarlas para transparentar y reorientar dichas instituciones al servicio efectivo del pueblo de Santa Cruz.
Las transnacionales ven con preocupación que de seguir avanzando este proceso liberador, el pueblo seguirá requiriendo la parte que realmente le corresponde como propietario de los recursos naturales, así que son y seguirán siendo parte de toda esta conspiración.
Todo esto se concatena con lo sucedido el año pasado, especialmente en el oriente boliviano, adonde la oposición desató actos violentos en varios departamentos donde tiene sentados sus reales de poder en alianza con comités cívicos, al servicio de sus intereses de clase. No quedan dudas de las denuncias que en su oportunidad había hecho el gobierno nacional sobre la ingerencia de la política norteamericana en todos estos acontecimientos que culminaron con la expulsión del embajador.
Es un libreto conocido en el mundo por parte de los gringos, para desestabilizar, sembrar el desconcierto, la incertidumbre, el terror y la desconfianza y para ello utilizan hasta el asesinato, para así en confabulación con sus testaferros criollos, pescar en río revuelto.
Son otros tiempos, aquí hay un pueblo cada día más consciente, que sabe el papel que esta jugando en esta nueva historia, en que la solución de nuestros pueblos, será obra de nosotros mismos.
Los bolivianos y cruceños en particular, no permitiremos ninguna división del país ni nada que se parezca a disgregar la nación, ésas son pretensiones trasnochadas que utilizan estos grupos de poder, para atizar sentimientos separatistas, que la mayoría del pueblo cruceño no los tenemos.
El terrorismo y el fascismo, no lo inventaron nuestros pueblos, los trajeron de afuera, junto con la “civilización” y ahora con el imperio y la globalización, nosotros creemos en la voluntad de los pueblos y cuando es necesario, en la insurgencia de las masas para conquistar objetivos supremos e históricos.La política del gobierno en beneficio de las mayorías, la unidad de todos los sectores revolucionarios, en defensa y profundización de este proceso y el salto al vacío en que sigue incurriendo la derecha de nuestro país, con apoyo internacional, son la mejor perspectiva para asegurar un triunfo contundente en las próximas elecciones de diciembre, para así comenzar otra historia, donde no solo se conquiste otra vez el gobierno, sino el poder.





INTRIGAS EN TORNO A UN COMPLOT FRUSTRADO

THE NEW YORK TIMES (www.thenewyorktimes.com)

Los miembros del llamado Grupo Delta, una unidad especial de la policía de Bolivia, subieron sigilosamente las escaleras para llegar al cuarto piso del Hotel Las Américas y cumplir su misión.
En cuestión de minutos, los policías mataron a tres hombres: el irlandés Michael Dwyer, de 24 años; el húngaro-rumano Arpad Magyarosi, de 39 años, y a Eduardo Rozsa Flores, de 49 años. Este último llevaba pasaportes húngaro y croata, y se dice que tenía un pasado nebuloso como líder de los extranjeros que combatieron por Croacia durante el desmoronamiento de Yugoslavia.
Cuando se mostraron los cadáveres llenos de balas en la televisión nacional, las autoridades dijeron que habían frustrado un complot para asesinar al presidente Evo Morales, un hombre al que los ricos de Santa Cruz apenas toleran. La zona, como se sabe, ha buscado independizarse del resto del país.
Los asesinatos han generado numerosas preguntas. ¿Quién apoyó a estos hombres? ¿Cómo los detectaron los funcionarios?
En buena medida el misterio del caso gira en torno a Rozsa Flores que se cree era el líder del grupo.
Rozsa Flores salió de Bolivia con sus padres para exiliarse en Chile cuando era un adolescente antes de mudarse a Hungría, el lugar donde nació su padre, un emigrante de origen judío. En Budapest, Rozsa Flores dijo que se puso en contacto con Ilich Ramírez Sánchez, el terrorista venezolano conocido como Carlos, el Chacal, cuando estudiaba Lingüística y Literatura, según entrevistas publicadas.
Encontró empleo como corresponsal del periódico español La Vanguardia para cubrir la desintegración de Yugoslavia, pero al perder todo sentido de objetividad decidió comandar un grupo de voluntarios para luchar a favor de Croacia a principio de los 90.
En una entrevista con la televisión el año pasado, dijo que se mudaba a Bolivia para organizar una milicia.
La misión, según Rozsa Flores, era luchar por la autonomía de Santa Cruz. Pero pese haber aclarado que sus intenciones no eran el de derrocar a Morales, el gobierno se empeñó en presentar pruebas de que sí tenía planes para asesinar el presidente.
Todo parece encajar con la forma en que el Gobierno de Morales ha descrito a Santa Cruz: una región donde industriales y banqueros poderosos, algunos de ellos descendientes de inmigrantes croatas, quieren separarse de Bolivia en un movimiento que se parece mucho a la disolución de Yugoslavia.
El problema es que a pesar de que Morales ha dicho que los hombres asesinados por la policía formaban parte de "una red" diseñada para matarlo, numerosos errores de funcionarios han despertado preguntas y controversia. El caso está alimentando teorías de conspiraciones de todo tipo, pero Rozsa Flores y sus dos camaradas de armas se llevaron algunos secretos a la tumba.
En su entrevista de septiembre pasado en Hungría, Rozsa Flores especuló que el servicio de inteligencia de Morales sabía de él, y también tocó la posibilidad de que podría encontrar la muerte en Bolivia. "En primer lugar, será mi destino; en segundo, me sucederá en el mejor lugar posible".





BOLIVIA: MISTERIO RODEA MUERTE DE TRES EXTRANJEROS

Siglo XXI de Guatemala (www.sigloxxi.com)

El comando especial boliviano llegó en avión y se presentó en el hotel a las cuatro de la madrugada. Desactivó las cámaras de seguridad y subió al cuarto piso.
Estalló una bomba y luego de un tiroteo de 15 minutos, había 3 hombres en calzoncillos, muertos en dis-tintas habitaciones: un húngaro de origen boliviano, un irlandés y un rumano. Otros dos miembros del grupo con lazos con Croacia fueron detenidos.
Pocas horas más tarde, el presidente Evo Morales anunció desde Venezuela, donde asistía a una cumbre de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), que se había des-baratado un complot para asesinarlo.
“Antes de viajar di la orden” de que se llevara a cabo la operación, expresó Morales.Los extraños sucesos del 16 de abril (hace 18 días) aumentaron las divisiones políticas y sociales de esta nación sudamericana. El vicepresidente Álvaro García, también supuesto objetivo de los mercenarios, atribuyó el complot a la “derecha fascista y racista”, y otros funcionarios del Gobierno afirmaron que era parte de un proyecto separatista de Santa Cruz, mientras que la oposición acusó al Ejecutivo de “montar un show”.
Piden explicaciones
Cuatro países europeos (Irlanda, Hungría, Rumania y Croacia) exigieron lo que los croatas describen como una explicación “completa e imparcial”. Se han dado pocos avances. Lo que hay es un rompe-cabezas en el que, según el canciller húngaro, Peter Balazs, las piezas no encajan.
Dos de los supuestos mercenarios eran veteranos de la guerra en Croacia. El grupo se alojaba en hoteles de 4 ó 5 estrellas, bebían, paseaban, tenían páginas en Facebook y disfrutaban de los juegos electrónicos.El eje de las investigaciones es Eduardo Rozsa Flores, 49 años, muerto y con antecedentes de mer-cenario.En septiembre, Rozsa declaró en una entrevista con el periodista húngaro Andras Kepes que lo habían “llamado para organizar la defensa de la ciudad y de la provincia de Santa Cruz”. Le dijo a Kepes que sólo podía transmitir la entrevista si no volvía vivo.
“No voy allá para atacar la Paz, ni para ayudar a la organización de un ataque contra la capital o para derrocar al Presidente; debe organizarse la defensa, la resistencia”, expresó.
Junto a él murieron el irlandés Michael Martin Dwyer, de 25 años, y el húngaro Arpad Magyarosi, de 29, quienes aparentemente no tenían experiencia de combate. Ni Dwyer ni Magyarosi comentaron a sus familias lo que hacían en Bolivia.
Los dos sobrevivientes fueron trasladados a una cárcel de La Paz, donde permanecen detenidos, acusados de terrorismo. Se trata de Elod Toaso (28), un informático húngaro, y el veterano militar en Croacia Mario Tadic (51), de origen boliviano.





EVO MORALES REFUERZA PRESENCIA MILITAR EN REGIÓN OPOSITORA DE BOLIVIA

El Economista de España (www.ecodiario.eleconomista.es)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, decidió construir un cuartel en el departamento opositor de Santa Cruz (este), para fortalecer la presencia militar, donde -según él- existen afanes secesionistas que fueron apoyados por un desarticulado grupo de milicianos boliviano-europeos.
El mandatario boliviano dijo que tomó la decisión "después de escuchar la información" sobre "la presencia de algunos separatistas, terroristas en Bolivia y en el departamento de Santa Cruz", en alusión a una célula de croatas, húngaros y de un irlandés, abatida a tiros hace dos semanas en la ciudad de Santa Cruz, a 900 km al este de La Paz.
El mandatario, para alcanzar su objetivo, entregó 1,8 millones de bolivianos (unos 254.000 dólares) a las Fuerzas Armadas para construir un Comando Militar Conjunto en el poblado amazónico de San Ignacio de Velasco, a unos 1.400 km al este de La Paz y cercana a la frontera con Brasil.
San Ignacio de Velasco se halla a otros 470 km de distancia de Santa Cruz, capital del departamento (provincia) del mismo nombre y feudo derechista que -según Morales- planeó su asesinato y un golpe de Estado para separar a esta región, la más rica del país.
El presidente dijo que la nueva gran unidad militar también combatirá el narcotráfico y el contrabando.
Morales, que ya movilizó el fin de semana a tropas del Ejército a la frontera boliviano-brasileña, dijo que los militares "no pueden permitir ninguna división" del territorio boliviano, e insistió en que su vida corre peligro.
"No importa que maten al Evo Morales, ustedes (las Fuerzas Armadas) no pueden permitir el decuartizamiento del territorio nacional", insistió el gobernante, durante el acto castrense en San Ignacio y transmitido por el canal estatal de televisión TVB.
El oficialismo insiste en que hubo un plan para matar al presidente y secesionista del grupo liderado por Eduardo Rózsa, de triple nacionalidad (boliviano, croata y húngaro), baleado por una unidad policial en un céntrico hotel de Santa Cruz.
Junto a Rózsa fallecieron el húngaro-croata Arpád Magyarosi y el irlandés Michael Dwyer, mientras fueron detenidos el boliviano-croata Mario Tadic y el húngaro Elod Toasó, quienes están recluidos en una cárcel de La Paz, mientras dure la investigación.





Promete volver al país sudamericano para cosechar hoja de coca junto con Evo Morales

CENSURA EL EX PRESIDENTE CARTER LA EXISTENCIA DE “MOVIMIENTOS SEPARATISTAS” EN BOLIVIA

Afirma en La Paz que está convencido de que EU “se va a oponer” a cualquier acción de ese tipo

La Jornada de México (www.jornada.unam.mx)

Jimmy Carter, ex presidente de Estados Unidos y premio Nobel de la Paz, censuró hoy que existan indicios de movimientos separatistas en Bolivia y anticipó que Washington no reconocerá ese tipo de acciones contra el vigente modelo democrático en el país sudamericano, en el contexto de una gira por la región.
“También he observado que hay grupos que desean tener un país dividido, y no unido. Estoy convencido de que Estados Unidos se va a oponer absolutamente a cualquier movimiento separatista”, declaró el ex mandatario (1977-1981) en conferencia de prensa acompañado del presidente boliviano, Evo Morales.
El gobierno boliviano denunció el 16 de abril un plan para dividir Bolivia con “la independencia” del departamento de Santa Cruz, el más próspero por sus fértiles tierras y diversos recursos naturales como petróleo, hierro y minerales, gobernado por fuerzas de derecha que han encabezado un fuerte movimiento autonomista junto con otras tres regiones.
Tres europeos fueron abatidos entonces en Santa Cruz en un operativo antiterrorista y otros dos fueron detenidos. Los cinco son acusados de elaborar un plan para asesinar a Morales y conseguir “la independencia” de Santa Cruz, que culminó una serie de rebeliones de las regiones autonomistas contra el gobierno central.
Carter, acompañado de su esposa Roselyn y miembros de su Centro Carter, visitó hoy el Palacio Quemado para sostener una reunión privada con Morales. Ambos mantienen una relación que data de muchos años. “Nos reunimos varias veces, pero el ex presidente Carter no quería fotos de los encuentros”, dijo el boliviano.
Carter prometió volver a Bolivia para los comicios generales del 6 de diciembre. “Estoy seguro de que esas elecciones van a ser la expresión más clara de la voluntad del pueblo”, dijo. También aceptó la invitación de Morales para visitar la región cocalera en Cochabamba, centro de Bolivia.
“Vendré y cosecharé (hoja de) coca como lo hizo el presidente Morales al cosechar maníes en Georgia”, agregó sonriente Carter.
Reponer embajadores
Morales y el premio Nobel de la Paz coincidieron, por separado, en destacar que urge que Bolivia y Estados Unidos repongan a sus embajadores en La Paz y Washington, cuyas relaciones se deterioraron por las relaciones cercanas de la embajada estadunidense con la oposición de derecha.
Fue así que Bolivia expulsó en septiembre del año pasado al embajador estadunidense Philip Goldberg por presunta injerencia en temas políticas y por respaldar acciones contra su gobierno.
Estados Unidos contestó con la expulsión del embajador boliviano Gustavo Guzmán. Pero los diferendos continuaron con la expulsión por La Paz de la DEA y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, organizaciones que operaban en la región productora de coca en el departamento de Cochabamba.
Sin embargo, Morales aseveró hoy que su gobierno no expulsó a los miembros del programa Cuerpos de Paz y expresó la posibilidad de que retornen a Bolivia en tareas de lucha contra la pobreza.
Aclaró que la salida en septiembre se produjo luego que él informó que personal de la organización de voluntarios denunció que la embajada estadunidense les pidió espiar a venezolanos y cubanos que trabajan en Bolivia en programas de salud y educación.
La visita de ex mandatario estadunidense a Bolivia concluyó con una reunión con líderes opositores en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, antes de viajar a Brasil.
Mientras, Morales designó a Roxana Ibarnegaray nueva presidenta de la Corte Nacional Electoral, horas después de la dimisión por razones familiares de su anterior titular José Luis Exeni.





LOS EMPRESARIOS ENTRERRIANOS EXPUSIERON EN BOLIVIA

El Diario de Paraná, Argentina (www.eldiariodeparana.com.ar)

Una delegación de empresas entrerrianas, que integrará funcionarios del gobierno, participan de la 26º Feria Internacional de Cochabamba (Feicobol 2009), en Bolivia, con resultados alentadores para la provincia, particularmente para el sector de la industria farmacéutica y la bioingeniería.
“Esa región también es la cuenca productora avícola, lechera y ganadera boliviana, por lo cual se transforma en un mercado complementario para las exportaciones entrerrianas”, afirmó el subsecretario de Relaciones Internacionales y Comercio de la provincia, Pablo Zárate.
En el marco de la feria se desarrolló el seminario “Oportunidades y desafíos en el comercio Argentina – Bolivia”, organizado por la embajada argentina en este país. Y en ese encuentro hubo una exposición acerca de Entre Ríos y su oferta exportable. El director de Parques y Áreas Industriales, Carlos Molleví, realizó una presentación junto a Maria Cecilia Lacava, integrante de la firma Laboratorios Faeve de Concepción del Uruguay, frente a representantes de cámaras empresariales, inversores, comerciantes de la región de Cochabamba y público en general.
DELEGACIÓN. Entre otras empresas, expusieron en Bolivia, disertaron sus representantes y realizaron gestiones comerciales los Laboratorios Inmuner, de Concepción del Uruguay, dedicada al desarrollo y producción de vacunas aviarias; Laboratorios Faeve, empresa elaboradora y comercializadora de productos veterinarios también de Concepción del Uruguay.
También estuvo el Centro Litoral de Inseminación Artificial (CLIA S.A) de Urdinarrain; la empresa Petropack de Paraná, que ya tiene inserción en el mercado boliviano hace diez años en la fabricación de insumos para embotelladoras de bebidas gaseosas, avicultura y lácteos; la empresa Montaraz, dedicada a la fabricación de aerogeneradores de La Paz, logró una entrevista con las máximas autoridades de Bolivia para dialogar acerca de un programa orientado a la provisión de energía en las comunidades rurales y pequeñas poblaciones, especialmente del departamento de Cochabamba.
Respecto de la industria metalúrgica, la firma Albace de Colón realizó trabajos de montajes mecánicos, acero inoxidable y automatizaciones de última generación vinculados al sector frigorífico avícola. Participaron también la empresa Improcil de Gualeguay, que fabrica cilindros para GNC; Industrias Zunino de la ciudad de Paraná, dedicada a la fabricación de hornos y maquinarias para panadería y el Grupo de Intercambio Solidario de Entre Ríos GEBER, quienes mantuvieron presencia grafica en el stand de la provincia, visitaron clientes suyos afincados en la zona y participaron de actividades de promoción para sus productos.




Entrevista a Diego Pary, Viceministro de Educación Superior de Bolivia

"QUEREMOS ESTUDIAR EN NUESTRA LENGUA Y RECUPERAR NUESTRO PROPIO CONOCIMIENTO"

Rebelión de España (www.rebelion.org)

Diego Pary, responsable de la formación universitaria en Bolivia, explica en esta entrevista las claves de las nuevas universidades indígenas, con las que se persigue «recuperar los conocimientos indígenas, originarios, campesinos, y complementarlos con los conocimientos de otros pueblos, utilizando para ello la mejor tecnología».¿Cuáles son los objetivos de estas universidades?
Buscamos una nueva forma de educación que parta de lo teórico, lo práctico y lo productivo, tres elementos que deben ir unidos. No se trata sólo de aprender qué es un árbol, sino que esos conocimientos se lleven después a la práctica, que el alumno vuelva a su comunidad y pueda contribuir a su desarrollo forestal, por ejemplo. No queremos que las universidades aíslen a los estudiantes de su entorno, o que les vayan aculturando. Lo que queremos es que formen profesionales comprometidos en el desarrollo local, y que los proyectos sean asumidos por cada una de las colectividades. Por eso, las carreras están relacionadas directamente con la actividad de la comunidad, del pueblo indígena o de la región.
Se anuncia que su metodología será adecuada a las formas comunitarias de desarrollo. ¿Qué significa esta afirmación?Las universidades siempre han sido administradas desde arriba, con alguien que decide al margen de lo que la comunidad piensa o de lo que los estudiantes proponen. Buscamos una nueva forma de estructurar y organizar las universidades. Aquí, los que deciden el funcionamiento son las comunidades, en las que se debate y se toman decisiones colectivas. Esto es así porque creemos que la educación no es sólo un derecho individual, también es colectivo, y la idea es que cada comunidad pueda decidir qué es lo que quiere para sí misma.
Hasta ahora, los pueblos originarios se veían prácticamente excluidos de las universidades.
La educación superior siempre fue excluyente, y quienes veníamos de pueblos indígenas, originarios y campesinos, nunca tuvimos la posibilidad de acceder a ella, o quienes lo conseguimos fuimos muy pocos. Por eso, la demanda de los pueblos fue histórica en el sentido de tener una educación propia, una universidad que recoja nuestros conocimientos y los proyecte al mundo.
¿Qué lugar han tenido hasta ahora las lenguas originarias en el sistema educativo?
Hace diez años se incorporó el tema de la multiculturalidad y el bilingüismo, pero supuso una reducción de la visión intercultural bilingüe, ya que lo que se hizo fue únicamente recoger conocimientos occidentales, cambiarlos a otra lengua y enseñarlos. Lo que queremos es estudiar en nuestra lengua, pero también recuperar nuestro propio conocimiento. En este sentido, las universidades indígenas recuperan los conocimientos indígenas, campesinos, y los complementan con otros conocimientos de otros pueblos, utilizando la mejor tecnología.
Para la puesta en marcha del proyecto, están impulsando convenios de colaboración con otros países y universidades.Hace unas semanas tuvimos la visita del canciller paraguayo y trabajamos la idea de realizar un convenio de apoyo a nuestra universidad, fundamentalmente en el tema de producción de materiales y el manejo de la lengua en procesos educativos. También iniciamos un trabajo con la universidad de Mondragón, para que puedan apoyarnos en la formación docente a través de la experiencia que se ha tenido en el País Vasco en el desarrollo de conocimientos propios en lengua propia. Y en otro ámbito, en junio tendremos un encuentro internacional de las universidades indígenas. Hay centros similares en Ecuador, Nicaragua, Colombia, México... El objetivo es poder articularnos para plantear una nueva forma de hacer educación superior universitaria.
Bolivia ya cuenta con universidades indígenas
El Presidente de Bolivia, Evo Morales, inauguró el 11 de abril las tres primeras universidades indígenas del país, que impartirán sus clases en aymara, quechua y guaraní. La creación de estos centros, cuya actividad académica arrancará en julio, se enmarca en un proyecto que se extenderá a otras poblaciones del país y que pretende fundar 25 universidades tecnológicas. Con ellas se quiere «descolonizar al país ideológicamente y culturalmente», así como recuperar el conocimiento, la cultura y las formas de organización de los pueblos indígenas originarios.
Estas universidades son parte del sistema educativo plurinacional recogido en la nueva Constitución. Plantean la educación plurilingüe, con una formación académica en la lengua de cada pueblo y el aprendizaje del castellano y de un idioma extranjero.
Las carreras están ligadas a las actividades productivas de cada lugar. Así, la Universidad Aymara Túpac Katari, en Warisata (La Paz), impartirá agronomía altiplánica, industria de alimentos y textil, veterinaria y zootecnia. La de Quechua Casimiro Huanca, en Chimoré (Cochabamba), enseñará piscicultura, agronomía tropical e industria de alimentos y forestal. La Universidad Guaraní y Pueblos de Tierras Bajas Apiaguaiki Tumpa, en Kuruyuki (Chuquisaca), ofrecerá estudios en hidrocarburos, piscicultura, veterinaria y zootecnia. Si bien en los aspectos generales e institucionales tienen rectores y docentes, «no seguirán el modelo tradicional», señaló el ministro de Educación, Roberto Aguilar. Explicó que los centros tendrán una forma de organización comunitaria, siendo las propias comunidades indígenas las que designen a los estudiantes que puedan ir a la universidad y delante de quienes el alumno presentará sus resultados, ya que los titulados tendrán el compromiso de volver a sus pueblos y aplicar en ellos los conocimientos adquiridos.Precisó que estas tres primeras universidades indígenas serán las más modernas del país en cuanto a recursos tecnológicos y que estarán interconectadas a través de un «sistema avanzado y computarizado». De hecho, el acto inaugural se celebró simultáneamente en las tres localidades a través de una videoconferencia.





Opinión

LAS OFENSAS TOLERADAS

En un corto lapso dos presidentes sudamericanos agraviaron gravemente al Paraguay, a los gobernantes paraguayos y a la historia de nuestro país. Cristina Fernández, presidenta de la Argentina, y Evo Morales, presidente de Bolivia, ante la presencia impávida de Fernando Lugo que incluso asentía mientras los agravios eran proferidos.

La Nación de Paraguay (www.lanacion.com.py)

Los hechos ocurrieron en la payasesca reunión en Buenos Aires para recibir las Actas del proceso de la formulación del Tratado de Paz, amistad y límites, concretado con Bolivia el 21 de julio de 1938, a raíz de la victoria militar sellada el 12 de junio de 1935.
Los dos presidentes citados se refirieron a la Guerra del Chaco como una “guerra imperialista” que “no hubiera ocurrido si Evo Morales y Lugo hubieran sido presidentes en la época. Se agravió la memoria de Eligio Ayala, Eusebio Ayala y José P. Guggiari, que defendieron el país de la invasión boliviana. El Paraguay no invadió a Bolivia para quitarle su supuesto petróleo, sino que Bolivia invadió al Paraguay. Pitiantuta está profundamente asentada en el Paraguay y allí comenzó la guerra.
Si hubieran habido intereses petroleros en esa guerra, hubieran sido de Bolivia. La Standard Oil estaba afincada en Bolivia y no en Paraguay. El territorio supuestamente deseado era paraguayo y hasta hoy no se ha encontrado allí una sola gota de petróleo. Daniel Salamanca, presidente de Bolivia entonces, hablaba de “pisar fuerte en el Chaco”. Paraguay defendió con las armas su territorio ancestral después de haber lidiado durante más de veinte años en el terreno de la diplomacia, en el que también triunfó. Esta es la realidad histórica que el ex obispo no defendió. La Guerra del Chaco no fue una guerra imperialista ni causada por el petróleo. Fue una guerra por la posesión de un territorio en disputa desde largo tiempo atrás, generado en tiempos de la colonia. Disputa que comenzó a ganar el Paraguay, contra Argentina, con el Laudo Hayes.
Fernando Lugo quedó mudo, porque es autista y no conoce de historia paraguaya verdaderamente nada, y porque no se atrevió a contradecir a sus nuevos amos, los socialistas del siglo XXI, defendiendo a su país a su dignidad y su historia.
El pobre papel internacional de Fernando Lugo quedó patentizado en esa patética ceremonia, una verdadera payasada, una puesta en escena para demostrar la unidad marxista leninista de los tres protagonistas.En el Chaco no había nada pendiente, todo se resolvió el 21 de julio de 1938, gracias a gobernantes patriotas, a los que Lugo no alcanza siquiera a la suela de los zapatos.
Treinta mil héroes dieron su vida para recuperar el territorio invadido. Entre ellos no estaban los comunistas, que ahora pretenden convertirlos en soldados imperialistas o manejados por el petróleo. Una afrenta insoportable.Una afrenta admitida en silencio, por un ex obispo convertido, por desgracia, en presidente de la República y comandante en jefe del glorioso Ejército Paraguayo. A las vergüenzas sexuales Lugo agrega ahora la del silencio ante la afrenta.





Editorial

CONDENARON EL MILITARISMO, PERO LO EXCLUYERON A CHÁVEZ

En el reciente acto realizado en Buenos Aires, ocasión en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner entregó al presidente Fernando Lugo y a Evo Morales, de Bolivia, los documentos de demarcación definitiva de límites tras la Guerra del Chaco, los tres mandatarios hicieron referencia a la intromisión extranjera en el conflicto y se comprometieron públicamente a renunciar al militarismo y el intervencionismo. Sin embargo, existe preocupación por las perturbadoras señales de militarización en la región desde principios de la década, siendo uno de los principales compradores de armas el venezolano Hugo Chávez. Bolivia también ha experimentado un notorio rearme con Evo Morales, de la mano de su protector bolivariano.

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

Los presidentes Evo Morales y Fernando Lugo, ante el testimonio de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, han protagonizado un hecho de gran trascendencia para la historia y los sentimientos de nuestros pueblos al intercambiarse en un solemne acto en la Casa Rosada de Buenos Aires los documentos de demarcación definitiva de límites entre Bolivia y el Paraguay, lo que pone formalmente un punto final a la Guerra del Chaco. En sus respectivos discursos, los tres mandatarios hicieron referencia a la intromisión extranjera en el conflicto, en alusión a la supuesta instigación ejercida por la estadounidense Standard Oil y la británica Royal Dutch Shell con el fin de consolidar y ampliar sus intereses en los potenciales yacimientos de hidrocarburos en la zona en disputa.
La presidenta Fernández de Kirchner dijo que la guerra tuvo “olor a petróleo” y Fernando Lugo instó enérgicamente a “que nunca más las apetencias externas nos enfrenten”. Como corolario, tanto él como Evo Morales se comprometieron públicamente a renunciar al militarismo y el intervencionismo.
La directa injerencia de multinacionales petroleras en la Guerra del Chaco sigue hasta hoy siendo motivo de una larga controversia, en la que se mezclan muchas presunciones y pocas pruebas. De hecho, hay evidencias de que la Standard Oil se negó a prestar asistencia a Bolivia durante la contienda, lo que motivó su nacionalización al término de la misma por orden del general Germán Busch. Asimismo, que se sepa, la Shell nunca ayudó al Paraguay, como sí lo hizo en forma solapada precisamente la Argentina, que también tenía fuertes intereses geopolíticos y económicos en el Chaco.
Sin embargo, ni la más mínima duda cabe del siniestro rol que jugaron el militarismo, el armamentismo y el expansionismo político y territorial. Daniel Salamanca, quien ya antes de ser presidente era conocido como un “halcón militarista” en el Congreso de su país, hacía abierta y agresiva propaganda bélica y abogaba por “pisar fuerte en el Chaco” para “asegurar nuestros territorios del sudeste, constantemente usurpados, y abrirnos una salida al Río de la Plata”, tal como escribió en sus memorias.
Salamanca impulsó un decidido armamentismo para cumplir su propósito, adquirió tanques ingleses, aviones italianos, fusiles, municiones y explosivos de última generación de Estados Unidos y Alemania, a la par que hacía avanzar a sus tropas para tomar posición cada vez más cerca del río Paraguay. Aquí las autoridades de la época no se quedaron atrás y secretamente acumularon armamento para afrontar lo que se volvía inevitable. El resultado es conocido: una guerra tremenda, con 300.000 movilizados y 100.000 muertos en ambos bandos.
Por eso es oportuno y extremadamente importante que, 74 años después del armisticio, ya zanjadas las principales diferencias limítrofes, los presidentes Lugo, Morales y Fernández de Kirchner pongan énfasis en denunciar cualquier intento de intervencionismo y armamentismo, y de promover hostilidades en la región.
Si sus palabras son sinceras y representan realmente el pensamiento y la voluntad de los exponentes de la “revolución bolivariana” y el “socialismo del siglo XXI”, entonces nuestros pueblos podrían estar tranquilos, la paz será duradera. Pero ¿lo son?
Ojalá así fuera, pero no es eso lo que parece. Nuestro diario ha estado dándole un seguimiento periodístico cuidadoso a este tema y ha manifestado en sucesivos editoriales su preocupación por las perturbadoras señales de militarización en la región desde principios de la década.
Ya el 20 de noviembre de 2007, en un editorial titulado “Inquietante situación de la seguridad nacional”, expresábamos precisamente lo siguiente: “El primer mandatario sudamericano que declara simpatizar con el plan de Chávez y que se pliega a la mentalidad y al fantasioso proyecto del venezolano es Evo Morales, de nuestra vecina Bolivia, quien acaba de recibir ochenta millones de dólares para hacer proselitismo populista a fin de afianzarse internamente, además de remesas anunciadas anteriormente de unos 3.000 millones de dólares para fortalecer las Fuerzas Armadas bolivianas y los puestos geográficos que ellas consideran estratégicos, algunos de ellos en las cercanías de nuestra frontera común con Bolivia”.
En efecto, Bolivia ha experimentado un notorio rearme con Evo Morales, de la mano de su protector Hugo Chávez. Ha modernizado y reequipado con fondos no declarados de Venezuela todas sus bases militares fronterizas, como las de Puerto Suárez, Puerto Quijarro, Villa Montes -donde se acaba de construir una pista de aviación nueva totalmente pavimentada de 1.800 metros-, Ibibobo, Puerto Busch, el Grupo Aerotáctico 63 y varias otras, así como sus destacamentos de avanzada de frontera, todo lo cual ha despertado inquietud no solo en Paraguay, sino también en el Perú, Chile y Brasil.
Aviones militares de gran porte y helicópteros de guerra venezolanos van y vienen permanentemente a Bolivia a la vista de todos, sin que nadie conozca oficialmente lo que transportan. Hay un número indeterminado de efectivos de élite del ejército de Venezuela en el país, además de cientos, algunos dicen miles, de agentes de inteligencia.
Si de intervencionismo se trata, el propio Chávez no tiene mayores reparos en admitirlo y hasta jactarse de ello. Llegó incluso a amenazar con invadir militarmente Bolivia si la oposición intentaba derrocar a su protegido, lo que hizo que el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Bolivianas, general Luis Trigo Antelo, no tuviera más remedio que mostrar un mínimo de decoro y rechazar tales declaraciones.
En cuanto al militarismo, es una realidad innegable que la Venezuela de Chávez se ha embarcado en una carrera armamentista sin precedentes, cuyas consecuencias todavía están por verse.
De acuerdo con la información disponible en la base de datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), que se ha convertido en la principal referencia sobre este tema, en el período comprendido entre 1998 -año que Chávez accedió al poder- y 2007, Venezuela trepó del lugar 56 al 24 en el ránking mundial de los mayores compradores de armamento convencional. En 2007 fue por amplio margen la principal adquirente de equipos bélicos de América Latina y la novena a nivel global, con un gasto de 887 millones de dólares solamente en armas convencionales de tierra, apenas 4 millones por debajo de Israel.
El 96 por ciento de las armas compradas proviene de Rusia. Además del armamento de tipo corriente se adquirieron 66 lanchas de guerra, 100.000 unidades de fusiles de asalto AK-103, aviones de combate SU-30MK, helicópteros Mi17, Mi35 y Mi36, fragatas, aviones de transporte de tropas y se firmaron contratos de traspaso de tecnología. Solamente la firma Rosoboronoexport le vendió a Chávez armas por 4.000 millones de dólares y, según reveló su representante, Serguei Ladiguin, las expectativas de la empresa eran triplicar esa cifra.
Por lo tanto, hay que preguntarles a los presidentes Kirchner, Lugo y Morales si la enfática condena que hicieron al militarismo y el intervencionismo en América Latina incluye o no a su padrino Hugo Chávez, quien es, sabemos, tutor de Evo Morales, financista de los Kirchner y políticamente cercano a Lugo. Si la respuesta es no, sus lindas palabras no pasan del cínico -y en este caso, peligroso- doble discurso. Ello indicaría que, en los hechos, poco se ha aprendido de la Guerra del Chaco y de otras terribles conflagraciones que hemos vivido en nuestra región. Solo esperemos que esta nueva ráfaga continental de “olor a petróleo” no nos esté preanunciando más de ellas.





Opinión

PERÚ-CHILE: UN POCO DE HISTORIA

Con Nuestro Perú (www.connuestroperu.com)

Ha dicho el presidente de Chile, Ricardo Lagos, que “Así es, Perú se opone. Yo creo que la opinión pública boliviana no lo sabe. Y no estoy criticando a los amigos peruanos, estoy constatando un hecho de la historia”. ¿A qué se refiere el mandatario sureño?: a la anhelada salida al mar de Bolivia.
El 3 de junio de 1929, es decir, hace casi 75 años, Perú y Chile firmaron el Tratado y Protocolo Complementario para resolver la cuestión de Tacna y Arica. En el artículo primero del Protocolo se dice: “Los Gobiernos del Perú y de Chile no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad con el Tratado de esta misma fecha quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán sin ese requisito, construir, a través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales.”Quiere decir que cualquier decisión sobre un milímetro de Arica tendrá que ser con previo acuerdo sobre los términos, alcances, duración y formas en que esta eventualidad pudiera tener ocurrencia. No es que Chile presente al Perú decisiones tomadas con terceros países, sino que un trato antelado, enhebrado en sinergia tiene que incluir la decisión soberana de ambos países: Perú y Chile, ningún otro. Por tanto, desde 1929, nada ha ocurrido sin que nuestros países hayan dado su consentimiento o negativa expresos.Para el ilustre diplomático e historiador, Félix C. Calderón, en su obra El Tratado de 1929: La otra historia, refiriéndose a las modalidades de servidumbre en el artículo 1.º del Protocolo, escribe: “Cómo puede apreciarse, ella consiste en la autolimitación que ambos países se han impuesto respecto a la suerte de Tacna y Arica, después de la entrada en vigor del Tratado de 1929” (p.290).
Es más, precisa Calderón que “De origen chileno e incluida a insistencia de ese país (el artículo 1º del Protocolo), lo que se persiguió con esa cláusula fue frustrar cualquier eventual arreglo peruano-boliviano en detrimento de Arica. Stricto sensu, esta limitación debió haberse aplicado solamente a Chile, como resultado de la cesión territorial de Arica que hizo el Perú. Lo curioso del caso es que habría sido la libre disponibilidad del Perú sobre Tacna, sobre todo en lo que se refiere a la construcción de una nueva vía férrea hacia La Paz, lo que habría querido restringir Chile. Y para ello no se le ocurrió nada mejor a la Cancillería de La Moneda que recurrir al texto del artículo sexto del Tratado boliviano-chileno de 10 de agosto de 1866, tal como lo recordara Culbertson” (p. 290, op. cit).
Estoy seguro, ya que ha citado la historia, que el presidente Lagos necesita leer el libro del doctor Calderón que hasta puede ser autografiado si así lo facilita la embajada peruana en Santiago y con una simple gestión de índole editorial.
En la p. 237 de Posición Internacional del Perú, Alberto Ulloa Sotomayor, sostiene: “Resuelta la cuestión de Tacna y Arica sin la participación de Bolivia, el interés y juego de Chile son y tienen que ser claros en el sentido de orientar hacia el Perú la aspiración portuaria boliviana. Satisfacerla a costa nuestra significaría vencer y debilitar nuevamente al Perú, émulo permanente de Chile en el Sur del Pacífico; crear una separación abismal entre el Perú y Bolivia por un tiempo cuya extensión estaría en razón directa de tan monstruosa injusticia; crearle al Perú un nuevo competidor político y económico, en mejores condiciones geográficas y necesariamente subordinado o sometido a Chile, ya que no podría ser amigo el Perú y ya que necesitaría apoyar en una amistad con aquél la garantía de continuidad en una posesión írrita de la que el Perú haría todos los esfuerzos posibles por expulsarla”.
El integérrimo patriota Alfonso Benavides Correa afirma en su libro Por la patria libre y la justicia social, en la p. 64: “Chile se luce muy generoso con el territorio de Arica, que fue exclusivamente peruano hasta el 3 de junio de 1929 en que el Perú se la cedió a Chile con reservas de dominio, pero se cuida de no hacerle ningún ofrecimiento por los territorios que a Bolivia le pertenecieron hasta el 20 de octubre de 1904 en que, de sur a norte, Bolivia tuvo como puertos propios Antofagasta, Mejillones, Cobija y Tocopilla. ....Chile no le ofrece a Bolivia ninguno de estos puertos porque desde 1879, le ofreció Tacna y Arica a Bolivia, o únicamente Arica o una fracción de Arica, que no pertenecía a Bolivia sino al Perú que se proyectaba desmembrar, como canje por Atacama que Chile le sustrajo a Bolivia y como póliza de seguro de Tarapacá que Chile le arrebató al Perú”.
Ha hecho bien la Cancillería del Perú en recordar que hay un tratado, el del 3 de junio de 1929, que rige los límites entre Perú y Chile y el trato especial que hay sobre Arica. Si Torre Tagle comprende bien su misión, es hora de recordar in extenso y urbi et orbi, a los ciudadanos del Perú, qué fue y cómo se gestó un Tratado que puso fin a la infausta guerra de invasión de Chile al Perú. Más aún, la ocasión es inmejorable para que los escolares, universitarios, políticos y líderes en general, entiendan qué es un país, cómo se defiende a la patria que no puede venderse, concesionarse o regalarse como pregonan irresponsables y traidores.
La invocación que de la historia ha hecho el presidente chileno es muy pertinente. Todos tienen que aprender de ella y, en primera fila, el mandatario del sur, quien, sin duda alguna, ha “olvidado” detalles que su país puso en blanco y negro el 3 de junio de 1929.
En ocasión de celebrarse en pocas semanas más el 75 aniversario del Tratado de aquella fecha, inclinemos con respeto nuestras miradas en recuerdo de los héroes que murieron por la patria, por aquellos que ofrendaron sin dobleces ni hipocresías su sangre y alma por el Perú.
¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!





BOLIVIA, POSTALES DEL ALTIPLANO

Su cultura, costumbres y paisajes hacen que este país sea un destino turístico atractivo y diferente. Para Ti hizo un recorrido por La Paz, el parque arqueológico Tiahuanaco, el lago Titicaca y la Isla del Sol. Mitos y leyendas de un lugar único en el mundo.

La Nación de Paraguay (www.lanacion.com.py)

Nuestra Señora de La Paz, más conocida como La Paz a secas, es la capital administrativa de Bolivia. Está perdida entre medio de la codillera de los Andes como si fuera una erupción accidental, a 3.600 metros sobre el nivel del mar. Desde lo alto, los edificios con ladrillo a la vista donde vive la clase media parecen haberse comido los cerros. “La gente en La Paz es muy tradicionalista, son austeros y no son de ostentar tanto como en Santa Cruz. Ahorran todo el año para gastar la plata en las fiestas”, apunta Juan Carlos, un productor de televisión que nació en La Paz pero vive hace años en Santa Cruz.
Bordeando los cerros cuesta abajo, los bocinazos se hacen un poco más intensos y el caos domina el tránsito. En la autopista, desde el aeropuerto al centro, se ven carteles gigantes y coloridos. Muchos de ellos son de publicidad oficial (léase del gobierno): “Evo sí”, “Bolivia unida”, “Nada detiene la revolución”, “La revolución te llama y avanza”, “Evo cumple”, “Bolivia cambia”. Pero hay algo que nunca cambia en La Paz, el clima. De abril a noviembre todos los días amanecerán fríos y despejados, al mediodía el sol calentará la tierra hasta volver el cielo azul fosforescente, para que tipo seis y media de la tarde, sin que haya aparecido una nube, empiece a refrescar nuevamente. Y así ocho meses del año con una temperatura promedio de 10 grados y un viento seco. Estas condiciones climáticas hacen que no se pueda distinguir entre una persona de 30 y una de 50 años y los niños anden siempre vestidos con kilos de suéteres encimados y las manitos secas y rajadas. Todo lo contrario ocurre de diciembre a marzo, que en la parte serrana es época de lluvia.
Convivencias. En la capital hay 870 mil habitantes, según el censo de 2006. El 60% de la población de todo el país es indígena, el 40% mestizo y hay entre 3 y 5 millones de aimara parlantes. Hay una única avenida principal que es la 16 de Julio El Prado donde confluyen las otras calles muy angostas que suben y bajan. No hay semáforos y casi tampoco asfalto. Los policías pitan el silbato y los vehículos quedan estáticos con la trompa para arriba o para abajo.
Están los minibuses que son combis chiquitas con recorridos fijos que cuestan 2,50 bolivianos (un peso argentino) a lo sumo, pero como no tienen parada, una persona, en general, chicos jóvenes, van gritando el recorrido y paran en cualquier lado no bien les hacen una seña. También están los taxis con recorrido fijo que van sumando pasajeros y los taxis propiamente dichos que tienen tarifa fija, según el viaje sea corto o largo. Y así, en ese caos donde todo es posible, Bolivia va.
Uno de los puntos más característicos de la ciudad es la Basílica de San Francisco, en cuya plaza se congregan hombres con maletines, cholas, estudiantes y los lustrabotas que usan pasamontaña. Allí también es común ver grupos de campesinos donde cada uno lleva algo para comer y lo comparten.
En La Paz se puede almorzar o cenar con bebida y postre por un promedio de 30 bolivianos (13 pesos argentinos). Tienen 60 variedades de papa y los platos, en general son servidos con arroz. La carne de llama, cordero, vaca y pollo se prepara frita o tipo puchero. No es recomendable comer en los puestos callejeros. El agua siempre tiene que ser mineral y para el mal de altura que puede generar náuseas, mareo o dolor de cabeza se recomienda tomar té de coca y “sorochipil”, una pastilla que ayuda a evitar el apunamiento.
Lindante a la Basílica nace la Sagarnaga, la calle comercial por excelencia de La Paz. Allí hay un negocio al lado del otro, puestos en las veredas y galerías donde se pueden comprar artesanías y tejidos muy coloridos y de calidad. Los precios son muy baratos para el turista argentino por el tipo de cambio y porque esos mismos productos son los que se comercializan en Palermo Soho por un precio, como mínimo, tres veces mayor. Una de las calles que cruzan a la Sagarnaga es la llamada “calle de las brujas”. Ahí se pueden conseguir amuletos que prometen todo tipo de prosperidad en el trabajo, el dinero y la salud, y unos fetos de llama disecados que si uno los entierra en el hogar traen buena dicha.
A cinco cuadras de allí y por la peatonal está la plaza Murillo, también circundada por calles en desnivel con un monumento en el centro que reza las claves de un futuro próspero en Bolivia: unión, paz, fuerza y gloria. A su alrededor está la Catedral Metropolitana, el Palacio Legislativo y el Palacio Quemado, la sede presidencial. La plaza es un lugar típico de encuentro donde la gente se sienta a que pase el tiempo mientras come un postre de crema y gelatina. El murmullo de las palomas tapa el ruido de los autos y, como en casi toda La Paz, también en la plaza hay olor a pollo frito.
Tierra santa. A 45 minutos de la ciudad y atravesando un paisaje de color amarillo desértico con la cordillera siempre de fondo, está el parque arqueológico de Tiahuanaco (o Tiwanaku), una cultura que surgió entre el 1500 y 1400 a.C. y que muchos consideran la madre de las civilizaciones americanas. El parque está abierto de lunes a lunes de 9 a 17, y la entrada para adultos cuesta 80 bolivianos (11 dólares aprox.). Tiene 21 kilómetros cuadrados y está a 3.850 metros sobre el nivel del mar. Llama la atención la imponencia de las paredes hechas con piedras gigantes y perfectas. Se dice que los antiguos ya en esa época conocían los principios de fundición porque en las piedras quedaron marcas de los apliques de oro, que luego se llevaron los españoles.
Allí hay dos museos. En uno se puede ver una exposición permanente de cerámica, textil y metales que se encontraron en las ruinas, y en el otro se albergan materiales de piedra que se recuperaron en las excavaciones y que se protegen celosamente. Hay también una mesa de correo que vende postales, una tienda con libros de la historia y fotografías del lugar, y una feria de artesanías donde todas las cholas entonan de la misma manera un cantito lastimoso que pide: “Compremé señorita, compremé”. A media mañana, cuando los turistas están recorriendo el parque, las cholas se sientan al sol y se protegen del viento en una de las esquinas de los puestos. Ahí se ponen a hilar en grupitos de a tres enfundadas en sus características polleras pesadas y sus sandalias hechas con neumático (abarcas). Conversan en aimara sobre el último partido de fútbol que jugaron mientras los hombres les hacían de hinchada. Una de ellas amamanta su bebé y después lo envuelve en una parva de mantas que pesa más que el propio crío. Se inclina y se lo echa sobre la espalda para hacerlo dormir.
Pero hace 40 años, ahí no había nada más que desierto. Y de eso bien se acuerda Agustín Potly Apaza, un miembro de Huancollo, una de las 23 comunidades de Tiahuanaco que vive en el pueblo que queda detrás, bien pegadito a las ruinas. Cada comunidad tiene su autoridad y un amauta (un médico-brujo) y conviven en perfecta armonía. “Para nosotros era lógico que allí pudiera aparecer algo. Hay un lugar donde la brújula no funciona y mucha gente empezó a creer que era sagrado”, cuenta Agustín, que tiene 55 años y trabajó en las sucesivas excavaciones que se empezaron en 1965 y continúan hoy día.
Agustín tiene diez hijos que viven y trabajan en la ciudad de La Paz, 20 vacas y una esposa. Se levanta todos los días a las 4 de la mañana. A las 6.30 entrega la leche, después llega al museo de Tiahuanaco donde vende postales y ofrece servicio de correo. A las 5 de la tarde llega a su campo, ayuda a su mujer a recoger el ganado y ya a las diez de la noche están durmiendo. Su religión se basa en el culto a la Pachamama. La fiesta principal se celebra el 1ro. de agosto. Si se enferma, usa plantas medicinales del altiplano. En general éstas son recomendadas por los amautas que son las personas mayores consultadas por el pueblo por sus poderes de sanación y por adivinar el futuro. Ellos adquirieron su don porque un trueno se dirigió a su casa el día de su nacimiento, porque su padre era amauta, o porque nació por los pies.
Mitos de agua. El lago Titicaca es el lago navegable más alto del mundo ya que está a 3.800 metros sobre el nivel del mar. Tiene 8.562 kilómetros cuadrados de extensión y el 45 por ciento le pertenece a Bolivia, el resto a Perú. Su agua es turquesa cristalina y lo rodea la cordillera de los Andes. Desde allí se puede ver el pico nevado Illimani, de 6.402 metros. Su nombre en aimara significa “puma de piedra” y se lo llamó así porque si se lo ve desde arriba su forma es la de un tigre cazando una liebre. Pero, ¿cómo hicieron las antiguas culturas para determinar su forma si no contaban con satélites? Una teoría es que probablemente los primeros pobladores le hayan dado forma ellos mismos con piedras gigantes que traían desde Tiahuanaco. Otro de los mitos es que en el estrecho de Tiquina, la parte más angosta del lado, había sirenas que tocaban el charango y levitaban sobre el agua. Era tan llamativa la música que los pobladores se metían al mar para seguirlas y terminaban ahogados.
En el lago hay 70 islas, pero la Isla del Sol es la más grande con 14 kilómetros cuadrados. Se puede llegar a ella atravesando el lago por dos horas y media en catamarán desde el Puerto de Chua, a una hora de La Paz. Se dice que hay un túnel que va por debajo del Titicaca que la conectan con Cuzco, en Perú. Se dice también, que allí nació el primer soberano inca. La leyenda cuenta que cuando Manco Kapak (“el poderoso” en aimara) se hizo adulto, el dios sol le ordenó salir de la isla para encontrar la tierra prometida. Le dio una vara de oro para que probara los suelos y le dijo que donde se enterrara sin esfuerzo era donde tenía que quedarse. Así es como Kapak llegó a Cuzco.
En la actualidad, en la isla viven tres mil habitantes que se dedican a la pesca, la agricultura y el turismo. Antes de subir los 220 escalones que conducen a la isla, en la costa se puede disfrutar de la mejor sopa de quinua (una especie de cereal típico del altiplano), trucha con papa y arroz o pollo frito con vegetales súper frescos a la orilla del paraíso. Los dirigentes de la comunidad suelen almorzar todos juntos en ronda sentados en el pasto mientras las cholitas de no más de cuatro años ponen sus pies en el agua y juegan en la arena. Allí uno se puede hospedar en hosterías o casa de familia por entre 15 y 70 bolivianos. Hay un museo arqueológico donde están las vestimentas de los primeros habitantes de la isla. “Nuestros padres se han hecho engañar e hicieron entrar a las agencias de viaje. Las queremos sacar porque esclavizan a la gente de acá”, dice un pescador de la comunidad a la que sólo se ingresa a través del matrimonio, ya que son muy cerrados.





TAN CERCA DEL CIELO

Del desierto blanco de Uyuni a la populosa La Paz y la histórica Potosí, un recorrido por las alturas de los Andes. Paisajes, ritos, mercados y sabores.

Clarín de Argentina (www.clarin.com)

Puedo?, ¿cómo se hace?", le pregunta el estadounidense Kevin al guía que va al mando de la 4x4, antes de tomar unas hojas de coca de la bolsita de nailon, para dar sus primeros pasos en el coqueo, esta tradición tan ancestral como necesaria. Ancestral porque aquí, en Bolivia, todo el mundo lo hace desde siempre, con toda naturalidad. Y necesaria, ahora, porque ayuda a soportar la altura, que para cualquier visitante desprevenido puede ser un problema. A más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, comprendemos por qué a la Bolivia andina algunos le dicen "el techo de América", y otros "el Tíbet sudamericano". En todo este recorrido nunca estaremos por debajo de los 2.700 metros -llegaremos a rozar los 5.000-, y nos sumergiremos en una cultura milenaria, con raíces que se nutren de quechuas y aimaras, las lenguas que todos hablan por aquí.
Pero volvamos a la 4x4, que comienza a internarse en el blanco eterno del salar de Uyuni, el más grande del mundo, con 10 mil millones de toneladas de sal repartidos en nada menos que 12 mil km2. A 3.650 metros más arriba que el mar, es uno de los paisajes más sorprendentes que la mente pueda imaginar: un inmenso, interminable desierto blanco y duro, que las lluvias inundan por sectores provocando espejismos mágicos, con reflejos que confunden suelo, cielo y nubes, aquí tan cercanas. Es también uno de los destinos más visitados de Bolivia, porque aquí todo sorprende; desde el pequeño poblado de Colchani, donde las familias de los trabajadores de la sal venden artesanías -llamitas, ceniceros, cajitas, todo hecho en sal- hasta los hoteles construidos íntegramente con ladrillos de sal y la Isla del Pescado, pedregosa y poblada de cactos, en medio del espejo blanco.
"Es genial, un experto en todo", dice Kevin sobre Vico -el guía, que maneja, cocina, cuenta historias, cambia cubiertas y, como mecánico, auxilia a otras camionetas que hacen el mismo recorrido-, cuando nos trae el almuerzo que acaba de preparar: bifes de llama acompañados de quínoa, verduras y frutas. El reflejo lastima los ojos, pero las fotos no pueden esperar. Luego será tiempo de volver a la camioneta para salir del salar por el otro lado -más de media hora de viaje recto, a buena velocidad- y pasar la noche en un refugio construido con ladrillos de sal -hay paredes, mesas y bancos de sal- en Chuvica, un puñado de casas de adobe a orillas del mar blanco. Luego de la cena, bajo un cielo tapizado de estrellas, con Damiana, Kevin y su novia Aren, el austríaco Lorenz y la chilena Fernanda, buscamos estrellas fugaces: 4 en pocos minutos. Y el frío nos lleva a la cama.
Son las 4 de la mañana cuando Vico golpea la puerta de la habitación del refugio a orillas de Laguna Colorada, en medio del más árido altiplano, de belleza cruda y flamencos andinos. Los seis integrantes de la excursión nos levantamos refunfuñando y salimos al frío de la mañana - aún noche. Se sienten en los huesos los varios grados bajo cero que escarchan pastos y parabrisas. Dos horas más tarde, cuando el sol empieza a asomar entre las montañas, lelga la recompensa: calzarse el traje de baño y correr -hace mucho frío- a la pileta natural con aguas termales que brotan a casi 40° C del volcán Sol de Mañana, a casi 5.000 metros sobre el nivel del mar.
El valle tapizado de casas
A unas 8 horas en tren desde Uyuni está Oruro, ciudad que supo vivir tiempos de gloria por la minería y que hoy es famosa por su multitudinario y alegre Carnaval. Quien no llega en épocas carnavalescas, sin embargo, puede revivir parte de ese espíritu en la calle de La Paz, donde se suceden los talleres en los que mascadores y bordadores confeccionan los coloridos y costosos trajes para Diabladas, Morenadas y demás.Y de esta calle a La Paz, pero la ciudad, hay unas tres horas de bus y una bienvenida impactante: se atraviesa el populoso barrio de El Alto, que creció hasta transformarse en una ciudad en sí misma, que custodia La Paz desde los cerros que la rodean. Desde allí, la vista es impresionante: una gran olla que se hunde 400 metros hasta el fondo del valle, completamente tapizado de casas color ladrillo, que parecen trepar los cerros. Al fondo, el Illimani, de más de 6.400 metros; abajo, los altos rascacielos que rodean El Prado, la avenida principal de la ciudad, que la atraviesa de lado a lado: en el Norte, La Paz populosa, ruidosa, siempre movediza, con un tránsito caótico e ininterrumpido de minibuses y con interminables y coloridos mercados callejeros. En el Sur, la ciudad elegante, de altos edificios vidriados, camionetas 0 km y prolijos supermercados.
Conviene tomarse con tiempo La Paz; no sólo porque caminarla exige ir parando de tanto en tanto para recuperar el aliento -los 3.600 metros de altura se sienten-, sino porque al segundo o tercer día el viajero se va acostumbrando a los ruidos -bocinas constantes-, a los aromas -se cocina, y mucho, en las veredas-, a la aventura de cruzar calles con autos y buses que no paran ante nada ni nadie, y se permite disfrutar sin reservas de sus joyas: la calle Linares, con sus mercados de artesanías y brujerías, la colonial calle Jaén y sus museos, la iglesia de San Francisco y los puestos de flores, o la plaza Murillo, con el Palacio Quemado -casa de gobierno- y la Legislatura.
La isla de las escaleras
Pero a sólo tres horas de bus está Copacabana, a orillas del lago Titicaca. En el lago navegable más alto del mundo -a 3.800 metros sobre el nivel del mar-, tomamos la lancha a Isla del Sol, que supo ser centro ceremonial de los incas y hoy está habitada por comunidades indígenas que ofrecen alojamiento -hay varios hostales muy bien puestos-, restaurantes y bares. Las cholas tejen y venden sus artes a los lados de la Escalinata de Yumani -nombre de una de las comunidades de la isla-. Casi 200 escalones de piedra preincaicos, que trepan hasta la cima de la isla, desde donde el paisaje -y el esfuerzo- dejan sin aliento. En toda la isla se preservan las milenarias terrazas de cultivo que, aún hoy, se siguen utilizando.
En el hostal Palla Khasa nos reciben como eso, es decir, como en casa: té de coca para recuperar energías, una mesa al aire libre con vista hipnótica al lago azul, la Cordillera Real coronada por el Illampu -casi 6.400 metros- y las costas de Perú al otro lado.
Más tarde, una ducha caliente ayudará a combatir el intenso frío de la noche. Los senderos, que discurren entre cultivos y llamas que miran fijo, llevan a pequeñas y tranquilas playas y a sitios arqueológicos como la roca sagrada o de los orígenes, de la cual, dice la leyenda, salieron Manco Cápac y Mama Ocllo a fundar la ciudad de Cusco, centro del Imperio Inca. También están la Chinkana o laberinto y el palacio inca de Pilkokaina, único por sus características constructivas. De frente, como agazapada, nos vigila la Isla de la Luna.El esplendor colonial
Ahora el bus se toma su tiempo: 13 horas de curvas y contracurvas, de subidas y bajadas, para llevarnos de La Paz hasta la ciudad más blanca, limpia y elegante de esta parte de Bolivia: Sucre, la capital constitucional del país, la que aloja al Poder Judicial, la que fue fundada en 1538 como Ciudad de la Plata de la Nueva Toledo y se llamó luego Charcas y Chuquisaca. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1991, es una de las ciudades de arquitectura hispánica mejor conservada en toda América: calles limpias y empedradas, fuentes de granito, antiguas iglesias, una catedral señorial y casas con tejas y paredes muy blancas, que se pintan todos los años. Y especialmente ahora, cuando se prepara para celebrar, en 2010, el bicentenario del primer levantamiento independentista de América. Cerca de la plaza hay varios bares y restaurantes en los que se puede probar un buen pique macho, un plato típico que reúne carne de vaca, pollo y cerdo, salchichas, papas fritas y cebollas rehogadas. Si lo pide picante, aténgase a las consecuencias.Cuatro horas de un bus que no para de subir y subir van de Sucre a Potosí, a casi 4.100 metros sobre el nivel del mar, una de las ciudades más altas del mundo. Hay que caminarla mucho para disfrutar ese esplendor colonial un tanto marchito pero digno, y recuperar el aliento en algún banco de la Plaza 10 de Noviembre -antigua Plaza del Regocijo-. Todo debe haber lucido muy parecido aquí hace cuatro siglos, cuando Potosí era una de las ciudades más grandes y ricas del mundo -llegó a tener 160.000 habitantes en el siglo XVII, más que París y Londres-, gracias a la plata que se extraía del Cerro Rico, con las minas más famosas de América.Se dice que con tanto mineral extraído del cerro se pudo haber construido un puente de plata entre Potosí y España. Sí es seguro que esa riqueza permitió dotar a la ciudad de magníficas construcciones coloniales, como las 80 iglesias y monasterios que aún se yerguen en cada cuadra, y la monumental Casa de la Moneda, uno de los edificios coloniales más importantes de América. Tras más de 450 años de explotación, el Cerro Rico sigue dando riquezas, ahora a cooperativas en las que trabajan unas 7.000 personas, en más de 400 bocaminas.
Por esa historia viva que aún no se detiene, la excursión a las minas es en Potosí casi una obligación. Adentrarse en las venas todavía abiertas de América Latina y brindar con los mineros, el Tío -el Diablo, a quien se venera en las minas- y la Pachamama, es una de las experiencias más impactantes que se pueden vivir en esta bellísima Bolivia indígena, en las alturas de los Andes.



ENTREVISTA A EMIR SADER, SECRETARIO EJECUTIVO DE CLACSO

“IMPULSAR UN PROTECCIONISMO REGIONAL”

En diálogo con Página/12, Sader aseguró que América latina debe responder con mayor integración económica frente a la crisis. Señaló que en Argentina, el conflicto rural “desnudó a la nueva derecha política, social y económica.”

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)

El filósofo y politólogo Emir Sader analizó ante Página/12 el posicionamiento de América latina frente a la crisis económica mundial. Para el secretario ejecutivo de Clacso, los países del Sur todavía no están preparados para ofrecer soluciones colectivas a la crisis, algo que se vio en la última reunión del G-20. Sader abogó por un proteccionismo regional para potenciar el consumo interno, política que debería complementarse con la creación de una moneda común para la región. En este proceso, considera necesaria la integración de Venezuela al Mercosur. Desde el plano político, aseguró que el conflicto entre el Gobierno y las entidades agropecuarias dejó al desnudo a la “nueva derecha” de la Argentina. También defendió la designación por parte del Estado de directores en las empresas privadas.
–¿Cuál es su visión sobre las relaciones de poder entre los agentes económicos de América latina como consecuencia de la eclosión de la crisis económica mundial?
–Esta es una crisis de superproducción o subconsumo, con la característica actual que la desregulación neoliberal promovió una fenomenal transferencia de capitales del sector productivo al financiero. Desde el “Manifiesto Comunista” es conocida la tesis del subconsumo, donde se conjuga el potencial capitalista para producir con la incapacidad para redistribuir renta para el consumo. Esto es un movimiento histórico del capitalismo. Más del 90 por ciento de los intercambios comerciales del mundo no involucran bienes sino papeles. Se creó un sistema totalmente especulativo, con el sistema financiero a la cabeza. Por lo tanto, era lógico que la crisis surgiera del sector financiero, que impuso formas ficticias de consumo. La novedad es que la crisis se dio en el centro del capitalismo, la segunda novedad es que el Estado volvió a ser un agente económico y la tercera es que la crisis resulta una oportunidad para los globalizados. Con las diferentes cumbres mundiales, los Estados nacionales vuelven a ser protagonistas del concierto internacional. Sin embargo, el sur del mundo fue a la reunión del G-20 desarticulado, sin una propuesta propia.
–¿Por qué cree que hubo una desarticulación en los países del Sur?
–América del Sur reaccionó a la crisis de manera diversificada, en vez de proponer la cohesión. Por ejemplo, el Banco del Sur no se propuso la implementación de una moneda única en la región. Esto sólo lo pensó el ALBA (Alternativa Bolivariana para los pueblos de América), con el Sistema único de Compensación Regional –Sucre– pero de una manera muy pequeña. Por su parte, Argentina reaccionó con el proteccionismo nacional mientras que Brasil arremetió con el libre comercio. Si prosperaran ambas ideas por separado, se produciría el debilitamiento regional. Por suerte ahora resurgió la idea de un proteccionismo regional para fortalecer el mercado de consumo interno. Sin embargo, América del Sur todavía no está preparada para ofrecer soluciones colectivas.
–En este contexto, ¿cree que hay una puja política entre Brasil y Venezuela para ver quién dirige la integración económica de la región?
–La línea divisoria en América latina no es entre izquierda buena e izquierda mala. Si Lula peleara con Hugo Chávez, perderían los dos y la región también. La línea divisoria debe ser entre los que están a favor de los tratados de libre comercio y los que están a favor de la integración regional. La Unasur, por ejemplo, agrupa algunos países que están por el libre comercio, por lo tanto no pueden integrarse económicamente ya que están en otra sintonía política. Chile tiene el 70 por ciento de su exportación volcada hacia Estados Unidos. Si bien la Unasur viene ganando peso geopolítico, no puede ser un acuerdo económico. Por lo tanto, el ámbito natural para la integración económica es el Mercosur. El freno al ingreso pleno de Venezuela retrasa la integración, ya que Chávez tiene propuestas en el área energética, sociales, políticas y en las comunicaciones.
–¿El Mercosur debería avanzar hacia una moneda común?
–Una moneda única en la región presionaría para la creación de un Banco Central único y para que haya convergencia en la política económica. Rafael Correa (presidente de Ecuador) dijo que está dispuesto a abandonar el dólar pero que no puede volver al viejo Sucre. Si América latina quisiera salir mejor parada de la crisis, tendría que regular el sistema financiero y fortalecer su mercado interno. Es en este contexto donde se hace cada vez más relevante contar con una moneda regional. Además, este tema es planteado muy fuertemente por Rusia y China, sobre todo por el carácter falso de la moneda norteamericana. Estados Unidos está preparando una burbuja alrededor del dólar, fabricando moneda que no tiene respaldo. Por eso no tiene sentido que el Banco del Sur deposite reservas en dólares ni en bancos norteamericanos.
–Como reacción ante la crisis, Europa está apostando al proteccionismo social, despidiendo y persiguiendo a los trabajadores inmigrantes. Hay una profundización de la derecha. ¿Cree posible que en América latina se dé un giro hacia el conservadurismo, como consecuencia de la crisis?
–Todas las analogías con la crisis del 29 son mecánicas. En un seminario de economistas que se realizó en Cuba muchos decían que ahora se vendrían guerras. ¿¡Pero guerras de qué y contra quién!? Algunos análisis son muy lineales. En Europa se vienen dando gobiernos conservadores mucho antes de la actual crisis económica. El único caso donde se dio la caída de un gobierno conservador fue Islandia, que casi no existe. Pero en un momento de crisis como el actual, puede aparecer cierta desconfianza hacia las políticas de mercado para generar mecanismos de protección social y del empleo. Aun los más conservadores tratan de limitarse a los modelos clásicos, como Alemania y Francia. En América latina, el nacionalismo tiene signos diferentes que al de Europa. En el Viejo Continente el nacionalismo fue de derecha. En cambio, el proteccionismo del sur tiene un instinto progresista. Ahora, si el proteccionismo atenta contra la integración regional, debilitará a los países. Por eso insisto con que la alternativa es la protección regional.
–En relación al giro hacia la derecha en América latina, puede verse en Santa Cruz de la Sierra en Bolivia o en Guayaquil de Ecuador, intentos para dividir a la región y que las zonas ricas sean las únicas que usufructúen los recursos naturales. También ocurrió en Argentina a raíz del conflicto con el sector agropecuario.
–No creo que en Bolivia se dé la separación como piden los santacruceños. Amenazan con esa posibilidad para que la reforma agraria no llegue a sus tierras y para que el Estado no se apropie más de los derechos de exportación del gas. Ellos cobraban un 18 por ciento y Evo un 84 por ciento. En Argentina, los que representaron los intereses del campo en el conflicto del año pasado son la nueva derecha. Se equivocaron tanto los que decían que no hubo contradicciones interburguesas en el conflicto, como aquellos que apoyaron a los pequeños productores, que estaban metidos en el medio del conflicto pero hegemonizados por el gran capital agrario exportador de los agronegocios, que es claramente la cara de la derecha política, social y económica. Y que además contó con la ayuda del frente de la prensa de oposición. No hay cómo engañarse, eran bloques políticos muy claramente identificables. Otra cosa fueron los errores del Gobierno que permitió que los pequeños productores fueran hegemonizados por los grandes agentes económicos. No existió, ni existe, ninguna justificación para aquellos sectores que se dicen de izquierda pero que apoyaron a las entidades agropecuarias. Esa fue la cara de la derecha, que sirvió para despertar la reacción de la clase media blanca de los centros urbanos.
–La clase media blanca que usted caracterizó fue el sustento social de la oposición agroexportadora (formada tanto por las entidades como los partidos políticos opuestos al kirchnerismo). ¿Cómo imagina el escenario electoral para 2011?
–Todas las elecciones en América latina son parecidas. Hay un bloque de derecha, con toda la prensa a favor de ellos. Pero el pueblo aparece votando a favor de las políticas sociales. Cuando Lula resultó reelecto, un periodista en Brasil dijo que el pueblo había votado contra la opinión pública. Los medios fabrican la opinión pública y la creen pero el pueblo no respeta esa opinión, blanca y cristiana. Aquí las fronteras entre derecha e izquierda dentro del peronismo son menos definibles. Por razones oportunistas, muchos menemistas se aliaron con Kirchner. El peronismo, a través de Menem, llevó a cabo el neoliberalismo. Y no hubo rechazo de izquierda. Actualmente hay un bloque de derecha y otro de izquierda, ambos articulados alrededor del Gobierno. En nuestro caso, el Estado en Brasil significa Petrobras. Lula perdió el control del aparato estatal. Los sectores de izquierda se equivocan, mientras que la derecha nunca se equivoca, porque sabe cuál es su enemigo y los intereses económicos que están en juego.
–El nombramiento de directores por parte del Estado argentino en algunas empresas privadas, y de servicios públicos, luego de la estatización de las AFJP, ¿es una forma para evitar que al Gobierno se le escape de las manos el manejo del Estado, como ocurrió en Brasil?
–Es una novedad. Si el Estado tiene derechos, ¿por qué no los va a ejercer? El Estado argentino fue mucho más privatizado que el brasileño. Por eso la estatización de las AFJP fue una medida interesante, correcta desde lo económico y lo político. La medida tendría que haber tenido el apoyo de toda la izquierda, más allá de que ahora se demande que los trabajadores de ese sector queden amparados.

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